Gonzalo Anti New World Order


La ‘economía verde’, el único camino

Rosa Aguilar (i) y Achim Steiner (d) durante la clausura de la reunión.

Por Joana Socías

La ministra española de Medio Ambiente, Rural y Marino, Rosa Aguilar, ha asegurado esta tarde en Nairobi que la “economía verde es el único camino para responder a los retos y desafíos del siglo XXI”. Así lo ha manifestado Aguilar al término de la vigésimo sexta sesión del Consejo de Gobierno del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), institución que la ministra española preside desde el pasado lunes, y que aspira a convertirse en una agencia global con poderes de ejecución.

Todos [los países representados] hemos estado de acuerdo en una cuestión […]. La economía verde es la única vía para generar más igualdad, para luchar contra el cambio climático y para erradicar la pobreza“, ha señalado Aguilar ante la prensa internacional, a los que ha explicado que los países representados ante el Pnuma siguen “trabajando para concretar una definición común donde todos los países se sientan reconocidos y después lo apliquen en función de su realidad y singularidad“.

La cita anual del órgano de gobierno del Pnuma ha concluido con la necesidad de “fortalecer la gobernanza ambiental internacional” y que el “Pnuma juegue un papel de liderazgo“, en concreto ante la crucial cumbre de Río+20, prevista para mediados de 2012. “Queremos aportar a la cumbre Río+20, para que sea un éxito y signifique el compromiso del desarrollo sostenible del siglo XXI“, ha asegurado Aguilar en Nairobi.

Objetivo: un organismo con poderes ejecutivos

Precisamente la naturaleza del Pnuma y su “necesidad de reforma” es uno de los puntos que ha marcado la cumbre de Nairobi, una cita que ha servido para “crear un compromiso expreso […] para ejercer el papel de liderazgo que le corresponde al Pnuma“, en palabras de Aguilar, quien se refería al objetivo final de que el programa se convierta en una agencia de la ONU, con poderes ejecutivos y no meramente consultivos como los actuales.

Hemos dado un paso muy importante que se traduce en que todos estamos de acuerdo en el fortalecimiento del Pnuma y su liderazgo para una gobernanza medioambiental internacional, un objetivo a alcanzar cuanto antes“, ha afirmado Aguilar, en representación de España, sobre “cuyos hombros pesa una gran responsabilidad desde ahora y hasta Río+20“, ha agregado por su parte Achim Steiner, director ejecutivo del Pnuma.

Un encuentro con las ciudades

La presidenta del consejo de gobierno del Pnuma, cargo que ocupará durante dos años, también anticipó un acuerdo con el director ejecutivo de la agencia de la ONU Habitat, el español Joan Clos, “para preparar un encuentro con las ciudades, […] espacios muy importantes para el desarrollo sostenible“. “Desde lo local se da respuesta a lo global“, ha declarado Aguilar, tras mantener conversaciones con Clos, al mando de Habitat desde Octubre pasado.

La cita de Nairobi también ha servido para lograr el acuerdo de los gobiernos representados (más de 130) para lanzar una página electrónica con el objetivo de “vigilar la situación medioambiental del mundo” en tiempo real, con datos e información sobre calidad del aire, contaminación y otros fenómenos en todo el mundo, accesible a cualquier ciudadano. El proyecto piloto de la página -cuyo nombre previsto es UNEP live– concluirá en 2012.

Además, las naciones africanas han solicitado ayuda al Pnuma para mejorar sus capacidades para desechos de metales, cadmio y pilas, una de las principales fuentes de energía en el África rural, donde no llega la electricidad.

Fuente: El Mundo

Cancún cierra con un nuevo ‘Fondo Verde’ y la oposición frontal de Bolivia al acuerdo

Tras una docena de días de intensas negociaciones, los dos grupos principales de trabajo han sentado las bases de los acuerdos de la cumbre climática de Cancún aprobando los dos acuerdos finales.

En virtud de estos se creará un ‘Fondo Verde‘ que gestionará 100.000 millones de dólares a partir de 2020 y se dará continuidad al protocolo de Kioto , firmado en 1997 y que establecía una serie de medidas obligatorias para restringir las emisiones contaminantes de los países industrializados.

No obstante, Bolivia ha reiterado que “no otorga su consenso“, en palabras del jefe de la delegación boliviana, Pablo Solón.

En este aspecto, Colombia ha declarado que los acuerdos seguirán adelante, ya que las negociaciones no pueden verse paralizadas por el desacuerdo de un solo país.

De hecho, la canciller mexicana, Patricia Espinosa, opina que “este es el resultado que han estado esperando nuestras sociedades. Tomo nota de su posición [por Bolivia] que queda reflejada en el acta de esta reunión“.

Por su parte, la delegación boliviana insiste en que recurrirá las decisiones adoptadas por los 193 países porque “es un atentado contra las reglas de la Convención [marco del cambio climático] y de la ONU“. Además, ha anunciado su intención de no cejar en su empeño “si este atropello continúa; hoy es Bolivia y mañana será cualquier país. El precedente es funesto. No podemos acabar con las reglas del consenso“, afirma Pablo Solón.

