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La estrategia de manipulación encubierta en la “protesta de los indignados”

IAR Noticias, 23 deMayo de 2011 – En la Guerra de Cuarta Generación se contienen las técnicas y estrategias operativas direccionadoras de conducta colectiva que subyacen detrás de lo que ingenuamente se conoce como “protestas populares espontáneas”, que las grandes cadenas mediáticas imperiales instalan como una verdad aceptada a escala global.

Por Manuel Freytas (*)

La nueva herramienta manipuladora

En IAR Noticias siempre empezamos la historia por el final.

Nuestro estilo contrainformativo siempre consistió en proyectar y analizar los acontecimientos con un objetivo de anticipación del desenlace, y sin que el árbol de la “coyuntura periodística” (manipuladora del sistema) tape el bosque de la comprensión general.

En plena euforia mediática de la “revolución democrática” de los “indignados” en España señalamos que se trataba (y más allá de la “buena intención” de sus participantes) de una nueva estrategia de movilización masiva basamentada en un tripode convergente: Internet, teléfonos celulares, y grandes cadenas mediáticas.

Desde su instrumentación casi orgánica  en Medio Oriente y en África con las “revueltas populares” promovidas por la CIA y los servicios aliados, la Internet y los celulares fueron la clave de estas movilizaciones cuyos contenidos y objetivos sólo los conocen sus instigadores ocultos.

O sea los beneficiarios encubiertos (servicios de inteligencia y grupos del poder) que los inducen a través de operaciones de acción psicológica principalmente en las “redes sociales“. Y que luego se convierten en masivos a través de la difusión a escala global (en vivo y en directo) por las grandes cadenas mediáticas internacionales.

La variante española

En realidad, la llamada “protesta de los indignados” en España, es una actualización aggiornada y en otra etapa (con un salto cualitativo informático) del “Cacerolazo” que derrocó institucionalmente a Fernando de la Rúa en Argentina, y de la “rebelión de los jóvenes” que derrocó de la misma manera a Lucio Gutiérrez en Ecuador.

A casi una semana de su nacimiento en España, ya tenemos la primera señal (y el primer emergente) de un beneficiario claro de la “protesta de los indignados” en las urnas: El Partido Popular arrasó electoralmente el domingo al PSOE, el partido en el gobierno.

Así como el “Cacerolazo” argentino (un sucedáneo histórico de las “revueltas populares“)  derrocó  sin un golpe de Estado militar al Partido Radical (gobierno de De La Rúa) e instaló al Partido Justicialista (gobierno de Duhalde) la “protesta de los indignados” ya arrojó claramente un beneficiario en el campo político.

Históricamente, estas herramientas de movilización y protestas masivas como la que está funcionando en España, atacan al “empleado” (los políticos) y preservan los intereses del “patrón” (El Estado y el sistema capitalista), sirviendo  funcionalmente como instrumentos de “golpes democráticos-institucionales” por medio de los cuales los grupos del poder local definen su interna electoral y su guerra por el control del gobierno y del mercado interno.

El nuevo Objetivo estratégico (La función de la Guerra Psicológica)

Los nuevos proyectos geopolíticos de conquista imperialista en la era trasnacional de las comunicaciones requieren de sofisticadas estrategias de Guerra Psicológica para su imposición sin el uso de las armas.

Los fines prescriptos por la estrategia de dominación con la Guerra Psicológica son los mismos que se utilizan con la guerra militar: dividir, atomizar, controlar al individuo-masa de las sociedades dependientes (el AP). Es la lógica de Maquiavelo aplicada por medios científicos y tecnológicos.

La Guerra Psicológica librada en el plano de la comunicación estratégica y de las grandes estructuras mediáticas (los nuevos ejércitos de conquista) no se hacen por la conquista misma, sino en la búsqueda de un objetivo estratégico orientado en los intereses económicos de las potencias y las trasnacionales capitalistas.

La función de la Guerra Psicológica imperial-capitalista actual se orienta en tres objetivos claves:

1) Conquista de mercados emergentes (sociedades y países periféricos), mediante la imposición de la “cultura consumista” nivelada y globalizada por los medios masivos de comunicación, actuando sobre la psicología del hombre AP convertido en individuo-masa.

