Gonzalo Anti New World Order


Top 10 métodos modernos de control mental de las masas

Publicación: 20/01/2011 
Autor: pijamasurf

La religión New Age, armas psicotrónicas, programación predictiva, futbol, frecuencias electromagnéticas, la Matrix, estelas químicas… son algunos de los métodos con los que la civilización moderna es hipnotizada por los brujos invisibles en la cima de la pirámide tecnotrónica.

¿Somos parte de un lavado de cerebro masivo que nos lleva a ser una civilización de autómatas consumistas, algo muy conveniente para las grandes empresas y conglomerados que crean productos innecesarios y controlan  y explotan los recursos del planeta? ¿O esto es solamente la naturaleza de ser, por definición, seres culturales, inmersos en un contexto tecnocapitalista, influidos por nuestro alrededor, seres tanto miméticos como meméticos en un mar de información sin que nadie manipule las olas?

Es difícil responder tajantemente, como sucede en estos casos lo más probable es que sí existan algunos grupos que buscan controlar la mente de las masas para enriquecerse o algún otro fin más oscuro (¿estilo Matrix donde los humanos son cultivados como alimento informático?), pero que no haya un plan único y todo-abarcante que controle nuestro destino individual ni colectivo -es probable que estemos también moviéndonos entre el caos y lo insondable –un amo que no tiene manos ni mente, que sólo es-. De cualquier forma es divertido como ejercicio para fomentar la imaginación o como herramienta de conciencia –sin rayar en la conspiranoia demasiado-  revisar algunas de las formas en las que tal vez estemos siendo programados inevitablemente por la colectividad de nuestra cultura y/o por un despreciable grupo de banqueros vampíricos que busca robarte la voluntad y la inteligencia para que seas un esclavo bien portado.

1. Educación

Aunque esta es la forma más obvia de control mental, es también probablemente la más insidiosa. Todos sabemos que lo que aprendemos en nuestra infancia y juventud tiende a grabarse en nuestra psique y en cierto modo determina nuestro futuro. En este sentido la agenda podría ser pegar primero es pegar dos veces, creando un programa madre de lo que es la realidad y que no es admisible, limitando el espectro por el cual podremos navegar el resto de nuestras vidas.

Si bien cada país edita aquello que considera que los niños deben de aprender y en este sentido edita la historia política y del conocimiento humano, una de las constantes de los sistemas educativos en el mundo es que están basados en un método que favorece el almacenamiento de información  y no la reflexión; a los alumnos se les enseña que las cosas son de una sola forma y que cuestionar lo que se les dice merece ser castigado, de esta forma adormeciendo la verdadera curiosidad y el pensamiento individual (algo que resulta bastante práctico cuando quieres evitar que cuestionen la autoridad o que se den cuenta que la construcción del paradigma que rige la sociedad es un castillo de naipes que no se afianza en una poderosa estructura de verdades comprobables y constantes, las cuales justifican, en su nombre, la represión a la que los niños son objeto). El ejemplo en la cultura popular de The Wall sigue siendo una buena ilustración de la generación de mentes uniformadas a través del sistema educativo, reclutas capaces de recibir ordenes y automatizarlas. Hasta cietrto punto soldados que defienden sin saberlo el sistema dominante.

Ver también el libro Deliberate Dumbing Down, sobre el sistema educativo de Estados Unidos.

2. La publicidad y la propaganda

Estas son justamente las armas que tiene el sistema dominante –capitalista, consumista y muchas veces fascista- de perpetuarse reforzándose en la mente de los habitantes del planeta de una forma inconsciente. El padre del marketing, Edward Bernays, escribió en su libro Propaganda que “la propaganda es el brazo ejecutivo del gobierno invisible”. Mientras que los marketingeros y publicistas no aceptarían fácilmente que trabajan en la industria de la propaganda -seguramente nos disparararían un término supercool más adecuado para su autopersuasión- la realidad es que esto es lo que son. Son los promoters, consciente o inconscientemente, de un sistema que para sobrevivir  -para que “la economía siga creciendo”, para que el mundo siga “progresando”- necesita explotar al planeta Tierra y a miles de millones de personas.

El gurú Ed Bernays llama a la propaganda, ese sinónimo de publicidad satanizado por los Nazis, “la ingeniería del consentimiento” y nos dice: “Si entendemos el mecanismo y los motivos de la mente grupal, entonces ¿no es posible controlar y regimentar a las masas, según nuestra propia voluntado sin que ellos lo sepan? La reciente práctica de la propaganda ha probado que es posible”. Bernays, sobrino de Freud, combina la teoría del inconsciente de su ilustre tío con el condicionamiento de Pavlov, ligando los deseos al inconsciente para condicionar respuestas.

Otra de las formas en las que opera la propaganda es sin duda através de los medios de comunicación, particularmente a través del entretenimineto y del periodismo. Uno de los intelectuales más respetados de Estados Unidos fue Walter LippmanLippman creía que la sociedad debía de ser gobernada por “una clase especializada cuyos intereses iban más allá de la localidad”, (algo similiar a lo que hoy en día  son los expertos en los programas de TV, los “pundits”). Lippman veía al periodismo como un “trabajo de inteligencia” (no se refiere a que los periodistas deban de ser inteligentes, sino que es parte del aparato estatal de inteligencia), que debe darse en cercanía con los hacedores de la política pública.

Unas palabras cálidas de Bill Hicks para los publicistas:

3. La programación predictiva

Esta es una de las más interesantes y controversiales formas de control mental, en la que las películas y los programas de TV operan como brujería electrónica o autoprofecías. Según esta teoría los medios son usados para condicionar a las masas sobre cambios sociales planeados por nuestros líderes, para que cuando estos cambios se implementen sean recibidos como “una progresión natural” dentro del zurcido invisible del espacio mediático en el que estamos inmersos y de esta forma  se disminuya la oposición a estos cambios. La idea es que de esta forma se propaga una infalible ilusión de que así será el mundo y así nosotros lo creamos, más allá de que esto fuera a suceder o no. La incepción de una idea cultural dominante. Un programa de TV hoy en día puede ser la sustancia de una profecía.

Entre la programación predictiva se citan ejemplos de cómo el transhumanismo –la fusión entre las máquinas y los hombres- está siendo preprogramada en los medios con películas de ciencia ficción como Terminator y en la música con la conspicua estética transhumanista de artistas como Beyonce y los Black Eye Peas que hacen a los robots sexies.

Otra de las supuestas  agendas de programación predictiva es la que tiene que ver con la preparación del terreno para la existencia de los extraterrestres o el anuncio de que ya están aquí. Este anuncio podría ser una fabricación para crear una nueva religion, pánico, idolatría u otro tipo de estados mentales favorables para el control mental, según sugieren algunas personas como el fallecido William Cooper. Estaríamos viendo un arsenal de películas de extraterrestres para que posiblemente cuando se decida orquestar “un evento extratererstre” lo aceptemos como algo natural.

