Gonzalo Anti New World Order


PRISM: Así nos vigila EEUU en internet

Todos lo sospechábamos un poco, todos lo teníamos en cuenta. Así y todo, nuestro uso de las redes sociales, de los servicios web y de internet en general está enfocado en la comodidad que brinda su formato, con todos los costos que esto acarrea. Hoy internet volvió a demostrar que lo que provee no es gratuito y que detrás de los grandes cúmulos de usuarios, se esconde el oído ilegal y el ojo omnipotente de un estado que se cree la policía del mundo. PRISM es el programa por el cual nos vigila EEUU en internet, y a continuación te contamos todo lo que tienes que saber al respecto de un tema fundamental para comprender los tiempos en los que vivimos y el futuro de internet.

Las filtraciones de información no son un fenómeno de esta época, pero sí es en ésta donde sus consecuencias toman una relevancia inusitada en la historia de la comunicación social. Muchas veces pergeñadas por las propias empresas para crear bombo alrededor de una noticia (pues lo prohibido y oculto nos atrae como si fuera un agujero negro de curiosidad) y muchas otras tantas veces como consecuencia de la participación de espías, de empleados inescrupulosos, de fallas de seguridad y de gente tan curiosa como informativamente habilidosa, las filtraciones tienen un poder de desvelamiento que resulta imprescindible para saber qué es lo que nos ocultan. Justamente, los periódicos norteamericanos The Washington Post y The Guardian acaban de tomar en cuenta una filtración de la NSA, la Agencia de Seguridad Nacional (de EEUU), en donde se revela que el gobierno de Estados Unidos forma parte activa de un proyecto llamado PRISM, que tiene el objetivo de espiar a los usuarios de servicios como Facebook, Google, Microsoft y otros tantos centros neurálgicos de la red.

¿Qué es PRISM?

Con los ojos abiertos y la boca corrida a un costado en actitud sarcástica (a lo Mckayla, con el meme “not impressed”), encontramos que PRISM es un programa de la Agencia de Seguridad Nacional que funcionaba en absoluto secretismo utilizando un ingreso autorizado o no (ver más adelante) a los servidores de 9 de las compañías más importantes de la red. Entre ellas se listan a Microsoft, Yahoo!, Google, Facebook, PalTalk (proveerdor de internet), YouTube, Skype, AOL y Apple, tal cual y en el orden en el que aparecen en el documento. En información que no está confirmada, se habla de la inclusión futura de Dropbox. El informe en cuestión parecía estar destinado al entrenamiento de nuevos agentes de la agencia, como si fuera un manual en el cual se detallaban algunas de las actividades principales de este órgano del estado norteamericano.  El documento, un Powerpoint de 41 slides, se titulaba, según The Guardian, “la recolección [de datos] directa desde los servidores”, haciendo alusión a los principales proveedores de servicios de Estados Unidos.

¿Qué es lo que revisan?

Según indicaron los dos reconocidos sitios de donde surge la investigación, lo que PRISM buscaba era un acceso directo a la intimidad misma de los usuarios, allí donde pueden confiar y delatarse a sí mismos confesando crímenes o, especialmente, ideándolos junto a otros usuarios. Para esto, la NSA revisaba (suponemos que no manualmente, sino con software de data mining buscando patrones identificatorios de actividades ilícitas) los historiales de conversación, de búsquedas, las transferencias de archivos, los chats, las videoconferencias y mucho más de lo que queda almacenado de cualquier usuario interactuando en internet. Para hacer esto, la NSA no requería de ningún tipo de permiso judicial anterior a la acción de espionaje, lo que de por sí implica una violación a las leyes vigentes según la constitución estadounidense, incluida la tan mentada y siempre valorada 5ta enmienda.

El acceso de la NSA a la privacidad de las personas fue posible gracias a los cambios en la ley de vigilancia de EEUU, que se introdujo durante la presidencia de Bush y fue renovada con Obama en diciembre de 2012. Con la investigación y espionaje justificado legalmente, PRISM se dedica a la objetivación de presuntos casos de riesgo e inicia investigaciones sobre la privacidad de esa persona, atacando todos los frentes en donde su participación esté demostrada. Además del que resulta obvio de apreciar, el otro problema es que la NSA no sólo podría estar accediendo a la meta data, sino a la data en sí, según se pudo llegar a suponer luego de la interceptación del cable que hablaba de un pedido judicial a Verizon para que proveyera a los EEUU la información de más de varios centenares de miles de grabaciones de llamadas telefónicas domésticas. Es decir, no a los registros de llamadas a móviles, sino la grabación de la llamada en sí. Sobre esto hay contrapuntos, pues The Washington Post indica que el pedido formal es por la meta data de esas comunicaciones. Es decir, la hora del día en la que fue realizada, a qué número y cuál fue su duración.

