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La “amenaza islámica”: Oleada mundial de advertencias de ataques “terroristas”

El nuevo montaje de la “amenaza islámica” en EEUU, los diversos “ataque terroristas” frustrados antes de que sucedan a escala planetaria, el reciclamiento de la amenaza de “Al Qaeda” en Asia, África  y Medio Oriente, las denuncias de Obama y los líderes europeos sobre complots “terroristas islámicos” en marcha, las detenciones masivas de “sospechosos” en EEUU y Europa, son piezas operativas del lanzamiento (y aggiornamiento) de una nueva fase de la “guerra contraterrorista” a escala global. Y en ese tablero, sobresale nítidamente la operación preparatoria del ataque a Irán.

Por Manuel Freytas (*)

La “guerra contraterrorista” se reactualizó en los últimos días con una oleada mundial de advertencias de “ataques terroristas” a escala global, con epicentro en Europa y en EEUU, donde el “peligro islámico” recobró vigor con la histeria islamofóbica desatada con la amenaza de la quema de ejemplares del Corán.

Nuevamente las “alertas terroristas” con amenazas de “ataques inminentes” busca desatar otra ola de psicosis mundial con el “terrorismo“, y una vez más, las comunidades islámicas de Gran Bretaña y Europa están siendo sometidas a cacerías y detenciones de sospechosos de integrar un “complot terrorista“.

La nueva operación se desarrolla dentro del cuadro generalizado de rechazo al Islam, activado por el anuncio de la construcción de una mezquita en la zona de los atentados del 11-S.

Desde el último aniversario del 11-S en EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, España, las potencias centrales europeas, se acoplaron a las advertencias de EEUU, con sus propias denuncias y señales de “ataques terroristas” en alta escala.

La oleada de advertencias en cadena convirtieron a la eurozona en una blanco potencial (y de alto riesgo) de ataques sincronizados del “Al Qaeda“, cuya “reaparición” también se registra en todas las zonas conflictivas o de ocupación de Asia, África y Medio Oriente.

La psicosis en Europa

El viernes pasado, el jefe del espionaje británico advirtió que Gran Bretaña enfrenta nuevas y peligrosas amenazas del “terrorismo” incubadas en Irlanda del Norte, Oriente Medio y el norte de Africa.

En un inusual discurso público, el director del MI5, Jonathan Evans, sostuvo que es cada vez más posible que los ataques contra Gran Bretaña procedan de Somalia, Yemen o Belfast, “en momentos en que grupos ligados a la red Al-Qaeda huyen de sus bastiones en Pakistán“.

Los “terroristas” en todo el mundo, incluidas decenas de personas que nacieron o que viven en Gran Bretaña, están “recibiendo instrucción en campos de entrenamiento en Somalia del grupo terrorista al-Shabaab, alineado con Al-Qaeda“, afirmó Evans.

Un informe, publicado en la primera semana de septiembre por el grupo de análisis Royal United Services Institute (RUSI), advierte de una creciente radicalización de los musulmanes en cárceles británicas y una política exterior que “sirve para fomentar el aislamiento y el resentimiento que sienten algunos miembros de esta minoría.

Existen todas las condiciones para que ocurra una serie de ataques en cualquier momento“, destacó el informe, escrito en parte por el director de la RUSI, Micheal Clark, ex asesor del Gobierno británico en temas de seguridad.

Por su parte, el Gobierno francés alertó el fin de semana pasado que existe una “amenaza real de atentados terroristas en el país, muy probablemente contra la red de transporte, después de que la emisora RTL informara que estaba previsto un atentado para el jueves pasado que finalmente no se produjo.

La amenaza terrorista es real y por tanto nuestra vigilancia está actualmente reforzada“, señaló a la prensa el ministro del Interior, Brice Hortefeux, que envió un mensaje de “gran vigilancia” a los ciudadanos.

No obstante, el ministro quiso “tranquilizar a los franceses porque hemos movilizado todos los medios necesarios, indispensables, para prevenir actos que podrían ser peligrosos“, insistiendo en que la amenaza “es real“.

Aunque la amenaza se llegó a considerar como elevada” a partir del jueves, desde hace al menos diez días las autoridades francesas amplían las medidas de seguridad ante un posible atentado.

El jefe del servicio de contra-espionaje (la DCRI, según sus siglas en francés), Bernard Squarcini, confirmó que la “amenaza de un atentado en suelo francés nunca había sido tan grande“.

Francia puede recibir un golpe terrorista“, afirmó Squarcini el sábado, en declaraciones que coincidían con el secuestro de cinco franceses en Níger. El domingo, el ministro de Interior, Brice Hortefeux, afirmó que “la amenaza se iba concretando“.

Tras la anunciada operación de comandos franceses contra la base de Al Qaeda en julio, la (supuesta) organización “terrorista” difundió un comunicado en el que juraba vengarse: Al enemigo de Alá, Sarkozy, decimos: has fallado, y ahora has abierto la puerta para que el horror llegue a ti y a tu país“.

