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Propiedades medicinales del Amargon

Posted in medicina natural por Gonzalo Fernandez en enero 22, 2010
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Amargon o Diente de león (Taraxacum dens – leonis)

El mismo nombre que lleva esta planta, al asociarla con la fortaleza del león, pone de manifiesto que se trata de una planta “extraordinaria”, “fuerte”. El Amargon proporciona resultados, es los casos en que las demás plantas no llegan a tener efectividad o ésta es muy escasa. El Amargon actúa sobre lo “principal” del organismo humano: la sangre. Su efecto es ante todo depurativo y, además, aumenta el número de glóbulos rojos.

Sabiendo que la vida del cuerpo humano depende de la sangre, hay que reconocer la enorme importancia de esta benéfica planta. Regenerando y vivificando la sangre, se regenera y vivifica todo el cuerpo.

El Amargon tiene específica indicación para las enfermedades de la sangre y del hígado.

Los que sufren del hígado, los que padecen de ictericia, los que presentan enfermiza palidez en su rostro, no hallaran mejor planta curativa que ésta. En Amargon, no solo cura a los enfermos, sino que ayuda a los sanos a conservar su salud. Pero para aprovechar al máximo su poder curativo, no hay que limitarse a tomar tisanas preparadas a base de Amargon, sino que se debe comer crudo en ensaladas junto con otras plantas silvestres.

Para las ensaladas, sirven las hojas, las flores y también las raíces. Quien quiera comer una ensalada de salud especial, puede tomar el Amargon solo, sin otro acompañante, y asi su efecto será más rápido. Mayor será aun el efecto si se exprime el jugo lechoso que esta contenido en sus hojas y raíces, para hacer con él una cura especial contra enfermedades del hígado, de los riñones, de la vejiga, la palidez, la ictericia, la estancación de la vena porta, la inapetencia, la mala digestión, el estreñimiento, los trastornos del baso, etc.

El jugo lechoso de Amargon, no solo no causa el menor trastorno, sino que, además, reporta grandes beneficios a la salud.

El jugo de Amargon, los platos preparados con él y su cocimiento (tisana) no solamente purifican la sangre y el hígado, sino que, además, limpian y regeneran el estomago, los pulmones, los riñones, la vejiga.

Del tallo del Amargon sale un jugo lechoso que, aplicado a los ojos, es un gran tonificante de la vista. Pero solo deben hacerse una o, a lo sumo, dos aplicaciones diarias, y poner en cada de ellas una o dos gotas en cada ojo.

Muchas vidas humanas que penden de un hilo, podrán hallar su salvación en el Amargon. En algunas ocasiones en que se acudió a él como ultimo recurso, cuando ya habían fallado todos los otros remedios, el Amargon proporciono la salvación. Fácil es imaginar lo que hubiera ocurrido si se hubiese empleado el Amargon ya de entrada, sin esperar a probar otros remedios y sin dejar, por tanto, que la enfermedad llegara a su punto álgido.

Por eso no se debe vacilar en aplicar el Amargon inmediatamente, a los primeros síntomas de la enfermedad, e incorporarlo al plan de curación desde un primer momento. De esta manera, la acción y los efectos del Amargon son mucho más rápidos.

A las brillantes propiedades nutritivas y curativas del Amargon, contribuyen de forma decisiva su notable contenido en vitaminas y sales minerales: calcio, potasio, sodio, magnesio, silicio, fósforo, hierro, etc.

¿Cómo puede efectuarse una cura de Amargon?

Para reunir en una sola cura todos los elementos curativos de la planta, hay que exprimir el jugo y tomar diariamente en ayunas una o dos tacitas o bien una o dos cucharadas cada hora, fuera de las comidas.

La duración de la cura queda al criterio de cada cual ya que no existe limite al respecto. El jugo ha de ser fresco, y debe ser exprimido cada día el que vaya a consumirse durante la jornada.

La cura de jugo de Amargon no solo es excelente para curar las enfermedades y para protegerse de ellas, sino que además sirve para aumentar el poder vital, tan menoscabado en las personas que han llevado un equivocado modo de comer, de beber y de vivir.

Este jugo verde, con su precioso contenido de elementos vitales, y que podríamos llamar verdadero “elixir de la vida”, es muy poderoso y fortifica todas las glándulas de secreción interna, asi como los nervios, cosa que, hoy en día, casi todo el mundo necesita.

Aprovechemos, pues, la época del año en que abunda el Amargon fresco para exprimir su jugo y tomarlo en la cura especial que estamos recomendando vivamente, pues tenemos el absoluto convencimiento de que esta cura ha de ser favorable para todos los que la practiquen, preservándoles de muchas molestias y enfermedades, incluso resfriados y catarros.

El Amargon es un gran enemigo del acido úrico; tomándolo durante bastante tiempo en una cura especial librara de dicho acido al organismo.

Una combinación ideal consiste en alternar la cura de jugo de Amargon con la cura de jugo de Ortiga, tomando un día jugo de Ortiga, y al otro, jugo de Amargon, y asi sucesivamente. Ambos jugos, que separadamente obran maravillas, juntos se completan a la perfección, incrementándose mutuamente las respectivas cualidades. La Ortiga hace todo lo posible para depurar y renovar la sangre, combatiendo al mismo tiempo la acidez proveyendo de calcio a todo el organismo, prestando asimismo sus servicios a los riñones para que éstos puedan realizar su comprometida tarea. En cambio, su hermano el Amargon, favorece especialmente y en gran manera las funciones del hígado. Esta planta amarga combate con éxito completo las numerosas enfermedades de la vesícula biliar.

Estas dos plantas, la Ortiga y el Amargon, son también las más apropiadas para todos los que padecen de diabetes.

Consumiendo, estos enfermos, ambas plantas, en forma continuada y perseverante, habrán de obtener alivio seguro y, finalmente, la curación.

Sea como sea, sanos y enfermos, deberían hacer una cura anual con estas dos plantas, y prolongarla todo lo posible, para asegurar mejor el éxito.

El Amargon, al igual que la Ortiga, puede tomarse de diversas maneras. Si en determinadas épocas no se dispone de Amargon fresco, entonces se debe emplear Amargon desecado. De esta forma se puede disponer de la planta durante todo el año. Sin embargo, siempre es preferible hacer la cura de jugo fresco, recien exprimido.

No nos cansaremos de repetir las excelencias del Amargon y de recomendarlo vivamente a nuestros lectores. En Italia, muchas personas acostumbran a realizar, en primavera, una cura de un mes de duración, juntando cada día raíces y hojas de Amargon (aconsejamos también realizar una cura con su jugo), con los cuales se preparan ensaladas amargas que no tardan en producir un poderoso efecto, librando el cuerpo de muchas sustancias extrañas, morbosas y venenosas, especialmente el acido úrico. Son muchos los que afirman que gracias a esta cura anual de primavera con Amargon fresco, se mantienen en perfecta salud durante todo el año. Con esta cura has sido combatidos también con éxito los más dolorosos cálculos biliares.

Por eso insistimos: ¡No olvidéis jamás de hacer una cura de Amargon, especialmente de Amargon fresco! Obra milagros. No lo dudéis.

Fuente: Libro «Consejero de Medicina Natural I: Plantas», por Carlos Kozel.

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