De todas maneras, las suspicacias crecen cuando hay que considerar que en 2006 ya había tomado conocimiento público una filtración sobre un cuarto especial que la NSA tenía en la compañía telefónica AT&T. Como siempre, la legalidad de este tipo de programas está en disputa, aunque el programa parece estar basado en la Sección 215 de la Ley Patriota, que permite al gobierno obtener los registros de negocios o actividades que son relevantes para una investigación en curso contra el terrorismo. De hecho, y como para no quedarnos en que puede ser meramente un título mediático, hasta el momento, más de 77 mil reportes de inteligencia habían citado al programa PRISM como fuente de sus datos.

Nos orinan y dicen que llueve: el papel de las compañías en PRISM

Aunque la presentación especifica que se ejecuta con la ayuda de las empresas espiadas, todas las compañías que fueron mencionadas en esta investigación han enviado cartas y comunicados expresando que no forman parte activa de PRISM y que de hecho no sabían de su existencia. Siendo un poco más específicos y aclaratorios, Google –a través de su co-fundador Larry Page– anunció que “Google se preocupa profundamente por la seguridad de los datos de nuestros usuarios. Revelamos los datos de un usuario al gobierno de acuerdo a la ley, y revisamos cada pedido de manera cuidadosa. De cuando en cuando, la gente alega que nosotros hemos creado una puerta trasera en nuestros sistemas para que los aproveche el gobierno, pero Google no tiene una puerta trasera por la cual el gobierno obtiene acceso a los datos privados de los usuarios.“

Tanto Google como muchos otros cabezas del rubro informático han dicho que no tienen idea de PRISM y que si están llevando a cabo esas acciones en sus servidores, lo están haciendo sin el conocimiento y permiso de los grandes sitios web. Desde Facebook salieron a decir que “no forma ni ha formado parte de ningún programa que le dé a Estados Unidos o cualquier otro gobierno, acceso directo a nuestros servidores. Nosotros nunca hemos recibido una petición o una orden judicial de ninguna agencia gubernamental solicitando información o metadatos a granel, como el que Verizon ha recibido.»

Todo lo dicho por las empresas participantes de este drama se pone en duda desde varios periódicos con investigaciones propias, apelando al archivo. Por ejemplo, desde el New York Times, se indica que las compañías no sólo obedecieron a la NSA y a sus demandas, sino que también contribuyeron con ella generando un acceso directo a los servidores. Para probarlo, estos indican algunas conversaciones entre los responsables de los 9 sitios en la mira y el gobierno de los EEUU en el marco de la ley FISA de 2008, en la que se legitimaban los pedidos de información privada en un caso legal en curso. Así y todo, y siendo Microsoft la primera en colaborar y Twitter una de las únicas que no lo aceptó nunca, los sitios dijeron que no tenían una puerta trasera para el gobierno y que no conocían o conocían muy poco a PRISM.

Aquí es cuando se pone interesante, pues en lugar de añadir una puerta de acceso a sus servidores, a las empresas se les pidió esencialmente que erigieran un buzón de correo con llave, la cual sólo tendría el gobierno. En otras palabras, el gobierno no tiene un acceso directo a los servidores de las compañías, pero sí tiene un depósito de información privada que es manejada en conjunto con los dueños del sitio. Según mencionó un allegado a las negociaciones entre las partes, Facebook, por ejemplo, construyó un sistema de este tipo para solicitar y compartir la información. La falta de una fuente confiable y no un abstracto informante hace dudar, pero los indicadores de participación mutua están presentes, además de siempre sospechados por el usuario promedio de redes sociales que nos preguntan hasta cuánto calzamos.

Obama justifica a PRISM

Como no podría ser de otra manera cuando algo se hace tan evidente, la negación no fue la estrategia escogida en Washington, sino la defensa del cuestionado programa. El pasado viernes, Obama decía, validando automáticamente todos los rumores que había sobre la veracidad de PRISM, “Creo que es importante reconocer que no se puede tener el 100% de seguridad y al mismo tiempo un 100% de privacidad, además de ninguna incomodidad. Tenemos que tomar ciertas decisiones como sociedad“. De todas maneras mencionó que nadie está escuchando las conversaciones telefónicas de las personas, pues “ese no es el objetivo de este programa. Lo que la comunidad de Inteligencia está haciendo es identificar esas llamadas estudiando los números de teléfono y la duración de las llamadas. No se miran los nombres de la gente, y no se fijan en el contenido de las llamadas“. Otro comentario de Obama fue para indicar que las personas investigadas son mayoritariamente extranjeras, dando a entender que el principal motivo es la lucha contra el terrorismo.