Hollywood es la varita mágica (“holly” es un árbol, y “holy” sagrado) que ha sido usada para hechizar al público sin su sospecha. Cosas o ideas que de otra forma serían consideradas bizarras, vulgares, indeseables o imposibles son implantadas en estas películas en regiones de fantasía. Cuando el espectador ve estas películas su mente está abierta a la sugestión y el proceso de condicionamiento empieza. Estas mismas películas, que son diseñadas para programar a la persona promedio, pueden darle al espectador atento un mejor entendimiento de los pormenores de la agenda mundial”, dice Alan Watt.

4. Deportes, Política, Religión

Esta clasificación un poco arbitraria obedece a agrupar  estos aspectos de la cultura humana bajo la identidad de ser eventos masivos de distracción que pueden llamarse indistintamente, usando la definción de Marx, “el opio del pueblo”.  Hoy en día el futbol, “el panbol”, como se le conoce en México, y otros deportes en un ámbito más segmentado pero igualmente enajenantes, cumplen la función de mantener a las masas en un estupor similar al producido por el opio, un estado de indolencia y sustracción del presente conectados a un televisor, en una bizarra comunión con dioses cuya religión es consumir la ostia de que siga girando el capital,  y haciendo que las personas se identifiquen con equipos como si fueran Iglesias y otorgen su poder personal a estas entidades (¿las celebridades son nuestros chamanes?). Es decir, muchos de estos deportes hacen que alguien juegue por nosotros, que alguien más se enfrente al misterio del juego cósmico, mientras nosotros lo alimentamos, bebiendo cervezas y soñando con estar ahí en su lugar –substituidos por un simulacro. ¿No te has dado cuenta que vives en la realidad virtual?

La política de forma similar también polariza a la sociedad en falsas discusiones. ¿Votarás demócrata o republicano? Cuando en realidad los partidos, los colores supuestamente rivales, no modifican la estructura  fundamental de la sociedad -o si no preguntenle a Wall Street-, pero lo que sí hacen es crear la ilusión de que se está modificando y de que los ciudadanos somos los que la modificamos, con nuestro poder democrático.  De nuevo esto es un simulacro. Borges decía que la religión es la superstición de nuestro tiempo. Celine, con pasión, lo dice más claro aún:

“¡Que no vengan a alabarnos el mérito de Egipto y de los tiranos tártaros! Estos aficionados antiguos no eran sino unos maletas petulantes en el supremo arte de hacer rendir al animal vertical su mayor esfuerzo en el currelo. No sabían, aquellos primitivos, llamar “señor” al esclavo, ni hacerle votar de vez en cuando, ni pagarle el jornal, ni, sobre todo, llevarlo a la guerra para liberarlo de sus pasiones”.

No es necesario decir que la religión históricamente ha sido usada para controlar la mente de las personas, hasta el punto de que sus fantasmas se volvieran reales y persiguieran a las personas en un infierno psíquico. Pero actualmente estamos viendo el nacimiento de nuevas religiones de control mental como la Cienciología, donde los creyentes entregan su vida  y todo su dinero a una institución creada por un escritor de ciencia ficción que diseñó una religión basada en un dios extraterrestre que solo entrega su sabiduría a los que han podido pagar los altos costos financieros de escalar la pirámide (y que usa a las marionetas sagradas de Hollywood para promover su mensaje de exitismo galáctico). También, la gran cantidad de sectas cristianas que se se propagan por Latinoamérica, muchas de las cuales utilizan la televisión como su templo. Y quizás el caso más intersante es el del new-age, una operación ligada a programas secretos de la CIA, como el programa Stargate y que ha difundido básicamente la idea de que los dioses son extraterrestres. Más allá de que esto sea cierto o no, o que existan iniciados que conozcan la relumbrante realidad de nuestro origen estelar, lo innegable es que el new age es uno de los terrenos más fértiles en la historia para hacer negocio con la religión. Cualquiera puede decir que canaliza a una entidad de Ofiuco o del sistema estelar de las Pléyades; en una época donde la información se ha exponenciado, cualquiera puede escribir un libro en la voz de un maestro ascendido de Orión o de Shambhala: la información está ahí, los textos sagrados y herméticos están al alcance del vulgo y pueden ser remixeados. La confusión es sumamente fácil. El ser humano como hemos visto es una especie de tabula rasa, o biocomputadora que reproduce los programas que se le insertan. Seguramente en este momento estás creyendo que esto que lees aquí es la verdad.

Una de las formas en las que se ejerce el control mental de la religión es a través de otorgar el poder personal, el destino individual, la voluntad, la capacidad de decidir, a otra persona o entidad, que de esta forma se convierte en un controlador. En este sentido el sistema operativo de la religión es insuperable como mecanismo de control mental efectivo. En el fondo lo que entregamos es nuestra capacidad de crear la realidad por nosotros mismos –aunque esta también es una de las religiones new age que se venden-. Tal vez esto se resume en la frase del ocultista Aleister Crowley“¿Si supieras que eres dios y que todos los demás son igual que tú, les dirías?”. Tal vez ese sea el secreto al cual se aferra la religión.

5. Comida y Agua

Los sagrados alimentos hoy en día contienen altas dosis de glutamato monosódico, fenilalanina, aspertame, fluoruro de sodio, y cientos de otros químicos que en buena medida envenenan al organismo humano o coartan las posibilidades de sus desarrollo. ¿Quieres abrir tu tercer ojo y ver la red de energía que atraviesa el universo? Eso va ser un poco difícil mi amigo, después de que has bebido toda tu vida fluoruro de sodio del agua del grifo que provee amorosamente tu ciudad. (El fluoruro de sodio se conecentra más en la glándula pineal que en ninguna otra parte del cuerpo, calcificándola; esta misteriosa glándula, “que secreta espíritus”, según Rene Descartes, es el portal al mundo espiritual según la mayoría de las culturas antiguas y de los modernos místicos).

Quieres que tus hijos crezcan sanos y fuertes y sean inteligentes como las personas que hablan en la televisión, comprales dulces con fenilalanina  y aspertame, delicioso desarrollo. O dales helados hechos con hormonas cancerígenas desarrolladas por nuestros buenos amigos en Monsanto. Un mundo transgénico, es un mundo sin hambre (sin hambre de ser)…

La industria del alimento, es actualmente una industria de un lento veneno. ¿O  tal vez esto sea un poco conspiranoico?, ¿pero quién puede negar que los alimentos industriales son perjudiciales para la salud del ser humano y que pese a que existen numeroso estudios científicos que comprueban esto, las autoridades no solo permiten sino fomentan la expansión de este modo de regenerar la existencia, como comprueban los cables de WikiLeaks en los que funcionarios de España y de Estados Unidos cabildearon directamente en favor de Monsanto y de los alimentos geneticámente modificados. Uno de los grandes beneficiarios del envenamiento del Food Inc, es Big Pharma, las grandes farmacéuticas, corporaciones multimillonarias ligadas a los bancos y a figuras políticas que necesitan, como si nuestra salud fuera un gadget, que constantemente estemos generando condiciones tratables con medicamentos, un círculo vicioso, el más oscuro Ourboros. Han convertido a la ciencia de Hermes, en la ciencia de Moloch.

