Gonzalo Anti New World Order


La Ideología Facebook

Por José Steinsleger

Internet es una tecnología y Facebook un programa que la usa. Las tecnologías surgen de equis necesidad, y los programas, de equis propósito. Si de veras necesitamos de muchos amigos, si realmente nos resulta indispensable localizar a la novia de ayer o al compañerito de primaria, adelante… ¡Facebook!

Cuando siendo adolescente pateaba las calles de una gran ciudad y ejercitaba la concentración mental para asesinar al director de mi escuela, solía detenerme en los escaparates de las librerías. Un libro que estaba en todas llamaba mi atención: Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie.

A pesar del exultante cintillo que lo recomendaba (¡millones de copias vendidas!), nunca lo compré. Me bastó abrirlo y leer la primera recomendación para constatar que la obra iba contra mis ideales: “No critique, ni condene, ni se queje“.

En el ciberespacio hay redes y… telarañas. Internet es una red (de redes), y Facebook una telaraña (de personas). Internet vincula, Facebook captura. Ambos sistemas enlazan. Sólo que Internet fue diseñada con fines públicos y Facebook, así como el libro de Carnegie, manipula lo público con fines privados.

¿Qué ideología profesaban los jóvenes de la Universidad de Stanford que a finales de los sesenta exploraban las potencialidades de la red? Digamos que el proverbial pragmatismo de la elitista democracia yanqui los invitó a responder una puntual petición del Pentágono: crear un sistema de comunicación descentralizado, capaz de resistir un ataque nuclear.

Como el proyecto no mencionaba que el sistema evitara la censura (o que se inspirara en la igualdad de derechos entre las fuentes de información), el Estado no reparó si los investigadores apoyaban la guerra de Vietnam o acudían a recitales para cantarle We shall overcome a Ronald Reagan, gobernador de California. Licencias del american way, que no volverán.

Internet fue concebida con el espíritu desinteresado de una comunidad de científicos, y Facebook surgió de la traición de Mark Zuckerberg a los amigos que, junto con él, diseñaron el programa para hacer amigos. Una historia que Ben Mezrich contó en Multimillonarios por accidente (Planeta, 2010) y que los reacios a la lectura pueden apreciar en La red social, la buena y simplona película de David Fincher (2010).

Zuckerberg es el dueño de Facebook (el hombre del año según la cavernícola revista Time), y Peter Thiel (inventor del sistema de pago electrónico PayPal) opera como piedra angular de su ideología. Por motivos de espacio, remito a Google el perfil de este ciberdinosaurio del mal. De mi lado, me detengo en René Girard (1925), filósofo y antropólogo francés, y alter ego de Peter Thiel.

En Julio de 2008, en una revista de la derecha mexicana que presume de libre (y no menos manipuladora que Time), se dijo que “…la teoría antropológica de René Girard empieza a ser considerada la única (sic) explicación convincente sobre los orígenes de la cultura“. ¿Cuál sería esta ignota teoría? Nada menos que la vapuleada mímesis del deseo que, según Girard, configuramos gracias a los deseos de los demás.

Las piruetas intelectuales de Girard rinden tributo a sicólogos racistas, como Gustave Le Bon (1841-1931), y encajan en la mentalidad de tipos como Thiel: la gente es esencialmente borrega y se copia una a otra sin mucha reflexión.
El sitio Resistencia Digital (RD) puso el ejemplo de la burbuja financiera: cuando Bill Gates compró parte de las acciones de Facebook, los tigres de Wall Street dedujeron que valía 15 veces más.

El segundo inversionista de Facebook se llama Jim Breyer (miembro de la junta de Walmart) y el tercero es Howard Cox, de In-Q-Tel, ala de inversión en capital de riesgo de la CIA. El Proyecto Censurado (iniciativa de la Universidad de Sonoma State, California, que ventila los temas que ocultan los medios) dice que la FBI recurre a Facebook en remplazo de los Infragard creados durante el primer gobierno de W. Bush: 23 mil microcomunidades o células de pequeños comerciantes patrióticos, que ofrecen los perfiles sicopolíticos de su clientela.

Facebook y su experimento de manipulación global acabaron con las teorías conspirativas. Por izquierda y derecha, millones de personas, que en principio estiman la democracia y la libertad (valores que para Thiel son incompatibles), parecen no reparar en que la privacidad es un derecho humano básico.

Atrapados en la cultura neoliberal (auténtica red de redes), gobiernos, instituciones y usuarios le entregan a Facebook redes de contacto, relaciones, nombres, apellidos y fotografías que se prestan al reconocimiento facial, la geolocalización móvil, la estadistica ideológica y los perfiles de mercado y sicológicos.

En ese sentido, Facebook es un subproducto ideológico de la imparable metástasis totalitaria que se expande en Estados Unidos. En lugar de las ambidextras obsesiones del púdico George Orwell, Facebook se nutre de la profecía que Jack London describió en El talón de hierro (1908): la instauración de un Estado policiaco, plagado de alcahuetes anónimos

Fuente 1: La Jornada

Fuente 2: 1984

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El fundador de Facebook se une a la campaña filantrópica de Buffet y Gates

Nueva York – Otros 17 multimillonarios estadounidenses, entre ellos los cofundadores de Facebook, Mark Zuckerberg y Dustin Moskovitz, han prometido desprenderse al menos de la mitad de sus fortunas en una campaña filantrópica liderada por Warren Buffett y Bill Gates.

