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Científicos refutan recientes temores sobre “hambre global”

Las estimaciones de la Fundación Ecológica Universal sobre la futura falta de alimentos causada por el calentamiento global parecen ser incorrectas, afirman científicos. Antes, la fundación presentó un reporte sobre la próxima crisis alimentaria basándose en los datos del Grupo Intergubernamental de Expertos Sobre el Cambio Climático (IPCC).

Según comunica el periódico inglés The Guardian, los líderes mundiales de las ciencias opinan que la escala del calentamiento global fue mal calculada. El grupo de la Fundación Ecológica Universal informa un aumento de la temperatura de unos 2,4 grados comparado con la época preindustrial. Mientras, todos los modelos predicen que el calentamiento será 6 a 7 veces más lento, afirma en su carta a The Guardian el climatólogo de la NASA, Gavin Schmidt. El informe, además, no contempla la capacidad de los océanos para absorber el calor, lo que hace que las cifras calculadas sean demasiado altas.

Muchas agencias de información ya habían difundido el primer informe. Sin embargo, la gerencia del portal Eurekalert (que fue el primero en publicarlo) ya lo había quitado presentando una refutación oficial.

Es curioso que el miembro del mismo grupo, Osvaldo Canziani, ya participara en un incidente semejante cuando calcularon mal las fechas del derretimiento de los glaciares de los Himalayas.

Fuente: Russia Today

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El Sol y las nubes, los grandes olvidados de los calentólogos

Por Luis I. Gómez

Más de 150 científicos de todo el mundo celebran este fin de semana en Berlín la III Conferencia Internacional sobre Clima y Energía. Los expertos dudan de los efectos que pueda tener la actividad humana sobre el cambio climático. La actividad solar y las nubes ejercen una influencia mucho mayor.

Mientras que los científicos vivimos ocupados en la tarea de discernir entre lo cierto y lo erróneo, a los políticos les encanta zambullirse en las procelosas aguas de lo bueno y lo malo. Éste es el primer error: en ciencia no existe ni el bien ni el mal. Sólo más cerca o más lejos de la verdad“. El profesor Vincent Courtillot, catedrático de Geofísica en la Universidad parisina Diderot, abría con estas palabras la III Conferencia Internacional sobre Clima y Energía que se celebra este fin de semana en Berlín.

Más de 150 participantes de todo el mundo se han dado cita en los salones del Hotel Maritime con la intención de presentar y debatir las últimas publicaciones sobre climatología. La mayoría son científicos: físicos, geofísicos, geólogos, astrofísicos, climatólogos, matemáticos venidos de lugares tan dispares como Australia, EEUU, Francia, Holanda, Suecia, Reino Unido… Y todos comparten un sano escepticismo ante cualquier afirmación rotunda referida a las variaciones del clima terrestre.

Hasta poco antes de dar comienzo la Conferencia no se tenía la certeza de que ésta se pudiese celebrar. Apenas publicada la convocatoria el pasado Septiembre, la fracción parlamentaria del partido germano de Los Verdes presentó ante el Parlamento alemán una pregunta al Gobierno que preside Angela Merkel con la clara intención de evitar la celebración de la Conferencia. Veladas alusiones a la reputación del Dr. Fred Singer y la exigencia de que el Gobierno germano se pronunciase sobre la indiscutibilidad del origen antropogénico (causado por el hombre) del Cambio Climático tenían como claro objetivo intimidar a los organizadores y acallar las voces de los que ellos llaman “negacionistas“.

Ni el Gobierno alemán estimó oportuno manifestarse sobre el supuesto consenso científico en torno al Cambio Climático, ni los organizadores se sintieron forzados a cambiar sus planes.

Este viernes se presentaron los trabajos de los profesores Dr. Vincent Courtillot, el Dr. Nir Shaviv y el Dr. Robert Carter. Es posible comprimir el mensaje de estos tres especialistas en una frase del Dr. Shaviv: “El principal problema de los trabajos en los que se apoya el IPCC (el panel de expertos sobre cambio climático de la ONU) es el inexplicable olvido del sol y las nubes como agentes co-determinantes del clima terrestre“.