Tras el último aniversario del 11-S en EEUU, el comando de la “lucha antiterrorista” advirtió del retorno a Francia y Europa de jóvenes “terroristas” que fueron entrenados militarmente en Pakistán o Afganistán.

Como parte del escenario, el martes de la semana pasada, tanto la Torre Eiffel como el intercambiador de Saint-Michel tuvieron que ser evacuadas por amenazas de bomba que, luego, resultaron ser falsas.

También el director de la Oficina Federal Criminal alemana (BKA), Jörg Ziercke, advirtió en la primera semana de septiembre del incremento de la “amenaza islámica” en Alemania producido por el retorno de “terroristas” supuestamente adiestrados en los campamentos de entrenamiento  de la frontera afgano-paquistaní.

Los servicios alemanes “estiman”  que hay unos 400 “terroristas islámicos” viviendo en Alemania, que fueron adiestrados en estos campamentos e incluso con “experiencia en combate en Afganistán“, explicó  Ziercke en declaraciones al diario Tagespiegel.

Desde que comenzó 2009 hemos registrado un incremento en los viajes y los intentos de viaje de miembros de círculos con tendencias violentas”, afirmó .

En Alemania ahora mismo tenemos clasificados a 131 instigadores potenciales. Estas personas son las que asumimos que pueden perpetrar actos criminales de magnitud considerable y por motivos políticos“, señaló  Ziercke . Y añadió: “tenemos pruebas concretas de que 70 individuos han completado un entrenamiento paramilitar en campamentos terroristas“.

También es España, el viernes pasado, los servicios de inteligencia advirtieron que el riesgo de un atentado “terrorista” de gran magnitud en el país es “elevado“.

De acuerdo con la apreciación del espionaje español, el grupo “terrorista” que más interés tiene en España es Al Qaeda para la Península Arábiga (AQPA), una de las formaciones activas de la red criminal de Osama Bin Laden y Ayman Al Zawhiri.

Este grupo -señala la inteligencia española-  busca la recaudación de dinero a base de secuestros y extorsiones, y está preparando otro ataque terrorista como el perpetrado el 11 de marzo del 2004 en Madrid.

Alertas sincronizadas

La nueva escalada de operaciones de “alerta” de nuevos ataques “terroristas” funciona como una aceitada maquinaria de relojería coordinada por el espionaje USA-europeo.

Los informes de la inteligencia estadounidense se complementan con los realizados por los servicios británicos, franceses y alemanes, que advierten alertando continuamente de que Al Qaeda y algunas variantes del “terrorismo islámico” ya cuentan -o están en proceso de contar- con armas nucleares capaces de activar explosiones limitadas, pero de efecto devastador, en ciudades claves de Europa o de EEUU.

En estas hipótesis también coinciden el resto de los servicios de inteligencia de las potencias europeas, que embarcadas en planes comunes y en programas de intercambio para la “guerra contra el terrorismo“, también ya han adoptado la tesis del “terrorismo nuclear iraní” como nueva hipótesis de conflicto.

Pero, lo más sugestivo, es que todas las hipótesis coinciden en situar una presunta relación Irán-Al Qaeda como la base de despegue internacional del “terrorismo nuclear” a escala internacional.

Desde el 11-S, en el 2001, el “terrorismo” se constituyó en una herramienta clave del Estado imperial USA para administrar y controlar la maquinaria planetaria delnuevo orden emergente tras el estallido de las Torres Gemelas en Nueva York.

En el 2004, la Unión Europea se sumó a la estrategia norteamericana diseñando y poniendo en práctica un plan “contraterrorista” que trasladaba a territorio europeo la cruzada militar y de seguridad contra el “eje del mal“, que iniciara la administración Bush tras los atentados del 11-S.

Tras la imposición planetaria del combate contra el terrorismo (principalmente islámico) la “psicosis terrorista” inundó la portada de la prensa internacional y se extendió por aeropuertos, metros, estaciones de trenes, y por todo lugar donde se produjeran concentraciones masivas de personas.

La adopción europea de la “guerra contraterrorista” representó un triunfo de las tesis de caracterización del terrorismo como el “nuevo enemigo” del mundo occidental. A la vez dio piedra libre al lanzamiento de la nueva doctrina de seguridad nacional  norteamericana, y al concepto de guerra preventiva con que la administración imperial justificó las posteriores invasiones a Irak y Afganistán.

En resumen, la nueva y creciente  escalada de amenazas de ataques del  “terrorismo islámico” en los últimos días, se reactualiza en un marco de creciente retroceso y derrota de las fuerzas militares  de ocupación de EEUU y de la OTAN en Irak y Afganistán.

El nuevo montaje de la “amenaza islámica” en EEUU,  los diversos “ataque terroristas” frustrados antes de que sucedan a escala planetaria, el reciclamiento de la amenaza de “Al Qaeda” en Asia,  África  y Medio Oriente, las denuncias de Obama y los líderes europeos sobre complots “terroristas islámicos” en marcha, las detenciones masivas de “sospechosos” en EEUU y Europa, son piezas operativas del lanzamiento (y aggiornamiento) de una nueva fase de la “guerra contraterrorista” a escala global.