Un total de 57 multimillonarios se han unido ya a la campaña “The Giving Pledge“, que fue lanzada por el fundador de Microsoft Gates y el inversor Buffett en Junio.

Gates, su esposa y Buffett han pedido a multimillonarios estadounidenses que se desprendan de al menos la mitad de su riqueza durante su vida o después de muertos, y hagan pública sus intenciones con una carta explicando su decisión.

The Giving Pledge” no acepta dinero o le dice a las personas cómo donar su dinero pero pide a los multimillonarios que hagan un compromiso moral de dar sus fortunas a caridad.

La gente espera hasta muy avanzada su carrera para devolver. Pero, ¿por qué esperar cuando hay tanto por hacer?“, dijo en un comunicado Zuckerberg, que donó en Septiembre 100 millones de dólares a las escuelas públicas de Newark, Nueva Jersey.

Con una generación de personas más jóvenes que han prosperado en sus compañías, hay una gran oportunidad para dar durante nuestras vidas y ver el impacto de nuestros esfuerzos filantrópicos“, agregó.

Otros compromisos

Además de Zuckerberg y Moskovitz, los multimillonarios más jóvenes del mundo, los compromisos fueron hechos por el cofundador de AOL Steve Case, el financista Carl Icahn y Michael Milken, un ex ejecutivo de Wall Street que estuvo preso a comienzos de la década de 1990 por delitos financieros.

En unos pocos meses hemos hecho un buen avance“, dijo Buffett, que construyó su fortuna con la compañía aseguradora y de inversión Berkshire Hathaway.

Además de hablar a casi un cuarto de las personas más ricas de Estados Unidos acerca de “The Giving Pledge“, Gates y Buffett dieron una cena con multimillonarios chinos en Pekín en Septiembre en un intento por promover una cultura filantrópica en China. Ambos planean visitar India en Marzo.

Buffett prometió en el 2006 dar el 99% de su fortuna a la Fundación Bill & Melinda Gates y a caridad. El matrimonio ha donado hasta ahora más de 28.000 millones de dólares de su fortuna a su fundación.

Fuente: El Mundo

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La mentira de la “sobrepoblación”. La pseudociencia y los tontos útiles al servicio de la ideología antivida

Por Adolfo J. Castañeda

Introducción

Podríamos definir la ideología, en un sentido peyorativo del término, como un sistema de ideas que pretende ser una descripción científica y verdadera de la realidad social, pero que en el fondo no es más que una construcción conceptual falsa, cuyo propósito es darle una apariencia de legitimidad a los que detentan el poder o a los que buscan dominar la conciencia colectiva.

Este tipo de ideología es la que parece caracterizar a los que promueven el control demográfico, quienes utilizan para ello una falsa propaganda acerca de la “sobrepoblación” mundial. Como señala el investigador Anthony C. LoBaido: “Es quizás la campaña de desinformación más grande de la historia: que el planeta está excesivamente sobrepoblado y que, a menos que se haga algo para limitar el crecimiento demográfico, el resultado será la calamidad” (1). LoBaido prosigue diciendo que los alarmistas de la “sobrepoblación” insisten en que “la hambruna y el agotamiento de los recursos… son las razones principales que justifican la limitación de la reproducción humana” (1).

LoBaido se queja, y con razón, de que, lamentablemente, “son pocos los que pueden presentar los datos que repudian esta errónea y acientífica suposición” (1). Nosotros nos atrevemos a decir que quizás más bien son pocos los que están dispuestos a hacerlo. Un poco de historia… y de histeria.

La histeria contemporánea en torno a la “sobrepoblación” comenzó en 1968 con la publicación de una obra, luego muy difundida, titulada The Population Bomb (“La bomba de la población“). Su autor, Paul Ehrlich, fue mentor de Al Gore, el actual vice-presidente de Estados Unidos, que comparte ideas similares con los propagandistas del control demográfico y con sus socios ideológicos: los ambientalistas extremistas.

En su ya mencionado libro, Ehrlich, quien ni siquiera era demógrafo, predijo que “nos reproduciremos hasta caer en el olvido” (1), es decir, hasta la extinción. “Basados en esta suposición, los contribuyentes en Estados Unidos están gastando miles de millones de dólares en programas de control demográfico a través del mundo. La mayoría de esos programas se llevan a cabo en países del tercer mundo, que están poblados por gente de piel oscura, amarilla, cobriza o negra” (1).

El actual movimiento en pro del control demográfico hunde sus raíces en las ideas de Thomas Malthus. “Malthus, de origen británico, es una figura histórica de gran notoriedad. Su obra más estudiada, An Essay on the Principle of Population… (“Un ensayo sobre el principio de la población…”), fue publicado por primera vez en 1798. Este libro proponía la tesis de que la sobrepoblación destruiría el mundo, a no ser que la guerra y la enfermedad controlaran el crecimiento de la población humana. Pero se ha demostrado que dicha tesis estaba completamente equivocada” (1).

