Gonzalo Anti New World Order


Anonymous ataca al FBI en respuesta al cierre de Megaupload

20 de Enero de 2012 – El FBI informó de que está investigando el caso del ataque de ‘hackers’ que bloqueó el jueves los sitios web del FBI, la Casa Blanca, el Departamento de Justicia de EEUU y algunos sitios web de compañías de la industria musical.

Las autoridades de Estados Unidos cerraron ayer el portal de descargas Megaupload, lo que ha dejado a más de 150 millones de usuarios sin el servicio del intercambio de archivos. Pasados tan solo 180 minutos desde que la noticia se hiciera pública, el grupo de ‘hacktivistas’ Anonymous realizó lo que llamó ‘Operación Represalia‘.

Ante la noticia sobre el cierre del sitio MegauploadAnonymous anunció una serie de ataques dirigidos contra los sitios del FBI, la Casa Blanca, del Departamento de Justicia de EEUU y de la compañía Universal Music Group (UMG), entre otros.

Como resultado, la página web del Departamento de Justicia y de la de UMG se han caído. Otras páginas que han sufrido la acción de los ‘hackers’ han sido MPAA (Motion Picture Association of America) y la RIAA (Recording Industry Association of America).

Más tarde apuntaron, también con éxito, a las páginas de Warner Music y la Oficina del Copyright de EEUU.

La acción fue tan exitosa que en la cuenta @YourAnonNews se informó de que ha sido el mayor ataque coordinado con participación de usuarios. Más de 5500 personas utilizaron los recursos de Anonymous para producir ataques de denegación de servicio (DDoS).

El analista político Lajos Szaszdi comentó a RT que en medio de esta confrontación entre los gobiernos y los usuarios de Internet, los primeros van a tratar de reforzar la medidas de protección para no ser víctimas de ataques semejantes en sus páginas de Internet.

Después del ataque de Anonymous, los gobiernos van a usarlo como excusa para espiar a personas que ni siquiera son sus ciudadanos, pero que están presentes en ciberespacio en otros países“, opina el experto.

Una redada a nivel mundial

El  FBI en su comunicado subrayó que la operación reciente “se encuentra entre los mayores casos criminales contra los derechos de autor realizados por Estados Unidos“. Por el fallo de una corte federal de Virginia se han confiscado 18 dominios asociados a Megaupload. Además, se han confiscado aproximadamente 50 millones de dólares en activos. Mientras, en Nueva Zelanda, se ha declarado prisión preventiva para el fundador del portal, Kim Schmitz, conocido como Kim DotCom («puntocom», en español). Schmitz y otros tres directivos de Megaupload fueron detenidos en diversos operativos policiales llevados a cabo en Auckland.

La Policía de Nueva Zelanda también confiscó armas, objetos de arte, más de ocho millones de dólares estadounidenses y automóviles de lujo cuyo valor ronda los cinco millones de dólares. Los arrestados permanecerá en prisión hasta el próximo lunes. Todavía continúan libres otras tres personas mencionadas en la acusación. Además de en Nueva Zelanda, se realizaron redadas en Estados Unidos y otros nueve países, entre ellos Holanda y Canadá.

La última palabra de Megaupload

Megaupload, el sitio que según la agencia de clasificación Alexa se encuentra en el 72.º puesto en las páginas más visitadas de Internet, es especialmente popular entre los usuarios de España y América Latina y se encuentra entre los 20 sitios más populares en países como Argentina, México y Chile. También, Megaupload había gozado del apoyo de figuras de la cultura popular como los artistas y músicos Will.i.am, P Diddy y Alicia Keys.

Antes del cierre de la página, Megaupload publicó un comunicado en el que aseguraba que las acusaciones son “grotescamente pretenciosas“. “El caso es que la vasta mayoría del tráfico de Internet de ‘Mega’ es legítimo y estamos acá para quedarnos“, expresó. “Si la industria del contenido quisiera aprovechar nuestra popularidad, estamos felices de dialogar. Tenemos buenas ideas. Por favor pónganse en contacto“.

El contenido legal, también amenazado

En Twitter la etiqueta #Megaupload es uno de los tema del momento. Los usuarios están indignados por la medida. David Montalvo, usuario del servicio ‘Premium‘, dice en su cuenta de Twitter: “Internet hoy da un giro, puedes perder tus archivos LEGALES en la nube si el FBI lo decide. Te lo dice un usuario premium de #megaupload“.

No obstante, numerosos usuarios, al igual que varios expertos, dudan de que esta medida del Gobierno de Estados Unidos sea efectiva en la lucha contra descargas de obras intelectuales, siempre habrá numerosos portales que faciliten este servicio.

La clausura de Megaupload y los arrestos de sus ejecutivos se realizó solo un día después de que una “huelga” mundial en línea pareciera cuestionar la aprobación de los proyectos de ley que podrían facilitar el bloqueo de aquellos sitios web sospechosos de infringir los derechos de autor.

Los autores de la operacón indicaron que no hay ningún vínculo entre la polémica sobre la SOPA y PIPA y la reciente ofensiva contra Megaupload.

Sin embargo, el portavoz del partido Pirata de Cataluña, Kenneth Peiruza, comentó a RT que la operación es una muestra de que no hace falta aprobar estas leyes, porque ya existen legislaciones que puede cerrar un sitio web entero porque algunos usuarios intercambiaron contenidos ilegales.

Fuente: Russia Today

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“Con la nueva ley EEUU podrá encarcelar a cualquiera”

En una época de recesión o mínimo crecimiento, en lugar de los programas sociales, la lucha contra el terrorismo sigue siendo el tema principal de la agenda de EEUU. El Senado del país ha aprobado una iniciativa que establece que todo presunto terrorista capturado dentro o fuera del país deberá permanecer bajo custodia militar. Según algunos expertos, la simple consideración de que alguien es un extremista, servirá para encarcelar a cualquiera.

Con 55 votos a favor y 45 en contra, los senadores rechazaron una enmienda que buscaba limitar la custodia militar solamente a los sospechosos capturados en el exterior.

Asimismo, en el marco del proyecto de la ley sobre gastos militares para el año fiscal 2012, valorado en 662.000 millones de dólares, se ha votado a favor de una mayor autonomía militar que otorgue más poderes al Ejército.

No obstante, la Casa Blanca no descarta que el proyecto de ley pueda ser vetado, ya que prácticamente legaliza el mantenimiento de ciudadanos en prisiones militares sin que se les hayan presentado cargos oficiales.

Según opina el pacifista estadounidense Tighe Barry, si el proyecto se convierte en una ley en vigor, las autoridades podrán hacer lo que quieran: “Podrán decir que cualquiera está en contra de la ley y encarcelarlo bajo pretexto de que podría ser un terrorista“.

Fuente 1: Russia Today

Fuente 2: 1984

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115 mentiras sobre los atentados del 11 de Septiembre

Posted in 11 de septiembre,atentados,historia,nuevo orden mundial por Gonzalo Fernandez en julio 17, 2011
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Por David Ray Griffin

Sigue sin haber una versión oficial sobre los atentados del 11 de Septiembre de 2001. No se ha abierto investigación judicial alguna sobre los propios atentados ni la menor investigación parlamentaria. No hay más que una versión gubernamental recogida en un informe presentado por una comisión presidencial. El profesor David Ray Griffin, autor de una obra de referencia en la que estudia ese informe, encontró en ese texto 115 mentiras aquí enumeradas.