Y en ese tablero, sobresale nítidamente la operación preparatoria del ataque a Irán.

La nueva oleada sincronizada de advertencias de “ataques terroristas” forman parte indivisible de las operaciones para derrotar a los talibanes en Afganistán, ocupar Pakistán, Sudán y Yemen, justificar acciones militares contra Irán antes de que se convierta en potencia nuclear.

Y no se descarta  un posible segundo 11-S para distraer la atención del rebrote de la crisis económica que ya ha derivado (por medio del desempleo) en crisis social tanto en EEUU como en Europa.

Fuente: IAR Noticias

(*) Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

Cómo los medios y las grandes cadenas ocultan la responsabilidad de Israel en la masacre de Gaza. Las técnicas de manipulación.

Miércoles 11 de Agosto de 2010 – En este informe, describimos cómo las grandes cadenas internacionales y los medios locales hacen  “desaparecer” la responsabilidad de Israel en el exterminio militar en Gaza, mediante técnicas de manipulación con el lenguaje (los títulos) y el “ocultamiento” de las víctimas  y del escenario de destrucción (las imágenes). 

A partir de ahora, ud. va a mirar, leer, o escuchar las “noticias” sobre Gaza con otra “perspectiva” de análisis. Y va a entender porqué la masacre israelí en Gaza, el más inédito e impune genocidio militar de toda la historia moderna, no figura como “tragedia universal” de toda la humanidad.

Por Manuel Freytas (*)

El lenguaje manipulador

Tras 16 días de exterminio militar israelí, y cuando los muertos palestinos ya suman 910, los heridos 3.800, incluidos 270 niños asesinados y otros 1.100 heridos, la estrategia “informativa” de las grandes cadenas internacionales controladas por capitales sionistas se centra en un objetivo prioritario: Demostrar que en Gaza no hay una masacre militar israelí, sino un “conflicto” armado entre Israel y Hamás.

Hay una categoría central y un punto de abordaje común que guía los objetivos de la manipulación mediática con la matanza israelí de palestinos en Gaza:

Demostrar que en ese territorio no hay una masacre militar cometida por Israel, sino una “guerra” entre Hamás e Israel, nivelados en la misma capacidad de destrucción y de poder de fuego, aunque uno es una organización de guerrilla urbana y el otro es una superpotencia militar con poder nuclear.

Esto a su vez remite a una segunda categoría de lectura:

En Gaza no hay una operación sistemática de exterminio militar por aire, por mar y por tierra, de una superpotencia militar contra un pueblo indefenso, sino una guerra entre “iguales“.  

Se los equipara a Israel y a Hamás en la misma capacidad de destrucción militar y se omite mencionar quién es el atacante (el invasor) y quién el atacado (el invadido).

Lo que genera una tercera categoría de lectura:

En Gaza, tanto Israel como Hamás, son culpables de la violencia y de la muerte. Tanto Israel como Hamás matan por igual y en las mismas condiciones.

Se omite (se esconde), en primer lugar, la evaluación y discriminación de las cifras oficiales de los muertos causados por Israel, bajo la clasificación genérica de “muertos causados por el conflicto” en Gaza.

En 16 días de ataques por mar, por aire y por tierra, Israel mató a más de 900 palestinos, hirió o mutiló a más de 3.800, un 80% civiles, incluidos 270 niños asesinados y otros 1.100 heridos, según el último conteo oficial.

Cuando se difunde el total de muertos no se aclara (se esconde) que Israel con su bombardeos no sólo mató e hirió a miles de civiles sino que además destruyó la infraestructura y miles de viviendas en Gaza, creando además con el bloqueo una situación de catástrofe humanitaria que involucra a un millón y medio de personas. 

Y no se precisa que Hamás, con sus ataques a las tropas invasoras y los disparos de cohetes artesanales, en proporción sólo mató a 5 civiles y 8 soldados israelíes, sin niños entre las víctimas, y sin destrucción masiva de las ciudades judías y sus infraestructuras.

Y ésta no diferenciación entre atacante y atacado, y la no discriminación de los emergentes de la destrucción (cuánto, cómo y porqué mata cada uno) conduce a una cuarta categoría cuya lectura es: 

No hay que parar la masacre de Israel en Gaza, sino que hay que parar el “proceso de violencia en Gaza” generado por Israel y Hamás.

Este concepto manipulado (de “violencia de ambos lados“) es el que utilizan tanto EEUU, la Unión Europea o sus “socios árabes” para proponer un cese al fuego tapando la condición de invasor y la autoría militar de Israel  en la masacre.

El emergente de la manipulación

Las cuatro  categorías enumeradas (simultáneas e interactivas), conducen a una conclusión:

En Gaza no hay una masacre militar y un genocidio económico (por medio del bloqueo) perpetrado por el Estado de Israel, sino un “proceso de violencia irracional” que involucra tanto a Israel como a Hamás, con responsabilidad compartida por ambas partes.