Antes, en una sesión plenaria informal, la ministra de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, recibió efusivas muestras de apoyo de sus colegas, que la ovacionaron varias veces en un hecho inédito para las cumbres climáticas en reconocimiento a su liderazgo para sacar adelante acuerdos.

Cancún no es el final

No podemos ver estas conferencias de Cancún como un final. En todo caso debemos verlas como el principio de una nueva fase de cooperación“, dijo Espinosa. “El texto que tenemos frente a nosotros parece ser lo mejor que hemos podido alcanzar en esta etapa“.

Después de varias horas de espera, la presidenta de la conferencia de Naciones Unidas, Patricia Espinosa, presentó dos textos.

Esos documentos recogen los resultados de intensas negociaciones realizadas en grupos de trabajo en temas como financiamiento, reducción de emisiones, adaptación al cambio climático o deforestación.

Una de las decisiones es crear un fondo de financiamiento que canalice “una parte sustancial” de los 100.000 millones de dólares anuales prometidos por países desarrollados a partir de 2020 para apoyar a países pobres en los desafíos del cambio climático.

El fondo tendría una junta de 24 miembros, repartidos en partes iguales entre países desarrollados y en vías de desarrollo, y sería administrado de manera provisional en los primeros tres años por el Banco Mundial (BM).

Borrar la decepción de Copenhague

Los debates entre los países asistentes y sobre todo, la oposición de Bolivia al texto, han retrasado el cierre de la conferencia, previsto para la medianoche del viernes.

Esta controversia ha opacado unas duras negociaciones que finalmente han logrado sacar adelante un difícil acuerdo después de dos semanas de debate y después del mal sabor de boca que dejó la falta de acuerdo en la anterior cumbre, celebrada en Copenhague.

Por ello, es destacable otro de los puntos importantes de consenso en estas negociaciones: ampliar la vigencia del Protocolo de Kioto, un tema clave en las negociaciones climáticas.

El protocolo, que fue firmado en 1997, fija metas obligatorias de reducción de emisiones a 37 países industrializados, entre ellos Japón. Estados Unidos nunca se adhirió, mientras que Japón dijo de manera terminante en Cancún que no se sumaría a una segunda etapa.

En el borrador final se llama a las naciones desarrolladas a “elevar el nivel de ambición en la reducción de emisiones“.

Los actuales compromisos, asienta el texto, no son suficientes para conseguir la meta de que la temperatura de la Tierra aumente menos de dos grados antes de fin de siglo con respecto a antes de la industrialización.

La meta de los dos grados, que según algunos países debería reducirse a 1,5 grados, será revisada más adelante en función de los avances de la ciencia.

Fuente: El Mundo

Arnold Schwarzenegger: ‘Tenemos que hacer ‘sexy’ el medio ambiente’

Por Carlos Fresneda

Arnold Schwarzenegger tiene ya un ‘papelón‘ para el año 2011: líder global contra el cambio climático. ‘Gobernator’ está apurando las últimas semanas en el cargo para alumbrar su nueva criatura, la coalición ‘R20‘, que aspira a convertirse en algo así como un G20 del medio ambiente.

R20 servirá para hacer la transición a una ‘economía verde’ y para responder a los inevitables impactos del cambio climático”, ha dicho Schwarzenegger durante la puesta de largo de la coalición en Davis, California. Su intención es llenar la frustración y el vacío dejado por la ONU desde la cumbre de Copenhague con acciones concretas desde lo local.

Pero Arnold no tiene ninguna voluntad de convertirse en el nuevo Al Gore, o al menos eso le confiesa a Suzanne Goldenberg en The Guardian: “Tenemos que hacer ‘sexy’ el medio ambiente. Tenemos que lograr que la gente quiera formar parte de este movimiento”.

Si algún talento tengo es el de hablar en un lenguaje claro que todo el mundo pueda entender”, se jacta ‘Gobernator‘, que anda ya dándole vueltas a cómo quitarle plomo al ‘cambio climático‘ y a los ‘gases invernadero‘, dos términos que desgastados ya por uso y abuso.

Vamos a dejar también la política a un lado y ver qué podemos hacer juntos”, asegura el republicano de corazón demócrata, tremendamente debilitado a sus 63 años por el tiempo consumido en la política. Los californianos no le quieren ver ni en película, pero al menos le han tributado una honrosa despedida con el referéndum de la ley del cambio climático, en la que el sentido común se ha impuesto a lo intereses y al dinero de las petroleras.

Con todo ese bagaje, y asistido al timón por Terry Tamminen (su ‘gurú‘ ambiental, autor de ‘Vidas por galón‘), Schwarzenegger ha lanzado a los cuatro vientos el R20, con la presencia estelar de Harrison Ford y Deepak Chopra. ‘Gobernator‘ piensa contar en el futuro con James Cameron, y al otro lado del Atlántico tiene ya dos notorios aliados: David Cameron y el Príncipe Carlos.

Schwarzenegger quiere convertir la apuesta por las renovables en su principal eje y poner énfasis en el intercambio de tecnología verde. Su objetivo es reunir suficientes líderes hasta representar el 20% de la economía mundial (de ahí el R20) y seguir creciendo: “Tenemos la esperanza de romper pronto ese techo y lograr que a otros países les sea más fácil subirse al carro”.

Fuente: El Mundo