Gonzalo Anti New World Order


Un Nobel deja la Sociedad Estadounidense de Física por el calentamiento global

El físico Ivar Giaever.

Ivar Giaever se marcha de la asociación por considerar ésta en un comunicado oficial que las pruebas del calentamiento son “incontrovertibles”.

En la APS [Sociedad Estadounidense de Física] está bien discutir si la masa del protón cambia a lo largo del tiempo o cómo se comporta el multiverso, pero ¿las pruebas del calentamiento global son incontrovertibles?“, afirma el Premio Nobel de Física Ivar Giaver en su carta abierta explicando por qué renuncia a pertenecer a la mayor y más prestigiosa asociación de físicos del planeta.

Giaever, físico estadounidense de origen noruego, fue uno de los 70 Premios Nobel que apoyaron a Obama en una carta abierta en Octubre de 2008, poco antes de la celebración de las elecciones. Compartió su premio en 1973 con Leo Esaki y Brian David Jospehson por sus experimentos, que demostraron el efecto túnel también tenía lugar en los superconductores.

La de Giaever no es la primera renuncia en la Sociedad Estadounidense de Física ni la primera queja por la postura oficial, adoptada en 2007, que cierra filas en torno a la teoría del calentamiento global antropogénico. Las protestas se hicieron más sonoras tras el escándalo del Climategate, llevando a la renuncia del físico Hal Lewis, fallecido este año, tras negarse la dirección de la APS a revisar la postura oficial pese a la petición de algunos socios.

El Premio Nobel siempre ha sido un escéptico en materia de cambio climático. En 2008 afirmó: “Soy noruego, ¿por qué debería preocuparme por un poco de calentamiento? Desafortunadamente estoy cada vez más viejo. Hemos oído advertencias similares sobre la lluvia ácida hace treinta años y sobre el agujero de ozono hace diez o sobre la deforestación, pero la humanidad sigue por aquí. El calentamiento global se ha convertido en una nueva religión. Se dice con frecuencia los muchos científicos que lo apoyan. Pero el número no es importante, sólo es importante si están en lo cierto. No sabemos realmente cuánto efecto tiene en la temperatura global. Hay mejores maneras de gastar el dinero“.

Ahora ha decidido seguir los pasos de Lewis y renunciar a su pertenencia a la Sociedad Estadounidense de Física, dando sus razones en una carta a la asociación:

Gracias por su carta preguntándome por mi afiliación. No la he renovado porque no puedo convivir con la siguiente declaración:

Las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por las actividades humanas están cambiando la atmósfera y afectando así al clima de la Tierra. Los gases de efecto invernadero incluyen el dióxido de carbono, así como el metano, el óxido nitroso y otros gases. Son emitidos por la combustión de combustibles fósiles y una amplia gama de procesos industriales y agrícolas.

Las pruebas son incontrovertibles. El calentamiento global está ocurriendo.

Si no se toman medidas para mitigarlo se producirán alteraciones significativas en los sistemas físicos y ecológicos de la Tierra, y es probable que afecten a los sistemas sociales, la seguridad y la salud humanas. Debemos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a partir de ahora.

En la APS [Sociedad Estadounidense de Física] está bien discutir si la masa del protón cambia a lo largo del tiempo o cómo se comporta el multiverso, pero ¿las pruebas del calentamiento global son incontrovertibles? Se afirma (¿cómo se puede medir la temperatura media de todo un año de toda la Tierra?) que la temperatura ha cambiado de 288 grados Kelvin a 288,8 en unos 150 años, lo que (de ser cierto) significa para mi que la temperatura se ha mantenido asombrosamente estable, y tanto la salud como la felicidad humana definitivamente han mejorado durante este periodo de “calentamiento”.

Mis mejores deseos,

Ivar Giaever

Premio Nobel 1973

Fuente: Libertad Digital

Nublado en Cancún

Por Lourdes Peralta

“Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad” – Bertolt Brecht


El encuentro por el cambio climático se realiza en la paradisíaca Cancún. De nuestro país, como es habitual, fue una delegación muy numerosa. Hace un año, la XV Cumbre del Cambio Climático en Copenhague fue un rotundo fracaso. Los países ricos ratifican que no quieren ceder la reducción de los gases de efecto invernadero. Ahora, otra cumbre. ¿Qué postura lleva Paraguay? Tranquilo mi pueblo, en la nutrida comitiva Magdaleno Silva, entre otros representantes, está luchando allá por nuestros derechos ambientales.

La vida del planeta está concentrada solo en unos tipos que no tienen ganas de compartir su confort y se aferran a sus formas injustas y letales de producción, dominación y riqueza. No es imperialismo, qué palabra tan anticuada, tampoco expansionismo, mucho menos las bicentenarias colonización y conquista. Ahora se llama, pacíficamente, globalización.

El clima es el verdadero tema que exige concienciación y ejecución de manera ultracombativa en todos los programas educativos. La negra nube que ronda: convertir el clima en un arma mundial no es argumento de ciencia ficción. Es hora de empezar a ver que con los tiernos “plantá un arbolito” no hacemos nada. La ciencia, que evoluciona chueca, tiene planes que apuntan a controlar la temperatura, la ionósfera, el tiempo, las ondas electromagnéticas, crear armas meteorológicas. ¿Nos importa alguito?

Los Proyectos HAARP (EEUU) y, su esperable competencia, el Proyecto Sura (Rusia) aparentan ser plantas de estudios instaladas para comprender, mejorar los conocimientos de la física de la alta atmósfera. Pero otras campanas dicen que el fin es manipular al mundo mediante alteraciones del clima, o sea, decidir qué regiones serán más fértiles, qué zonas precisarían un sacudón climático, algún terremotito por aquí, alguna inundación por allá. El huracán Katrina estuvo en el ojo de la tormenta cuando golpeó las costas de EEUU y para Fox News, fue enviado por la ex URSS.

También se habla de los “chemtrails” o estelas de condensación dejadas por aviones que vuelan libremente por las ciudades rociando químicos que producirían cambios en el clima y la salud mundial. Estos aviones no son detectados por radares, no respetan ninguna regla.

Un caso a tener en cuenta en este tema es la posición asumida por el eminente profesor de Física, Hal Lewis, quien, en Octubre pasado, renunció a la Sociedad Americana de Física por causa del Climagate: “Es por supuesto, el fraude del calentamiento global, con los (literalmente) billones de dólares que lo impulsan, lo que ha corrompido a tantos científicos y ha llevado a la SAF a parecer una ola de delincuentes. El calentamiento global es el más grande y exitoso fraude pseudocientífico que he visto en mi larga vida como físico…” (Carta al presidente de la SAF).

Conocer la verdad sobre qué ocurre en nuestro mundo es nuestro trabajo de por vida: averiguarla, dejarla fluir. Las cumbres de traje y corbata no ayudan. Los grandes deciden los cambios sentados en barcitos, “a prisa, a la hora del almuerzo”, como también delata el profesor Lewis en su misiva de renuncia. Así que me temo que el espléndido viaje de nuestra siempre ecologista delegación paraguaya (todo pago) lo único que hace es sumarnos más pobreza y deudas.

Fuente 1: ABC.com.py

Fuente 2: El Blog de Tony