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Internet defiende lo que le queda de libertad contra SOPA (Stop Online Piracy Act)

Publicación: 17/11/2011
Autor: pijamasurf

El Congreso de Estados Unidos podría aprobar una iniciativa supuestamente diseñada para combatir la piratería en internet, pero que en realidad terminaría por sepultar la relativa libertad de la que actualmente goza.

Desde hace tiempo hemos propuesto en Pijama Surf la necesidad de generar una red alterna a Internet, libre de intereses corporativizados y de una entidad central que regula, en última instancia, lo que sucede en esta “red de redes”.  Diversas voces, como el téorico mediático Douglas Rushkoff, han denunciado que la actual condición de Internet en realidad no responde ese idílico shangri la digital que muchos pensamos que encontraríamos en esta nueva arena de intercambio, sino que, por el contrario, se trata de un sistema centralizado y por lo tanto controlable, dentro del cual, al igual que en prácticamente todos los rubros de la sociedad contemporánea, las agendas que mayor peso tienen son aquellas delineadas por gobiernos y corporaciones.

Pero más allá de esta pertinente reflexión, también resulta innegable que desde la consagración de Internet como una herramienta cotidiana para millones de personas, este ha generado múltiples consecuencias benéficas. Por este medio hoy podemos visualizar colectivamente, con inédita fidelidad, nuevos modelos de organización ciudadana, sistemas descentralizados de intercambio de información y formas alternativas para nuestras estructuras económicas.

En cualquier caso, mientras concretamos la creación de un Internet alternativo, valdría la pena defender las virtudes del que opera en la actualidad. Y precisamente mantener una buena parte de estas mieles digitales, de las que hemos gozado en los últimos años, es lo que está en juego con la nefasta iniciativa legislativa que en estos momentos se discute en el Congreso estadounidense. El SOPA (Stop Online Piracy Act) plantea la posibilidad de otorgar a los propietarios de los derechos industriales de material sonoro, audiovisual, fotográfico y editorial, el poder para aislar e incluso cerrar sitios que violen el flagrantemente caduco concepto de Copyright.

La iniciativa fue propuesta por el legislador republicano de Texas Lamar Smith, y existen altas probabilidades de que sea aprobada, ya que cuenta con el respaldo de un multimillonario cabildeo patrocinado por grandes corporaciones que tienen enormes intereses financieros en juego. En caso de aprobarse, lo único que podría revocarla sería un veto directo del presiente Obama.

En pocas palabras, si esta iniciativa se implementa, el gobierno estadounidense tendría las facultades para etiquetar cualquier sitio web que publique material que infrinja derechos de propiedad industrial o intelectual, utilizando filtros de DNS (los cuales ya están controlados por la ICAAN), lo cual imposibilitaría a cualquier usuario acceder a estos sitios y por lo tanto estarían condenados a la extinción. Este recurso es similar al que actualmente emplean los gobiernos de China e Irán para censurar sitios que publican contenido “incómodo”.

Esta medida pondría en jaque a cientos de servicios en Internet, ya que, por ejemplo, si en un foro, una red social o incluso un servicio de correo electrónico un usuario enviara o publicara un contenido “ilegal”, este sitio correría el riesgo de ser clausurado. El gobierno podría retirarle sus ganancias y obligar a los buscadores a que los bloquearan. Evidentemente estos servicios estarían obligados a tomar medidas, traducidas en un minucioso control, para evitar que cualquiera de sus usuarios incurriera en alguno de estos actos.

Obviamente, y al igual que el tratado internacional conocido como ACTA, SOPA ha generado la movilización de cientos de organizaciones civiles y grupos de activismo digital. Pero a diferencia de lo que suele suceder, en esta ocasión no están solos, ya que algunas de las personalidades más influyentes de Silicon Valley, incluyendo los altos ejecutivos de las más poderosas corporaciones del universo internetero, se han manifestado explícitamente en contra de esta iniciativa (afortunadamente también hay intereses corporativos del otro lado, lo cual da la esperanza de que no se apruebe, aunque no deja de ser triste que esta sea la carta más fuerte de los que combaten esta propuesta).

Eric Schmidt, el CEO de Google, arremetió contra la iniciativa durante una conferencia en el MIT: “Las solución es draconiana. Hay una iniciativa que requeriría a los proveedores de servicios de internet remover los URL de la Red, a lo cual, hasta la última vez que revisé mi manual, se le llama censura”. En lugar de esto, Schmidt propone que aquellos sitios que lucren con contenido, violando el Copyright, sean monitoreados por el gobierno, en especial en los reportes de sus ganancias.