2) Control y dominación social (en los países dependientes), orientado a la represión y/o neutralización de conflictos sociales que amenacen el desarrollo de los planes empresariales y la acumulación y expansión de la ganancia capitalista trasnacional.

3) Disputas ínter-potencias por los mercados, destinada a sustituir a la guerra militar por áreas de influencia (también por conquista de mercados) enterrada con la Guerra Fría.

El frente mediático

Una plan de Guerra Psicológica,  no se hace con soldados y armas militares sino con medios de comunicación e individuos masificados (los AP) nivelados universalmente por los mismos estereotipos culturales y sociales.

El mensaje mediático a escala global nivela y masifica al individuo universal en una sola frecuencia comunicacional.

La realidad es sustituida por la percepción de la realidad a través del mensaje mediático-periodístico convertido en consignas, eslóganes y títulos, antes que en pensamiento reflexivo totalizado.

A través de la manipulación psicológica y el control ideológico, la sociedad civil, el individuo-masa suplanta a los soldados militares en el campo de batalla.

En la Guerra Psicológica, la potencia de fuego del soldado militar es sustituida por la potencia social del individuo-masa con su conducta manipulada hacia objetivos de control y dominación social, fijados por el capitalismo trasnacional para conquistar mercados y controlar a las sociedades consumistas.

Manipular, controlar, y convertir a este individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control y dominio político-social es el objetivo estratégico clave de la Guerra Psicológica de última generación.

La guerra por el dominio y control de las sociedades y de las mentes, sólo se produjo a partir de la interacción funcional de la tecnología (medios de comunicación) y de la informática (electrónica y computación) orientada a un objetivo de control y dominio mediante una estrategia comunicacional.

El factor mediático (medios de comunicación, electrónica y computación, y estrategias comunicacionales) posibilitó que la guerra por el control y el dominio imperial capitalista tocara su máximo estadio de desarrollo estratégico: la Guerra de Cuarta Generación.

En resumen, en la Guerra de Cuarta Generación se contienen  las técnicas y estrategias operativas direccionadoras de conducta colectiva que subyacen detrás de lo que ingenuamente se conoce como “protestas populares espontáneas” que las grandes cadenas mediáticas imperiales instalan como una verdad aceptada a escala global.

Fuente: IAR Noticias

(*) Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

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‘La ‘necromanía’ argentina ha relanzado las opciones políticas de Cristina Fernández’

Por Gionata Chatillard

Sólo falta un año para las presidenciales argentinas y el panorama político es más incierto que nunca. La muerte de Néstor Kirchner ha sembrado de dudas los pasillos del poder en Buenos Aires y ha revolucionado el sentir ciudadano a tal punto que ha conseguido relanzar las opciones electorales de la viuda del difunto mandatario, la actual presidenta Cristina Fernández.

El escenario es muy abierto, es un momento de transición“, explica Luis Majul en Madrid, donde se encuentra para promocionar ‘El Dueño‘ (Editorial Planeta, 2010), una biografía no autorizada de Néstor Kirchner: “Toda la política argentina sigue girando en torno a él. Kirchner murió de manera repentina, sin dejar directrices claras. Eso provocó en la opinión pública un golpe emocional muy curioso, que se explica con la tendencia a la ‘necromanía‘ del pueblo argentino“.

El escritor, periodista y presentador de televisión, nacido en Buenos Aires en 1961, señala que, “antes de la muerte de Kirchner, el 70% de la población rechazaba al matrimonio presidencial“. Pero luego algo cambió. Una multitudinaria despedida en la capital argentina dejó en un segundo plano los escándalos de corrupción del difunto mandatario y los problemas económicos del país. Las lagrimas de los asistentes iban haciendo cada vez más borroso el pasado de Kirchner.

Es cierto que hubo mucha gente en el velatorio, pero también es cierto que desde el punto de vista audiovisual todo fue aprovechado, hasta el mínimo gesto. Esa escenografía, el intento forzado de convertir a Kirchner en un mártir y la prudencia de los medios de comunicación y de la oposición por el duelo han determinado que, en las últimas encuestas, Cristina aparece como la política argentina con mejor imagen. Algunos sondeos indican que si las elecciones fueran hoy, podría ganar en primera vuelta“.