6. Drogas

Aquí incluimos a los fármacos y a las drogas ilegales. Por una parte tenemos la industria de los antidepresivos, antipsicóticos, antidelirantes, y demás sustancias usadas para tratar condiciones mentales. Estas sustancias son recetadas indiscriminadamente a cualquiera que tenga la más vaga anormalidad mental, justamente a todos los que no son mentalmente normales. Una forma de uniformar criterios en la sociedad, de ofuscar a las mentes inquietas, posiblemente briillantes y rebeldes, es darles poderosos fármacos que los calmen, que los adormezcan en el plácido confort de no tener demonios pero tampoco sueños. Actualmente el 25% de los niños en Estados Unidos esta bajo prescripción de alguna sustancia de la cual se necesita una receta médica ¿Brave New World, alguien?

También es notable como algunas drogas ilegales, como el crack han sido empujadas por el mismo gobierno y la policía que las persiguen. Michael Rupert, ex DEA, relata como la CIA vendía cocaína en California. A veces las drogas pueden ser usadas directamente contra una población, como lo fue el opio en China, posiblemente la heroína con las Panteras Negras y el crack contra grupos afroamericanos en los ochenta (se especula que el LSD también fue promovido para acabar con algunos movimientos cuya conciencia cristalina se enturbió con esta sustancia o para manipular a ciertas personas como el caso de Charles Manson y su familia de asesinos, los cuales tomaban LSD como parte de su religión sincrética). La CIA experimentó con el LSD, con soldados, prostitutas y hasta con un pueblo entero en Francia.

Por otra parte prohibir plantas sagradas o enteógenos, como la Ayahuasca, los hongos mágicos o el Peyote, entre otras, es poner un candado a una dimensión milenaria en la que hombres y plantas han convivido y se han comunicado formando una alianza de poder y de conocimiento. Es negar la posibilidad de explorar las otras mentes dentro de la mente humana, las otras realidades dentro de la realidad humana. Es negar la posibilidad, hasta cierto punto, de que formemos una relación mágica con la naturaleza y apaguemos la televisión para irnos al bosque a buscar el axis mundi en cada hoja.

Como dijera William Burroughs, la histeria creada en torno a las drogas ilegales es usada para crear un estado de “control policial”. Desde la epoca del “Reefer Madness” o de la información relativa a las personas que brincan de edificios por el solo hecho de tomar LSD (o el clásico anuncio que ha pasado en todos nustros países del niño que se ahoga porque se drogó antes o se convirtió en un rufián por obra del diablo en la sustancia), hasta las guerras contra el narco y la violencia que provocan las plantas, la histeria en torno a las drogas ilegales ha sido usada –además de para financiar operaciones ilegales dentro de los gobiernos- para incrementar la vigilancia, para hacer necesaria una policía nacional y hasta global que tenga potestad sobre los ciudadanos y que acceda a la información personal de los individuos como si fuera propiedad del estado. Es una nueva versión del panóptico y es, apoyándonos en Foucault, una forma en la que el estado incrementa su poder, a través de la información.

7. Aire/Chemtrails

Los chemtrails o estelas químicas son parte de una teoría de conspiración que señala que desde algunos años los cielos del planeta están siendo roceados por varias sustancias químicas, metales tóxicos, bacterias y hasta nanotecnología que están dirigidas a a dañar la salud humana y hasta a alterar el código genético del ser humano. Las ciudades del planeta estarían siendo cruzadas por estelas como pentagramas y estrellas químicas para mantener a las masas en el déficit de su potencial.

8. Programas militares/armas psicotrónicas

En esta categoría entrarían programas militares en los que el control mental es visto como una estrategia bélica o en los que se desarrollan armas de control mental. Uno de los proyectos en los que se trabaja es en el uso de tecnología holográfica para crear ilusiones en el campo de batalla, como puede ser el Rostro de Alá o La Voz de Dios, utilizando tecnología de rayos dirigidos de sonido. Por otra parte están lo que se llaman armas psicotrónicas, las cuales están orientadas a la posibilidad de emitir información a distancia de forma que el receptor entre en un estado mental específico o que incluso llegue a escuchar mensajes, voces, que parecen son propias. Programas de DARPA o de la CIA como en los que trabajó Andrija Puharich, desarrollando dispositivos capaces de inducir experiencias de canalización, o el mítico Blue Beam, en el que se proyectaría un rapto holográfico y/o la llegada del Anticristo, entran en esta categoría conspiratoria

Ver aquí.

9. Espectro Radioeléctrico/Frecuencias electromagnéticas

Relacionada a la categoría anterior, en este apartado entraría desde la tecnología usada para transmitir  programas de televisión a través del espectro radioeléctrico como antenas capaces de transmitir ondas electromagnéticas de baja frecuenca como HAARP. Como dijera Marshal Mcluhan “el medio es el mensaje” , en este sentido los cuadros por segundo (“el flicker rate”) de la televisión y de las computadoras estaían diseñados para inducir la mente a estados poco armónicos de neurofuncionamiento. Estudios muestran que ver televisión independientemente del contenido afecta la actividad de las ondas cerebrales, llevando a la mente a un predominio de ondas alfa y teta asociados con estados de pasividad. En realidad el nivel de ondas alfa que provoca la televisión ocurre de manera natural cuando cerramos lo ojos. La televisión sustrae a los individuos a una dimensión mental fuera del presente como si estuvieramos soñando despiertos, sólo que no son nuestros sueños lúcidos. El estado alfa de receptividad pasiva en el que sume la televisión al cerebro es perfecto para la formación de improntas, implantes inconscientes, justamente sueños ajenos que introyectamos como nuestros.

Por otra parte tenemos la transmisión de ondas electromagnéticas de baja frecuencia, algo que el mismo Nikola Tesla ya había teorizado podia ser usado para afectar al cerebro humano. “Si podemos controlar este sistema de resonancia electrónicamente, podemos controlar el sistema mental de la humanidad”, escribió Nikola Tesla. El cerebro humano trabaja a ciertas frecuencias, esto es lo que denominan ondas cerebrales, las cuales tienen diferentes amplitudes y longitudes de onda. Cuando se expone a ondas electromagnéticas, como puede ser la televisión, o como puede ser el caso de la fotoestimulación, en las llamadas máquinas mentales de luz y sonido, las ondas cerebrales pueden mimetizar u alterar su comportamiento en relación a las ondas que está recibiendo. Teóricamente una antena capaz de emitir ondas electromagnéticas y rebotarlas en la ionósfera para dirigirlas a una población podría instalar estados mentales dominantes, generar estrés o ansiedad en millones de personas. Teóricamente las antenas del proyecto HAARP en Alaska podrían estar emitiendo ondas electromagnéticas bajas, que además de afectar el clima, podrían manipular el estado mental del planeta, de forma similar a un casco de dios inalámbrico.

