Gonzalo Anti New World Order


¿Es éste el amo de Italia?

Luigi Bisignani

Por Gionata Chatillard

Hasta hace pocos días nadie en Italia conocía a Luigi Bisignani. Ahora su nombre aparece a diario en las portadas de los principales periódicos del país. De un día para otro, los italianos han descubierto que un perfecto desconocido lleva años acaparando grandes cuotas de poder en los más importantes despachos romanos, tejiendo una poderosa red de espionaje y de chantajes que podría haberle permitido dirigir los destinos de todo un país desde la sombra.

La sospecha no es baladí. Hay un informe de los fiscales Francesco Curcio y Henry John Woodcock que consta de unas 16.000 páginas. Un documento que están estudiando los abogados de Bisignani, después de que su cliente fuera puesto bajo arresto domiciliario el miércoles 15 de Junio. Los fiscales le acusan de liderar un “sistema criminal” cuyo objetivo es manejar informaciones reservadas por medio de un ‘modus operandi’ “típico de los más sofisticados grupos terroristas y mafiosos“. Una red de Inteligencia “paralela e ilegal“.

¿Pero quién es Bisignani? Un intermediario. O un ‘faccendiere‘, como dicen los italianos para referirse a una actividad opaca donde las haya. Nació en 1953 y fue miembro de la logia masónica P2 (Propaganda 2), una organización secreta que operó a finales de los años 70 introduciendo a personas de su confianza dentro de las principales instituciones del país.

Silvio Berlusconi

Silvio Berlusconi era uno de sus miembros. Precisamente, el número 1.816, según indicaba su tarjeta. Así que no parece una casualidad que el actual primer ministro también esté implicado en la trama del ‘faccendiere‘. El magnate de la comunicación entró en política justo después de que la gran operación judicial ‘Manos Limpias’ acabara con los partidos tradicionales. Y con el propio Bisignani. El intermediario, sin embargo, supo salir del pozo tras ser condenado por corrupción.

Codo con codo con la elite

Su relación con Berlusconi y su entorno parece probada. No sólo porque Bisignani invitó al ‘premier‘ a la fiesta de cumpleaños de su madre. También porque hay centenares de escuchas telefónicas que vinculan a decenas de altos cargos con el oscuro intermediario. Como el ministro de Economía, Giulio Tremonti, o el presidente de FerrariLuca Cordero di Montezemolo. O los líderes de las principales compañías italianas, además de importantes miembros de los servicios secretos, del Poder Judicial y -¿cómo no?- de la televisión pública RAI.

Entre los que están involucrados en la trama aparece también el ‘número dos‘ del Gobierno, el discreto Gianni Letta, considerado como la mano derecha de ‘Il Cavaliere‘ y respetado por la oposición por su proverbial moderación. “¿Bisignani? ¡Es amigo de todo el mundo! ¡Es el hombre más conocido que yo conozca!“, aseguró Letta hace pocos días. Una frase que no le sentaría muy bien a muchos italianos de a pie, que hasta el 15 de Junio nunca habían oído el nombre del ‘faccendiere‘. “Ni el propio Bisignani se conocía a sí mismo“, sintetizó el martes el popular cómico Maurizio Crozza en el programa televisivo Ballarò.

Gianni Letta

Según las filtraciones del caso, los fiscales creen que Letta conocía todos los movimientos de Bisignani. No está claro, sin embargo, quién estaba en la cima de esta pirámide de poder oculto. ¿Bisignani? ¿Letta? ¿Berlusconi? “Berlusconi era Bisignani. Bisignani era Letta. Letta era Bisignani“: así resume la situación un reciente artículo de ‘La Repubblica’.

En una escucha telefónica se oye al intermediador dar órdenes nada menos que al jefe de la petrolera Eni. Y también a ministros como Stefania Prestigiacomo, que al parecer estaba bajo su control. Bisignani también tenía relaciones con algunos miembros de la oposición, aunque el material recogido por los fiscales de Nápoles indica que el objetivo principal de su red era evitar a toda costa que cayera el Gobierno de ‘Il Cavaliere‘.