En resumen, la manipulación con el lenguaje “informativo” genera un resultante:

A) La desaparición del rol de potencia atacante e invasora de Israel en Gaza (lo que le exime al Estado judío de ser acusado y condenado por crímenes de lesa humanidad).

B) La desaparición de la superioridad abrumante de su poder militar respecto de Hamás (que hace posible que se califique como “guerra” lo que claramente es una masacre militar unilateral).

C) La desaparición de la responsabilidad y autoría de Israel en la matanza masiva de civiles, en la destrucción física de Gaza y en la condena a su pueblo a padecer hambre y desesperación por la crisis humanitaria producto del bloqueo.

IIustremos estos tres niveles con un título, del jueves pasado, de la CNN (la cadena insignia que lidera la manipulación en el “mundo hispano-americano“): “Israel desobedeció a la ONU, y continúa su guerra con Hamás. Los muertos ya ascienden a 773“.

En síntesis, los hoy 910 muertos palestinos (80% civiles) no fueron producidos por dieciséis días consecutivos de bombardeos judíos indiscriminados por aire, por mar y por tierra sobre Gaza y su población, sino por la “guerra” entre Israel y Hamás.

Títulos de este tenor, se reproducen por millones y a diario en el resto de las otras cadenas mediáticas internacionales (televisivas y escritas), que a la vez son “copiadas” por las cadenas y medios locales en los cinco continentes, que se convierten en “repetidoras” de las grandes centrales sionistas de la “información“.

En consecuencia, y a modo de “producto final“, lo que queda en el cerebro manipulado del televidente o lector masivo (integrado) que se “informa” por la TV y los diarios del sistema es:

En Gaza hay una guerra. Y en la guerra se mata y mueren personas, de ambos lados“.

De esta manera, las grandes cadenas y sus “repetidoras” locales a nivel planetario convirtieron al exterminio militar de Israel en Gaza (un genocidio impune y a cara descubierta, inédito en la historia de la humanidad), en una noticia “burocrática” que se repite en un título, en un texto de 20 palabras, y sin análisis ni comentarios, cada treinta minutos, y mezclada (sin ninguna valorización) con los “destacados” diarios sobre farándula, deportes y la vida de los ídolos.

Las técnicas de ocultamiento

A) Qué es una “cobertura especial”

Cuando sucede algún hecho trágico con muerte masiva de personas, las grandes cadenas mediáticas internacionales ponen en marcha lo que se denomina una “cobertura especial” del acontecimiento.

Esos procesos “informativos” se inician cuando suceden “actos terroristas“, catástrofes naturales, accidentes, o hechos que involucren cualquier hecho de matanza y/o muerte masiva de personas.

B) Cómo se instrumenta una “cobertura especial”

Tomemos como ejemplo paradigmático a la CNN:

LA CNN lanza un título, “catástrofe“, por ejemplo: “Atentado terrorista en Londres. Hay centenares de muertos y heridos“.

El título se acompaña  de una volanta titilante en la pantalla con la palabra ¡URGENTE!, y reiteradas “presentaciones” por parte del conductor “estrella” informando sobre más detalles del suceso.

Cuando consiguen las imágenes en “vivo” (provistas por las agencias internacionales), comienzan a mostrar el escenario de la destrucción: Muertos, heridos, daños de edificios, y precisiones del hecho “en vivo y en directo” realizadas por el corresponsal ya instalado en el área, que incluyen los testimonios de los sobrevivientes, entrevistas a representantes de los organismos oficiales y organizaciones civiles que actúan en el rescate de los heridos y de los muertos.

La “cobertura especial” en vivo, con todo el escenario montado de imágenes en vivo de la destrucción y testimonios de las víctimas, dura de acuerdo a la “valorización” de la información que hagan los directivos de las cadenas (por ejemplo, el 11-S en EEUU duró más de 24 horas, y algo parecido sucedió con el 11-M en España).

La “nivelación planetaria” de estas coberturas por medio de su rebote por las cadenas y medios locales en los cinco continentes “universaliza la tragedia” haciendo vivir a las mayorías del mundo el drama a la distancia como si fuera propio. Así impusieron el “miedo al terrorismo” a escala global.

Levantada la cobertura central “en vivo y en directo“, las cadenas instrumentan “mini-coberturas en vivo y en directo” cada quince o treinta minutos, desarrollando la misma modalidad “informativa” pero en tiempo más limitado.

Durante los atentados del 11-M en España, y del 7-J en Londres, los conductores “estrellas” de la CNN y de las otras grandes cadenas, permanecieron horas y horas trasmitiendo “en vivo” la catástrofe con imágenes y testimonios, que incluyeron relatos y condenas a los “autores”  del atentado (léase, en este caso, el “terrorismo islámico“).