En este sentido, es necesario comentar que según una reciente actualización de la información por parte de The Guardian, EEUU no estaría solo en la planificación y desarrollo de PRISM, pues la agencia de seguridad del Reino Unido (GCHQ) también está comprometida, obteniendo información directamente desde PRISM. Los documentos muestran que GCHQ, con sede en Cheltenham, ha tenido acceso al sistema por lo menos desde junio de 2010, y ha generado 197 informes de inteligencia desde el año pasado.

La punta del iceberg

Además de la hipocresía de EEUU al criticar la actividad cibernética, la censura y los controles de China sobre internet, la existencia de PRISM y programas similares trabajando de forma más secreta y paralelamente plantean problemas éticos y legales sobre el potencial acceso directo a la intimidad de millones de usuarios de Internet. Y que se sepa que no sólo son usuarios, sino también consumidores que pagan por servicios y que firman acuerdos de seguridad que de ahora en más tendrán que leer más atentamente en busca de los grises y vacíos legales que permiten esta embestida de la policía del mundo sobre las actividades de las personas, dando vuelta la carga de la prueba y entendiendo a cada uno de los usuarios como culpables hasta que se demuestre lo contrario. Ese, se los aseguramos, es un mundo en el que no queremos vivir, y algo vamos a tener que empezar a hacer al respecto.

Fuente: NEOTEO

La oscura relación entre Hollywood y el Ejército de EUA (el control mental militar del cine)

Publicación: 25/10/2011
Autor: pijamasurf

Hollywood y el Pentágono han copulado en la oscuridad desde los inicios de la industria del cine y de paso han copulado con tu mente con una incesante —a veces sutil, a veces explícita— propaganda, que es lo que sustenta la demencia planetaria que permite que vivamos en guerra.

Parte fundamental del entretenimiento es que el producto final no revela lo que hay detrás: esto es lo que ha sido llamado “la magia del cine”. No vemos los monumentales sets (maquetas, animaciones digitales o cartón); no vemos a los cientos de personas que participan para lograr una toma; no vemos, en lo absoluto, las cámaras, las luces, los micrófonos y toda la tecnología que permite que la imagen con todo su brillo y poder entre a tu mente. Pero tampoco vemos, a menos de que seamos muy atentos, la ideología y la propaganda que motiva, de raíz, los programas y películas de “mero entretenimiento” que millones de personas ven todos los días.

Como expondremos aquí, basándonos en datos verificables, todos somos objeto de una operación propagandística de control mental, que tiene uno de sus frentes más claros y mentalmente más invasivos en la relación entre el Ejército de Estados Unidos y Hollywood, tanto, que es apropiado hablar de estas industrias como una sola de Entretenimiento-Militar (o Military-Entertainment Complex, como se le llama en inglés).

Esta estrecha relación se basa en una conveniente dependencia entre ambas industrias. Por una parte Hollywood necesita de los “juguetes” del Ejército para filmar cualquier escena de guerra o incluso del género futurista (usando tecnología que dé verosimilitud); por otra parte, el Pentágono necesita de la difusión, del marketing de Hollywood para promover un perenne estado de  guerra, convencer a los ciudadanos de enlistarse en la milicia o mostrarse complacientes con un Estado que tolera que sus contribuciones sean usadas para financiar la monstruosa máquina bélica. La publicidad directa, el Ejército lo ha notado, no es tan efectiva como la glorificación de la guerra y la empatía que logran, con todo el arte dramático, los magos del show business, los forjadores de sueños del bosque sagrado de Hollywood. Además existe un lazo profundo entre los grandes estudios de Hollywood, sus dueños y los dueños de las grandes compañías como General Electric, NBC y Universal, que también tienen participación en la industria militar. Un negocio redondo.

Cuando podríamos pensar que la sociedad está cansada de la guerra, se viene, necesariamente para dinamizar esta economía neuropolítica, una cuantiosa camada de cintas que exaltan el espíritu de la guerra  y lo incrustan en la profundidad de la psique de los ciudadanos —que a fin de cuentas son los que pagan, lo mismo los boletos de cine que los misiles y aviones de guerra.