Malthus pensaba que, como la población aumenta exponencialmente, mientras la producción de alimentos sólo aumenta aritméticamente, que esta última no podría de ningún modo mantenerse al mismo nivel que el creciente número de estómagos vacíos. Irónicamente, Malthus predijo una inanición a gran escala en la víspera de una de las mayores expansiones agrícolas que la humanidad ha conocido. En los países libres, el hambre ha sido eficazmente eliminado” (1).

Implosión demográfica, en vez de “sobrepoblación”

Lo cierto es que, en vez de estar experimentando una “sobrepoblación“, la humanidad está sufriendo actualmente una peligrosa implosión demográfica. De hecho, “la población mundial está envejeciendo y disminuyendo. A medida que las tasas de fertilidad disminuyen y el aborto, la anticoncepción y la longevidad aumentan, el mundo entrará pronto en un nuevo paradigma en el cual los ancianos serán más numerosos que los jóvenes” (1). Considérese lo siguiente: “En 1975, la edad promedio en el mundo era de 22 años. Para el 2050, ésta será de 38. En particular, Europa, Corea del Sur y Japón recibirán el impacto más duro de este fenómeno” (1).

Para poder apreciar debidamente el peligro para la humanidad que constituye la actual implosión demográfica, invitamos al lector a que preste mucha atención a la información que sigue.

Europa: Los jóvenes disminuyen y los ancianos se quedan sin pensión

En 1950, el 32% de la población mundial vivía en los países desarrollados del occidente, así como en Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica. En la actualidad, ese porcentaje ha disminuído hasta alcanzar el 12%. En 1900, Europa tenía el 25% de la población mundial. Para el 2050, Europa tendrá solamente el 7%” (1).

España es uno de los casos más paradigmáticos. “El aborto está muy difundido en esa nación…[la cual] se encuentra en un declive moral… Las mujeres españolas tienen un promedio de 1,07 hijos, mucho menos del 2,1 que se necesita para mantener la población. Hoy España tiene 39,4 millones de habitantes, una cifra que comenzará a disminuir en las próximas décadas” (1).

Pero hay más todavía. El Presidente de la Comisión Europea advirtió recientemente a los gobiernos, que para el 2005 cerca de la tercera parte de la población de ese continente estará cobrando sus pensiones. Romano Prodi, de Italia, también advirtió que el gobierno será quien pague casi todas las pensiones, es decir, los contribuyentes europeos cargarán con los gastos. La advertencia de Prodi se suma a una serie de predicciones desoladoras en relación con los resultados del control demográfico (2).

Luego de décadas de propaganda alarmista acerca de la “sobrepoblación” y de programas, apoyados por los gobiernos, para el “crecimiento cero de la población“, la mayoría de los países europeos ya no se están reemplazando a sí mismos demográficamente. La Organización de Naciones Unidas (ONU) informa que 61 países, y toda Europa, están sufriendo una “fertilidad por debajo del nivel de reemplazo“, es decir, por debajo del 2,1 ya mencionado. Los expertos predicen que esta cifra aumentará a unos 80 países para el año próximo del 2001 (2).

Los expertos también predicen que, para el 2050, la población de Italia disminuirá en un 28%, o sea, 41 millones de habitantes menos. También predicen que la Unión Europea en su totalidad sufrirá una implosión de 18 millones de personas más que la que sufrirá Estados Unidos, cuya población todavía continúa creciendo gracias a la inmigración (2).

Pero los problemas demográficos no sólo están afectando a Europa occidental. Los países ex- comunistas de Europa oriental tienen problemas demográficos aún peores. En un informe emitido recientemente por la Comisión Económica de la ONU para Europa, se predice que, para el 2050, los niveles de la población disminuirán en un 33% en los países ex-comunistas. El informe declara que los países de Europa oriental tienen las tasas de fertilidad más bajas del mundo. Las últimas cifras, de 1998, revelan que las mujeres tienen un promedio de 1,3 hijos en Europa oriental, comparado con el de 1,6 de Europa occidental (2).

El resultado inmediato de la “fertilidad por debajo del reemplazo” es una población envejeciente. A medida que la población anciana llega a la edad de retiro, tiene que depender de un seguro social y de sistemas de salud de rápida expansión. Este problema se duplica porque un disminuyente número de trabajadores más jóvenes y productivos no puede suplir las crecientes necesidades de la población de mayor edad (2).

El problema de Europa se exacerba aún más debido a que las leyes permiten la jubilación a una edad demasiado temprana para ello. Italia permite a sus trabajadores restirarse a los 50 años. Aunque la edad legal para el retiro, en la mayor parte de Europa, es a los 65 años, la sanción económica para la jubilación temprana es tan pequeña que muchos optan por dicha jubilación de todas maneras. Según un informe publicado en el Herald Tribune, la edad promedio de retiro para los hombres es de 61 años y para las mujeres, de 58 (2).

Un informe reciente de la ONU demostró la necesidad de un aumento dramático de la inmigración para suplir la carestía en la fuerza laboral europea. Ello parece ser políticamente infactible, ya que desafortunadamente han surgido sentimientos anti-inmigrantes ante el número relativamente pequeño de trabajadores extranjeros en Europa. De hecho, han surgido partidos políticos que se oponen vehementemente a la inmigración (2).