En los dos acontecimientos “terroristas”  juntos los muertos no alcanzaron las 300 personas.

Como detalle sobresaliente, hay que señalar que en Gaza, donde ya murieron (por asesinato militar) más de 900 personas, la tercera parte niños y mujeres, no mereció el tratamiento de “cobertura especial” por parte de las grandes cadenas y de los medios locales que “rebotan” y difunden sus coberturas en directo.

La “desaparición” de Gaza

El exterminio militar israelí en Gaza, que ya lleva 16 días de bombardeos consecutivos a poblaciones civiles bajo el argumento de destruir los “búnkeres terroristas” de Hamás, no tiene tratamiento de “cobertura especial” en las grandes cadenas y en los medios locales.

Esta matanza militar de Israel en Gaza, no figura como “información principal” relevante de las grandes cadenas, sino como un “agregado informativo” en el gran paquete de la información diaria.

Si bien está en todos los segmentos de noticias, no cuenta con la relevancia y la dinámica de una cobertura con corresponsales en vivo en los diferentes teatros de los hechos, con opiniones de testigos, protagonistas de la masacre, relatando la tragedia en vivo y en directo.

Las agencias internacionales de noticias obtienen y disponen de una información completa de la masacre (parte de la cual se encuentra en sus sitios de Internet) a través de testimonios, imágenes y videos que las cadenas compran pero no difunden en sus coberturas.

Mediante el ocultamiento del escenario de masacre y del testimonio de las víctimas,  además de  la deformación significante de los hechos y la descontextualización del lenguaje (llamar “conflicto” a lo que en  la realidad es una masacre) las cadenas alteran la comprensión de lo que está sucediendo en Gaza y reducen su impacto en la psicología del televidente masivo.

En sus titulares las cadenas y los medios locales sustituyen las  palabra masacre o invasión (lo que en realidad está sucediendo) por “conflicto“, “enfrentamiento” o “guerra“, quitándole a Israel su carácter de potencia agresora.

De igual forma sustituyen la palabra “asesinato” (lo que realmente está ejecutando Israel en Gaza) por “muerte de personas“, lo que le quita el significante real al genocidio militar israelí realizado sobre poblaciones civiles desarmadas.

Por lo tanto, y a diferencia de los acontecimientos que son tratados con “cobertura especial“, la masacre militar israelí en Gaza no está mediaticamente percibida como escenario de “tragedia universal” por las grandes mayorías que desarrollan su psicología, su conducta  y sus emociones a partir de lo que ven en la pantalla del televisor.

La información (en las pantallas) sobre el exterminio militar en Gaza, no supera el marco y el formato de una información o “noticia” convencional, no se la valoriza como “tragedia universal“, no tiene testimonios ni imágenes en vivo de las víctimas y de la destrucción, no tiene señalamientos claros del “autor” (como sucede con los atentados “terroristas“), no tiene presentadores comunicándose en “vivo” con los corresponsales en el terreno de los hechos, y está tratada casi sin relevancia mezclada con el resto del “paquete informativo” diario. Es más, en algunas cadenas, la información sobre Gaza va detrás de las noticias sobre deportes o acontecimientos de la farándula.

Durante los 16 días que ya lleva la masacre militar israelí en Gaza, ininterrumpida durante las 24 horas, las cadenas y los medios locales, dan carácter de “cobertura especial” a acontecimientos deportivos o a “tragedias individuales“, mientras las “noticias” sobre el genocidio de Israel en Gaza permanecen sin trascendencia (casi burocráticamente) encasilladas en el “paquete general” diario de la información.

En la Argentina, para citar un ejemplo, los canales de cable (encabezados por Todo Noticias del Grupo Clarín) que no difunden imágenes en vivo de la destrucción judía en Gaza, y que esconden sistemáticamente todo vestigio y señal de los muertos y del testimonio de las víctimas, armaron una “cobertura especial” en vivo con el Rally Dakar, que insumió decenas de horas de transmisión, con testimonios y presencia de autos y participantes.

La misma tónica “informativa” adoptó la CNN en español, que evita, también sistemáticamente, mostrar “en vivo” a los cadáveres y los testimonios de las víctimas de la masacre militar en Gaza.

El “producto final”

En síntesis, en Gaza, donde ya murieron más de 900 personas y los heridos ascienden a 3800 (un tercio del total, mujeres y niños), un pueblo en catástrofe humanitaria que carece de los recursos (alimentarios, sanitarios y de infraestructura) para sobrevivir,  y donde ciudades enteras y la capital fueron literalmente “demolidas” por los misiles y las bombas de racimo israelíes, los jerarcas de la CNN y de las grandes cadenas decidieron (“valorizando” la información) que ese acontecimiento de muerte y tragedia no amerita una “cobertura especial“. Que, en términos del poder manipulador televisivo a escala global, equivale a decretar a Gaza como “inexistente” en el marco valorativo de las grandes tragedias humanas producidas por exterminio militar.

