Gonzalo Anti New World Order


Libro “El Mundo de Sofía”, por Jostein Gaarden

El Mundo de Sofía” (1991) es la novela más conocida de Jostein Gaarden. Se convirtió en un auténtico bestseller, no sólo en Europa sino también en todo el mundo, siendo traducida a 54 idiomas. Usando como pretexto una trama novelesca, el autor hace una guía básica sobre la filosofía occidental.

Argumento:

Sofía Amundsen es una niña distraída que pronto cumplirá 15 años. Al regresar de la secundaria encuentra en su buzón una misteriosa carta, la cual le causa una reflexión inesperada sobre su identidad y el origen del mundo. Luego descubre que el autor es Alberto Knox, quien le ofrece un curso gratuito de filosofía por correspondencia.

Sofía aprende sobre los mitos, los filósofos de la naturaleza (Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes, Parménides, Heráclito, Empédocles, Anaxágoras), Demócrito, el Destino, Sócrates, Platón, Aristóteles, Helenismo (cínicos, estoicos, epicúreos, neoplatonismo, misticismo), sobre las dos grandes civilizaciones (indoeuropeos y semitas), la Edad Media (San Agustín y Santo Tomás de Aquino), el Renacimiento, el Barroco, René Descartes, Baruch Spinoza, John Locke, David Hume, George Berkeley, la Ilustración o Iluminismo, Inmanuel Kant, el Romanticismo, Georg Wilhelm Friedrich Hegel, Soren Kierkegaard, Karl Marx, Charles Darwin, Sigmund Freud y el existencialismo de Jean-Paul Sartre. Por último se hace eco de la Teoría del Big Bang.

Al mismo tiempo, mientras se desarrolla la trama, un hombre noruego que se encuentra en el Líbano y trabaja en la ONU le envía extrañas postales, aunque el destinatario verdadero es una niña llamada Hilde Moller Knag (su hija), la cual curiosamente cumple  15 años el mismo día que Sofía. Todos estos hechos la ayudan a cambiar completamente su visión del mundo en el cual está sumergida.

“Si no sabemos en todo momento a dónde vamos, puede resultar útil saber de dónde venimos. Para manejar mi propia vida también necesito entender mis raíces en la Historia.

La misión de la filosofía es estimular el análisis crítico para poder ayudar en el avance de la comprensión de aquello que tiene valor y por lo cual merece la pena luchar” – Jostein Gaarden

ADVERTENCIA: La historia contiene mensajes liminales sobre la ONU y el Comunismo. Vaya con cuidado.

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Un prestigioso físico asegura haber detectado otro universo antes del Big Bang

Roger Penrose, de la Universidad de Oxford, ha descubierto unos extraños “círculos concéntricos”que pueden ser “atisbos” de un cosmos primitivo.

Según la teoría clásica, el Universo en que vivimos comenzó hace 13.700 millones de años con el Big Bang, una gran explosión de la que, además de la propia materia, surgieron también las leyes físicas que rigen su existencia, incluidos el espacio y el tiempo. Ahora, Roger Penrose, de la Universidad de Oxford y uno de los físicos más brillantes de la actualidad, cree haber detectado “atisbos” de la existencia de otro universo. Uno que existía antes que el Big Bang. Lo cual pone, literalmente, patas arriba las teorías cosmológicas actuales.

El físico ha encontrado unos extraños círculos en el fondo cósmico de microondas

En un artículo recién publicado en ArXiv.org, Penrose explica que ha llegado a esa extraordinaria conclusión tras analizar, en los datos del satélite WMAP, ciertos patrones circulares que aparecen en el fondo de microondas cósmico y que sugieren, ni más ni menos, que el espacio y el tiempo no empezaron a existir en el Big Bang, sino que nuestro universo existe en un ciclo continuo de “rebotes” que él llama “eones”. Según Penrose, lo que actualmente percibimos como nuestro universo, no es más que uno de esos eones. Hubo otros antes del Big Bang y habrá otros después.

Unas ideas que se oponen frontalmente al modelo cosmológico más extendido en la actualidad: el de universo inflacionario. Según dicho modelo, el universo empezó en un punto de densidad infinita (el Big Bang) hace aproximadamente 13.700 millones de años, se expandió de forma extremadamente rápida durante una fracción de segundo, y ha continuado expandiéndose mucho más lentamente desde entonces, un tiempo durante el cual han ido surgiendo galaxias, estrellas, planetas y, finalmente, los seres humanos.

El tiempo antes del Big Bang

Penrose, sin embargo, está convencido de que el modelo inflacionario no cuadra con el bajísimo estado de entropía que hizo posible el nacimiento del universo tal y como lo conocemos. Y tampoco cree que el espacio y el tiempo empezaran a existir en el momento del Big Bang, sino que el Big Bang fue, de hecho, sólo uno entre una serie de muchos acontecimientos similares, con cada uno marcando el inicio de un nuevo “eón” en la historia del universo.