A los expertos Pro vida también les preocupa que la situación europea de poblaciones que envejecen rápidamente y que causan que los servicios sociales se estiren excesivamente será un caldo de cultivo para el aumento de la falsa y criminal “solución” de la eutanasia. Ya esta infame práctica se está llevando a cabo en Holanda (2).

En peligro las niñas asiáticas

El Gobierno chino tiene una horrible política de un solo hijo por familia. “Pero ahora el gobierno chino está comenzando a cuestionar dicha política. Como la mayoría de los chinos quieren hijos varones, abortan a las niñas a gran escala. No es fuera de lo común que una familia china mate a su hija de dos o tres años, si la madre se embaraza de nuevo con un hijo. Dentro de 100 años, China tendrá mucho más niños que niñas” (1).

Corea del Sur tiene un problema similar. Debido a los abortos de niñas, hoy en día la población infantil de los centros para pre-escolares de Seúl está constituída aproximadamente por un 60% de varoncitos” (2).

Una población numerosa no es la causa de la pobreza

Las principales ciudades de Asia, Bangkok, Seúl, Singapur, Tokío y Hong Kong, están sobrepobladas, sin embargo, son prósperas. Por ejemplo, Hong Kong, Singapur, y Taiwán… son unas de las naciones más ricas de Asia, si no del mundo. Taiwán tiene una densidad demográfica de 1.460 habitantes por milla cuadrada [= 912.5 habitantes por kilómetro cuadrado]; mientras que China tiene una densidad demográfica de 360 habitantes por milla cuadrada [= 225 habitantes por km2]. Sin embargo, según el World Fact Book 1999, el producto interno bruto per cápita de Taiwán era de $16.500; mientras que el de China era de $3.600” (2).

Por otro lado, las densidades demográficas de África y América Latina, continentes por lo general pobres, son de solamente 80 y 55 habitantes por km2, respectivamente. Sin embargo, la de Europa, continente por lo general desarrollado económicamente, todavía es de 213 -casi 3 veces la de África y casi 4 veces la de América Latina (3).

De hecho, la población mundial actual, de aproximadamente 6 mil millones de personas, sólo ocupa el 1% de la superficie firme del planeta y, matemáticamente hablando, cabe cómodamente, según el típico hogar estadounidense, en el Estado de Téjas, ¡dejando al resto del mundo completamente vacío! (4). Verdaderamente LoBaido tenía razón al decir que el mito de la “sobrepoblación” es “quizás la campaña de desinformación más grande de la historia“.

La causa de la pobreza no es la “sobrepoblación“. De hecho, se necesita un cierto nivel elevado de población para que la economía pueda funcionar con eficiencia. Los obreros y los labriegos, por ejemplo, tienen que ser abundantes y estar cerca unos de otros para poder fabricar máquinas, construir carreteras o cultivar la tierra con eficiencia. Las causas de la pobreza hay que situarlas en la mala administración, en la corrupción gubernamental, en la centralización estatal de la economía, en la injusticia social, en el capitalismo sin regulación alguna por parte del Estado, en las guerras y en las catástrofes naturales; no en una elevada población como tal.

El control demográfico y el poder ideológico

Los principales promotores del control demográfico mundial son el Departamento de Estado de Estados Unidos y la Organización de Naciones Unidas (ONU). Las medidas que estas dos entidades toman para este propósito reciben gran parte de sus fondos de fundaciones en Estados Unidos, como la Ford y la Rockefeller. Ted Turner, el fundador de la CNN, también es uno de los que más contribuye a la ONU para el control demográfico. Cuando ciertos congresistas de Estados Unidos amenazaron con no pagar la cuota estadounidense a la ONU, si dicha cuota iba a ser usada para establecer clínicas de abortos en el extranjero, Turner donó cientos de millones de dólares a la ONU. Bill Gates, el dueño de la gigantesca empresa de computadoras Microsoft, también ha donado muchos millones de dólares al control demográfico y al aborto. No cabe duda de que el aborto y el control demográfico son unas de las prioridades más importantes de las potencias y de las élites dominantes de occidente (2) y (7).

Se podría especular mucho sobre cuáles son los motivos de los que promueven el control demográfico mundial. Nos parece que el discernimiento espiritual cristiano tiene la respuesta. Durante mucho tiempo la reflexión cristiana ha llegado a la conclusión de que los tres grandes enemigos de la persona, en su dimensión ética, son el amor al dinero, al placer y al poder.

No cabe duda de que el dinero, o mejor dicho, la seguridad de continuar ostentando el poder económico, es uno de los motivos por los cuales las naciones poderosas controlan las poblaciones de los países en desarrollo. Ya en otra publicación hemos abundado sobre este punto (5). Aquí nos limitamos a decir que, a principios de los 70, el Departamento de Estado de Estados Unidos emitió un documento, El Informe Kissinger, en el cual se afirmaba que los intereses económicos de ese país exigían el control demográfico de los países menos desarrollados. El temor a un agotamiento de las materias primas en esos países, a causa de un crecimiento demográfico “descontrolado“, era una de las razones aducidas (5).

En cuanto al placer, tampoco cabe duda de que tanto el aborto como la anticoncepción prometen (aunque no siempre lo cumplen) a sus usuarios (y más aún, a los “compañeros varones” de sus usuarias), una vida de promiscuidad o de libertinaje sexual sin límites.