Red Voltaire – 4 de Noviembre de 2006

Derrumbe del edificio n°7 del World Trade Center Este edificio no fue impactado por ningún avión y su derrumbe presenta las características de una demolición controlada. (cf. video). La comisión investigadora ni siquiera abordó el tema.
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Para cada mentira nos referiremos a los análisis que hace el profesor David Ray Griffin en su obra Omisiones y manipulaciones de la Comisión Investigadora. Las cifras que aparecen entre paréntesis se refieren a las páginas de la edición original estadounidense de ese libro.

1. Omisión de la prueba de que por lo menos 6 de los supuestos secuestradores aéreos (entre ellos Waled al-Shehri, acusado por la Comisión de haber apuñaleado a una azafata del vuelo UA11 antes del choque del avión contra la torre norte del World Trade Center) están vivos actualmente (19-20).

2. Omisión de pruebas sobre Mohamed Atta (como su pronunciada inclinación por la bebida, por la carne de puerco y las exhibiciones eróticas privadas o lap dances) que contradicen las afirmaciones de la Comisión de que Atta se había convertido en un fanático religioso (20-21).

3. Confusión voluntariamente creada alrededor de las pruebas que demuestran que Hani Hanjur era tan mal piloto que nunca hubiera sido capaz de lograr estrellar un avión de pasajeros contra el Pentágono (21-22).

4. Omisión del hecho que las listas de pasajeros (flight manifests) que se hicieron públicas no contenían ningún nombre árabe (23).

5. Omisión del hecho que nunca, ni antes ni después del 11 de Septiembre, se ha visto que un incendio haya provocado el desplome total de un edificio con estructura de acero (25).

6. Omisión del hecho que los incendios de las Torres Gemelas no fueron ni extremadamente extensos ni especialmente intensos y que ni siquiera duraron mucho tiempo comparados con otros incendios ocurridos en rascacielos (con estructuras) similares sin que estos últimos se desplomaran (25-26).

«Omissions et manipulations de la commission d’enquête sur le 11 septembre» (Omisiones y manipulaciones de la Comisión investigadora) es el libro del profesor estadounidense D. Ray Griffin, en version francesa y disponible en la librería electrónica de la Red Voltaire.

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7. Omisión del hecho que, dada la hipótesis que el incendio provocó los derrumbes, la torre sur, que fue golpeada después que la torre norte y afectada por un incendio de menor intensidad, no debería haber sido la primera en desplomarse (26).

8. Omisión del hecho que el edificio n°7 del World Trade Center (contra el cual no se estrelló ningún avión y que sólo sufrió pequeños incendios muy localizados) también se desplomó, hecho sobre el cual la Agencia Federal para el Manejo de Situaciones de Emergencia (FEMA) confesó que no podía ofrecer ninguna explicación (26).

9. Omisión del hecho que el derrumbe de las Torres Gemelas (y el del edificio n°7) presenta al menos 10 características de haber sido producto de una demolición controlada (26-27).

10. Afirmación según la cual el núcleo de la estructura de cada una de las Torres Gemelas era «un pozo de acero vacío», afirmación que niega la presencia de 47 columnas de acero macizo que eran en realidad el centro de cada torre. Según la teoría del «apilamiento de pisos» (the «pancake theory») que explica los derrumbes, varias decenas de metros de esas columnas de acero macizo debieran haber quedado en pie (27-28).

11. Omisión de la declaración de Larry Silverstein [el propietario del WTC], declaración según la cual el propio Silverstein en coordinación con los bomberos decidió «demoler» –en lenguaje técnico (to «pull»)– el edificio n°7 (28).

12. Omisión del hecho que el acero de los edificios del WTC fue rápidamente recogido del lugar de los hechos y enviado al extranjero por vía marítima ANTES de que pudiera ser analizado en busca de huellas de explosivos (30).

13. Omisión del hecho que el edificio n°7 había sido evacuado antes de su derrumbe, lo implica que la razón que se dio oficialmente para acelerar lo más posible la recogida del acero [en aquel lugar] (porque podía haber sobrevivientes bajo los escombros) no tenía ningún sentido en el caso de este edificio (30).

14. Omisión de la declaración del alcalde R. Giuliani quien dijo que se le advirtió de antemano que el WTC iba a derrumbarse (30-31).

15. Omisión del hecho que Marvin Bush, hermano del presidente estadounidense, y su primo Wirt Walker III eran los directores de la compañía encargada de garantizar la seguridad del WTC (31-32).

16. Omisión del hecho que el ala oeste del Pentágono, [la misma que fue impactada el 11 de Septiembre], era precisamente, por diversas razones, la que menos posibilidades tenía de ser blanco de los terroristas de al-Qaeda (33-34).

17. Omisión de toda discusión tendiente a determinar si los daños que sufrió el Pentágono correspondían realmente con los daños que podría haber provocado el impacto de un Boeing 757 desplazándose a varios cientos de kilómetros por hora (34).

18. Omisión del hecho que existen fotos que demuestran que la fachada del ala oeste no se derrumbó hasta 30 minutos después del impacto y que el orificio de entrada es demasiado pequeño para el diámetro de un Boeing 757 (34).

19. Omisión de todo testimonio contradictorio sobre la presencia o la ausencia de pedazos visibles de un Boeing 757, ya sea dentro o fuera del Pentágono (34-36).

20. Ausencia total de discusión tendiente a determinar si el Pentágono disponía de un sistema de defensa antimisiles capaz de derribar un avión de pasajeros, aún cuando la Comisión sugirió que los terroristas de al-Qaeda decidieron no atacar una central nuclear precisamente porque pensaron que esta dispondría de ese tipo de defensa (36).

21. Omisión del hecho que las imágenes provenientes de diferentes cámaras (incluyendo las de la gasolinera que se encuentra frente al Pentágono, confiscadas por el FBI inmediatamente después del impacto) podrían ayudar a determinar qué fue realmente lo que impactó el Pentágono (37-38).

22. Omisión de la alusión del secretario de Defensa D. Rumsfeld a «un misil [utilizado] para golpear [el Pentágono]» (39).

23. Aprobación aparente de la respuesta, totalmente insatisfactoria, a la pregunta tendiente a saber por qué los agentes del Servicio Secreto permitieron que el presidente Bush permaneciera en la escuela de Sarasota cuando, según la versión oficial, deberían haber pensado que un avión secuestrado podía tener esa misma escuela como blanco (41-44).

24. Fracaso en explicar por qué el Servicio Secreto no pidió una escolta de aviones de caza para [el avión presidencial] Air Force One (43-46).

25. Afirmaciones según las cuales en el momento en que el cortejo presidencial llegó a la escuela [de Sarasota], ninguno de los asistentes sabía que varios aviones habían sido secuestrados (47-48).

26. Omisión del informe según el cual el secretario de Justicia John Ashcroft había recibido una advertencia para que dejara de viajar en líneas aéreas comerciales antes del 11 de Septiembre (50).

27. Omisión de la afirmación de David Schippers de que, basándose en informaciones provenientes de agentes del FBI sobre posibles ataques en el sur de Manhattan, él había tratado infructuosamente de transmitir dicha información al secretario de Justicia John Ashcroft durante las 6 semanas anteriores al 11 de Septiembre (51).

28. Omisión de toda mención sobre el hecho que agentes del FBI afirmaron tener conocimiento de los blancos y fechas de los ataques [terroristas] mucho antes de los hechos (51-52).

29. Afirmación, mediante una refutación circular que da la cuestión por resuelta, de que el desacostumbrado volumen de compras de acciones en baja antes del 11 de Septiembre no implica que los compradores supieran de antemano que los ataques iban a producirse (52-57).

30. Omisión de los informes según los cuales el alcalde [de San Francisco] Willie Brown y ciertos responsables del Pentágono fueron advertidos de que no debían tomar el avión del 11 de Septiembre (57).

