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Cancún cierra con un nuevo ‘Fondo Verde’ y la oposición frontal de Bolivia al acuerdo

Tras una docena de días de intensas negociaciones, los dos grupos principales de trabajo han sentado las bases de los acuerdos de la cumbre climática de Cancún aprobando los dos acuerdos finales.

En virtud de estos se creará un ‘Fondo Verde‘ que gestionará 100.000 millones de dólares a partir de 2020 y se dará continuidad al protocolo de Kioto , firmado en 1997 y que establecía una serie de medidas obligatorias para restringir las emisiones contaminantes de los países industrializados.

No obstante, Bolivia ha reiterado que “no otorga su consenso“, en palabras del jefe de la delegación boliviana, Pablo Solón.

En este aspecto, Colombia ha declarado que los acuerdos seguirán adelante, ya que las negociaciones no pueden verse paralizadas por el desacuerdo de un solo país.

De hecho, la canciller mexicana, Patricia Espinosa, opina que “este es el resultado que han estado esperando nuestras sociedades. Tomo nota de su posición [por Bolivia] que queda reflejada en el acta de esta reunión“.

Por su parte, la delegación boliviana insiste en que recurrirá las decisiones adoptadas por los 193 países porque “es un atentado contra las reglas de la Convención [marco del cambio climático] y de la ONU“. Además, ha anunciado su intención de no cejar en su empeño “si este atropello continúa; hoy es Bolivia y mañana será cualquier país. El precedente es funesto. No podemos acabar con las reglas del consenso“, afirma Pablo Solón.

Antes, en una sesión plenaria informal, la ministra de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, recibió efusivas muestras de apoyo de sus colegas, que la ovacionaron varias veces en un hecho inédito para las cumbres climáticas en reconocimiento a su liderazgo para sacar adelante acuerdos.

Cancún no es el final

No podemos ver estas conferencias de Cancún como un final. En todo caso debemos verlas como el principio de una nueva fase de cooperación“, dijo Espinosa. “El texto que tenemos frente a nosotros parece ser lo mejor que hemos podido alcanzar en esta etapa“.

Después de varias horas de espera, la presidenta de la conferencia de Naciones Unidas, Patricia Espinosa, presentó dos textos.

Esos documentos recogen los resultados de intensas negociaciones realizadas en grupos de trabajo en temas como financiamiento, reducción de emisiones, adaptación al cambio climático o deforestación.

Una de las decisiones es crear un fondo de financiamiento que canalice “una parte sustancial” de los 100.000 millones de dólares anuales prometidos por países desarrollados a partir de 2020 para apoyar a países pobres en los desafíos del cambio climático.

El fondo tendría una junta de 24 miembros, repartidos en partes iguales entre países desarrollados y en vías de desarrollo, y sería administrado de manera provisional en los primeros tres años por el Banco Mundial (BM).

Borrar la decepción de Copenhague

Los debates entre los países asistentes y sobre todo, la oposición de Bolivia al texto, han retrasado el cierre de la conferencia, previsto para la medianoche del viernes.

Esta controversia ha opacado unas duras negociaciones que finalmente han logrado sacar adelante un difícil acuerdo después de dos semanas de debate y después del mal sabor de boca que dejó la falta de acuerdo en la anterior cumbre, celebrada en Copenhague.

Por ello, es destacable otro de los puntos importantes de consenso en estas negociaciones: ampliar la vigencia del Protocolo de Kioto, un tema clave en las negociaciones climáticas.

El protocolo, que fue firmado en 1997, fija metas obligatorias de reducción de emisiones a 37 países industrializados, entre ellos Japón. Estados Unidos nunca se adhirió, mientras que Japón dijo de manera terminante en Cancún que no se sumaría a una segunda etapa.

En el borrador final se llama a las naciones desarrolladas a “elevar el nivel de ambición en la reducción de emisiones“.

Los actuales compromisos, asienta el texto, no son suficientes para conseguir la meta de que la temperatura de la Tierra aumente menos de dos grados antes de fin de siglo con respecto a antes de la industrialización.

La meta de los dos grados, que según algunos países debería reducirse a 1,5 grados, será revisada más adelante en función de los avances de la ciencia.