¿Qué tendrá de “diferente” la sangre de los niños, mujeres y hombres palestinos que no ameritan carácter de “tragedia universal” ( o de Holocausto) para las grandes cadenas y medios de comunicación que hegemonizan lo que es y lo que no es noticia a escala global?

¿Por qué para el capitalismo sionista judío que hegemoniza (estadísticamente probado) la dirección y el paquete accionario de los grandes medios y cadenas televisivas a escala global, Gaza, Irán, Líbano, y en general todo el mundo islámico, revisten  una categoría humana diferente a la de los miles de millones de “incluidos” en el sistema capitalista controlado desde EEUU y las potencias europeas centrales?.

Por ahora, nos quedamos con una verificación concreta:

Para la mayoría de los gobiernos y las sociedades del “mundo globalizado“, la masacre militar israelí en Gaza no es tal sino un conflicto entre Israel y Hamás que genera muertos y heridos. Y punto.

Gaza, sólo es un título periodístico y un conjunto de imágenes cristalizadas (detenidas) que de vez en cuando se cruzan por la retina  de los televidentes “incluidos” en el mundo capitalista que las miran casi con indiferencia.

Técnicamente, el genocidio de Israel y la tragedia humana de Gaza, fueron “borrados” del programa y del sistema operativo cerebral de las grandes masas sujetas a la dinámica existencial de “miro la televisión y luego existo“.

En consecuencia, para los que portan el microchip cerebral del sistema capitalista (masivamente incorporados como “opinión pública” mundial), Gaza no existe.

Esto explica porqué el Estado sionista y las comunidades judías del mundo pueden decir (sin que nadie rodee sus casas y sus embajadas, o boicotee y bloquee sus bancos y empresas en el planeta) que “Israel sólo se está defendiendo del terrorismo en Gaza“.

Fuente: IAR Noticias

(*) Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

Seis años después, ¿Qué sabemos del 11-M?

Posted in 11 de marzo,atentados,censura y opresion,noticia por Gonzalo Fernandez en julio 19, 2010
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21 preguntas y respuestas sobre el atentado

Seis años después del peor día de la historia reciente de España sigue abierta gran cantidad de interrogantes alrededor del 11-M. Muchos ciudadanos quieren saber la verdad y el estado real de la cuestión a través de la bruma de la versión oficial. Si usted es de ellos, aquí están las respuestas.

Por Luis del Pino

1. ¿En qué estado se encuentran, oficialmente, las investigaciones del 11-M?

Se ha celebrado un primer juicio en la Audiencia Nacional, cuya sentencia fue posteriormente revisada por el Supremo. En teoría, las investigaciones siguen abiertas en la Audiencia Nacional, pero en la práctica no se está haciendo nada. De hecho, las solicitudes de investigación que las víctimas del atentado han presentado en la Audiencia Nacional han sido sistemáticamente ignoradas.

2. ¿Hay algún otro tipo de investigación abierta?

Sí. La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, que agrupa a más de 600 víctimas de la masacre, presentó una querella contra el que fuera jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, y su jefa de laboratorio, acusándoles de manipulación de pruebas y falso testimonio. La querella fue aceptada por un juzgado ordinario y ambos mandos policiales se encuentran procesados por ese motivo. A través de esa vía, las víctimas del 11-M han podido conseguir que les entreguen, por ejemplo, los vídeos de la pericial de explosivos y solicitar otras diligencias.

3. ¿Cuántas personas han sido condenadas por el 11-M?

A lo largo de la instrucción del sumario, fueron detenidas 116 personas, pero sólo 29 fueron finalmente acusadas. En el juicio de la Audiencia Nacional, finalmente, sólo se condenó a 3 personas por su relación con el 11-M. Es decir, sólo tres personas tendrán que indemnizar a las víctimas del atentado. Esos tres condenados son los marroquíes Jamal Zougham y Otman El Gnaoui y el español Emilio Suárez Trashorras. A Jamal Zougham se lo condenó como autor material (es decir, por poner una de las bombas), mientras que a los otros dos se los condenó por participar en el suministro de la dinamita Goma2-ECO que, según la versión oficial, se utilizó para confeccionar las bombas.

4. ¿Tenemos pruebas sólidas de la participación de esos tres condenados en el 11-M?

No. A Jamal Zougham lo identificaron en los trenes hasta ocho testigos distintos. Si todos ellos hubieran dicho la verdad, ese marroquí tendría que haber estado a la vez en los cuatro trenes que explotaron el 11-M, cosa que es imposible. En consecuencia, el tribunal desestimó varios testimonios y se quedó con sólo tres, que presentan, de todos modos, contradicciones insalvables. Además, hemos sabido posteriormente que la Policía ocultó datos que demostraban que la noche anterior al atentado Jamal Zougham no estaba montando ninguna bomba, sino haciendo deporte en un gimnasio de la Plaza Elíptica.

En cuanto a los otros dos condenados, aumentan día a día las evidencias de que en la masacre no se utilizó Goma2-ECO, con lo cual las acusaciones contra ambos (basadas en que traficaban con Goma2-ECO) quedarían sin contenido.