31. Omisión del informe según el cual Osama ben Laden, que ya en aquel entonces era el criminal más buscado por Estados Unidos, fue atendido en Julio de 2001 por un doctor estadounidense en el hospital estadounidense de Dubai y que recibió allí la visita de un agente local de la CIA (59).

32. Omisión de los artículos que sugieren que, después del 11 de Septiembre, el ejército estadounidense permitió deliberadamente la fuga de Osama ben Laden (60).

33. Omisión de informes, entre ellos el que reportaba la visita del jefe de los servicios de inteligencia de Arabia Saudita a Osama ben Laden en el hospital de Dubai, que entran en contradicción con la versión oficial de que la familia de Ben Laden y su país han renegado de este (60-61).

34. Omisión del resumen de Gerald Posner sobre el testimonio de Abu Zubaydah, según el cual tres miembros de la familia real saudita (que murieron los tres misteriosamente con sólo 8 días de intervalo) estaban financiando a al-Qaeda y conocían de antemano la realización de los ataques del 11 de Septiembre (61-65).

35. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba del financiamiento de los sauditas a al-Qaeda (65-68).

36. Desmentido de la Comisión sobre el descubrimiento de una prueba que demuestra que dinero perteneciente a la esposa del príncipe Bandar, la princesa Haifa, fue entregado a agentes de al-Qaeda (69-70).

37. Desmentido, que simplemente ignoró la diferencia existente entre vuelos privados y vuelos comerciales, sobre el hecho que el vuelo privado en el que varios sauditas viajaron el 13 de Septiembre desde Tampa hasta Lexington violó los reglamentos sobre el espacio aéreo establecidos en aquella fecha (71-76).

38. Desmentido sobre la autorización extendida a varios sauditas para que salieran del territorio de Estados Unidos poco después del 11 de Septiembre sin que esas personas fuesen sometidas a una investigación apropiada (76-82).

39. Omisión de la prueba que demuestra que el príncipe Bandar obtuvo una autorización especial de la Casa Blanca para los vuelos de los sauditas (82-86).

40. Omisión de la afirmación de Coleen Rowley según la cual responsables del Cuartel General del FBI habían visto el memo de Phoenix del agente Kenneth Williams (89-90).

41. Omisión del hecho que el agente del FBI en Chicago Robert Wright afirma que el Cuartel General del FBI cerró su investigación sobre una célula terrorista y trató posteriormente de intimidarlo para impedir que publicara un libro en el que relata sus experiencias (91).

42. Omisión de la prueba que demuestra que el Cuartel General del FBI saboteó el intento de Coleen Rowley y de otros agentes [del FBI] de Minneapolis de obtener una orden de búsqueda para conseguir la computadora de Zacarias Moussaoui (91-94).

43. Omisión de las tres horas y media de testimonio que prestó ante la Comisión la ex traductora del FBI Sibel Edmonds que, según una carta que ella misma hizo pública y que dirigió al presidente [de la Comisión] Kean, revelaba serias disimulaciones por parte de responsables del FBI en relación con el 11 de Septiembre y dentro del propio Cuartel General del FBI (94-101).

44. Omisión del hecho que el general Mahmud Ahmad, jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes], se encontraba en Washington una semana antes del 11 de Septiembre y que se reunió allí con el director de la CIA, George Tenet, así como con otros altos responsables estadounidenses (103-04).

45. Omisión de la prueba que demuestra que Ahmad, el jefe del ISI [los Servicios de Inteligencia pakistaníes] ordenó el envío de 100.000 dólares a Mohamed Atta antes del 11 de Septiembre (104-07).

46. Afirmación de la Comisión de que no encontró prueba alguna de que algún gobierno extranjero, incluyendo al de Pakistán, haya financiado a agentes de al-Qaeda (106).

47. Omisión del informe según el cual la administración Bush presionó a Pakistán para que Ahmad fuese destituido de su cargo de jefe del ISI después de la divulgación de la información que revelaba que este había ordenado el envío de dinero del ISI a Mohamed Atta (107-09).

48. Omisión de la prueba que el ISI (y no sólo al-Qaeda) se encontraba detrás del asesinato de Ahmad Shah Massud (el comandante de la Alianza del Norte en Afganistán) que se produjo precisamente después de un encuentro que duró una semana entre responsables de la CIA y del ISI (110-112).

49. Omisión de la prueba que demuestra que el ISI está implicado en el secuestro y posterior asesinato de Daniel Pearl, periodista del Wall Street Journal (113).

50. Omisión del informe de Gerald Posner según el cual Abu Zubaydah afirmó que un oficial militar pakistaní, Mushaf Ali Mir, que mantenía estrechos vínculos con el ISI y con al-Qaeda sabía de antemano de los ataques del 11 de Septiembre (114).

51. Omisión de la predicción que hizo, en 1999, Rajaa Gulum Abbas, agente del ISI, de que las Torres Gemelas «se derrumbarían» (114).

52. Omisión del hecho que el presidente Bush y otros miembros de su administración se refirieron repetidamente a los ataques del 11 de Septiembre como «oportunidades» (116-17).

53. Omisión del hecho que el Proyecto para el Nuevo Siglo AmericanoThe Project for the New American Century»), muchos de cuyos miembros se convirtieron en figuras claves de la administración Bush, publicó en el año 2000 un documento que decía que un «nuevo Pearl Harbour» ayudaría a conseguir fondos para una rápida transformación tecnológica del aparato militar estadounidense (117-18).

54. Omisión del hecho que Donald Rumsfeld, quien fue presidente de la comisión del US Space Command y había recomendado aumentar el presupuesto destinado a este, se valió de los ataques del 11 de Septiembre, en la tarde de ese mismo día, para garantizar esos fondos (119-22).

55. No se mencionó que las tres personas responsables del fracaso de los esfuerzos por prevenir los ataques del 11 de Septiembre (el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el general Richard Myers y el general Ralph Eberhart) eran también los tres principales promotores del US Space Command (122).

56. Omisión del hecho que Unocal había declarado que los talibanes no podían garantizar la seguridad adecuada para emprender la construcción de sus pipelines (para petróleo y gas) a partir de la cuenca del Caspio y a través de Afganistán y Pakistán (122-25).

57. Omisión del informe según el cual representantes de Estados Unidos dijeron durante un encuentro, en Julio de 2001, que ya que los talibanes rechazaban su proposición de construir un oleoducto, una guerra contra ellos comenzaría en Octubre (125-26).

58. Omisión del hecho que en su libro, publicado en 1997, Zbigniew Brzezinski escribía ya que para que Estados Unidos pueda mantener su predominio global es necesario que ese país controle el Asia central, con sus vastos recursos petrolíferos, y que un nuevo Pearl Harbour sería útil para obtener el apoyo de la opinión pública estadounidense a esos designios imperiales (127-28).

59. Omisión del hecho que miembros claves de la administración Bush, entre ellos Donald Rumsfeld y su delegado Paul Wolfowitz, se esforzaron durante muchos años por desatar una nueva guerra contra Irak (129-33).

60. Omisión de los apuntes de las conversaciones de Donald Rumsfeld correspondientes al 11 de Septiembre que demuestran que este estaba decidido a utilizar los ataques como pretexto para desatar una guerra contra Irak (131-32).

61. Omisión de la declaración que aparece en el Proyecto para un Nuevo Siglo Americano, según la cual «la necesidad de una fuerte presencia estadounidense en el Golfo va más allá del tema del régimen de Sadam Husein» (133-34).

62. Afirmación según la cual el protocolo de la FAA (Federal Aviation Agency) sobre lo sucedido el 11 de Septiembre requería un largo proceso de aplicación que tenía que pasar por varias etapas de la cadena de mando cuando el propio Informe Oficial [de la Comisión] cita pruebas de lo contrario (158).