Los equipos de los doctores Courtillot y Shaviv han mostrado de forma independiente el relevante papel de la actividad solar en la formación de nubes y, a su vez, la enorme influencia de la cubierta de nubes en el desarrollo de los procesos climáticos. Las nubes reflejan aproximadamente 80 Wm² (de un total de 342 Wm² que llegan del Sol), lo cual supone que una variabilidad de sólo el 10% en la capa de nubes durante el siglo XX provoca un forzamiento positivo o negativo de 8Wm². A las emisiones de CO2 de origen antropogénico (generadas por la actividad humana) tan sólo se le suponen un forzamiento positivo de 1,66 Wm², cifra claramente menor al forzamiento calculado por estos científicos para la cubierta de nubes.

La primera jornada de esta III Conferencia Internacional sobre Clima y Energía concluyó con una videoconferencia en directo en la que participaron el Dr. Roy Spencer y Lord Monckton desde Cancún, en donde se celebra la nueva Cumbre Internacional sobre Cambio Climático de la ONU.

A la vista de las informaciones de que disponemos, no se lograrán grandes acuerdos en Cancún: la delegación japonesa ya ha declarado rotundamente que ellos, en ningún caso, bajo ninguna circunstancia, se atendrán a límites de emisión de CO2 prorrogando o ampliando el Protocolo de Kioto. La delegación china ya ha anunciado, a su vez, que sólo estarían dispuestos a aceptar cuotas de reducción de emisiones de CO2 y las consiguientes revisiones por equipos internacionales a cambio de dinero, aunque todavía no han ofrecido cifras concretas.

Fuente: Libertad Digital

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Un informe recomienda reformar el grupo del clima de la ONU para evitar nuevos errores

Posted in cambio climatico,noticia,otros temas de interes por Gonzalo Fernandez en agosto 30, 2010
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  • Se trata de una investigacion independiente que ha revisado labor del IPCC.
  • Recomienda que se hagan predicciones sólo cuando tengan pruebas sólidas.
  • Sugiere acortar el límite de 12 años de mandato para el director.
  • El IPCC admitió errores en la conclusión contenida en su informe de 2007.
  • Sostenía que los glaciares del Himalaya pueden desaparecer para 2035.

El Panel Intergubernamental contra el Cambio Climático (IPCC) de la ONU necesita introducir cambios estructurales en su forma de trabajar para evitar que sus informes contengan errores como los que han puesto en entredicho su credibilidad. Así lo considera un informe independiente que ha revisado el trabajo de este organismo de la ONU y que ha sido hecho público este lunes en Nueva York.

Según este informe, los científicos de la ONU debería hacer predicciones sólo cuando disponen de pruebas científicas sólidas. Asimismo, el grupo internacional de expertos que han revisado la labor del IPCC sugiere que este organismo debería evitar hacer recomendaciones a políticos.

El informe considera que el límite actual de 12 años en el cargo (en dos mandatos de seis años) para el director del IPCC es demasiado largo y debería acortarse. En la actualidad este puesto está ocupado por el científico indio Rajendra Pachauri, que ha sido el principal blanco de las críticas de quienes consideran que se ha exagerado la existencia del cambio climático.

Los expertos recomiendan también introducir otros cambios en la dirección, como la creación de un comité ejecutivo que incluya a algunos miembros que no pertenezcan al IPCC.

Supervisión constante del trabajo

La revisión de la labor científica del Panel Intergubernamental contra el Cambio Climático (IPCC), un organismo de la ONU creado en el año 1988, fue solicitada tras descubrirse errores en sus estudios. El IPCC, que prepara un quinto estudio, tuvo que admitir a principios de año errores en la conclusión contenida en su informe de 2007 de que los glaciares del Himalaya pueden desaparecer para 2035.

Representantes de la organización científica InterAcademy Council (IAC) han entregado el informe en una reunión con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en la sede del organismo. Los expertos recomiendan al director de la organización que supervise día a día los trabajos.

El organismo también recibió fuertes críticas a raíz de la divulgación el año pasado de correos electrónicos de la Unidad de Investigación Climatológica (CRU) de la Universidad británica de East Anglia, uno de los centros de mayor prestigio internacional en esta materia, que sugerían un intento de ocultar ciertos documentos a los responsables de la ONU.