Las teorías de Penrose implican que, en un futuro lejano, el universo volverá, de alguna manera, a tener las condiciones que hicieron posible el Big Bang. Según el físico, en esos momentos la geometría del universo será suave y lineal, muy diferente a como es ahora, con abundantes picos y discontinuidades. Esta futura continuidad de forma, afirma, permitirá una transición desde el final del actual eón, con un universo muy expandido e infinitamente grande, al inicio del siguiente, cuando de nuevo se hará infinitamente pequeño para estallar formando el siguiente Big Bang.

Pruebas en el fondo cósmico

El físico asegura que ha encontrado pruebas que sostienen lo que dice. Y que esas pruebas están en el fondo cósmico de microondas, los ecos lejanos del propio Big Bang, una especie de rescoldo de aquella gran explosión que es detectable, hoy, en cualquier punto del universo.

Analizando, junto a su colega armenio Vahe Gurzadyan, siete años de datos del satélite WMAP, que está diseñado precisamente para medir el fondo de microondas, Penrose ha detectado con claridad una serie de “círculos concéntricos”, regiones en el cielo de microondas en los que el rango de temperatura de la radiación es notablemente menor que en otros sitios.

Son precisamente esos círculos los que nos permiten “ver” a través del Big Bang, vislumbrando el eón que que existió anteriormente. Los círculos, dicen Penrose y Gurzadyan, son marcas dejadas en nuestro eón por las ondulaciones esféricas de las ondas gravitatorias que se generaron cuando los agujeros negros colisionaron en el eón anterior.

Y estos círculos, sostienen, suponen un serio problema para la teoría inflacionaria, según la cual la distribución de las variaciones de temperatura en el cielo deberían ser Gaussianas, o aleatorias, en lugar de tener estructuras discernibles en su interior.

Si Penrose tiene razón, cambiará por completo la forma que tenemos de percibir el universo en que vivimos, su nacimiento y su destino final.

Fuente 1: ABC.es

Fuente 2: El Blog de Tony

El CERN da un importante paso para desvelar los secretos de la antimateria

El Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) ha logrado por primera vez en el mundo producir y conservar durante una décima de segundo 38 átomos de antihidrógeno, el tiempo suficiente para estudiarlos. Los científicos abren así la puerta a la comprensión de las diferencias entre la materia y la antimateria.

El hito se ha logrado en el experimento ALPHA del CERN, y abre el camino para dar respuesta a una de las preguntas abiertas del Universo: ¿hay diferencias entre materia y antimateria?

Los resultados de la investigación se publican esta semana en un artículo en la revista ‘Nature’, firmado por 42 científicos distintos.

Ha sido la primera vez que se ha logrado con éxito producir y atrapar átomos de antihidrógeno durante un tiempo suficiente; éstos se estudiarán y gracias a ellos se podrán comparar la materia y la antimateria.

Una de las grandes incógnitas del Universo

La antimateria, o la inexistencia de ella, es una de las grandes incógnitas del Universo, dado que en el momento del Big Bang, el inicio de nuestro mundo, la materia y la antimateria se produjeron por igual.

Sin embargo, en nuestro mundo la antimateria parece haber desaparecido, y uno de los retos de los científicos es lograr entender qué pasó hace 14.000 millones de años, en el momento de la creación del Universo.

Los científicos pretenden comparar la materia y la antimateria para determinar si hay diferencias entre ellas. La materia y la antimateria son idénticas excepto en que tienen carga eléctrica opuesta y se aniquilan cuando se encuentran.

El método utilizado en el CERN será el de comparar el átomo de hidrógeno -compuesto por un protón y un electrón- y ver si su equivalente de la antimateria, el antihidrógeno -formado por un antiprotón y un positrón- se comporta de la misma forma.

El hidrógeno es el elemento químico más abundante y más ligero.

Experimento ALPHA

En el experimento ALPHA, en un espacio al vacío se crearon átomos de antihidrógeno y se logró, gracias un potente sistema de campos magnéticos, que no se encontraran con los átomos de hidrógeno durante una décima de segundo. En el caso de que se hubieran encontrado, se hubieran aniquilado.

La décima de segundo en que fueron atrapados es tiempo suficiente para que los científicos puedan ahora estudiar la estructura y la composición de los átomos de antihidrógeno y ver las diferencias con los átomos de hidrógeno.

El hidrógeno es el átomo más simple, y el antihidrógeno es el tipo de antimateria más fácil de producir en el laboratorio. Entender cómo funcionan ambos nos ayudará a comprender por qué casi todo en el Universo conocido está hecho de materia, en lugar de antimateria“, explicó el profesor Mike Charlton, de la Universidad de Swansea, uno de los centros que participó del experimento.

El CERN tiene una larga trayectoria en este tipo de estudios -la primera producción de átomos de antihidrógeno se remonta a 1995- y es el único en el mundo que tiene un laboratorio que puede recrear este tipo de experimentos.

Fuente: El Mundo