63. Afirmación según la cual en aquellos días sólo dos bases de la fuerza aérea estadounidense del sector noreste del NORAD (North American Aerospace Defense Command o Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte) mantenían cazas en alerta y, en particular, que no había aviones de combate en alerta en las bases de McGuire y de Andrews (159-162).

64. Omisión del hecho que la base Andrews de la fuerza aérea estadounidense tenía varios aviones de caza en alerta permanente (162-64).

65. Aceptación de la doble afirmación según la cual el coronel Marr, del NEADS (North East Air Defense Sector), tenía que comunicarse telefónicamente con un superior para que este lo autorizara a enviar aviones de caza desde [la base] de Otis y que necesitó 8 minutos para realizar esa llamada (165-66).

66. Aprobación de la afirmación según la cual la pérdida de la señal del transpondedor de un avión hace prácticamente imposible la localización de la nave por los radares militares estadounidenses (166-67).

67. Afirmación según la cual la intercepción de Stewart Payne no demostró que el tiempo de respuesta del NORAD en el caso del vuelo AA11 fue extraordinariamente lento (167-69).

68. Afirmación según la cual los cazas de la base de Otis se mantuvieron en tierra durante 7 minutos después de haber recibido la orden de despegue porque no sabían adónde volar (174-75).

69. Afirmación según la cual las fuerzas armadas estadounidenses no sabían del desvío del vuelo UA175 hasta las 9h30, momento exacto en que este vuelo se estrelló contra la torre sur del WTC (181-82).

70. Omisión de toda explicación sobre (a) la razón por la cual un informe anterior del NORAD, según el cual la FAA notificó a los militares el desvío del vuelo UA175 a las 8h43, se considera ahora como falso y (b) cómo fue que ese informe, si era falso, pudo ser publicado y se mantuvo como válido durante cerca de 3 años (182).

71. Afirmación según la cual la FAA no estableció la teleconferencia sino a partir de las 9h20 de aquella mañana (183).

72. Omisión del hecho que un memo de Laura Brown, de la FAA, afirma que la teleconferencia se estableció sobre las 8h50 y que trató precisamente sobre el desvío del vuelo UA175 (183-84, 186).

73. Afirmación según la cual la teleconferencia del NMCC, (Centro de Mando Militar o National Military Command Center) no comenzó antes de las 9h29 (186-88).

74. Omisión, en la afirmación de la Comisión de que el vuelo AA77 no se desvió de su trayectoria antes de las 8h45, del hecho que la hora mencionada en informes anteriores fue las 8h46 (189-90).

75. Fracaso en mencionar que el anuncio de la caída de un jet en Kentucky, poco después del momento en que el vuelo AA77 desapareciera del radar de la FAA, fue tomada lo bastante en serio por los responsables de la FAA y de la unidad antiterrorista del FBI como para que estos la enviaran a la Casa Blanca (190).

76. Afirmación según la cual el vuelo AA77 voló durante cerca de 40 minutos por el espacio aéreo estadounidense en dirección a Washington sin ser detectado por los radares militares (191-92).

77. Fracaso en explicar, si el anterior informe del NORAD según el cual se le informó a este –a las 9h24– que la trayectoria del vuelo AA77 era «incorrecta», cómo fue que ese informe erróneo pudo salir a la luz, o sea que se trata de saber si los responsables del NORAD mintieron o si fueron «embaucados» durante cerca de tres años (192-93).

78. Afirmación según la cual los aviones de combate de Langley, que según dijera primeramente el NORAD fueron enviados a interceptar el vuelo AA77, fueron realmente desplegados como respuesta a un informe erróneo de un controlador (no identificado) de la FAA de las 9h21 de que el vuelo AA11 se encontraba aún en vuelo y que se dirigía hacia Washington (193-99).

79. Afirmación según la cual los militares no fueron contactados por la FAA sobre el probable secuestro del vuelo AA77 antes del impacto contra al Pentágono (204-12).

80. Afirmación de que Jane Garvey no se sumó a la videoconferencia de Richard Clarke hasta las 9h40, o sea después del impacto contra el Pentágono (210).

81. Afirmación de que ninguna de las teleconferencias logró coordinar la FAA y las respuestas de los militares a los secuestros porque «ninguna [de las mismas] incluía a los responsables adecuados en el seno de la FAA y del Departamento de Defensa», aunque Richard Clarke dice que su propia videoconferencia incluía a la directora de la FAA Jane Garvey, al secretario de Defensa Donald Rumsfeld y al general Richards Myers, jefe interino de las Fuerzas Armadas (211).

82. Afirmación de la Comisión según la cual esta no sabía qué miembros del Departamento de Defensa participaron en la videoconferencia con Richard Clarke cuando el propio Clarke afirma en su libro que se trataba de Donald Rumsfeld y del general Myers (211-212).

83. Aprobación de la afirmación del general Myers de que él se encontraba en el Capitolio durante los ataques sin mencionar el informe contradictorio de Richard Clarke, según el cual Myers estaba en el Pentágono y participó en la videoconferencia con Clarke (213-17).

84. Fracaso al mencionar la contradicción entre el testimonio de Clarke sobre los movimientos de Rumsfeld de aquella mañana y las declaraciones del propio Rumsfeld (217-19).

85. Omisión del testimonio del secretario de Transporte Norman Mineta ante la propia Comisión, testimonio según el cual el vicepresidente Cheney y las demás [personas presentes] en el refugio subterráneo habían sido advertidas a las 9h26 de que un avión se acercaba al Pentágono (220).

86. Afirmación según la cual los responsables del Pentágono no sabían que un avión se estuviera acercando a ellos antes de las 9h32, las 9h34 o las 9h36, o sea sólo minutos antes que el edificio fuera impactado (223).

87. Aceptación de dos versiones que se contradicen entre sí sobre el aparato que impactó el Pentágono: una que describe la ejecución de una espiral de 330 grados hacia abajo (un «picado a gran velocidad») y otra en la que no se menciona esa maniobra (222-23).

88. Afirmación según la cual los cazas provenientes de Langley, que supuestamente recibieron la orden de despegar rápidamente para proteger Washington del «vuelo fantasma AA11» no estaban en lo absoluto cerca de Washington porque fueron enviados hacia el océano por error (223-24).

89. Omisión de todas las pruebas que sugieren que lo que impactó el Pentágono no fue el vuelo AA77 (224-25).

90. Afirmación según la cual la FAA no informó a los militares sobre el desvío del vuelo UA93 antes de que este se estrellara (227-29, 232, 253).

91. Doble afirmación de que el NMCC no monitoreó la conferencia iniciada por la FAA y no pudo por consiguiente conectar a la FAA con la teleconferencia iniciada por el NMCC (230-31).

92. Omisión del hecho que el Servicio Secreto dispone de medios que le permiten tener conocimiento de todo lo que hace la FAA (233).

93. Omisión de toda investigación sobre las razones que llevaron al NMCC a comenzar su propia teleconferencia si, como dijo Laura Brown –de la FAA–, eso no forma parte del protocolo standard (234).

94. Omisión de toda investigación sobre por qué el general Montague Winfield no solamente fue reemplazado por un «bisoño» (a rookie), el capitán Leidig, como director de operaciones del NMCC sino que abandonó además el mando cuando estaba claro que el Pentágono se encontraba ante una crisis sin precedente (235-36).

95. Afirmación según la cual la FAA notificó (de forma errónea) al Servicio Secreto, entre las 10h10 y las 10h15, que el vuelo UA93 se encontraba todavía en vuelo y se dirigía hacia Washington (237).