Ante el peligro de que estos hechos minaran la credibilidad de la lucha contra el cambio climático, Ban decidió el pasado 10 de marzo encargar a la IAC una revisión exhaustiva de la metodología del IPCC y la rigurosidad de los voluminosos informes del IPCC, que conforman los pilares de los esfuerzos de la comunidad internacional para combatir las emisiones de gases contaminantes.

Pachauri, blanco de las críticas

El científico indio Rajendra Pachauri ya se apuntó un tanto el pasado 21 de agosto cuando el diario británico ‘The Daily Telegraph’ le pidió disculpas, tras desacreditarse la acusación del rotativo de que se había enriquecido haciendo de consultor sobre asuntos de cambio climático.

Al mismo tiempo, resaltó que los posibles errores cometidos por los científicos no alteran el consenso fundamental de que el calentamiento global causado por la actividad humana es el responsable del cambio climático.

Mientras, continúan los preparativos de la próxima cumbre sobre cambio climático, que se celebrará en Cancún del 29 de noviembre al 10 de diciembre. Ban ya reconoció tres semanas atrás que posiblemente en la cita en la ciudad mexicana tampoco se selle el acuerdo vinculante para reducir las emisiones que no se logró en la conferencia del pasado diciembre en Copenhague.

Fuente: El Mundo

Artículo relacionado: Un miembro del IPCC destapa la “gran mentira” del cambio climático.

Un miembro del IPCC destapa la “gran mentira” del cambio climático

 

Los informes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU sobre el calentamiento global son, en realidad, una “gran mentira”. Una “estafa“. Es “falso” que el CO2 aumente las temperaturas del planeta. Los miembros del IPCC actúan bajo premisas “corruptas”. Un miembro del IPCC, Vincent Gray, denuncia en un informe que los datos científicos son manipulados. De hecho, los informes son modificados para eliminar cualquier evidencia de que el calentamiento se debe a procesos naturales.

LD (M. Llamas) El prestigioso documental de Al Gore sobre el supuesto cambio climático que sufre el planeta, titulado “Una Verdad Incómoda”, podría servir perfectamente para describir los entresijos de corruptelas y falsedades científicas que subyacen en el seno del IPCC.

El Panel Intergubernamental constituye el principal grupo de expertos que, bajo el paraguas de la ONU, desarrolla los informes climáticos que sirven de referencia a administraciones públicas y grupos ecologistas para mantener, ante la opinión pública internacional, que el mundo se enfrenta a un calentamiento global de dimensiones catastróficas debido a la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Y ello, cómo no, por culpa del ser humano y del desarrollo económico.

Sin embargo, el origen antropogénico (es decir, causado por el hombre) del cambio climático no sólo es puesto en duda por un pequeño e irrelevante número de pseudocientíficos escépticos, que actuán bajo la tutela y servidumbre de las grandes petroleras, tal y como suelen argumentar los defensores del calentamiento global.

El número de expertos y climatólogos que cuestiona la validez de dicha teoría es cada vez mayor. De hecho, incluso alguno de los miembros que han formado parte del prestigioso IPCC (ganador del premio Nobel de la Paz en 2007) denuncia que el trabajo del IPCC es “esencialmente corrupto” abogando, incluso, por su “abolición” o, al menos, “reforma en profundidad”.

Teoría “falsa” sobre el CO2

El autor de estas afirmaciones es el prestigioso climatólogo neozelandés Vincent Gray que, desde 1990, ha trabajado en el seno del IPCC, por lo que conoce perfectamente su funcionamiento interno. Así, en un reciente documento hecho público el pasado 11 de Julio, Gray desgrana los grandes mitos y “mentiras” presentes en el afamado trabajo de este supuesto panel internacional de expertos en materia de cambio climático.

El citado documento (ver adjunto), bajo el título de IPCC: Sesgando el Clima, no tiene desperdicio. Su inicio es, ya de por sí, demoledor al afirmar lo siguiente: “He sido un Experto Evaluador del IPCC desde su primer gran informe en 1990. El IPCC se ha distinguido por proporcionar pruebas de que el clima de la Tierra ha sido dañado por los cambios que han originado las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero”.