Por otra parte, Leonard Horowitz cree que hemos sido víctimas de una frecuencia inarmónica en la música, debido una conspiración orquestada por la Fundación Rockefeller, que habría estandarizado la frecuencia de A=440Hertz como sintonía de la música comercial, robandonos de la frecuencia más armónica de A=444Hz (C5=528Hz), la cual aparece  en la naturaleza de forma dominante.

Otras personas teorizan que este tipo de control de las frecuencias electromagnéticas nos alejan de la resonancia Schumann, la frecuencia fundamental de la Tierra ubicada entre los 7.5 hertz y los 7.8 hertz,  o que incluso estarían alterando esta frecuencia a través de armas como HAARP.

Quizás la más radical de las teorías de conspiración entres las frecuencias electromagnéticas es la que suguiere que controlando las frecuencias a las que somos expuestos -aúnado a lo que comemos, a lo que recibimos en el aire y a la propaganda- se crea una especie de Matrix o programa de realidad virtual en el que vivimos. Este mundo experimentamos no existe más que como un programa informático, holográfico al cual hemos sido condicionados. Halla fuera está el universo, mientras nosotros vivimos en una simulación.

Recalcamos que estas son solo teorías y no existe, que sepamos, nada cercano a una prueba de que se está llevando a cabo una guerra invisible de frecuencias (aunque evidentemente sería difícil detectar esto si sí estuviera pasando, ya que estaríamos nadando  en el mismo mar de frecuencias como un pez en el agua).

10. El sexo

Relacionado a la publicidad como a la religión, el control mental a través del sexo tiene que ver con que la energía sexual, la energía primordial que mueve al ser humano, es manipulada por la cultura para propagar el sistema consumista y para mantener al ser humano en un estado onanista de baja energía. Aunque mucho más complejo que los anuncios de cerveza de mujeres en bikini, el sexo sirve como mecanismo cuasi mágico para activar un deseo y asociarlo con un producto. Por otra parte a través del deseo sexual insatisfecho, como diagnosticara Freud, la sociedad se vuelve neurótica y hoy en día la cultura parece inculcar que todos debemos copular con supermodelos o superatletas y evidentemente en la práctica no sucede -aunque la cultura nos promete que si seguimos todos su pasos y compramos todos sus productos lo lograremos- por lo cual se presenta un divorcio entre la intimidad real y la posibilidad de la sana y hasta sagrada expresión sexual -incursionando por los caminos del éxtasis- y la fantasía procrastinante que impera.

La Iglesia católica usó por varios siglos al sexo como una forma de control mental, en su caso ocultando y prohibiendo el sexo, haciendo tabú la exploración de la nave espacial del cuerpo. De esta forma guradándose la única copia de las llaves del cielo y manteniendo la exclusividad como interfaz de dios. Una sociedad sexualmente reprimida es una sociedad mentalmente reprimida y que subexplota su potencial, una sociedad más fácil de manipular. La mayoría de las cosas cambian para mantenerse igual: actualmente el control mental a través del sexo se da a través de la sobrexposición del sexo, lo que Jean Baudrillard llama lo obsceno, el ámbito donde la pornografía “es más sexy que el sexo, y por ende lo reemplaza” haciendo “explícito lo implícito”. Al igual  que sucede con la religión, la sobreinformación y sobrestimulación sexual crea una enorme confusión. Al punto de que no es que estemos excitados todo el tiempo viendo cuerpos semidesnudos en la televisión o videos pornográficos en Internet liberando la energía libidinal creativa o el kundalini, es que estamos drenando esta energía proyectandola a fantasmas electromagnéticos o tulpas. Si consideramos la creencia de que durante el acto sexual se produce una unión energética y una transferencia energética, se podría hablar de una vampirismo sexual electromagnético a escala global. Millones de personas enviando los filamentos de energía con los cuales podrían crear nuevos mundos a bizarras entidades catódicas que no son conscientes de que viven en un universo predatorial y no están en la cima de la pirámide alimenticia.

Fuente: Pijamasurf

Fanatismo animado: Aum Shinrikyo, la secta de la muerte, utiliza el anime para promoverse

Publicación: 15/09/2011
Autor: pijamasurf

Aum Shinrikyo es un culto en Japón obsesionado con la llegada del apocalipsis que utilizó el anime, los cómics y dibujos animados japoneses, para difundir su doctrina; este grupo llevó a cabo el ataque con gas sarín en el metro de Tokio en 1995.

El 20 de Marzo de 1995 se registró un funesto ataque en el metro de Tokio, en el que un extraño grupo denominado Aum Shinrikyo liberó poco menos de un litro de sarín (líquido hipertóxico que se volatiliza en pocos instantes). El atentado ocasionó la muerte de trece personas y afectó a cerca de siete mil más. Se calcula que una sola gota de sarín basta para producir la muerte de un adulto promedio, por lo que de haber tenido mayor precisión, el grupo hubiese podido causar miles de bajas. Pero más allá de la inusual sustancia que se empleó en el ataque, el cual fue ampliamente difundido en la prensa internacional, lo más curioso del caso resulto ser la extravagante identidad del grupo que lo había llevado a cabo.

Fundado en 1984 por su mesiánico líder Shoko AsaharaAum Shinrikyo (cuya traducción del sánscrito sería algo como “la religión de la verdad”) es una especie de movimiento religioso, evidentemente sectario, que mantiene un sincrético sistema de creencias que, fiel a la filosofía New Age, combina premisas de distintas escuelas espirituales como el budismo, el cristianismo, la tradición yóguica y la obra de Nostradamus. Todo comenzó como una clase de yoga que Asahara impartía en su departamento de Tokio y durante la cual aprovechaba para difundir su estrafalaria ideología. Al poco tiempo comenzó a atraer a decenas de adeptos, popularizándose particularmente entre jóvenes universitarios de familias acomodadas. Y eventualmente, en 1989, conseguiría su registro oficial como religión.

En 1992 Asahara se autoproclamó como el único maestro completamente iluminado de Japón, como Cristo y como “el Cordero de Dios”. A cambio de devoción, ofrecía a sus seguidores absolver sus pecados y por lo tanto eliminar su mal karma. Como complemento, advertía recurrentemente a sus seguidores sobre conspiraciones en torno a los judíos, la familia real británica y la francmasonería, atribuyendo a estos grupos una profunda maldad.