96. Afirmación según la cual el vicepresidente Cheney no dio la autorización para disparar hasta las 10h10 (varios minutos después de la caída del vuelo UA93) y que esa autorización no fue transmitida a la fuerza aérea hasta las 10h31 (237-41).

97. Omisión de todas las pruebas que indican que el vuelo UA93 fue derribado por un avión militar (238-39, 252-53).

98. Afirmación según la cual [el zar del contraterrorismo] Richard Clarke no recibió el pedido de autorización de fuego hasta las 10h25 (240).

99. Omisión del testimonio del propio Clarke, que sugiere que este recibió el pedido de autorización de fuego hacia las 9h50 (240).

100. Afirmación según la cual Cheney no bajó al refugio subterráneo del PEOC [o CPOU (siglas correspondientes a Centro Presidencial de Operaciones de Urgencia]) hasta las 9h58 (241-44).

101. Omisión de los múltiples testimonios, entre ellos los de Norman Mineta [secretario de Transporte] ante la propia Comisión, testimonios según los cuales el [vicepresidente] Cheney se encontraba en el CPOU antes de las 9h20 (241-44).

102. Afirmación según la cual la autorización para derribar un avión civil tenía que ser otorgada por el presidente (245).

103. Omisión de informes según los cuales el coronel Marr ordenó derribar el vuelo UA93 y el general Winfield indicó que él mismo y otros [oficiales] esperaban en el NMCC que un caza alcanzara el vuelo UA93 (252).

104. Omisión de informes que indican que había dos aviones de caza en el aire a varios kilómetros de New York y tres a sólo 320 kilómetros de Washington (251).

105. Omisión del hecho que había por lo menos 6 bases militares con cazas en estado de alerta en la región noreste de Estados Unidos (257-58).

106. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD había definido su misión solamente en términos de defensa contra amenazas dirigidas [hacia Estados Unidos] desde el extranjero (258-62).

107. Aprobación de la afirmación del general Myers de que el NORAD no había previsto la posibilidad de que un grupo de terroristas pudiera utilizar aviones de pasajeros secuestrados como misiles (262-63).

108. Fracaso en poner en perspectiva la significación del hecho, presentado en el propio Informe, o en mencionar otros hechos que prueban que el NORAD sí había efectivamente previsto la amenaza que podía representar la posible utilización de aviones de pasajeros secuestrados como misiles (264-67).

109. Fracaso en explorar la implicaciones de la cuestión de saber cómo pudieron influir la maniobras militares («war games») programadas para aquel día en el fracaso de los militares en los intentos por interceptar los aviones de pasajeros secuestrados (268-69).

110. Fracaso en discutir la posibilidad que el desarrollo de la Operación Northwoods haya favorecido los ataques del 11 de Septiembre (269-71).

111. Afirmación (presentada para explicar por qué los militares no recibieron la información sobre los aviones secuestrados con tiempo suficiente para lograr interceptarlos) según la cual el personal de la FAA falló inexplicablemente unas 16 veces en la aplicación de los procedimientos normales (155-56, 157, 179, 180, 181, 190, 191, 193, 194, 200, 202-03, 227, 237, 272-75).

112. Fracaso en mencionar que la proclamada independencia de la Comisión se vio fatalmente comprometida por el hecho que su director ejecutivo, Philip Zelikow, era prácticamente miembro de la administración Bush (7-9, 11-12, 282-84). (ndt: era colaborador cercano de Condoleeza Rice)

113. Fracaso en mencionar que la Casa Blanca trató primeramente de impedir la creación de la Comisión [Oficial de Investigación sobre los Ataques Terroristas del 11 de Septiembre] y que obstaculizó después el trabajo de esta, como lo hizo al asignarle un presupuesto extremadamente restringido (283-85). (ndt: Presupuesto estimado en 15 millones de dólares cuando el film de ficción «Vuelo 93» de Paul Greengrass costó 18 millones y «World Trade Centre» de Oliver Stone costó CUATRO VECES MÁS, o sea 60 millones de dólares. En lo tocante al primer punto, la creación de la Comisión no se produjo hasta después de 441 días de los ataques y el presidente Bush propuso que fuera presidida por Henry Kissinger… para luego retractarse ante las violentas críticas de la opinión pública contra esa proposición).

114. Fracaso en mencionar que el presidente de la Comisión, la mayoría de los demás miembros de la Comisión, y por lo menos la mitad del personal de la misma tenía serios conflictos de intereses (285-90, 292-95).

115. Fracaso de la Comisión, la cual se vanagloriaba de que la presentación de su informe final había tenido lugar «sin disensión», en mencionar que esto fue posible únicamente porque Max Cleland, el miembro de la Comisión más crítico en cuanto a la actuación de la Casa Blanca –juró incluso «que no sería cómplice de un tratamiento parcializado de las informaciones»–, tuvo que renunciar a su puesto dentro de la Comisión para poder aceptar un cargo en el Banco Export-Import y que la Casa Blanca dio a conocer su nominación para ese cargo únicamente después que las críticas emitidas por Cleland se hicieron especialmente directas (290-291).

Terminaré precisando que concluí mi estudio del texto que he dado en llamar «el informe Kean-Zelikow» escribiendo lo siguiente: Finalmente, el Informe de la Comisión Investigadora sobre el 11 de Septiembre, lejos de evacuar mis dudas en cuanto a una complicidad oficial, no hizo más que confirmarlas. ¿Qué podría llevar a los responsables encargados de la redacción de ese informe final a montar una superchería de tanta envergadura si no el intento de enmascarar enormes crímenes? (291).

Fuente: Red Voltaire
Dos obras del profesor David Ray Griffin han sido publicadas en francés: Le Nouveau Pearl Harbor  y Omissions et manipulations de la commission d’enquête sur le 11 Septembre. La traducción de ambos títulos estuvo a cargo del comandante Pierre-Henri Bunel y fueron publicadaas en 2006 por las ediciones Demi-lune.

Documental “Loose Change” (Segunda Edición), subtitulado en español

Posted in 11 de septiembre,atentados,censura y opresion,historia,lavado de cerebros,nuevo orden mundial,otros temas de interes,pensamiento por Gonzalo Fernandez en junio 26, 2011
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La CIA construye una base secreta en el Golfo Pérsico para combatir a Al Qaeda

Estados Unidos está construyendo una base secreta en el golfo Pérsico que será utilizada por la CIA para atacar a miembros de Al Qaeda en Yemen y otros países de la región con aviones no tripulados. El lugar exacto de esa instalación no se precisa por razones de seguridad.

Según informa AP, citando fuentes del servicio secreto de EEUU, la decisión de construir la base se produjo por temor a que los disturbios en Yemen lleven al poder a fuerzas enfrentadas a Washington. Así, en los últimos meses la Casa Blanca aumentó el número de funcionarios de la agencia de inteligencia en Yemen y aceleró la construcción de la base a ocho meses en lugar de los dos años que tenían planeados inicialmente.

El jefe de la CIA, Leon Panetta, anunció la semana pasada que los funcionarios de la agencia trabajaban en Yemen junto con el Comando Conjunto de Operaciones Especiales, pero no confirmó la decisión de la Casa Blanca de construir la base militar.

Según comentó a RT la abogada y escritora Eva Golinger, la noticia sobre la construcción de la base no es una gran sorpresa, ya que desde hace algunos años el Gobierno de Barack Obama está incrementando las acciones militares en la región y lo está haciendo particularmente con el uso de aviones no tripulados. “Esta base secreta podría representar un peligro en cuanto a la seguridad internacional porque no se sabe aún exactamente para que fin y contra quién utilizarán la base y estos aviones no tripulados“, advierte.