Sin embargo, esta afirmación es “falsa”. La realidad y evidencias científicas han sido “distorsionadas e hiladas para apoyar una campaña mundial”, con el objetivo de “limitar las emisiones de ciertos gases de efecto invernadero que carece de base científica”, según dicho informe, recogido en el blog desdeelexilio.

Manipulación de datos

En esencia, Gray denuncia que este grupo de expertos carece de independencia. El Panel está formado por funcionarios y burócratas, así como por científicos que son seleccionados por los propios gobiernos en función de su posicionamiento favorable a la tesis del calentamiento global.

De hecho, tal y como explica el documento, dicha teoría se ha intentado promover “sin éxito” en, al menos, dos ocasiones anteriores a lo largo del último siglo: “La primera fue realizada por el químico sueco Svante Arrhenius en 1895”. Si embargo, no cuajó, ya que la temperatura de la Tierra se enfrió posteriormente durante 15 años consecutivos, y luego el planeta se vio envuelto en dos guerras mundiales y una grave crisis económica.

El segundo intento, también fallido, fue llevado a cabo por Guy Stewart Callendar, que revisó esta teoría en 1938. Pero, una vez más, la temperatura se enfrió a lo largo de casi cuatro décadas. “Después de esto, los ciclos naturales del planeta comenzaron a elevar las temperaturas”, algo que fue aprovechado por los ambientalistas para revivir la tesis del efecto invernadero. La idea cuajó, finalmente, en la conferencia de la ONU sobre el Clima celebrada en Río de Janeiro (Brasil) en 1992.

Restricciones económicas

El objetivo de dicha cumbre internacional, según Gray era claro: “Convertir la teoría del cambio climático en un arma para emprender una campaña  destinada a empobrecer el mundo”. Y es que, los sucesivos informes del IPCC (existen cuatro hasta el momento) han sido empleados con el fin de implementar “crecientes restricciones a la actividad económica”, advierte el climatólogo.

El IPCC fue creado con el fin de acumular “pruebas” de que el “mundo” está sufriendo un “calentamiento global” como consecuencia del aumento del CO2 en la atmósfera. Sin embargo, “nunca ha existido la intención de proporcionar un planteamiento equilibrado e imparcial, así como una evaluación científica sobre el clima”. Desde el inicio de sus trabajos siempre “ha habido científicos que han mostrado su desacuerdo” con la tesis de que los GEI son “perjudiciales”, pero sus opiniones “no se han incluido en los informes del IPCC” bajo la excusa de alcanzar el “mayor consenso posible”, añade Gray.

Además, los informes del IPCC contienen una cláusula de exención de responsabilidad, que reza lo siguiente: El término “cambio climático” por parte del IPCC se refiere “a cualquier cambio que registre el clima del planeta en el tiempo, ya sea debido a causas naturales o como resultado de la actividad humana”. Sin embargo, tan sólo los gases de efecto invernadero (GEI) están autorizados a “cambiar el clima”, indica Gray. Mientras, los procesos naturales son percibidos como meras “variables” que, en la práctica, carecen de relevancia científica.

La gran “estafa” climática

Por otra parte, el climatólogo advierte de que el “Resumen para los responsables políticos” sobre los informes del IPCC son elaborados respondiendo al interés de los “Gobiernos patrocinadores”. Por ello, es “elaborado principalmente por científicos que son seleccionados” por los Estados. Es decir, no son expertos independientes, tal y como arguyen los ecologistas y la mayoría de medios de comunicación.

En realidad, se trata de un “Resumen de políticas” aprobado por los responsables de formular esas mismas medidas. Las afirmaciones de Gray a este respecto son contundentes e, incluso, temibles: Los capítulos y contenidos de cada informe del IPCC se “organizan de tal modo que promuevan la idea de que el cambio climático es causado por el aumento de gases de efecto invernadero”. Así, según el miembro del Panel, las observaciones sobre la evolución real del clima son, o bien ocultas, o bien suavizadas, filtradas...”.

De hecho, los datos científicos contradicen los modelos de predicción que contienen los diferentes informes, y por ello, han sido modificados u ocultados en los trabajos posteriores, según Gray. Así, los modelos climáticos que contenía el Primer Informe (1990) “exageraron las predicciones de temperatura actual”, advierte.