¿Y el poder? ¿Dónde entra el ansia de poder en todo esto? En el Informe Kissinger, ya mencionado, se afirmaba también que un crecimiento demográfico “desmedido” de la población en los países en desarrollo podría consituirse en una tentación a la rebeldía contra los países ricos (5).

Pero nos parece que el ansia de poder en relación con la promoción del control demográfico tiene otra variante. Se trata del ansia de poder ideológico por el puro placer del poder. El poder desmedido es una adicción. Alguien ha dicho que “el poder absoluto corrompe absolutamente“. No estamos hablando simplemente de un poder económico o político, sino de un poder ideológico, es decir, de ejercer poder, o mejor dicho, de dominar y determinar la ideosincracia de los pueblos. Un dictador podrá dominar política y económicamente a un pueblo, pero no podrá dominar la mentalidad de todos sus habitantes. Siempre habrá disidentes. Pero lo que parecen pretender los que promueven la escondida y sutil guerra contra la población pobre del mundo es engañarla (seducirla es la palabra más exacta, pues se trata de la explotación de la dimensión más íntima y vulnerable de la persona humana: su sexualidad) -y engañarla de tal forma, que los mismos miembros de esa población crean ingenuamente que se les está haciendo un bien. De ese modo, ellos mismos cooperarán alegremente con su propia extinción.

A los nazis y demás asesinos en masa del siglo pasado, se les ha llegado a reconocer como lo que fueron: genocidas perversos. Tanto su poderío militar y su manera infame de comportarse, por un lado, como el desvastado aspecto de sus inocentes víctimas, por el otro, no dan lugar para las dudas, ya no engañan a casi nadie. Pero, ¿qué decir de los que con exquisitos ademanes, atractivas frases eufemísticas y elegantes vestidos trabajan en impecables oficinas o participan en prestigiosos foros internacionales, donde se decide la suerte de millones de víctimas inoncentes, cuyo número anual supera al de todas las guerras y masacres juntas del pasado? A estos últimos, pocos los reconocen por lo que son. Y, ¿por qué?

Los tontos útiles

Decíamos al comienzo de este artículo que el investigador LoBaido se quejaba de que “son pocos los que pueden presentar los datos que repudian esta errónea y acientífica suposición“, es decir, de la falsa “sobrepoblación“. ¿Por qué? Se nos antoja pensar que ello se debe a dos posibilidades: 1- a que la mayoría de los que tienen en su poder los datos correctos trabajan a favor del establishment, es decir, mienten y tergiversan los datos por conveniencia o 2- que los que no tienen los datos correctos, pero están en posición de tenerlos (intelectuales, estudiosos, miembros del academia, miembros de la prensa, gobernantes y el público en general) o son cómplices de los primeros o son tontos útiles que se tragan a boca llena lo que dicen Naciones Unidas, Al Gore o los Paul Ehrlich de la actualidad.

Todos los años el gobierno de Estados Unidos suministra millones de dólares de los contribuyentes a organizaciones que promueven los anticonceptivos abortivos y el aborto (todos ellos dañinos y a veces fatales también para las mujeres). Entre esas organizaciones se encuentran la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés) y el Fondo de Población de la ONU (FNUAP o UNFPA, por sus siglas en inglés) (6), que ha colaborado con el infame programa del gobierno chino de un solo hijo por familia, que incluye abortos y esterilizaciones forzosas e infanticidios de niñas. El propio Fondo para la Infancia de la ONU (UNICEF) también está involucrado de cierta forma en este genocidio, por cuanto su red de contactos a través del mundo es útil a la IPPF y al FNUAP (6). ¿Y por qué sigue la gente cooperando tontamente con estas organizaciones o permitiendo sin protestar que sus impuestos sean utilizados para matar inocentes criaturas no nacidas y para destruir familias alrededor del mundo? La única respuesta posible es la ignorancia, fruto de la complicidad cobarde e irresponsable de los medios de comunicación y, al mismo tiempo, la falta de sinceridad y esfuerzo en la búsqueda de la verdad por parte de dichos medios y también por parte del público en general.

Una cosa es cierta, nosotros los cristianos, que nos gloriamos de conocer al que es “el Camino, la Verdad y la Vida(Juan 14:6), tenemos que dejar de ser tontos útiles en manos de los que promueven el genocidio más grande la historia de la humanidad. No podemos seguir como avestruces ignorando que cada año el aborto quirúrgico mata a más de 50 millones de criaturas no nacidas, que el aborto causado por los principales anticonceptivos mata a más de 140 millones en el mismo período de tiempo y que todos los años son decenas de miles los ancianos y los enfermos que mueren víctimas de la eutanasia. Y no hablemos de los millones de mujeres lesionadas física y psicológicamente (por no decir muertas) por el aborto legal o ilegal, ni de los millones de niños y jóvenes cuya integridad psicológica y moral ha sido perturbada seriamente por los programas de la mal llamada “educación” sexual -por no decir víctimas del SIDA y de muchas otras enfermedades venéreas, ante las cuales el preservativo vale lo que el casco de un soldado fuera de su trinchera ante una lluvia de balas.