En el año 2009 las autoridades yemeníes permitieron que las fuerzas estadounidenses realizaran ataques limitados contra Al Qaeda y recientemente aprobaron el uso de aviones no tripulados e incluso de los de combate en estos operativos. Sin embargo, esta colaboración se ve amenazada por las manifestaciones antigubernamentales que sacuden Yemen desde comienzos de este año.

La construcción de la base sigue el modelo estadounidense usado en Pakistán, donde aviones no tripulados de la CIA atacan a los milicianos con el consentimiento tácito del Gobierno pakistaní. Las autoridades de Yemen anunciaron su preferencia por el uso de los aviones no tripulados en lugar de los comandos antiterroristas en su territorio argumentando que indignarían menos a la población local.

La actividad de los terroristas en Yemen creció por la desestabilización de la situación en la región. Durante las últimas semanas los aviones militares norteamericanos bombardean activamente las provincias sureñas del país árabe, donde actúan las agrupaciones de Al Qaeda. Los militares explican estas operaciones, señalando que los terroristas podrían crear su propio enclave en el país aprovechando la complicada situación política. Además, el presidente Alí Abdalá Saleh, según la opinión de algunos expertos, necesitará varios meses para recuperarse tras el ataque contra el Palacio Presidencial, lo que aumenta el riesgo de golpe de Estado.

Fuente: Russia Today

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Más allá de Obama: ¿Alguien se preguntó porqué EEUU domina el mundo?

(IAR Noticias) 05-Junio-2011

EEUU no domina el mundo por formulaciones doctrinarias político-diplomáticas o eventuales discursos “democráticos” o “militaristas” de sus presidentes, sino porque impone al resto de los países la lógica de su poderío militar y económico, indestructible, salvo por un estallido nuclear del planeta.

Por Manuel Freytas (*)
manuelfreytas@iarnoticias.com
Informe especial

1) El discurso impuesto como realidad

La prensa mundial y los analistas del sistema han puesto de “moda” el análisis de los procesos económicos, militares y políticos de EEUU partiendo de los discursos del empleado (el presidente de turno en la Casa Blanca) y no de la dinámica funcional del patrón (los intereses de la estructura capitalista sionista que controla al presidente de EEUU).

En los medios de comunicación del sistema la interpretación del rol del presidente de EEUU está generalmente disociado de los intereses estratégicos (planetarios) del poder capitalista que representa la Casa Blanca.

La costumbre mediática de analizar los discursos del gerente USA despojados de la realidad estructural totalizada de la empresa capitalista imperial que controla la Casa Blanca, dio como resultante que las mayorías planetarias crean que los EEUU se manejan exclusivamente por la voluntad y la decisión de sus presidentes de turno.

Este falsa percepción (inducida por el propio poder imperial) se traslada a las mayorías que hablan y “comentan familiarmente” sobre los presidentes USA como si fueran personajes de la farándula , ignorando por completo la realidad estructural y funcional del poder estratégico de dominación imperial de EEUU que los controla.

Esta disociación conceptual entre el poder imperial central y los discursos de su presidente de turno, posibilitó recrear la mística del “nuevo sueño americano” y generar una expectativa de “reciclamiento democrático” del Imperio USA en la figura y en los discursos de Barack Obama.

Obviando la realidad estratégica del dominio hegemónico geopolítico-militar-nuclear de EEUU (cuya dinámica se nutre y retroalimenta con la conquista militar permanente de países y la depredación de recursos estratégicos a escala global) la prensa mundial y sus analistas edificaron en la figura y en los discursos de Obama una “nueva alternativa mundial” con EEUU renunciando a su status de potencia imperial dominante.

Con el acceso de Barack Obama a la presidencia de EEUU, se desarrolló una campaña mediática destinada a hacer creer a las mayorías mundiales que la primera potencia capitalista imperial, empantanada en Irak y Afganistán, con su sistema financiero pulverizado por la crisis y por una recesión económica de efectos imprevisibles, se podía recrear a sí misma generando nuevas expectativas y cambios “democráticos” de política a nivel mundial.

Como sostiene Henry Kissinger, Barack Obama proclamó desde su discurso “una especie de orden mundial sin una potencia dominante en el que la potencia que puede dominar dirige a través de la automoderación“.

De acuerdo con el histórico gurú del sionismo imperial, en el discurso de Obamael liderazgo estadounidense deriva de la disposición a escuchar y de afirmaciones inspiradoras. La acción común surge de convicciones compartidas. El poder emerge de un sentido de comunidad, no de la acción unilateral, y se ejerce mediante la asignación de responsabilidades según los recursos de un país“.

Desde el punto de vista de la realidad estratégica imperial, el Nuevo Orden Mundialmultilateral” proclamado por Obama sólo se trata de ilusionismo fabricado para incautos.

La construcción conceptual y discursiva de un EEUU “automoderado” que rompe con la “unilateralidad militarista” de la era Bush, ya choca con la realidad de la gestión de Obama en la Casa Blanca.

Durante sus primeros 90 días de gobierno, y mientras reafirmaba en sus discursos la “renuncia de EEUU a su rol de potencia imperial dominante“, Barack Obama decidió profundizar la ocupación militar enviando más tropas a Afganistán, elevar el presupuesto militar estadounidense a niveles récord, e imponer (a través del G-20 y el FMI) un nuevo plan de endeudamiento para hacer pagar la crisis financiera imperial a los pueblos de Asia, África y América Latina.

En Marzo pasado, el gerente imperial ordenó el primer bombardeo a Libia que hoy se encuentra despedazada y balcanizada bajo los ataques aéreos constantes de la OTAN que junto con el Pentágono ensayan un nuevo tipo de invasión contra un país petrolero.

Esta es la mejor prueba de que las políticas estratégicas de supervivencia imperial del Estado USA están por encima de la voluntad personal (o del discurso electoral “democrático“) del eventual gerente que ocupe la Casa Blanca.

Como ya está probado en forma histórica y estadística: En EEUU, la potencia locomotora del capitalismo sionista a escala global, no gobiernan los presidentes o los partidos, sino la élite económica-financiera (el poder real) que controla la Reserva Federal, el Tesoro, Wall Street, el Complejo Militar Industrial y Silicon Valley.

Terminada las luces artificiales de la campaña electoral, demócratas y republicanos dejan de agredirse y se complementan en un diseño de política estratégica de Estado en defensa de los intereses de las grandes corporaciones económicas que marcan el accionar de las políticas internas y de la conquista de mercados encubierta en las “guerras preventivas” contra el “terrorismo“.

Y en la práctica, esas políticas imperiales (y su continuidad en el tiempo) no tienen nada que ver con el discurso y los nuevos preceptos “doctrinarios” expresados por el gerente de turno en la Casa Blanca, en este caso Obama.

2) El poder militar imperial

Como primer concepto estratégico, es necesario aclarar que EEUU no domina el mundo ni se constituyó en primera potencia imperial capitalista con los discursos de sus presidentes eventuales, sino con el aparato aparato nuclear-militar más poderoso del mundo, siete flotas con poder atómico surcando los océanos y cerca de mil bases militares rodeando los puntos estratégicos del planeta.

A la hora de controlar el mundo del capitalismo trasnacionalizado, EEUU no utiliza discursos presidenciales sino estrategias de dominación enmarcadas en la supremacía mundial de su poderío militar y económico.

