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Netanyahu ordena cambiar la ley sobre lealtad al estado ‘judío y democrático’

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha dado instrucciones para que se modifique una iniciativa de ley por la que todo ciudadano que se nacionalice israelí debe jurar lealtad al país como “Estado judío y democrático“, para que incluya también a aspirantes judíos.

El jefe del Gobierno ordenó al ministro de Justicia, Yaakov Neeman, que introdujera una nueva enmienda a esa polémica iniciativa, informan medios locales.

El contenido original de la iniciativa fue promovido por el líder del partido ultraderechista Israel Beitenu y actual titular de Exteriores, Avigdor Lieberman, y ha causado un intenso debate público.

Legislación ‘del retorno’

La semana pasada el Gobierno israelí aprobó llevar al Parlamento el proyecto, que fue presentado como ‘Enmienda a la Ley de Nacionalización‘, por el que cualquier persona que desee adquirir la nacionalidad israelí y no tuviera al menos un abuelo judío -como estipula la legislación conocida como del retorno-, debería jurar lealtad al país como ‘Estado judío y democrático‘.

El pasado fin de semana al menos seis mil israelíes se concentraron en Tel Aviv para protestar por la iniciativa, tachada de racista y de considerar a los árabes o palestinos residentes en el país como un enemigo potencial.

El profesor Yedidya Stern, del Centro de Estudios Democráticos, y que actual presidente del Instituto Democrático Israelí, explicó que el Estado tiene el derecho a exigir a los ciudadanos que aspiren a naturalizarse que le guarden lealtad, pero recomendó que “si se quiere evitar el racismo, esto debe aplicarse también a todo el mundo que aspire a la ciudadanía, incluidos los judíos“.

Fuente: El Mundo

Abu Mazen rechaza admitir a Israel como ‘Estado judío’ para frenar las colonias

Por Sal Emergui

Congelación a cambio de reconocimiento. Al inicio de la sesión de invierno de la Knesset (Parlamento israelí), el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha lanzado esta tarde una bomba política.

Si el liderazgo palestino dice a su pueblo de forma clara que reconoce a Israel como Estado del pueblo judío, convocaré a mi gabinete para reanudar en un nuevo periodo determinado de tiempo la congelación de la construcción en las comunidades de Judea y Samaria (Cisjordania)“, afirmó Netanyahu en un mensaje al presidente palestino, Abu Mazen (Mahmud Abbas).

Con este gesto, espera devolver la pelota al tejado de Abu Mazen tras la decisión de éste y la Liga Árabe de no negociar con Israel mientras se construye en los asentamientos de Cisjordania.

La respuesta palestina no ha tardado en llegar. Apenas 10 minutos después, el portavoz de Abu Mazen, Nabil Abu Rudeina, ha afirmado que rechazan la petición de Netanyahu.

Mientras, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) consideró hoy “completamente inaceptable” la última oferta de Israel para proseguir las negociaciones de paz.

En declaraciones a Efe, el portavoz del Departamento de Asuntos Relacionados con la Negociación de la OLP, Xavier Abu Eid, calificó de “inaceptable” la oferta israelí para congelar las construcción de colonias en los territorios ocupados a cambio de que los palestinos reconozcan el carácter judío del Estado de Israel.

Ante los rumores sobre la lista de incentivos que ofrece el presidente de EEUU, Barack Obama, a cambio de dos o tres meses más de moratoria de la construcción en las colonias, Netanyahu ha revelado: “Estados Unidos ha ofrecido algunas propuestas y nosotros las estudiamos de forma responsable de acuerdo a los intereses de Israel encabezados por la seguridad y la garantias de nuestra exigencia“.

Dos de los principales partidos de la coalición, Israel Beitenu (Avigdor Lieberman) y el ultraortodoxo Shas han insinuado que no abandonarán el Gobierno si se renueva temporalmente la congelación.

Fuente: El Mundo

Nueva ley exigirá al que desee ser israelí lealtad ‘al Estado judío y democrático’ de Israel

Por Sal Emergui

“El Estado de Israel es el hogar del pueblo judío y es un Estado democrático donde todos sus ciudadanos -judíos y no judíos- gozan de los mismos derechos. El sionismo creó un Estado ejemplar. No hay otra democracia en Oriente Próximo ni otro Estado judío en el mundo”. Con estas palabras, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha defendido este domingo una polémica enmienda de la ley de ciudadanía que ha sido aprobada con el voto a favor de 22 ministros y 8 en contra (los cinco del partido laborista y tres del Likud que lidera el propio Netanyahu).

Si la ley prospera en el Parlamento, aquellos ciudadanos no judíos que deseen la nacionalidad israelí deberán declarar su lealtad a Israel como “Estado judío y democrático”, en lugar de “Estado de Israel”, como estaba ahora. Netanyahu ha añadido que una comisión estudiará la aplicación de este nuevo requisito a los judíos de la diáspora que por otro lado pueden adoptar de forma automática la nacionalidad israelí bajo la “Ley de Retorno”.

La enmienda -que ha provocado el enfado de la izquierda, de sectores de la derecha y de la minoría árabe- es interpretada como el “caramelo” que Netanyahu regala hacia el ala más nacionalista del Gobierno para prorrogar dos meses más la congelación de la construcción en las colonias, tal y como exige el presidente norteamericano, Barack Obama. Sin la moratoria, el presidente palestino, Abu Mazen, no acepta continuar el proceso de paz.

Aunque es básicamente declarativa (quien realmente desea la nacionalidad puede jurar lealtad incluso a los Simpsons), la enmienda ha provocado una gran polémica. “Es una enmienda que sólo origina hostilidad y no fortalecerá la identidad judía de Israel. Sólo sirve para que Netanyahu siga sobreviviendo en el Gobierno“, ha dicho la jefa de la oposición, Tzipi Livni.

El ministro laborista, Avishai Braverman -que votó en contra- opina que “es una vergüenza. Tras todo lo que hemos invertido en el sector árabe del país, supone un golpe muy duro“. “Es una medida inútil y antidemocrática que demuestra el politiqueo de Netanyahu y discrimina a los árabes en Israel“, afirma el diputado árabe israelí, Ahmed Tibi, asegurando que la ley va por ejemplo contra los palestinos que desean casarse con árabes israelíes.

Medida injusta

En la derecha, satisfacción con importantes excepciones ya que varios ministros como Benny Beguin o Dan Meridor se han opuesto. Reuven Rivlin -presidente del Parlamento y miembro del partido de Netanyahu– también es crítico: “Es totalmente prescindible. Yo soy sionista, judío y democrático sin necesidad de esta ley que es dar armas a los enemigos del sionismo“.

El ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, lo considera una victoria de su partido, Israel Beitenu. De hecho, la enmienda es una exigencia de Lieberman en el pacto con Netanyahu en la formación del Gobierno. “Es importante ya que las palabras tienen mucha fuerza y se centra el verdadero debate que debe ser sobre el carácter de Israel y no de las fronteras“, afirmó añadiendo que la palabra “judío” va más allá de la religión.

El ministro de Transportes y allegado a Netanyahu, Israel Katz añade: “No entiendo la polémica. Israel es un estado democrático que garantiza los derechos de sus ciudadanos independientemente de la raza, sexo o religión. Al mismo tiempo, no se puede obviar que es un Estado con una identidad judía“.

El analista Boaz Okon escribe en el diario ‘Yediot Ajaronot‘ que “es una medida antiliberal e injusta. Es legal pero innecesaria y llega en un momento muy inoportuno“.

Fuente: El Mundo