Conclusión

El conocimiento verdadero, unido al amor, da poder; pero no el poder para dominar, sino para servir a nuestros semejantes. ¡Dejemos de ser tontos útiles e informémonos! Vida Humana Internacional está aquí para ayudarlos en esta tarea tan importante. Únase a Vida Humana Internacional para juntos luchar contra esta “cultura” de la muerte y para construir la cultura de la vida y la civilización del amor.

Adolfo J. Castañeda es Coordinador Auxiliar y Director de Programas Educativos de Vida Humana Internacional.

Notas: 1. Anthony C. Lobaido, The Overpopulation Lie. Mass Abortion, ‘Gendercide’, Junk Science Leading to Under-Population Crisis, WorldNetDaily.com, Inc., 2000 www.worldnetdaily.com, 2 de mayo del 2000. 2. Austin Ruse, “European Pension Systems Set To Collapse/Low Fertility Blamed”, Friday Fax, 4 de mayo del 2000. Vol. 3. No. 24. Austin Ruse es el Presidente del Instituto Católico para la Familia y los Derechos Humanos o C-Fam (Catholic Family & Human Rights Institute), una entidad no lucrativa que se dedica a observar y a informar sobre las actividades de la ONU en los asuntos que tienen que ver con la vida humana, la familia y el control demográfico. Diríjase (en inglés) al Catholic Family & Human Rights Institute, 866 United Nations Plaza, Suite 4038, New York, New York 10017, USA. Tel.: (212) 754-5948. Fax: (212) 754-9291. E-mail: c-fam@c-fam.org. Página web: http://www.c-fam.org. C-Fam publica un boletín semanal electrónico o en fax, titulado Friday Fax (“Fax del viernes”). 3. Adolfo J. Castañeda, ¡Vale la pena vivir! (Miami: Vida Humana Internacional y Florida Center for Peace, 1997), 107; totalmente documentado y disponible a la venta en las oficinas de Vida Humana Internacional. 4. Ibíd., 107. 5. Ibíd., 37-41. 6. Ibíd., 108. 7. ACI Digital, 9 de febrero de 1999, citado en “Bill Gates hace donación histórica al control demográfico y al aborto”Escoge la Vida (marzo-junio de 1999): 7.

Fuente: Vida Humana

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Farsa capitalista: La falsa donación post mortem de los “super ricos”

Algo así como decir “nos vamos de este mundo, pero con la conciencia tranquila”. En una nueva estrategia de proyección de imagen, 40 súper millonarios encabezados por Bill Gates, Carlos Slim y Warren Buffet (los tres más ricos del planeta) firmaron el “Compromiso de Donar”, una promesa ficticia de “donar” la mitad de sus fortunas luego de su muerte. Pero es solo una engañosa estrategia de marketing. La mayoría de ellos encabezan fundaciones “filantrópicas” que les sirven, entre otras cosas, para evadir impuestos y como plataforma de publicidad institucional para sus empresas. Además, dejar la mitad de sus fortunas a sus fundaciones filantrópicas (empresas capitalistas que desarrollan fabulosas evasiones de impuestos y  alimentan multimillonarios negocios con la “solidaridad”), les permite ingresar en el nuevo marco estatutario del capitalismo de “rostro humanizado”, la máxima escala de prestigio en la era del dominio imperial con “democracia y derechos humanos”. Ni muerto, el capitalismo deja de facturar.

Por Manuel Freytas (*)

Los ricos de EEUU han estado buscando nuevos símbolos de estatus luego de la Gran Recesión, los yates, aviones privados y mansiones están pasados de moda. Pero ser lo suficientemente rico y generoso como para entrar al Compromiso de Donar podría convertirse rápidamente en el máximo símbolo de estatus en EEUU y el extranjero“, señala con increíble crudeza el Wall Street Journal, vocero emblemático del casino global de Wall Street.

Para el Journal, “Algunos podrían descartar este compromiso, considerándolo una estrategia publicitaria para mejorar las relaciones públicas de los súper ricos, las cuales necesitan pulirse. Sin embargo, la lista podría convertirse en una fuerte fuerza financiera para la filantropía, así sea sólo por la presión que ejerza sobre otros multimillonarios y la publicidad que genere“.

El fundador de Oracle, Larry Ellison, se unirá al creador de “La Guerra de las Galaxias” George Lucas y a otros 38 multimillonarios en una iniciativa de Warren Buffett y Bill Gates para donar la mayoría de sus fortunas a fundaciones filantrópicas (todos tienen una) tras su muerte.

En la lista de “caritativos” acaudalados que se sumaron a The Giving Pledge (que podría traducirse como “La Promesa de Dar“) de Gates y Buffet, figuran el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, el ejecutivo Barry Diller y uno de los cofundadores de Oracle, Larry Ellison, así como también el magnate mediático Ted Turner y David Rockefeller.

La increíble y farsesca lista de “donantes post mortem“,  incluye a nombres de lo peor del capitalismo especulativo promotor de la crisis global como Ronald O. Perelman; el fundador de Citigroup Sandy Weil y su esposa Joan; los “inversionistas” en fondos de cobertura Julian Robertson Jr. y Jim Simons y el gigante de fondos de capital privado David Rubenstein.