La actual proyección global del poder militar EEUU, se divide en cinco comandos regionales distribuidos en los cinco continentes: el Joint Forces Command (USJFCOM) para la región de América del Norte; el Southern Command (USSOUTHCOM) para América del Sur; el Pacific Command (USPACOM) para Asia y Oceanía; el European Command (USEUCOM) para Europa y África; y el Central Command (USCENTCOM) para las regiones del noreste y cuerno africano, Península Arábiga, Golfo Pérsico y Asia Central.

El 1 de Octubre de 2007 entró en operaciones el USAFRICOM, o AFRICOM, un Mando Combatiente Unificado del Pentágono, responsable de las operaciones militares de EEUU en relación con las 53 naciones africanas (excepto Egipto). Pasó a ser totalmente autónomo y operativo el 30 de Septiembre de 2008.

EEUU posee el mayor arsenal de armas de destrucción masiva del mundo, y es el único que ha utilizado alguna vez armas nucleares en la práctica, contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki (6 y 9 de Agosto de 1945). En la actualidad el arsenal nuclear USA cuenta con 534 misiles balísticos intercontinentales (ICBM) de los modelos Minuteman III y Peacekeeper; 432 misiles balísticos de lanzamiento submarino (SLBM) Trident C4 y D5 (desplegados en los 17 submarinos clase Ohio) y aproximadamente dos centenares de bombarderos nucleares de largo alcance, entre los que se cuentan 16 “invisibles” del tipo B-2. El total de cabezas nucleares desplegadas podría oscilar, según fuentes militares, entre 5.000 y 10.000.

Exceptuando Rusia, el poder nuclear-militar de EEUU supera al de todas las superpotencias capitalistas juntas.

Con un presupuesto que ya supera los US$ 800.000 millones las fuerzas armadas combinadas del Pentágono superan los dos millones de efectivos, esparcidos en los cinco continentes, equipados con la mejor tecnología del mundo, con el mejor entrenamiento y la mejor paga profesional de todo el planeta.

EEUU cuenta con cerca de 1000 bases militares distribuidas en todo el mundo y un despliegue operativo de sus fuerzas armadas que abarca a más de 180 países de Europa, Asia, África y América Latina.

Su estructura de poder naval cubre todos los océanos y mares del mundo con siete flotas operativas cuyas unidades de combate (buques, submarinos y aviones) están equipadas con poder nuclear.

Ese poder hoy no está al servicio de los discursos “democráticos” de Obama, sino (como siempre lo estuvo) al servicio de la expansión de los bancos y corporaciones imperiales que extraen su mayor tasa de rentabilidad capitalista de las políticas de conquista militar que sostienen el edificio de la primera potencia imperial.

3) La línea de continuidad histórica

Hay una línea de continuidad histórica que rige la política militar del imperio rector (más allá del discurso de sus presidentes):

Con la administración del demócrata James Carter, en la década del setenta, se estableció la llamada “Doctrina Carter” que estipuló que cualquier movimiento por parte de un poder “hostil” que pretendiera ganar el control de la región del Golfo Pérsico, – y consecuentemente sobre los enormes recursos energéticos de la misma – deberá ser considerado como un ataque contra los intereses vitales de EEUU justificando el uso de la fuerza militar para rechazarlo.

Durante la administración del republicano Ronald Reagan, en Enero de 1983, las Rapid Deployment Joint Task Forces (RDJTF) se convirtieron en el US Central Command (USCENTCOM), cuya misión abarca la proyección estratégica del poder militar de EEUU sobre los recursos energéticos gasíferos del Golfo Pérsico, el Cáucaso y Asia Central que contienen más del 70% de las reservas mundiales.

El republicano George Bush (padre de W), en 1991 lanzó la primera guerra contra Irak que tuvo como misión reposicionar estratégicamente las fuerzas militares de EEUU en el Golfo Pérsico con proyección hacia las regiones petroleras de Cáucaso y el Asia central.

Con el demócrata Bill Clinton, el aparato militar de EEUU profundizó su avance y extendió su cadena de bases en el Asia Central y en el Cáucaso, se posicionó en el territorio del ex imperio soviético de Europa del Este con el bombardeo y posterior control de Yugoslavia, y sentó las bases de la invasión a Irak con los bombardeos preventivos a ese país.

Con el republicano George W Bush, y bajo el precepto doctrinario de la “guerra contraterrorista“, EEUU invadió militarmente dos enclaves estratégicos para su proyecto de apoderamiento de los recursos energéticos del Golfo Pérsico y del Asia Central: Irak y Afganistán.

Al demócrata Barack Obama, le toca la misión de ampliar y extender el dispositivo del control geopolítico militar sobre los corredores energéticos euroasiáticos con la ocupación militar de Pakistán, el reposicionamiento del poder de EEUU en el Caucaso, y la profundización del control sobre la “llave petrolera” del Golfo Pérsico destruyendo el poder militar de Irán.

Como se puede apreciar, esta realidad emergente de las necesidades estratégicas (reales) de supervivencia del Imperio militar norteamericano no tiene nada que ver con el discurso “democrático” (irreal) de Obama que compran y venden a diario la prensa de mercado y los analistas del sistema.

4) El poder económico imperial

El poder militar de EEUU, y a modo de columna vertebral, sostiene y garantiza a su vez (en carácter de “policía mundial“) la supremacía global y el orden vigente de su poder económico imperial expandido a escala planetaria.

Hay que que precisar que EEUU no cifra su poder de potencia económica hegemónica en los discursos de sus administradores (presidentes) de turno en la Casa Blanca, sino en la imposición imperial vigente del dólar como moneda de transacción y de reserva a escala mundial que le permite a Washington (el emisor del dólar) controlar los procesos tanto de los mercados internos como de los mercados internacionales del sistema capitalista a escala planetaria.

Un 80% de las transacciones internacionales, un 70% de las importaciones mundiales y la casi totalidad del comercio petrolero se realizan en dólares, según el Banco Mundial y el departamento de Comercio estadounidense.

Según el Banco Internacional de Pagos, el banco central de los bancos centrales, el dólar continúa siendo la “moneda favorita de los bancos centrales” y representa un 55% de sus activos y pasivos en moneda extranjera.

EEUU, la primera economía mundial, Europa, la segunda economía mundial, China, la tercera economía mundial, y Japón la cuarta economía mundial, realizan la mayoría de su comercio en dólares (además de yenes y euros).

Si la divisa estadounidense colapsara, colapsarían EEUU, la Unión Europea, China, India, Japón y Corea del Sur, (los mayores vendedores y compradores del mundo), que juntos suman más 70% de la economía mundial.

Y hay un tercer factor que cierra el círculo geométrico del poder imperial de EEUU: Las primeras 200 corporaciones comerciales, industriales, financieras y tecnológicas del planeta (que dominan los procesos económicos productivos y los comercios exteriores de los países a nivel mundial) cotizan en Wall Street, valorizan sus activos en dólares y depredan el planeta protegidas bajo el “paraguas lobbista” de las embajadas USA.

Además, las más poderosas corporaciones económicas imperiales adquieren bonos del Tesoro de EEUU como “refugio” ante la crisis global, y la mayoría abrumante de los países subdesarrollados o emergentes de Asia, África o América Latina tiene sus reservas en dólares y también adquieren papeles del banco central norteamericano para escapar del colapso económico.

Esta realidad, estadística y verificable, y no el discurso de los presidentes de turno en Washington, es lo que determina las bases estratégicas del poder imperial de EEUU asentado sobre el poder nuclear-militar y la supremacía económica global con el dólar como moneda patrón.

En resumen, EEUU no domina el mundo por medio de eventuales formulaciones doctrinarias político-diplomáticas de “unilateralidad” o “multipolaridad“, o por los eventuales discursos “democráticos” o “militaristas” de sus presidentes, sino porque impone al resto de los países la lógica de su poder militar y económico, indestructible, salvo por un estallido nuclear del planeta.