Pregunta ¿Por qué ‘El Dueño‘? ¿De qué era dueño Kirchner?

Respuesta De los negocios públicos y privados más importantes de Argentina. Se trataba de una concentración de poder inusitada. Kirchner es el presidente más rico en la historia del país. Desde que asumió el poder, su fortuna se multiplicó por más de 160.

P Sin embargo, su discurso político era otro…

R En Argentina las categorías ideológicas se las ponen los políticos mismos. Los Kirchner dicen que son progresistas de izquierda, pero sus políticas no lo son. Quizá sus iniciativas en materia de Derechos Humanos sí lo sean, pero no lo son de ninguna forma su manera de distribuir la riqueza, su uso discrecional del dinero público y las presiones que han ejercido sobre los medios de comunicación. Éstos son elementos típicos del autoritarismo de derecha. Por eso al Gobierno de los Kirchner no hay que juzgarlo por lo que dice, sino por lo que hace.

P ¿También en el caso de las relaciones con Venezuela?

R Tanto Kirchner como Hugo Chávez hacían un discurso progresista de unión latinoamericana. Sin embargo, lo más concreto que había entre los dos países era una relación no sólo de negocios, sino de negocios ilegales. El discurso supuestamente revolucionario y antiimperialista servía para cubrir oscuras actividades comerciales entre el Estado venezolano, el Estado argentino y varios empresarios.

P Usted dice que “nunca un presidente tuvo más poder político y económico que Kirchner, ni siquiera Juan Perón“. ¿Cómo lo consiguió?

R Se lo permitieron porque asumió el poder en 2003, en el medio de un desastre institucional que determinó que en Argentina hubiera cinco presidentes en una semana. Asumió el cargo como si fuera un bombero ante una casa en llamas: cogió un hacha, derribó las paredes y destrozó el edificio, pero logró sacar a las víctimas con vida. Ése fue Kirchner: un bombero que se convirtió en una especie de monarca institucional aprovechando el deficiente funcionamiento de las instituciones. Al comienzo adoptó medidas positivas, como las que permitieron investigar a los dirigentes de la dictadura militar. Pero luego empezó a entrar en una dinámica autoritaria y prepotente, e intentó silenciar a los medios independientes.

P Sin embargo, Kirchner no nació ‘dueño‘…

R Mi libro puede ser leído como un mapa político de Argentina, pero también como una biografía sobre un niño que nació con el paladar perforado, que sufría de estrabismo, que sufrió las burlas de sus compañeros, que a los 17 años fracasó en su intento de ser maestro y que, a pesar de todo el resentimiento acumulado, logró convertirse en el presidente más rico, más poderoso y más vengativo de la Historia de la República Argentina. Una especie de ‘shakespeariano‘ Ricardo III, ese rey que acumuló poder a partir del rencor y de la impiedad.

P Además de Cristina, ¿quién puede aspirar a convertirse en el próximo presidente del país?

R Dentro del ‘kirchnerismo‘, el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli. Fuera del ‘kirchnerismo‘, el hijo del ex presidente Ricardo Alfonsín, que se llama Raúl y usa los mismos trajes y las mismas corbatas de su padre. Él lo reivindica como un gesto de ahorro personal, pero algunos aseguran que es otro de los símbolos de la ‘necromanía‘ que existe en Argentina. Antes era un desconocido y, a partir de los funerales de su padre, se ha convertido en una especie de clon del fallecido presidente. Además de Scioli, el peronismo no ‘kirchnerista‘ podría presentar como candidato a Mauricio Macri, alcalde de la capital, o al ex presidente Eduardo Duhalde.

P ¿Ser peronista es una condición ‘sine qua non‘ para llegar a la Casa Rosada?

R El peronismo no es solamente un partido politico o una ideología, sino el gran paraguas gracias al que cualquier dirigente político llega al poder en Argentina. Si uno se define como peronista tiene ya un buen terreno ganado. El peronismo se confunde con el poder y es tan flexible y volátil que cualquiera puede decir que es parte de este movimiento, desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda.

Fuente: El Mundo