David Sirota, cuyo trabajo encomiamos por dar a conocer en el mainstream la colusión entre Hollywood y el Pentágono, advierte que se aproxima una serie de películas cuyo objetivo es ensalzar a los Navy Seals y, claro,  reforzar la ideología pro-guerra. El director Peter Berg acepta incluso que en su próximo tributo cinematográfico a los Seals contó con la aprobación del Pentágono. “La idea de una vieja cinta de combate, en la que la política está muy clara —apoyamos a estos hombres— fue más atractiva para ellos”, dijo Berg, haciendo notar que la película será “un desinhibido tributo a la valentía de los Seals”. Saquen los violines, las gotas perladas de su sudor en close-up, los lentes de nightvision y las ráfagas de artillería de última generación.

La renombrada dierctora Kathryn Bigelow (primera mujer en ganar el Oscar al mejor director y esposa del agente de la industria militar, James Cameron) es la elegida para dirigir la oda fílmica a la captura de Osama bin Laden. La película hará uso de información clasificada brindada por la CIA y evidentemente contará una historia para que se regodee el Pentágono. “La misión fue un triunfo estadounidense, tanto heroico como apartidista, y no hay ninguna base para sostener que nuestra película representará esta enorme victoria de otra forma”, dijo Bigelow, endulzando los bigotes de los peces gordos del Pentágono.

Ahora veamos que esta connivencia, como brazo de propaganda, es tan vieja casi como la industria del cine y mucho más sutil y poderosa que lo hecho por Goebbels.

FUEGO AMIGO: UNA BREVE HISTORIA DE AMOR ENTE HOLLYWOOD Y LA INDUSTRIA MILITAR

David L. Robb documenta en su libro Operation Hollywood la enorme cantidad de películas que han sido subvencionadas y avaladas por la industria militar. Esta sociedad, que a fin de cuentas hace su merchandising sobre la mente de las masas, se sella cuando Estados Unidos entró a la Primera Guerra Mundial, estableciéndose paralelamente el Comité de Información Pública que formula las pautas a seguir para promover el apoyo doméstico. En 1917 el diario de la industria del cine, Motion Pictures News, proclama: “Todo individuo trabajando en la industria ha prometido proveer afiches, películas, tráilers y negativos para esparcir la propaganda necesaria para la inmediata movilización de los grandes recursos de la nación”.

La ganadora del primer Premio de la Academia a la Mejor Película, Wings (una especie de proto Top Gun de 1927), contó con todo el apoyo del Pentágono.

Con la entrada de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial la colaboración se expandió niveles inéditos. Los estudios de Hollywood produjeron, a la velocidad de las palomitas de maíz, una serie de dramas de guerra para exaltar el heroismo del esfuerzo estadounidense en combate. Numerosas películas se produjeron, pero quizás la más conocida sea el documental Why We Fight, presentado en siete entregas (1942-1945), obra del brillante director Frank Capra (italiano de origen), quien en cierta medida jugó el mismo papel que Leni Riefenstahl en la Alemania Nazi.

En los años 50 la milicia trabajó con Lassie para mostrar nueva tecnología militar y produjo “Mouse Reels” para el Mickey Mouse Club: uno de los programas mostraba a unos niños visitando el primer submarino nuclear (eso es lo que se llama formar futuros). Al respecto el periodista David Robb descubrió un memorándum del Pentágono, de esa misma época, en el que sea hacía notar que la producción mediática enfocada en los niños “es una excelente oportunidad para introducir a una nueva generación a la Marina nuclear”.

Los niños siguen siendo el blanco del Pentágono. Como afirma David Sirota en su nuevo libro Back to Our Futurebuena parte de la industria de los videojuegos fue subsidiada en el inicio por contratistas militares, de donde se entiende por qué la mayoría de los primeros juegos tuvieron una inclinación marcial (Atari CombatMisile CommandContra, etc.) Y si bien esto es algo que aún prevalece, será el tema de un artículo próximo.

Sin embargo, la influencia del Pentágono no se limita a películas de guerra o videojuegos. La comedia disparatada Stripes, con Bill Murray, fue drásticamente alterada en su preproducción, evitando mencionar las bases militares y la influencia del Ejército de Estados Unidos en América Latina.