Compañías de la talla de GoogleFacebook, Yahoo, eBay y Twitter se unieron para desplegar un comunicado en el New York Times en el que advirtieron: “Estamos preocupados porque estas medidas representan un serio riesgo para la innovación y generación de empleo que nuestra industria ha aportado, así como para la seguridad cibernética de nuestro país”. Tumblr, el servicio de blogging, , agregó: “Como se ha dicho, traicionarían más de una década de políticas en Estados Unidos que abogan por la libertad en Internet, al establecer un sistema de censura que utiliza las mismas tecnologías que han implementado naciones pioneras en censurar como Irán y China”.

Desde la consagración de Internet, el marco legal adoptado en Estados Unidos para regular la Red ha servido como un estándar internacional, por lo que, de aprobarse la iniciativa SOPA, ello repercutiría a corto plazo en las legislaciones de otros países. Así que sin importar el país en el que te encuentres, si disfrutas de lo que queda de libertad en Internet, te invitamos a difundir esta nota y a firmar también la siguiente petición, la cual, por cierto, supera ya el medio millón de personas: Avaaz – Salvemos Internet.

Fuente: Pijamasurf.com

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La UE pretende cerrar páginas web sin procesos judiciales

Entre los motivos que han llevado a miles de personas a tomar las plazas en ciudades de todo el Estado está la gran distancia que separa a la ciudadanía y la clase política. Y una de las motivaciones que hicieron que los activistas tomaran como su tablero de juego a Internet fue la oposición a la Ley Sinde –por perseguir con métodos extrajudiciales algo totalmente legal como es compartir archivos con copyright por Internet para uso privado y sin fines lucrativos. Mientras las acampadas pueblan las plazas, la industria cultural y la clase política sigue con su estrategia en contra de la cultura libre.

Michel Barnier, comisario europeo de mercado interno y responsable de las políticas de propiedad intelectual, declaraba que la Ley Sinde será la principal fuente de inspiración para la nueva directiva que se puede aprobar a finales de Mayo en la Comisión Europea. El anuncio de Barnier trae otra novedad esperada, la colaboración de las empresas de telecomunicaciones, quienes ofrecen la conexión a Internet, para cortar la red a quien comparta archivos.

Esta novedad no es tan nueva. Por un lado, compañías como Telefónica han sido denunciadas públicamente por realizar microcortes cuando detectaban que alguien estaba descargando archivos de servidores como MegaUpLoad y, por otro lado, éste era uno de los objetivos que pretende lograr el Acuerdo Comercial Anti Falsificación (ACTA, por sus siglas en inglés) que negocian en secreto EEUU, la Unión Europea, Australia, Japón o México, entre otros. A pesar de ser un desconocido para la mayoría, Barnier apoyó en 2010 el Informe Gallo que se aprobó en la UE sobre los peligros de la mal llamada piratería para la industria cultural. Este informe fue realizado por una empresa del entonces número uno de Vivendi-Universal Pictures (una de las mayores productoras cinematográficas del mundo).

Para desarrollar, esta nueva estrategia deben ser modificadas tanto la Directiva de Comercio Electrónico, como la Directiva de Protección de Derechos de Propiedad Intelectual (IPRED) La IPRED es una directiva para penalizar cualquier clase de contravención de propiedad intelectual. “Siguen trabajando desde la perspectiva de los intereses privados y tienen miedo a entender en profundidad los beneficios del nuevo contexto“, afirmaba La Ex nada más conocerse el borrador el 23 de Mayo. Según La Quadrature du Net –un grupo francés que promueve los derechos de la ciudadanía en Internet–, “la Comisión de UE quiere modificar IPRED para adaptarlo al entorno digital. Esto significa expandir la guerra contra quienes comparten en Internet, en continuación directa del ACTA“.

Desde hace años, grupos de activistas en Internet han promulgado que tanto la Unión Europea como el ACTA necesitaban que varios países aprobaran a nivel estatal legislaciones que prohibieran el intercambio de archivos en la Red. Incluso esto se promovió desde el Departamento de EEUU, como se conoció con las filtraciones de WikiLeaks, para forzar al Gobierno de Zapatero a aprobar la Ley Sinde.

El plan europeo era simular la legislación francesa, la ley de tres avisos y desconexión (Hadopi). Pero entre la oposición que levantó y su nula eficacia, ya que se han incrementado las descargas, está fue desestimada. La mejor posicionada ahora es la Ley Sinde. Esta legislación todavía no ha entrado en vigor, y ya Hacktivistas.net ha mostrado su total inutilidad con el Manual de Desobediencia a la Ley Sinde.