En este marco, la “ayuda solidaria” a los pobres, montada como una maquinaria a nivel mundial, es un multimillonario y diversificado negocio capitalista donde intervienen a modo de “donantes solidarios” los mismos bancos y corporaciones transnacionales que depredan el planeta y generan una fábrica de pobreza a escala global.

En primer lugar, las fundaciones y organizaciones “filantrópicas o solidarias“, así como las ONG que actúan en los diversos ámbitos de la “ayuda social“, son pantallas de los bancos y corporaciones que las utilizan con tres objetivos básicos: Evadir impuestos y blanquear dinero, generar publicidad gratis a escala global, y alimentar una fuente de “negocios colaterales” de facturación multimillonaria.

Pero este monumental negocio de bancos y trasnacionales con las propias lacras sociales que generan no es atinente solamente a las corporaciones empresariales que utilizan ONGs y fundaciones, sino que se extiende a todos los sectores del “espectáculo“, la farándula y el deporte que facturan cifras multimillonarias.

Artistas, deportistas, ídolos, “ricos y famosos” del ranking Forbes, montan sus propias “fundaciones solidarias” con tres propósitos definidos: Evasión de impuestos y blanqueo de dinero, publicidad masiva a escala mundial que, de pagarla le costaría millones, y  escala de prestigio e influencias internacionales que los proyectan a un nivel de jefe de Estado.

Los extremos que no se tocan

En EEUU residen más de 400 individuos o familias con más de mil millones de dólares, de acuerdo a la revista Forbes. Más del 45% de la población rica vive en EEUU.

Pese a la crisis económica-financiera mundial y la crisis social que genera la suba de precios de los alimentos y de la energía, las riquezas personales en todo el mundo crecieron un 5 por ciento a US$ 109,5 billones, según un informe sobre “riqueza mundial” publicado en el 2008 por Boston Consulting Group (BCG).

Para ilustrar el macro-robo capitalista del producido mundial hay que señalar que la cifra acumulada, según el informe, de US$ 109,5 billones de riqueza acumulada en manos de los “millonarios” (con las súper-fortunas en la cima)  se aproxima a casi dos veces el PBI mundial (la riqueza anual producida por todos los países) que ronda en los US$ 70 billones.

Pero, para dar una mejor idea  de lo que significa, en términos de comparación, esta cifra de US$ 109,5 billones, hay que puntualizar que equivale a casi dos veces y media el PBI anual de EEUU y la Unión Europea, las dos potencias económicas centrales que concentran más del 45% de la producción mundial.

Para la prensa y los analistas del sistema el aumento de la pobreza mundial y el aumento de la riqueza no son procesos inversamente proporcionales que se retroalimentan a nivel de causa y efecto, el uno con el otro.

En este marco separatista, la pobreza que se expande a escala global, y la riqueza (activos empresariales y fortunas personales) que se concentra cada vez en menos manos, no tienen nada que ver una con la otra, y van por vías separadas.

Que las fortunas personales de los “más ricos” del ranking Forbes dupliquen el PBI mundial, “no tiene nada que ver” con la existencia de 3000 millones de personas (la mitad del planeta) que padecen “pobreza estructural“, o de los más de 1000 millones que no cubren sus necesidades básicas de alimentación y supervivencia en el mundo.

Todo lo contrario, las grandes  cadenas mediáticas y sus empleados comunicadores se deshacen en loas y en exclamaciones de admiración para estas máximas luminarias “exitosas” del capitalismo depredador, en cuya cima, las primeras 50 fortunas, equivalen a  el ingreso  robado a 460 millones de hambrientos, según la FAO.

Los medios internacionales sionistas, que esconden sistemáticamente la relación simbiótica pobreza-riqueza (una es consecuencia de la otra) comentan con “preocupación” como la crisis redujo el selecto club de súper millonarios del ranking Forbes que pasó de 1.125 miembros en 2008 a 793 en 2009.

En el año 2008, 500 multimillonarios sumaban una fortuna de casi tres billones de dólares, una cifra equivalente al presupuesto anual de EEUU, la mayor potencia imperialista del planeta, y a decenas de PBI (producción del pastel) anuales de países dependientes.

Mientras la crisis económica global desatada desde las economías centrales (EEUU y Europa) profundiza el hambre, la pobreza y la devaluación acentuada del poder adquisitivo de las mayorías a escala planetaria, un selecto grupo de mega-empresas y multimillonarios del ranking Forbes multiplican a escala sideral su activos empresariales y sus fortunas personales.

Son, junto a sus empresas transnacionales, los actores centrales (los generadores del hambre y la pobreza a escala global) que nunca aparecen en los informes y análisis oficiales que atribuyen las causas de las hambrunas y la marginación social no a la explotación capitalista sino a la “mala administración” de los gobiernos.

Los “súper-ricos“, ejecutivos y accionistas de los grupos capitalistas que se reparten el mundo como si fuera un pastel,  los que aparecen habitualmente retratados en los ranking del jet set decadente, conforman el resultante final de un proceso de acumulación de riqueza en pocas manos a costa de la crisis mundial y del achicamiento progresivo de la participación de las mayorías en el proceso de reparto de la producción mundial.