A mediados de los noventas la organización comenzó un masivo movimiento de propaganda, el cual tuvo como pilar de comunicación los dibujos animados, el famoso “anime”, una de las formas de entretenimiento más populares en Japón. Por medio de cómics y dibujos animados, Asahara promovía el culto a su propia imagen, así como a los enredados preceptos “espirituales” del grupo. Este recurso, independientemente de la filosofía que promovía Aum Shinrikyo, es uno de los fenómenos más interesantes de las últimas décadas, en el que converge el adoctrinamiento sectario con la cultura pop y la propaganda animada de preceptos que se proclaman como una nueva forma de espiritualidad.

Pero más allá del popurrí de misticismo pop que engloba el movimiento, existe un elemento determinante en la funesta naturaleza de Aum Shinrikyo: el apocalipsis. Para este grupo, al que actualmente también se conoce como Aleph (en alusión a la primera letra del alfabeto hebreo), el fin del mundo está asociado con el surgimiento de una Tercera Guerra Mundial que será detonada por Estados Unidos. Recurriendo también al concepto bíblico del Armageddon, Asahara afirma que el fin de los tiempos llegará canalizado pro un devastador enfrentamiento nuclear y que solo unos cuantos se salvarán (obviamente refiriéndose a los seguidores de AS). Y precisamente en torno a la llegada del apocalipsis, el cual Asahara había fechado originalmente para 1997, fue que se suscitó el ataque con gas sarín en el sistema de transporte público subterráneo de Tokio. Al parecer la intención era desestabilizar al gobierno japonés para que el líder de Aum pudiese consagrarse como emperador y así comenzar con los preperativos para el fin del mundo.

Pero si bien el atentado de 2005 representó el clímax de la violenta faceta de este culto, lo cierto es que hubo múltiples episodios anteriores, en los que se vinculó al grupo con los asesinatos de líderes de sectas rivales y de personas que de algún modo amenazaban los intereses de la organización. Poco tiempo después del ataque con gas sarín, Asahara fue detenido junto con decenas de importantes miembros del grupo. Luego del proceso legal correspondiente, considerado por los medios japoneses como el “juicio del siglo”,  finalmente en Abril de 2006 se dictó sentencia de muerte para Asahara y para otros once miembros de la secta, aunque extrañamente aún no se ha confirmado su ejecución y tampoco se ha fijado una fecha para que esta se lleve a cabo.

Actualmente se calcula que el grupo debe reunir a poco más de 1,500 integrantes. Desde hace seis años las actividades de Aum Shinrikyo reciben vigilancia estrecha por parte de las agencias de investigación del gobierno. Sin embargo, todo parece indicar que con la muerte de Asahara la historia de esta organización terminó y con ello comenzó a cerrarse uno de los capítulos más turbios de la historia reciente de Japón, protagonizado por un grupo que reunía algunas de las principales características de la cultura de este país: espiritualidad, suicidio y anime, pero que desde un principio optó por catalizarlos en forma de una patológica violencia. Tal vez por eso algunos se refieren a Aum Shinrikyo como el lado oscuro de una entidad intrínsecamente japonesa.

Fuente: Pijamasurf

Joseph Goebbels y sus 11 principios de la propaganda nazi

El padre de la propaganda nazi fue Joseph Goebbels, responsable del Ministero de Educación Popular y Propaganda, creado por Adolf Hitler a su llegada al poder en 1933. Goebbels había sido el director de la tarea comunicativa del Partido Nazi y el gran arquitecto del ascenso al poder. Una vez en el Gobierno y con las manos libres para monopolizar el aparato mediático estatal, Goebbels prohibió todas las publicaciones y medios de comunicación fuera de su control, y orquestó un sistema de consignas para ser transmitido mediante un poder centralizado del, cine, la radio, el teatro, la literatura y la prensa. Era también el encargado de promocionar o hacer públicos los avisos del gobierno (…).

Se le atribuye mucho de propaganda moderna, entre ellos sus 11 principios:

1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3. Principio de la transposición. Cargar sobre los adversarios los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprenzión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.

6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto.Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a través de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorece al adversarios, también contraprogamando con la ayuda de los medios de comunicación afines.

10. Principio de transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa “como todo el mundo”, creando una falsa impresión de unanimidad.

Fuente 1: MPC Digital

Fuente 2: 1984

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El poder de la publicidad, una amenaza contra el individuo y el planeta

Publicación: 05/09/2011 
Autor: pijamasurf

La publicidad, que sostiene al sistema de consumo dominante, es una seria amenaza contra el ecosistema planetario, los recursos naturales y hasta nuestra individualidad, que al ser expuesta a la propaganda de la mente grupal se aleja de su autoconocimiento y autorrealización.

La ubicuidad de la publicidad hace que generalmente no reparemos en su efecto y en lo que significa para el orden de las cosas. A lo mucho consideramos sus mensajes como una molestia menor y zappeamos o bloqueamos instintivamente sus imágenes cuando navegamos por Internet o vamos por un horizonte urbano. Pero seamos consciente o no de su presencia, esta se filtra a lo más profundo de la psique colectiva e influye en el mundo que habitamos.

La era de los medios masivos de comunicación es también, indisociablemente, la era de la publicidad. Ya que la publicidad, una industria anual de medio billón de dólares, fondea la comunicación en todo el mundo, la información está en buena medida determinada por las grandes corporaciones que inyectan miles de millones de dólares a los consorcios mediáticos. Recordemos que en el sentido más básico la información es lo que programa nuestra realidad. Ahora bien, la publicidad sirve a una serie de intereses, el principal de ellos: la propagación de un estilo de vida.

Uno de los padres de la publicidad fue Ed Bernays (sobrino de Sigmund Freud), para quien la publicidad es un eufemismo de la propaganda (después de Goebbels este término fue relegado justamente como una estrategia de marketing de la misma publicidad). Bernays desarrolló una serie de conceptos que marcarían el destino de la publicidad, entre ellos el de “ingeniería del consenso” o “empoderamiento a través del consumo”, implementando el modus operandi fundamental de la asociación de un producto con el inconsciente (algo que tal vez aprendió de su ilustre tío). Actualmente, gracias a Bernays y a otros más, la publicidad es la propaganda del consumismo por todos los medios posibles. Más allá de un mensaje puntual de tal o cual producto, la publicidad promueve siempre el consumo y esto es algo que tiene serias consecuencias en el individuo y el planeta.

El profesor Justin Lewis, de la Universidad de Cardiff, ha escrito un notable ensayo sobre los peligros de la publicidad en el mundo actual, haciendo hincapié en que podemos estar acercándonos al punto en el que la publicidad se convierta en un serio peligro para el planeta.

Lewis advierte que la publicidad es el género principal de TV que vemos. Un espectador británico ve en promedio 48 comerciales de televisión al día; en Estados Unidos una persona se expone a 25 mil comerciales año. En Australia una tercera parte del tiempo de TV es publicidad; en Estados Unidos la cifra se acerca al 40%. Y si bien muchos de nosotros nos sentimos inmunes a la publicidad, ya que supuestamente tenemos criterio y somos analíticos, numerosos estudios muestran que el cine y la televisión penetran nuestro inconsciente afectándonos de diversas formas.