En este escenario ¿quién puede pensar lógicamente que EEUU va a resignar “mansamente” su rol de potencia dominante, a desaparecer como Imperio regente del sistema capitalista, sin utilizar antes el poder militar destructivo más poderoso del planeta?

¿Y quien pude pensar, sin pecar de insano mental, que EEUU va a renunciar a su dominio militar, a su condición de potencia económica capitalista dominante, para convertirse en una Estado “democrático” que respeta el derecho de los demás por la simple voluntad del doble discurso de Obama?.

Solamente la ignorancia generalizada sobre quién es el empleado (Obama) y quién es el patrón (la estructura de poder imperial que controla la Casa Blanca) permite a la prensa del sistema poner a Obama y a sus discursos marketineros como si fueran el centro decisivo del poder imperial.

Fuente: IAR Noticias

(*) Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

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Los planes de Obama contra autores de ‘ciberataques’ críticos: tres años de cárcel

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presentó el pasado jueves ante el Congreso una nueva propuesta en la que solicita penas mínimas obligatorias de tres años de cárcel para los ‘hackers’ que ataquen las infraestructuras críticas y redes informáticas gubernamentales claves.

Según ha informado Wired.com, esta nueva propuesta se incluye dentro de las disposiciones sobre Seguridad Cibernética planteadas por la Casa Blanca, donde también se introducen una serie de cambios en las leyes que rigen la llamada ‘piratería‘, así como leyes que autorizan al gobierno federal a ayudar a las empresas privadas a asegurar sus redes de ordenadores para minimizar las amenazas.

De acuerdo con la propuesta sobre penas mínimas obligatorias de tres años, la Casa Blanca busca que en caso de que se declare culpable a los ‘hackers‘ bajo el epígrafe de “seguridad nacional” no habría posibilidad de una reducción de condena o indemnización como en la actividad ordinaria, sino que el infractor pasaría a ser un reo “especial” sin varios de los derechos fundamentales del país para un preso.

El presidente Obama presentó su propuesta el pasado jueves, en la que además pide al Departamento de Seguridad Interna que asuma formalmente la tarea de garantizar que los ordenadores del Gobierno estén protegidos y supervisar la detección de intrusos y los sistemas de prevención.

Un funcionario del Gobierno aseguró que la propuesta de la Casa Blanca es el resultado de “dos años y medio de trabajo“.

Esta disposición, en el caso de aprobarse, se unirá al ya conocido ‘Payment Card Industry‘, un sistema impuesto por la Industria de las tarjetas de crédito que obliga a las empresas que procesan tarjetas de crédito y de débito a incluirse en una lista de protocolos de seguridad como la encriptación de información sensible o la instalación de ‘firewalls’ o antivirus.

En este sentido, las empresas están obligadas a pasar auditorías realizadas por terceros para certificar que se adhieren a estas normas.

Fuente: El Mundo

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La Casa Blanca presenta su propuesta para reforzar su propia ‘ciberseguridad’

La Casa Blanca presentó una propuesta para proteger la infraestructura y redes informáticas claves frente a ataques y garantizar la privacidad de los usuarios de Internet.

La propuesta legislativa de la Administración del presidente Barack Obama pide al Departamento de Seguridad Interna que asuma formalmente la tarea de garantizar que los ordenadores del Gobierno estén protegidos, y supervisar la detección de intrusos y los sistemas de prevención.

También requeriría actualizar los estándares de seguridad de muchos contratistas del Gobierno federal.

La propuesta busca prevenir ataques desde Estados Unidos y otros países, incluyendo muchos que al parecer provienen de China.

Debate

El proyecto de ley de la Casa Blanca daría un nuevo impulso al debate en el Congreso de Estados Unidos sobre la ‘ciberseguridad‘.

Las vulnerabilidades de ciberseguridad en nuestro Gobierno e infraestructuras cruciales son un riesgo para la seguridad nacional, la seguridad pública y la prosperidad económica“, dijo la Casa Blanca.

La oficina del líder de los demócratas en el Senado, Harry Reid, tomó la iniciativa en el Congreso sobre ‘ciberseguridad‘, y reunió las propuestas auspiciadas por el presidente de la Comisión de Comercio, Jay Rockefeller, y la de Seguridad Interna, Joe Lieberman.

Un funcionario gubernamental dijo que a la Casa Blanca le gustaría que el Congreso aprobara este año una propuesta sobre ‘ciberseguridad‘, tras una profunda discusión que incluyó a representantes de la industria, defensores de la privacidad y la comunidad en general.

‘Ciberataques’

Los ‘ciberdelincuentes‘ son responsables de atacar y amenazar sistemas cruciales operados tanto por el Gobierno de EEUU como por compañías de energía y financieras.

Los demócratas en el Senado introdujeron una nueva legislación en Febrero, después de que salieran a la luz informes sobre ataques a las redes informáticas del Nasdaq OMX Group y cinco multinacionales del petróleo y el gas.

Las autoridades desmantelaron en Abril una red que usó programas maliciosos para tomar el control de más de dos millones de ordenadores en todo el mundo y pudo haber conducido al robo de más de 100 millones de dólares.

Un funcionario del Gobierno dijo que la propuesta de la Casa Blanca era el resultado de dos años y medio de trabajo.

Fuente: El Mundo

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Video relacionado: John Rockefeller (John y Jay son la misma persona) dice que Internet nunca tuvo que haber existido:


EEUU debate con la OTAN posible intervención militar a Libia

Washington, 1 de Marzo, RIA Novosti – Estados Unidos analiza con sus aliados de la OTAN una posible intervención militar en Libia, declaró la embajadora de Washington ante la ONU, Susan Rice.

Estamos considerando todas las opciones y posibilidades de acción con nuestros aliados“, señaló Rice al término de una reunión entre el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el presidente de EEUU, Barack Obama, celebrada anoche en la Casa Blanca.

Aunque el encuentro se desarrolló a puerta cerrada, se presume que abordó asuntos relacionados con la situación en Libia.

La diplomática estadounidense afirmó asimismo que las declaraciones del régimen de Muamar Gadafi de que no usa la fuerza contra la oposición, no se corresponden con la realidad.

EEUU trata de establecer contacto con los opositores libios, pero por ahora la oposición libia permanece dispersa y mientras no esté unida, es prematuro hablar de la asistencia militar“, subrayó Rice.

La víspera, el primer ministro británico, David Cameron, declaró que no descarta una operación militar contra el régimen de Gadafi, mientras que el Pentágono anunció el reposicionamiento de sus unidades navales y aéreas en torno a Libia.

En declaraciones a la cadena Fox News, un portavoz de Defensa estadounidense reveló en particular que el portaaviones Enterprise, encargado de combatir la piratería frente a las costas de Somalia, en estos momentos está camino del Canal de Suez, aunque por ahora no tiene la orden de cruzarlo.

El Pentágono asimismo prevé reforzar con un batallón más la expedición de marines a bordo del portaaviones Kearsarge, que podría entrar en acción en el hipotético caso de “ayuda humanitaria a Libia“.

La fuente de la cadena confirmó que en estos momentos se contempla también la posible imposición de una zona aérea de exclusión sobre el territorio libio, como otra medida de presión contra Gadafi.

Las revueltas populares contra el régimen de Muamar Gadafi, quien lleva más de 40 años al frente de Libia, continúan desde el pasado 15 de Febrero. Las autoridades reprimen las protestas con extrema violencia. Según medios internacionales y organizaciones pro derechos humanos, el número de muertos podría alcanzar ya las 2.000 personas.

Fuente: RIA Novosti

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