Exageraciones y falta de evidencias científicas

Es más. Los escenarios climáticos que elaboran los científicos “no son predicciones del futuro y no deben utilizarse como tales”, según advierten los propios documentos internos del Panel. Pese a ello, aunque los autores de los trabajos declaran insistentemente que dichas hipótesis no deben ser tomadas como previsiones, tales advertencias ha sido “sistemáticamente ignoradas por los políticos, los medios de comunicación y los gobiernos, sin una sola protesta oficial por parte de cualquier miembro del IPCC”, asegura Gray.

Además, el climatólogo denuncia que los métodos de “evaluación” climática (que no “validación”) que elabora el IPCC nos son comprobados científicamente. Y es que, “la mayoría de los expertos dependen financieramente de la aceptación de los modelos, por lo que sus opiniones se ven afectadas por un conflicto de intereses”, asegura.

Modificación de informes

En este sentido, desde 1995, el IPCC siempre hace “proyecciones”, nunca “predicciones”. Así, el propio Panel admite de algún modo que “sus modelos no son adecuados, en absoluto” para predecir el clima del futuro, advierte Gray.

Las afirmaciones de Gray no son meras opiniones. Así, el climatólogo demuestra que algunos de los borradores del IPCC han sido modificados parcialmente en la redacción final de los informes, eliminando aquellas conclusiones que cuestionaban el origen antropogénico del calentamiento global.

Algunos párrafos eliminados o modificados en la redacción definitiva del segundo informe del IPCC (1995) son elocuentes, tal y como expone el documento de Gray:

SECCIÓN 8.4.1.1

No se excluye la posibilidad de que una parte significativa de la tendencia (calentamiento) se deba a factores naturales”. MODIFICADA

SECCIÓN 8.4.2.1

Ninguno de los estudios antes citados han puesto de manifiesto una clara evidencia para que podamos atribuir los cambios observados (temperatura) a un incremento específico en la emisión de GEI”. ELIMINADA

SECCIÓN 8.6

Finalmente, llegamos a la cuestión más difícil de todas: ¿Cuándo podemos atribuir de un modo inequívoco el cambio climático a causas antropogénicas (emisión de CO2)? […] No es de sorprender que la mejor respuesta a esta pregunta sea No lo sabemos”. ELIMINADA

Intereses gubernamentales

De este modo, las opiniones contrarias a la tesis del CO2 como causante del calentamiento han sido “eliminadas”, tal y como demuestra Gray. Por último, el climatólogo pone en evidencia que el último informe del IPCC (2007), tanto el Resumen para políticos como el técnico, ha sido cocinado exclusivamente por los representantes afines a los gobiernos promotores de la tesis sobre el cambio climático.

La mayoría de sus conclusiones “no han sido aprobadas” por los científicos del Panel integrados en el Grupo de Trabajo I, asegura Gray. Todo ello constituye un gran “engaño”, por lo que este científico aboga por la “disolución” del IPCC o, al menos, por aplicar una profunda reforma en el seno de su funcionamiento.

Los estudios del IPCC ignoran quedurante los últimos 8 años no ha habido calentamiento global”. Con el paso de los años como miembro del Panel, Gray concluye que la recopilación de datos y métodos científicos han sido empleados de forma “irracional” por esta entidad, en teoría, científica.

El IPCC desaparecerá

Por todo ello, “considero que el IPCC es fundamentalmente corrupto. La única reforma que podría contemplar, sería su abolición”. Sus trabajos y sucesivos informes se han manipulado para tratar de demostrar que las emisiones de CO2 están “dañando el clima”.

Gray concluye que “la desaparición del IPCC, por desgracia, no sólo es deseable sino inevitable“. La razón es que el mundo se dará cuenta lentamente de que “sus predicciones no van a ocurrir. La ausencia de cualquier calentamiento global en los últimos ocho años tan sólo es el principio. Tarde o temprano todos se darán cuenta de que esta organización, y la teoría que existe tras ella, es falsa. Lamentablemente, su influencia provocará graves problemas económicos antes de que esto ocurra“.

Fuente 1: Libertad Digital

Fuente 2: Starviewer