5. ¿Entonces no sabemos quién puso las bombas?

No. Como estallaron doce artefactos explosivos, tuvo que haber al menos doce colocadores de bombas. La Audiencia Nacional dictaminó que los que colocaron las bombas fueron Jamal Zougham y los siete muertos de Leganés, lo que nos dejaría a falta de cuatro colocadores. Pero el Tribunal Supremo le enmendó la plana a la Audiencia Nacional, dictaminando que no se podía afirmar que los muertos de Leganés hubieran puesto ninguna bomba, con lo que la versión oficial se quedó con un único “autor material”. Para colmo, y como ya hemos visto, las pruebas existentes contra ese único autor material no tienen ninguna solidez.

6. ¿Se sabe qué explosivo estalló en los trenes?

No. La instrucción del sumario acabó sin que se hubieran aportado a la causa los informes originales de análisis de los explosivos. El juez Gómez Bermúdez ordenó realizar una nueva prueba pericial durante el juicio, pero esa prueba acabó en un auténtico fiasco. Recientemente, el periódico El Mundo y Veo7 han desvelado las pruebas videográficas de que los peritos designados por el Ministerio del Interior para la realización de esas pruebas mintieron durante el juicio.

7. ¿Cómo es posible que no se realizaran análisis adecuados del explosivo inmediatamente después del atentado?

Pues porque el 11-M, contraviniendo todos los protocolos (como ha quedado acreditado durante el propio juicio), las muestras recogidas por los Tedax no se enviaron al laboratorio de la Policía Científica. En lugar de ello, las muestras fueron analizadas por los propios Tedax en un laboratorio carente de medios técnicos adecuados. Para colmo, ni siquiera se aportaron al sumario esos análisis originales realizados por los Tedax.

8. ¿Y no se podrían realizar nuevos análisis con las muestras que en su día se recogieran?

Es que ni siquiera se han conservado (al menos oficialmente) las muestras recogidas. No se adjuntaron al sumario las actas de las muestras que se recogieron en cada foco de explosión y no se sabe qué sucedió con esas muestras. Y los propios trenes atacados fueron comenzados a desguazar 48 horas después de la masacre, en lugar de conservarlos como manda la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Desaparecieron toneladas de restos de los trenes. De alguno de los focos de explosión, los centenares de kilos de muestras recogidas quedaron reducidos a un único clavo, que fue lo que se aportó para la prueba pericial del juicio. De otros focos de explosión, ni siquiera quedó un clavo.

9. ¿Cómo es posible que se destruyeran los trenes?

No se sabe. Aunque no hace falta ser muy mal pensado para deducir que aquella destrucción fue deliberada.

10. ¿Quién dio la orden de destruir los trenes?

Tampoco se sabe. Nadie se atrevió a dejar constancia escrita de la orden de destrucción. Pero lo que sí existe es una orden del juez Del Olmo autorizando que se destruyeran todos los efectos no reclamados por las víctimas, efectos que hubieran permitido hacer ulteriores análisis. Aquellos efectos de las víctimas del 11-M fueron quemados en el vertedero de Valdemingómez.

11. ¿Los trenes se conservan en otros casos? Se conservan siempre, porque así lo marca la Ley. En el accidente del metro de Valencia, por ejemplo, el tren se conservó durante años bajo una lona, para que las compañías de seguros pudieran realizar cuantas peritaciones desearan.

12. Si se destruyeron los escenarios del crimen, ¿cómo se pudo realizar ninguna investigación?

Pues porque, al mismo tiempo que se destruían los trenes, comenzaron a aparecer pruebas fuera de los trenes (concretamente en dependencias policiales), lo que invita a sospechar que se produjo no sólo una destrucción deliberada de pruebas, sino una sustitución de las pruebas originales por otras.

13. ¿Con qué pruebas se construyó entonces la versión oficial?

Con los objetos encontrados en una furgoneta que apareció en Alcalá de Henares y con una mochila-bomba que apareció sin estallar 18 horas después de la masacre. La furgoneta de Alcalá fue inspeccionada en la mañana del 11-M por dos perros distintos, sin que detectaran ningún rastro de explosivo. Sin embargo, al ser llevada a dependencias policiales, apareció en la furgoneta un resto de dinamita Goma2-ECO. La mochila-bomba apareció también en dependencias policiales, concretamente en la comisaría de Puente de Vallecas. Es decir, las dos pruebas fundamentales del caso no aparecieron en los escenarios del crimen, sino en sendas comisarías, sin que exista ninguna evidencia de que procedían de los trenes o estaban relacionadas con lo que estalló en los trenes.

14. ¿Por qué sabemos que la furgoneta de Alcalá es una prueba falsa?