Si hay elecciones ahora, corremos el riesgo de perderlas. Si la ley del ‘proceso breve‘ no se aprueba, condenarán a Berlusconi a cinco años de cárcel, y el juego se acabará para todo el mundo“, confesó Bisignani al poderoso empresario Flavio Briatore. Quizá por eso hay cada vez más italianos convencidos de que el fin del ‘faccendiere‘ también podría significar el fin del ‘Il Cavaliere‘.

Fuente: El Mundo

La Prensa Italiana no sale a la calle contra la “Ley Mordaza”

Italia ha amanecido hoy sin noticias en la televisión y los quioscos apenas ofrecen periódicos a los lectores. Salvo algunos diarios afines al primer ministro, Silvio Berlusconi, como Il Giornale, Libero o Il Foglio, la huelga convocada por la FNSI (el sindicato de prensa) en protesta contra la ley mordaza está siendo secundada de forma masiva y afecta a más del 90% de los medios de información. Diarios, agencias, radios, televisiones y sitios webs no informarán durante toda la jornada de hoy para sensibilizar a los ciudadanos sobre las consecuencias de la ley que restringirá las escuchas judiciales y castigará su difusión en prensa.

Según la Federación Nacional de la Prensa Italiana, la nueva norma legal, que Berlusconi quiere aprobar antes de la pausa veraniega del Parlamento, limitará la libertad de información y golpeará la defensa de la legalidad y la lucha contra el crimen. El comunicado sindical afirma que “el proyecto de ley Alfano limita gravemente la libertad de prensa y prevé duras sanciones contra los editores y periodistas que den cuenta de los hechos de crónica judicial e investigaciones“.

Los periodistas de los diarios pararon durante la jornada de ayer, mientras los trabajadores de las webs, radios, agencias y televisiones lo hacen hoy. En las televisiones el apagón informativo ha sido absoluto. El canal de información por satélite Sky Tg24, propiedad de Rupert Murdoch, ofrece sólo programas grabados y anuncia a sus telespectadores la huelga con rótulos. Los periodistas de la televisión pública nacional RAI también han decidido ir en su gran mayoría a la huelga, e incluso Canale 5, del grupo Mediaset de Berlusconi, no ha emitido su habitual informativo matinal de las 08.00 horas.El Corriere della Sera, la Repubblica, La Stampa, l’Unitá, il Fatto Quotidiano, Il Messaggero, pero también el diario católico Avvenire han colocado en sus páginas webs comunicados explicando su decisión de ir a la huelga a los lectores.

El paro “puede parecer una contradicción ante una ley que limita la libertad de información, firmada por un primer ministro que invita a los lectores a hacer huelga contra los periódicos“, afirma en su manifiesto la Repubblica. “Pero no se trata de una huelga corporativa sino de una protesta para defender a los ciudadanos, a los que la ley niega el derecho a ser libremente informados“.

Esta huelga es además la única forma“, añade, “en este desafortunado país de impropio monopolio televisivo, de dar a conocer al público de las televisiones lo que está ocurriendo en el circuito que forman el poder, la justicia, la información y la opinión pública: el intento de obstruir por medio de una ley ese circuito para que los magistrados que investigan vean limitado su trabajo de obtención de pruebas, los periodistas que informan deban callar, y los ciudadanos que pueden juzgar permanezcan en la ignorancia“. “De esto“, concluye la nota, “los telediarios de cámara no hablan: por un día el apagón informativo hablará por ellos y los telespectadores sabrán finalmente que hay un problema, y que les afecta“.

Los trabajadores de il Corriere della Sera, por su parte, piden disculpas a sus lectores y explican: “Los periodistas del ‘Corriere van a la huelga y pierden parte de su salario no por un conflicto económico y tampoco para defender privilegios corporativos, sino por una batalla civil que nos sitúa, en contra de nuestra voluntad, en primera línea“.

La llamada “Ley Mordaza” prevé, entre otras, condenas de hasta 30 días de cárcel o sanciones de hasta 10.000 euros para los periodistas que publiquen escuchas durante las investigaciones judiciales o las actas bajo secreto, y fija multas de entre 300.000 y 450.000 euros para los editores de los medios que lo hagan.

Fuente: El País