Jurassic Park III (2001) recibió dos helicópteros Seahawk, cuatro vehículos anfibios de asalto y ochenta miembros de la fuerza naval para redar una playa al final de la película (porque además, por si lo anterior no bastara, en la nueva gama de películas de Navy Seals se obliga a los soldados a ser actores). Esto se dio bajo el acuerdo de hacer “product placement” militar. Un beauty shot muestra el logo de la Fuerza Naval durante el momento cumbre del rescate de los protagonistas y se incluyó una línea de diálogo donde se agradece a los marines (esos héroes de la forzada imaginaria pop).

Se sabe bien que películas como Rambo y Top Gun aumentan el reclutamiento militar. Según la Fuerza Naval, el estreno de Top Gun hizo que aumentara hasta 400% el número de jóvenes que se enlistaron para la aviación naval. Tanto se entusiamó el Ejército por dicha película que incluso organizaron eventos de reclutamiento en las salas de cine —pretendiendo vorazmente canalizar la fresca inspiración pro militar de la cinta. “Los chicos salían de la sala con los ojos tan grandes como platillos y decían ‘¿Dónde firmo?’”, declaró el mariscal David Georgi (“¡Hey! ¡Tú puedes ser el próximo Maverick!”). Incluso hoy en día, como parte de ese tenebroso feedback, se nombran misiones militares con personajes y códigos de la película Top Gun y otras fantasías militares de los ochenta, implantando estos memes en las psiques de “Los lobeznos que han crecido y han ido Irak”, según se refiere el Ejército a esa generación.

Asesores especiales militares reciben un nombramiento especial para asegurarse que los directores no intenten introducir innovaciones fuera del guión que se alejen de las directrices del Pentágono. El mariscal David Georgi, asesor de la película Clear and Present Danger, le dijo a Robb: “Siempre está en la mente de los productores intentar darle un giro a la película en la dirección original que nos habían presentado […]. Es mi trabajo como consejero técnico asegurarme que la película no se desvíe sustancialmente de la versión aprobada” (Operation Hollywood, p. 38).

Esta intereferencia es tal que hoy en día ni siquiera la tratan de ocultar. La Oficina de Entrenimiento de la Fuerza Aérea incluso tiene su propio sitio web Wings over Hollywood y la CIA nombró en el 2001 a su asesor oficial para la industria del cine.

Después del 11 de septiembre el principal asesor político de George W. Bush, Karl Rove, se reunió con los jefes de las grandes casas productoras para obtener su apoyo en la guerra contra el terror.

En junio de este año, Michelle Obama reunió a 500 productores, escritores y actores en Los Ángeles para pedirles que incorporaran más historias militares familiares al entretenimiento como parte de la iniciativa de la Casa Blanca ”Joining Forces”.

Entre las películas más recientes que han contado con el apoyo de equipo militar se encuentran los blockbusters Trasnformers 3 y Battle of Los Angeles (una película en la que el Ejército lucha contra unos OVNIs, algo que podría ser parte de la nueva gran agenda de programación predictiva del Pentágono: extraterrestres y transhumanismo).

En contraste, hay que resaltar las películas que no recibieron apoyo de la industria militar porque sus directores se negaron a modificar la historia: The Last Detail (1973), Apocalypse Now (1979), An Officer and a Gentleman (1982), Born on the Fourth of the July (1989) y Forrest Gump (1994).

Por otra parte, como señala David Robb, la manera preferencial en la que el Pentágono apoya a ciertas películas y  a otras no es una violación de la Primera Enmienda de Estados Unidos, en la que se hace manifiesto no solo el derecho a la libre expresión, sino también que el gobierno no deberá favorecer una expresión sobre otra. La infraestrcutura militar de Estados Unidos le pertenece a los ciudadanos, por lo cual, en teoría, no debería de comportarse como una corporación privada en la que se puede escoger, arbitrariamente, con qué empresa se trabaja. En todo caso se debería de licitar el uso de su tecnología a cualquier película y no solo a aquellas que aceptan glorificar sus intereses.

Hoy en día un manojo de compañías controlan el cine  en Estados Unidos, principalmente Disney, AOL-Time Warner, Sony, General Electric, News Corporation y Seagram. Los intereses de estas compañías generalmente están alineados con los de la industria militar y sus contratistas, como parte de una gran obra (sangrienta) de ficción planetaria. Como dijera Rupert Murdoch en el 2003, después de la invasión de Irak, una ocupación exitosa bajaría los precios de petróleo y beneficiaría la economía: “Esto sería más grande que cualquier reducción de impuestos en cualquier país”.