La multimillonaria industria de la publicidad sabe que para ser efectiva debe de emplear una serie de trucos o técnicas de persuasión, y para eso paga sueldos astronómicos a las personas más “creativas” del planeta —convirtiéndose en una especie de calamar vampiro de la creatividad. Algunas de las mentes que podrían ser las mejores de nuestra generación (si tan solo abandonaran la industria del marketing y la publicidad) queman sus neuronas buscando la manera de engañar a las personas para que compren un producto. De manera algo deleznable, en los rascacielos de las grandes urbes del mundo puedes ver a un grupo de creativos tomando LSD para invocar una “gran idea” que haga a tal candidato obtener más votos, o fumando Marihuana o quizás sirviéndose una “cuba” o un whiskey de su minibar para pensar en algo que te haga desear (sin saber por qué) comprar más Coca-Colas. Y así sucesivamente  mucha de la energía creativa de nuestro mundo se consume en un loop de circuito cerrado alimentando a la sociedad consumo. Esto sin contar que la mayoría del presupuesto que se destina a la producción de comerciales es inmensamente superior al presupuesto que se tiene para obras de creación artística, científica o educativa.

Mientras tanto, de manera taimada o solo ingenua asumimos que la industria publicitaria es esencialmente apolítica.

«La publicidad podrá ser individualmente inocente, pero colectivamente es el ala propagandística de la ideología consumista. La moral de las miles de diferentes historias que cuenta es que la única forma de asegurar el placer, la popularidad, la seguridad, la felicidad o la prosperidad es a través de comprar más; más consumo sin importar lo que ya tenemos», escribe el profesor Lewis.

Este mensaje que hace del santo grial de nuestra existencia una serie de productos que de alguna forma —si tenemos suficientes— nos harán cumplir nuestros sueños, aquello que vemos en las personas que aparecen en la TV y en las películas, es evidentemente una enorme falacia. Como indica Lewis, existen estudios que claramente marcan que no hay una conexión entre el volumen de objetos de consumo que una persona acumula y su bienestar. No solo no necesitamos un gadget o un nuevo cosmético para sobrevivir en un plano material ni en uno emocional, sino todo lo contrario: los objetos de consumo son muchas veces lo que nos permite no enfrentarnos con nuestra emociones, sumiéndolas en un plano inconsciente.

«La investigación muestra que una caminata en el parque, la interacción social o el trabajo como voluntarios hará más por nuestro bienestar que cualquier cantidad de “terapia de compras”. La publicidad, en ese sentido, nos empuja a maximizar nuestros ingresos en vez nuestro tiempo. Nos aleja de las actividades que nos dan placer y significado en nuestras vidas llevándonos a una arena que no nos puede proporcionar esto —lo que Sut Jhally llama “el mundo muerto de las cosas”», escribe Lewis en Open Democracy.

Aún más importante es el hecho de que, en un mundo finito,  nuestro ritmo de crecimiento de consumo es insostenible. Para el fin de este siglo, si seguimos consumiendo como lo estamos haciendo, la economía mundial tendrá que ser 80 veces más grande —y los recursos naturales del planeta lo sufrirán.

Además de amenazar el ecosistema, la publicidad es parte fundamental del programa cultural de la mente grupal: una transmisión memética que, sin aplicar un juicio de valor, nos moldea individualmente conforme a un paradigma establecido por aquella élite que se dedica a la ingeniería del consenso, para poder mantener el status quo. En cierta forma la publicidad es la forma en la que la clase dominante se comunica con las masas, una comunicación vertical, desde la cima de la pirámide electrónica hacia abajo.

«Si entendemos el mecanismo y los motivos de la mente grupal, entonces, ¿no sería posible controlar y regimentar a las masas, según nuestra propia voluntad sin que ellos lo sepan? La reciente práctica de la propaganda ha probado que es posible», escribió Ed Bernays en los albores fundacionales de la publicidad.

La publicidad actualmente, con la industria del infotainment, va más allá de los anuncios comerciales, penetra el contenido de la mayorías de los programas en los medios masivos, es en sí  misma el programa dominante:

«Este programa de deseo sexual incluye todas las cosas que se requieren para tener sexo: dinero, estatus, éxito, imagen, belleza, estar en forma, confianza, carisma social y otros. Todas estas cosas son deseables para nosotros de acuerdo con un fin especifico: tener sexo. La publicidad es un recordatorio constante de lo anterior, lo mismo que el porno. Actualmente los dos se han fundido: la publicidad es frecuentemente pornográfica y los sitios de pornografía (al igual que los de encontrar pareja) y sus anunciantes han inundado, literalmente, el Internet», escribe Aeolus Kephas, en Escritores del Cielo en Hades.

El mass media, con su masaje masivo de la psique, nos recuerda constantemente, en su fusión con la publicidad, todas las cosas que necesitamos para tener sexo, para ser felices o para conseguir nuestro sueños. Y de tanto recordárnoslo —la tautología que se vuelve verdad— nos implanta una especie de memoria y deseo ajeno, donde corremos el peligro de querer (e incluso conseguir) lo que todos quieren —y dejar a un lado el descubrimiento y la búsqueda del individuo, que solo puede ser él mismo, en su totalidad, si se desprende del colectivo y de la programación mental masiva.

Fuente 1: Open Democracy

Fuente 2: Pijamasurf

Zeitgeist: Propaganda para un Régimen Totalitario Global

Las imágenes de la toma de Trípoli, una falsificación mediática

Las imágenes de los rebeldes libios que supuestamente tomaron la capital del país han recorrido todo el mundo. Sin embargo, posteriormente han surgido dudas al respecto, ya que varios periodistas comenzaron a asegurar que se trata de grabaciones falsas.

Había que mostrar a las masas de rebeldes. Para eso construyeron decorados en Qatar dos semanas antes. Nosotros teníamos esa información, sabíamos que habían construido decorados de la Plaza Verde en Trípoli. Contrataron actores profesionales. Omar Jali interpretó increíblemente bien el papel del hijo de Gaddafi, Seif el Islam. Todo el mundo vio como los rebeldes detenían al hijo del coronel”, cuenta Marat Musin, miembro del Comité de Solidaridad con los pueblos de Siria y Libia.

La noche siguiente, el propio Seif el Islam apareció sano y salvo ante los periodistas extranjeros para desmentir la información sobre su arresto. “La OTAN y Occidente poseen altas tecnologías. Interrumpieron nuestra comunicación, mandaron mensajes al pueblo libio mediante las redes libias, cortaron la emisión de nuestros programas, emprendieron una guerra electrónica para generar caos y miedo en Libia”, dijo.

Pero ya era tarde para dar explicaciones y las ventajas que sacaron los rebeldes quedaron al descubierto. El Consejo Nacional de Transición (CNT) libio reconoció luego que la noticia falsa de la detención de Seif al Islam facilitó el avance rebelde en Trípoli. Según el primer ministro del CNT, Mahmoud Jibril, desde la aparición de dicha información 11 países reconocieron al Consejo como representante legítimo de Libia.