La prensa internacional (del sistema), sus periodistas y comentadores, difunden estas cifras, impresionantes y fantásticas, destilando una rara mezcla entre admiración y envidia por no estar en el lugar de los rankeados, a los que consideran personas tocadas por la “varita mágica” del éxito y el prestigio social.

De esta manera, los diarios, las radios y los canales televisivos ponen el acento de la “noticia” en la cifra de la fortuna de los tres sionistas que encabezan el ranking Forbes: Bill Gates, Warren Buffett  y Carlos Slim.

Por supuesto que la prensa del sistema no aclara que el presupuesto de US$ 896 millones que la ONU y el BM destinan para “combatir la pobreza en el mundo” equivale sólo al 0, 8 % de la fortuna de estos tres hombres más ricos del mundo.

Fabricantes de hambre

Según la ONU, en el mundo ya hay más de 1.000 millones de personas que padecen hambre, la cifra más alta de la historia, y en todo el planeta hay 3.000 millones de desnutridos, lo que representa casi la mitad de la población mundial, de 6.500 millones.

Pero en la realidad, la producción de alimentos está fuera de la órbita del control estatal de los gobiernos.

Despojados de su condición de “bien social” de supervivencia, esos recursos se convierten en mercancía capitalista con un valor fijado por la especulación en el mercado,  y los precios no se fijan sólo por la demanda del consumo masivo, sino básicamente por la demanda especulativa en los mercados financieros y agro-energéticos.

Y los gobiernos, al no tener poder de gerenciación sobre sus recursos agroenergéticos se convierten en títeres de las corporaciones que los controlan y que se apoderan de la renta del producido por el trabajo social de esos países.

Los recursos esenciales para la supervivencia están supeditados a la lógica de rentabilidad capitalista de un puñado de corporaciones trasnacionales (con capacidad informática, financiera y tecnológica) que los controlan a nivel global, y con protección militar-nuclear de EEUU y las superpotencias.

En ese escenario, la producción y comercialización de alimentos no está supeditada a la lógica del “bien social“, sino a la más cruda lógica de la rentabilidad capitalista.

Según la propia FAO, diez corporaciones trasnacionales controlan actualmente el 80% del comercio mundial de los alimentos básicos, y similar número de mega empresas controlan el mercado internacional del petróleo, de cuyo impulso especulativo se nutre el proceso de suba de los alimentos, causal de la hambruna, que se extiende por todo el planeta.

Entre los primeros pulpos trasnacionales de la alimentación, se encuentran la empresa suiza Nestlé SA., la francesa Groupe Danone SA. y la Monsanto Co., que lideran mundialmente la comercialización de alimentos y que, además de controlar la comercialización y las fuentes de producción, poseen todos los derechos a escala global sobre semillas e insumos agrícolas.

El Programa para hacer frente a la crisis mundial de alimentos, (GFRP, por sus siglas en inglés) desarrollado por el Banco Mundial  no alcanza ni siquiera al 1% de la suma acumulada por los tres capitalistas más ricos, pero esto no es “noticia” para la prensa sionista imperial.

Mientras las potencias capitalistas centrales se concentran en “combatir la pobreza” con un presupuesto de US$ 896 millones, los primeros veinte supermillonarios de la lista Forbes concentran juntos una cifra de más de US$ 400.000 millones.

Esa cifra (en manos de sólo veinte personas) equivale casi al PBI completo de Sudáfrica, la economía central de Africa, cuya producción equivale a un cuarto de la producción total africana.

Mientras 20 súper multimillonarios acumulan una fortuna equivalente a un cuarto de la producción total africana, según la FAO, en el África subsahariana, una de cada tres personas (236 millones en 2007) sufre de desnutrición crónica.

La gran mayoría de las personas desnutridas en el mundo (mil millones) vive en países en desarrollo, según la FAO, y de ellas, el 65 por ciento se concentra en siete países: la India, China, la República Democrática del Congo, Bangladesh, Indonesia, Pakistán y Etiopía. Casi dos tercios (583 millones en 2007) de los hambrientos del mundo viven en Asia.

Como contrapartida (y demostración de lo que produce el capitalismo), esas zonas marcadas por una altísima y creciente concentración de hambre y pobreza, figuran en las estadísticas económicas mundiales como las mayores generadoras de riqueza y rentabilidad empresarial capitalista de los últimos diez años.

Tanto el “milagro asiático” como el “milagro latinoamericano” (del crecimiento económico sin reparto social) se construyeron con mano de obra esclava y con salarios  en negro. Esto lleva a que, al caerse el “modelo” por efecto de la crisis recesiva global, el grueso de la crisis social emergente con despidos laborales en masa se vuelque en esas regiones.

Pero de esta cuestión estratégica, vital para la comprensión de la crisis global y de su impacto social masivo en el planeta, la prensa internacional no se ocupa. Los medios locales e internacionales están ocupados en dilucidar la disminución de las fortunas de los ricos y la pérdida de rentabilidad de las empresas.

Y se cumple el axioma de máxima del sistema capitalista: Pobreza y  riqueza, son extremos que no se tocan.

Si se tocaran, las mayorías hambrientas comprenderían quién es su verdugo y los ricos perderían su impunidad.  

Fuente: IAR Noticias

(*) Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.