Lo que vemos, y hay que llamarlo por su nombre, es una sociedad semisecreta, a caballo entre el poder político-militar y el poder de entretenimiento-económico, intercalando posiciones hasta fundirse en un aparato de control único. La sociedad del espectáculo en la que vivimos no es solamente la casualidad del mercado libre y de la naturaleza humana de buscar entretenimiento o de consumir historias. Lo sabían los grandes políticos griegos: el teatro es el perfecto escenario de adoctrinamiento justamente porque los ciudadanos no lo rechazan reempaquetado, glamorizado y supuestamente libre de la ideología política oficial. El cine es el aparato de adoctrinamiento más poderoso inventado hasta la fecha porque simula la realidad al incorporar todas las artes en un mismo flujo, convirtiéndose en una extensión de nuestros sueños, de nuestras imágenes mentales y, por lo tanto, penetra el inconsciente, donde  implanta sus semillas. Esta frase de F.Scott Fitzgerald (citado por Jason Horsley) encierra la magnitud  de esta brujería:

“La películas nos han robado nuestros sueños. De todas las traiciones esta es la peor”.

Sueños minados, mentes militarizadas. Para que el mundo permita que siga sana y campante la industria de la guerra (algo totalmente demente) se necesita una imperceptible lobotomía de la mente global. ¿De qué otra forma aceptaría un joven ir a morir a una tierra lejana solamente para que los CEOs de las grandes compañis petroleras, de los bancos, de las grandes productoras, engrosen los ceros en sus cheques a fin de año? ¿De qué otra forma odiaríamos a los habitantes de un país que no conocemos y que no nos han hecho nada (solo han agredido un supuesto ideal), que viven a miles de kilómetros, si no somos bombardeados mentalmente para conseguir el efecto de que percibamos a estas personas como malignas y pensemos que debemos destruirlas en pro de la libertad o alguna otra abstracción?

Así que si alguna vez te habías preguntado por qué incluyen balaceras y persecuciones injustificadas en casi todas las películas de Hollywood, ahí tienes tu respuesta. Ahora pide que te regresen un cerebro que pueda estar en paz.

Fuente: Pijamasurf

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El fundador de Facebook se une a la campaña filantrópica de Buffet y Gates

Nueva York – Otros 17 multimillonarios estadounidenses, entre ellos los cofundadores de Facebook, Mark Zuckerberg y Dustin Moskovitz, han prometido desprenderse al menos de la mitad de sus fortunas en una campaña filantrópica liderada por Warren Buffett y Bill Gates.

Un total de 57 multimillonarios se han unido ya a la campaña “The Giving Pledge“, que fue lanzada por el fundador de Microsoft Gates y el inversor Buffett en Junio.

Gates, su esposa y Buffett han pedido a multimillonarios estadounidenses que se desprendan de al menos la mitad de su riqueza durante su vida o después de muertos, y hagan pública sus intenciones con una carta explicando su decisión.

The Giving Pledge” no acepta dinero o le dice a las personas cómo donar su dinero pero pide a los multimillonarios que hagan un compromiso moral de dar sus fortunas a caridad.

La gente espera hasta muy avanzada su carrera para devolver. Pero, ¿por qué esperar cuando hay tanto por hacer?“, dijo en un comunicado Zuckerberg, que donó en Septiembre 100 millones de dólares a las escuelas públicas de Newark, Nueva Jersey.

Con una generación de personas más jóvenes que han prosperado en sus compañías, hay una gran oportunidad para dar durante nuestras vidas y ver el impacto de nuestros esfuerzos filantrópicos“, agregó.

Otros compromisos

Además de Zuckerberg y Moskovitz, los multimillonarios más jóvenes del mundo, los compromisos fueron hechos por el cofundador de AOL Steve Case, el financista Carl Icahn y Michael Milken, un ex ejecutivo de Wall Street que estuvo preso a comienzos de la década de 1990 por delitos financieros.

En unos pocos meses hemos hecho un buen avance“, dijo Buffett, que construyó su fortuna con la compañía aseguradora y de inversión Berkshire Hathaway.

Además de hablar a casi un cuarto de las personas más ricas de Estados Unidos acerca de “The Giving Pledge“, Gates y Buffett dieron una cena con multimillonarios chinos en Pekín en Septiembre en un intento por promover una cultura filantrópica en China. Ambos planean visitar India en Marzo.

Buffett prometió en el 2006 dar el 99% de su fortuna a la Fundación Bill & Melinda Gates y a caridad. El matrimonio ha donado hasta ahora más de 28.000 millones de dólares de su fortuna a su fundación.

Fuente: El Mundo

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