Por otro lado, el régimen de Gaddafi también tiene sus trucos para no decir toda la verdad. Según sus seguidores, el coronel nunca abandonó Trípoli. Pero, cuando los rebeldes tomaron el complejo residencial y militar de Bab el Aziziya, ubicado en el centro de Trípoli, no hallaron ni un rastro de su inquilino.

Vivimos en tiempos en los que a muchos no les cuesta nada falsificar la información. Por eso cada uno tiene que pensar con su propia cabeza y aprender a discernir. Hoy día es imposible creer en lo que ves. Internet se ha convertido en una parte importante de los conflictos bélicos. La guerra informativa va acompañada de la guerra real”, comenta Iván Zasurski, profesor de la Universidad Estatal de Moscú.

Durante la agresión georgiana sobre Osetia del Sur en el año 2008, Rusia se convirtió en objetivo de una serie de mentiras. Los tanques georgianos fueron mostrados por los medios de comunicación occidentales como si fueran carros rusos. En la cadena CNN aparecieron imágenes de las destrucciones que provocó Georgia en Osetia del Sur como si las hubiera causado Rusia en la ciudad de Gori. Una vez más el espectador fue víctima de un engaño.

Los medios que siguen sólo una parte del conflicto no reflejan la realidad bélica. Esta es la opinión del José Gabilondo, profesor de derecho de la Universidad Internacional de Florida, que además afirma que los periodistas pierden la objetividad cuando participan en la creación de una realidad paralela. “Vimos una intensificación de la mediatización de la guerra durante la operación Tormenta del Desierto. A partir de ese momento uno se da cuenta que se ha perdido la frontera entre lo mediático y lo real”, comenta.

Fuente 1: Russia Today

Fuente 2: 1984

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Estallido en Londres: Ensayo de “terrorismo social” para criminalizar las protestas masivas

(IAR Noticias) 14-Agosto-2011

¿A quién le sirve una turba de violencia callejera anárquica? Una pregunta básica que seguramente se formularon los expertos y estrategas de “guerra psicológica” que diseñaron y aplicaron en Londres las nuevas tácticas orientadas a direccionar y conducir protestas y estallidos sociales urbanos, con objetivos establecidos por el poder dominante. Se utilizan las mismas técnicas de aprovechamiento político del “terrorismo islámico”, exportadas y proyectadas mediáticamente en el plano interno (a nivel psicológico) como “terrorismo social”. Una estrategia dirigida a dividir la protesta social (entre “pacifistas” y “violentos”) y a preparar las bases operativas de la “democracia blindada” para contener y reprimir los estallidos sociales (legítimos) de hambrientos, marginales y desocupados que se avecinan como desenlace de la crisis del sistema capitalista con epicentro en Europa y EEUU.

Por Manuel Freytas (*)
manuefreytas@iarnoticias.com

Se utiliza la vieja y probada fórmula táctica de “crear un problema, y luego aportar una solución“. En Londres, por ejemplo, el problema son los “vándalos, depredadores y violentos” que protagonizaron cuatro días de disturbios con incendios y robos a los comercios y empresas barriales.

La solución (aportada por el poder), consistió en el despliegue de más fuerzas policiales destinadas a la represión, y una propuesta del gobierno británico para incluir a las fuerzas armadas en los dispositivos del control interno dentro de un nuevo marco de legislación más dura para prevenir y combatir las protestas sociales “violentas“.

Desde el punto de vista del impacto (y uso) mediático y social, los incidentes de Londres sirvieron para “demonizar” (como delincuentes violentos) a los sectores más marginales de la periferia, y la a vez permitieron “victimizar” a las fuerzas que participaron de la represión que causó 4 muertos y centenares de heridos.

De la misma manera como el “terrorismo islámico” tras el 11-S fue utilizado como justificativo para invadir países (Irak y Afganistán) y para un redimensionamiento y reequipamiento de las fuerzas armadas, de inteligencia y seguridad de EEUU y Europa, el ensayo de “estallido social” en Londres, traza un módulo experimental para el reforzamiento de los aparatos de represión y control de los sectores más marginados.

La trama del estallido en Londres

A diferencia de los “indignados” (estudiantes y clase media) de España, los estallidos de Londres fueron inicialmente detonados y protagonizados por jóvenes marginales de los barrios más carenciados, con altos índices de desocupación y pobreza, tras la muerte de un joven negro por la policía. Un incidente (manipulado por la policía) que sirvió de clara provocación para incitar la reacción de los jóvenes.

¿Quienes fueron las victimas y perjudicados?

Pequeños y medianos comercios y empresas de clase media (las grandes corporaciones y bancos fueron preservados). Llamativamente, la city londinese y sus grandes estructuras comerciales y turísticas no fueron impactadas por los saqueos y disturbios con incendios. El “daño” (anárquico) de los disturbios fue orientado a perjudicar a una capa amplia de la clase media, cuya opinión fue utilizada masivamente por los medios británicos para “demonizar” y calificar de “criminal” la protesta en consonancia con el gobierno. La pauta lo da un “experto” citado por The Guardian. “El objeto de deseo cuya ausencia es más violentamente resentida son variados, y su número y la tentación por tenerlos crece cada día. Y así crece la ira, la humillación, el desprecio y el rencor que suscita no tenerlos. Saquear tiendas y prenderles fuego, deriva de ese impulso“, señaló el “especialista” en un justificativo psicologista del “acto criminal“.

¿Quienes fueron los victimarios?

El núcleo detonante de los robos y disturbios fueron marginales veinteañeros, pero luego se prendieron desocupados de clase media y estudiantes. O sea que legítimamente hubo causas de marginalidad y desempleo. Pero las protestas no tuvieron consignas políticas (estallido de “violencia pura“). Lo que dio argumentos al gobierno y la policía para calificar a los manifestantes como “criminales y ladrones“, consiguiendo adhesión social masiva para la represión. El experto de The Guardian, el profesor Pitts (en una clara muestra de “criminalización” de los incidentes), señaló que los barrios donde se han registrado los peores disturbios, como Tottenham y Hackney en el norte o Brixton en el sur, coinciden con los lugares donde la policía ha detectado la presencia de pandilleros.

¿Quienes fueron los beneficiarios?

El poder (sistema y gobierno) y las fuerzas de seguridad que (mediante el tratamiento criminal del conflicto y sus protagonistas) se “victimizaron” frente a la sociedad británica, consiguiendo consenso y apoyo para fortalecer el aparato represivo y conseguir leyes para “criminalizar” las protestas argumentando combatir la “violencia y la criminalidad“. Utilizando necesidades, instintos y reacciones sociales legitimas, como el desempleo y la frustración social, los servicios y unidades de “guerra psicológica” británicos, utilizando las redes de Internet y la telefonía móvil, manipularon y direccionaron la protesta social hacia la anarquía delincuencial y sin ningún objetivo de reivindicación social.

