Gonzalo Anti New World Order


Sistema RFID: el Gran Hermano de bolsillo

¿Se imagina que alguien supiera lo que lee, lo que come, e incluso las medicinas que compra? ¿Qué le parecería que su centro comercial guardara información sobre la talla de ropa interior de su pareja? Este escenario ha dejado de ser ciencia-ficción gracias al sistema RFID, incorporado en cualquier tipo de producto que un ciudadano puede comprar.

RFID (Radio Frequency Identification, o identificación por radiofrecuencia en español) usa dispositivos denominados etiquetas o tarjetas, similares a pegatinas. Funcionan de una manera muy simple: emiten información por una microemisora de radio que, a su vez, la envía a una base de datos donde queda almacenada. Esta información puede ser usada por los comerciantes para analizar los hábitos de consumo o por otros interesados en sacar los datos personales de la gente.

La tecnología ha recibido tanto elogios como críticas. Los creadores del sistema afirman que las ventajas del RFID son mayores que la inseguridad y los inconvenientes. Sin embargo, los abogados apuntan a que dichas ‘ventajasviolan un derecho fundamental de cada ciudadano: el derecho a la intimidad.

Estos chips no sólo se están implantando en el sector privado. Muchos gobiernos están haciendo uso de estas tecnologías con el objetivo de controlar sus fronteras y agilizar la identificación de los ciudadanos que entran y salen de su territorio. La Administración alemana, por ejemplo, ya se mostró interesada en poner RFID en los documentos de identidad y pasaportes.

Por su parte, el Gobierno español, a través de la Agencia Española de Protección de Datos, está analizando medidas de seguridad para proteger al ciudadano del uso incorrecto de los sistemas RFID. El director de la entidad, Artemi Rallo Lombarte, dice que “es evidente que el uso de estas etiquetas” puede “afectar a la privacidad de las personas“.

Mientras que los creadores de RFID aseguran que no hay que tenerle miedo, los expertos reiteran que no existe ninguna garantía de que toda la información guardada en el chip no termine en manos de un ladrón, ya que es una tecnología que teóricamente puede estar al alcance de cualquiera.

Para muchos los avances tecnológicos hacen nuestra vida más cómoda y segura. Otros piensan que estas tecnologías tienen la capacidad de transformar nuestra sociedad  en una pesadilla orwelliana. Mientras sigue la discusión, hay otra ventana que se abre: ¿será el ciudadano quien vote la implantación de este sistema, o por el contrario será una imposición de las administraciones y la sociedad de consumo? El tiempo dictará sentencia.

Fuente: Russia Today

Facebook admite que vendieron información de los usuarios

04 de Noviembre de 2010 – Facebook ha reconocido que varios creadores de aplicaciones vendieron información de los usuarios de la red social a terceros. La compañía, que está siendo investigada por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) para ver si este hecho afectó a usuarios españoles, abrió su propia investigación interna hace dos semanas, cuando se vio obligada a reconocer los fallos de seguridad de su red.

El diario The Wall Street Journal denunció que varios programadores de aplicaciones externos a Facebook habían estado enviando a un mínimo de 25 empresas y agencias de publicidad el número que identifica a cada usuario de la red (UID), a partir del cual se pueden obtener datos de los usuarios.

La compañía reconoció de inmediato el “problema” de seguridad, especificando que esa transmisión de información “no había sido premeditada”. La red social añade ahora que ha suspendido durante seis meses a casi una docena de programadores que han recibido dinero por facilitar ese número. La política que la compañía hace firmar a las empresas que programan aplicaciones para ella especifica que la información de los usuarios, inluyendo esos UID, no puede ser compartida.

Facebook no ha facilitado los nombres de las empresas suspendidas, aunque ha precisado en su blog oficial que estas son “pequeñas” y que “ninguna de ellos está en la lista de las diez aplicaciones más descargadas”.

La red social exonera así de la venta de información a las empresas que están detrás de aplicaciones como Farmville que, con casi 60 millones de usuarios, fue identificada por WSJ como una de las que había transferido datos.

‘Tolerancia cero’

Facebook nunca ha vendido ni venderá información de los usuarios”, subraya el ingeniero de Facebook Mike Vernal en un comunicado público. “Tenemos tolerancia cero con los vendedores de datos porque socavan el valor que esperan los usuarios”, añade. Facebook también ha explicado en su blog cuáles serán los próximos pasos para los que han comerciado con datos de los usuarios: “Vamos a exigir a esos programadores que se sometan a una auditoría en el futuro para confirmar que cumplen con nuestras políticas”.

Más allá de la depuración que realice la red social y las soluciones técnicas puestas en marcha para evitar estas prácticas (como la inclusión de identificadores anónimos), la AEPD continúa su inspección para determinar si esta venta de datos ha afectado a España, donde la compañía cuenta con diez millones de clientes.

Pero Facebook no es la única red afectada por este problema. La semana pasada, MySpace, con 2,5 millones de usuarios en España, tuvo que reconocer que algunas de sus utilidades también habían compartido la identificación de sus usuarios. El director de la Agencia, Artemi Rallo, alerta de los “defectos estructurales” en cuanto a seguridad de las redes sociales. “No existe un verdadero control legal de lo que se hace con esas bases de datos”, añade.

Fuente: Aporrea.org