Fuente: El Mundo

El Sol y las nubes, los grandes olvidados de los calentólogos

Por Luis I. Gómez

Más de 150 científicos de todo el mundo celebran este fin de semana en Berlín la III Conferencia Internacional sobre Clima y Energía. Los expertos dudan de los efectos que pueda tener la actividad humana sobre el cambio climático. La actividad solar y las nubes ejercen una influencia mucho mayor.

Mientras que los científicos vivimos ocupados en la tarea de discernir entre lo cierto y lo erróneo, a los políticos les encanta zambullirse en las procelosas aguas de lo bueno y lo malo. Éste es el primer error: en ciencia no existe ni el bien ni el mal. Sólo más cerca o más lejos de la verdad“. El profesor Vincent Courtillot, catedrático de Geofísica en la Universidad parisina Diderot, abría con estas palabras la III Conferencia Internacional sobre Clima y Energía que se celebra este fin de semana en Berlín.

Más de 150 participantes de todo el mundo se han dado cita en los salones del Hotel Maritime con la intención de presentar y debatir las últimas publicaciones sobre climatología. La mayoría son científicos: físicos, geofísicos, geólogos, astrofísicos, climatólogos, matemáticos venidos de lugares tan dispares como Australia, EEUU, Francia, Holanda, Suecia, Reino Unido… Y todos comparten un sano escepticismo ante cualquier afirmación rotunda referida a las variaciones del clima terrestre.

Hasta poco antes de dar comienzo la Conferencia no se tenía la certeza de que ésta se pudiese celebrar. Apenas publicada la convocatoria el pasado Septiembre, la fracción parlamentaria del partido germano de Los Verdes presentó ante el Parlamento alemán una pregunta al Gobierno que preside Angela Merkel con la clara intención de evitar la celebración de la Conferencia. Veladas alusiones a la reputación del Dr. Fred Singer y la exigencia de que el Gobierno germano se pronunciase sobre la indiscutibilidad del origen antropogénico (causado por el hombre) del Cambio Climático tenían como claro objetivo intimidar a los organizadores y acallar las voces de los que ellos llaman “negacionistas“.

Ni el Gobierno alemán estimó oportuno manifestarse sobre el supuesto consenso científico en torno al Cambio Climático, ni los organizadores se sintieron forzados a cambiar sus planes.

Este viernes se presentaron los trabajos de los profesores Dr. Vincent Courtillot, el Dr. Nir Shaviv y el Dr. Robert Carter. Es posible comprimir el mensaje de estos tres especialistas en una frase del Dr. Shaviv: “El principal problema de los trabajos en los que se apoya el IPCC (el panel de expertos sobre cambio climático de la ONU) es el inexplicable olvido del sol y las nubes como agentes co-determinantes del clima terrestre“.

Los equipos de los doctores Courtillot y Shaviv han mostrado de forma independiente el relevante papel de la actividad solar en la formación de nubes y, a su vez, la enorme influencia de la cubierta de nubes en el desarrollo de los procesos climáticos. Las nubes reflejan aproximadamente 80 Wm² (de un total de 342 Wm² que llegan del Sol), lo cual supone que una variabilidad de sólo el 10% en la capa de nubes durante el siglo XX provoca un forzamiento positivo o negativo de 8Wm². A las emisiones de CO2 de origen antropogénico (generadas por la actividad humana) tan sólo se le suponen un forzamiento positivo de 1,66 Wm², cifra claramente menor al forzamiento calculado por estos científicos para la cubierta de nubes.

La primera jornada de esta III Conferencia Internacional sobre Clima y Energía concluyó con una videoconferencia en directo en la que participaron el Dr. Roy Spencer y Lord Monckton desde Cancún, en donde se celebra la nueva Cumbre Internacional sobre Cambio Climático de la ONU.

A la vista de las informaciones de que disponemos, no se lograrán grandes acuerdos en Cancún: la delegación japonesa ya ha declarado rotundamente que ellos, en ningún caso, bajo ninguna circunstancia, se atendrán a límites de emisión de CO2 prorrogando o ampliando el Protocolo de Kioto. La delegación china ya ha anunciado, a su vez, que sólo estarían dispuestos a aceptar cuotas de reducción de emisiones de CO2 y las consiguientes revisiones por equipos internacionales a cambio de dinero, aunque todavía no han ofrecido cifras concretas.

Fuente: Libertad Digital

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