De esta forma, quien incumpla estas directivas no tendría acceso a un proceso judicial habitual. En su lugar, una Comisión Administrativa decidirá quiénes incumplen la directiva de comercio electrónico y la de propiedad intelectual. Los juzgados sólo refrendarán esa decisión, como pasará aquí con la Ley Sinde.

Nuevos proyectos en EEUU

Paralelamente, en EEUU, se han dado a conocer dos proyectos de ley que afectarán a la neutralidad de la red. Por un lado, la Protect IP no sólo promoverá el secuestro de páginas web registradas en este país, sino que podría secuestrar en otros países, cuando se apruebe el ACTA. Incluso, obligaría a los buscadores como Google o Bing a censurar estas páginas de sus resultados.

Según Arnau Fuentes en Nacionred.com, “la parte estrella va a destinada a otra parte del sector de Internet: los titulares del copyright podrán pedir una orden judicial directa“. Este proyecto llega desde la Oficina de Coordinación para la protección de la Propiedad Intelectual, dependiente de la Casa Blanca.

La otra propuesta que tendrán que debatir los representantes estadounidenses es una legislación para controlar la emisión en streaming de música, vídeo o cualquier otro material audiovisual que tenga copyright. Pero, no es la única novedad de la Administración Obama. El mismo 17 de Mayo, día de Internet, anunciaban la necesidad de que la OTAN también pueda actuar en Internet. Según el Fiscal General Eric Holder, “los peligros y amenazas del siglo XXI a la seguridad nacional e internacional no tienen fronteras“.

Fuente 1: Diagonal Web

Fuente 2: Aporrea.org

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Negociación secreta de un Acuerdo Mundial sobre Copyright

 

Grupos civiles envían una carta a Obama protestando por el secretismo de las reuniones. El texto autorizaría a los propietarios de derechos a exigir a los proveedores de Internet actuaciones contra los clientes que intercambien obras protegidas

Tomás Delclós Barcelona, 09 de Septiembre de 2009

La negociación secreta de un acuerdo comercial mundial que autorizaría a las empresas y propietarios de derechos a exigir a los proveedores de acceso a Internet la vigilancia sobre el tráfico de sus clientes ha desatado la alarma de los internautas. De las negociaciones para redactar el Anti-Counterfeiting Trade Agreement (ACTA) se tienen noticias desde el año pasado, pero la semana pasada trascendió un documento de la Unión Europea en la que explicaba a sus estados miembros la posición de Estados Unidos, que se ha reservado la redacción del capítulo dedicado a Internet.

Aunque formalmente se trata de un acuerdo mundial para combatir la falsificación, el texto incluye una propuesta sobre Internet. Grupos civiles han remitido una carta al presidente norteamericano en el que critican el secretismo sobre estas negociaciones, que contradice la política de transparencia anunciada por Obama.

El acuerdo, en cuya negociación intervienen unos 40 países desde Estados Unidos a la Unión Europea pasando por importantes países asiáticos, como Japón y Corea, empezó a trabajarse en secreto bajo el mandato de Bush y prosigue ahora. La semana pasada hubo una nueva reunión en Seúl y en enero se celebrará otra en México. El documento propone perseguir a quienes elaboren o distribuyan programas que desactiven DRM (sistemas anticopia) y obliga a los proveedores de acceso a Internet a controlar el tráfico de sus clientes para evitar el intercambio o distribución de material protegido por copyright. Actualmente, en muchos países, los proveedores de acceso no son responsables de la conducta telemática de sus clientes salvo que tengan noticia, documentada por la administración o un juez, de que infringen la ley.

En la citada carta se reclama que ACTA, como un instrumento que afecta a las leyes y políticas de múltiples naciones, “debería ser negociado públicamente”, a la vista de todos. “Sin el necesario balance entre intereses” se puede dañar la economía y el bienestar cívico, añaden. Estados Unidos ha comentado el documento a empresas y distintos grupos pero bajo la obligación de confidencialidad lo que les impide participar en un debate público o dar detalles sobre el proyecto. La propia UE, al informar de la propuesta de Estados Unidos, habla de que ha recibido información oral sobre el mismo.

Link : Documento filtrado de la UE sobre ACTA (PDF)

El texto informa de la posición de Estados Unidos sobre el acuerdo comercial contra el intercambio de archivos en Internet.

Fuente 1: El País

Fuente 2: Movimiento Anti NWO