Pues porque el resto de dinamita que apareció dentro de ella al llevarla a comisaría no había sido detectado por los perros entrenados en detección de explosivos cuando la inspeccionaron horas antes. Y porque las investigaciones periodísticas han demostrado que se falsificó la hora oficial de entrada de esa furgoneta en el complejo policial de Canillas, de modo que la furgoneta estuvo una hora “desaparecida” a efectos oficiales, tiempo suficiente para colocar en su interior cualquier cosa.

15. ¿Por qué sabemos que la mochila-bomba de Vallecas es falsa?Por múltiples motivos. Entre otros:  (1) Porque no apareció en ningún tren, sino en una comisaría, sin que nadie la haya visto durante el trayecto desde las estaciones.(2) Porque se trata de una bomba que estaba preparada para no explotar, ya que tenía dos cables sueltos y utilizaba como iniciador un modelo de teléfono móvil que no daba ni la mitad de la corriente que necesita para estallar el modelo concreto de detonador utilizado. (3) Porque en esa mochila había clavos y tornillos como metralla, y en ninguna de las autopsias de las 193 víctimas mortales del 11-M aparecieron clavos ni tornillos, así que es imposible que los artefactos de los trenes fueran como la mochila de Vallecas.

16. ¿Entonces qué pruebas nos quedan de que la versión oficial es cierta?

Ninguna.

17. Si el 11-M no fue un atentado islamista, ¿cómo se explica que siete magrebíes se suicidaran en Leganés?

Es que no está demostrado que en Leganés se suicidara nadie. Para empezar, nadie hizo la autopsia a los cadáveres recogidos en Leganés, a pesar de que la Ley obliga a hacer esas autopsias. En segundo lugar, ni siquiera está clara la identidad de los cadáveres que aparecieron en ese piso. En tercer lugar, las investigaciones periodísticas han demostrado que alguien (no se sabe quién) se tomó muchas molestias en tratar de “demostrar” que en Leganés hubo un suicidio. Así, por ejemplo, alguien hizo una serie de supuestas “llamadas de despedida” de esos suicidas, pero uno de los teléfonos utilizados para hacer esas llamadas seguía operativo un mes después de estallar aquel piso. Asimismo, alguien elaboró un supuesto “testamento” de uno de esos “suicidas”, pero la firma de ese documento está burdamente falsificada.

18. ¿Pero no nos dijeron que los habitantes de ese piso entablaron un tiroteo con la Policía?

Sí, eso dijeron. La versión oficial afirma que los ocupantes de aquel piso dispararon con subfusiles a los policías que rodeaban el piso durante muchos minutos. Sin embargo, en el piso sólo se encontraron cinco casquillos de bala, ninguno de ellos de subfusil.

19. ¿Existe algún tipo de corroboración judicial a todas estas dudas sobre la masacre?

Sí. La propia Audiencia Nacional tuvo que eliminar otra de las pruebas fundamentales del caso (un coche de la marca Skoda Fabia que apareció en Alcalá de Henares tres meses después del atentado, cargado con más pruebas que apuntaban a los “islamistas”) después de que las investigaciones periodísticas de El Mundo y Libertad Digital pusieran de manifiesto que se trataba de una prueba falsificada.

Asimismo, después de que el comisario de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, interpusiera una demanda contra varios periodistas del periódico El Mundo, un juzgado de Madrid dictaminó que las informaciones de este diario habían sido rigurosas y veraces. Finalmente, el propio hecho de que sólo 3 de los 116 detenidos por la masacre hayan sido condenados demuestra que la mayor parte de la instrucción del sumario (por no decir su totalidad) es un auténtico bluf.

20. Entonces, si no fue Al Qaeda, ¿fue ETA la que atentó el 11-M?

No existe tampoco ninguna prueba de que fuera ETA. Y, de hecho, existen otras alternativas mucho más verosímiles, como la de que el 11-M fuera una operación de servicios de inteligencia nacionales o extranjeros. Ni ETA ni Al Qaeda pudieron llevar a cabo las falsificaciones de pruebas que las investigaciones periodísticas han demostrado. Por ejemplo, ni ETA ni Al Qaeda depositaron en Alcalá de Henares el coche Skoda Fabia que apareció tres meses después del atentado. Tampoco ETA o Al Qaeda pudieron hacer aparecer pruebas falsas en dependencias policiales ni simular las falsas llamadas de despedida de los falsos suicidas de Leganés.

21. ¿Por qué ningún partido político hace nada porque se investigue la masacre?Ése es, precisamente, el indicio más sólido de que el 11-M no lo cometieron ni ETA, ni Al Qaeda. Si hubiera sido realmente un atentado de Al Qaeda, el PSOE no habría perdido ninguna oportunidad de restregarle el atentado al PP de manera continua a lo largo de estos seis años. Y si hubiera sido ETA, es el PP el que habría hecho lo posible por abanderar las investigaciones.

Sin embargo, ambos partidos han hecho todo lo posible por evitar que se hable del 11-M o se remueva el 11-M. Lo que apunta a que lo que se está intentando encubrir con la insostenible versión oficial es algo de mucho más calado que un simple atentado terrorista. 

Fuente: Libertad Digital