La estrategia con el “terrorismo social”

De esta manera, en Londres, y así como existen los atentados de “falsa bandera” (contenidos en el “terrorismo internacional” manipulado por la CIA y la inteligencia occidental) ahora, y con epicentro inicial en las llamadas “revoluciones árabes“, nacieron las protestas y estallidos sociales de “falsa bandera” experimentados y luego exportados desde Medio Oriente y África a las grandes metrópolis centrales europeas.

Probada y estadísticamente, el sistema imperial dominante utiliza el “terrorismo islámico” para disciplinar el “nuevo orden” global y conseguir justificación y consenso internacional para las invasiones militares por conquista de mercados y de recursos estratégicos como el petróleo, la energía, el agua y la biodiversidad cuyas reservas se agotan en el planeta.

También probada y estadísticamente (así quedó demostrado en Londres), el sistema ya utiliza los “estallidos sociales” o protestas violentas (organizados y manipulados por las redes de Internet y la comunicación por telefonía celular) con dos objetivos bien precisos:

A) Desestabilizar gobiernos o regímenes, como primer paso para justificar una intervención militar o cambio de régimen. Como primer caso puedee citarse como ejemplos más emblemáticos las “revueltas populares” de Egipto, y Túnez. Y como segundo, Libia y Siria (y potencialmente Irán) donde las “protestas populares” van derivando en una “rebelión armada” contra el régimen, y posteriormente en una intervención militar (invasión) internacional contra el país. El objetivo es un cambio de régimen y el apoderamiento del mercado y los recursos estratégicos del país.

B) Utilización de los “estallidos” violentos o protestas sociales dentro de las propias potencias centrales para generar consenso social y justificación para reforzar los aparatos represivos internos (policiales y militares) e impulsar nuevas legislaciones de mayor control y criminalización de las protestas sociales.

En este escenario, y siguiendo los objetivos del poder capitalista del cual forma parte, el aparato mediático oficial, británico e internacional, coincidió en calificar los incidentes sociales en Londres como “anárquicos, delincuenciales y carentes de objetivos de reivindicación social“.

En primer lugar, el objetivo (claro y emergente) apunta a separar las “protestas violentas” (la “violencia anárquica y delincuencial“) de las “protestas civilizadas” (las movilizaciones con “reivindicación social“), con la finalidad de dividir a la clase media de las clases bajas y marginales más vulnerables y afectadas por el desempleo, los ajustes y la suba de los alimentos. O sea, dividir (con carácter clasista) la protesta social para su mejor represión y control.

En segundo lugar, en Londres se puso en marcha una estrategia dirigida a dividir la protesta social (entre “pacifistas” y “violentos“) separando a los sectores medios de los estallidos sociales protagonizados por hambrientos, marginales y desocupados que ponen al sistema en riesgo de “ingobernabilidad“.

En tercer lugar, preparar la batería doctrinaria y operativa de una “democracia blindada” (sustentadas en la clase media y alta incluidas) para prevenir y reprimir los levantamientos sociales masivos que se aproximan como desenlace de la crisis global del sistema capitalista.

Fuente: IAR Noticias

(*) Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

Más artículos:

Carta INWO “Matar por la Paz”

Posted in cartas inwo por Gonzalo Fernandez en agosto 3, 2011
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Carta INWO "Matar por la Paz"

Destruye los Grupos Violentos, y controla Grupos Pacíficos, en cualquiera de las siguientes combinaciones:

Destruye 2 Violentos, controla a 6 Pacíficos.

Destruye 3 Violentos, controla a 5 Pacíficos.

Destruye 4 Violentos, controla a 4 Pacíficos.

Destruye 5 Violentos, controla a 3 Pacíficos.

Destruye 6 Violentos, controla a 1 Pacífico.

Este Goal no puede ser combinado con otros Goals de ninguna manera.

La Ideología Facebook

Por José Steinsleger

Internet es una tecnología y Facebook un programa que la usa. Las tecnologías surgen de equis necesidad, y los programas, de equis propósito. Si de veras necesitamos de muchos amigos, si realmente nos resulta indispensable localizar a la novia de ayer o al compañerito de primaria, adelante… ¡Facebook!

Cuando siendo adolescente pateaba las calles de una gran ciudad y ejercitaba la concentración mental para asesinar al director de mi escuela, solía detenerme en los escaparates de las librerías. Un libro que estaba en todas llamaba mi atención: Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie.

A pesar del exultante cintillo que lo recomendaba (¡millones de copias vendidas!), nunca lo compré. Me bastó abrirlo y leer la primera recomendación para constatar que la obra iba contra mis ideales: “No critique, ni condene, ni se queje“.

En el ciberespacio hay redes y… telarañas. Internet es una red (de redes), y Facebook una telaraña (de personas). Internet vincula, Facebook captura. Ambos sistemas enlazan. Sólo que Internet fue diseñada con fines públicos y Facebook, así como el libro de Carnegie, manipula lo público con fines privados.

¿Qué ideología profesaban los jóvenes de la Universidad de Stanford que a finales de los sesenta exploraban las potencialidades de la red? Digamos que el proverbial pragmatismo de la elitista democracia yanqui los invitó a responder una puntual petición del Pentágono: crear un sistema de comunicación descentralizado, capaz de resistir un ataque nuclear.

Como el proyecto no mencionaba que el sistema evitara la censura (o que se inspirara en la igualdad de derechos entre las fuentes de información), el Estado no reparó si los investigadores apoyaban la guerra de Vietnam o acudían a recitales para cantarle We shall overcome a Ronald Reagan, gobernador de California. Licencias del american way, que no volverán.

Internet fue concebida con el espíritu desinteresado de una comunidad de científicos, y Facebook surgió de la traición de Mark Zuckerberg a los amigos que, junto con él, diseñaron el programa para hacer amigos. Una historia que Ben Mezrich contó en Multimillonarios por accidente (Planeta, 2010) y que los reacios a la lectura pueden apreciar en La red social, la buena y simplona película de David Fincher (2010).

Zuckerberg es el dueño de Facebook (el hombre del año según la cavernícola revista Time), y Peter Thiel (inventor del sistema de pago electrónico PayPal) opera como piedra angular de su ideología. Por motivos de espacio, remito a Google el perfil de este ciberdinosaurio del mal. De mi lado, me detengo en René Girard (1925), filósofo y antropólogo francés, y alter ego de Peter Thiel.

En Julio de 2008, en una revista de la derecha mexicana que presume de libre (y no menos manipuladora que Time), se dijo que “…la teoría antropológica de René Girard empieza a ser considerada la única (sic) explicación convincente sobre los orígenes de la cultura“. ¿Cuál sería esta ignota teoría? Nada menos que la vapuleada mímesis del deseo que, según Girard, configuramos gracias a los deseos de los demás.

Las piruetas intelectuales de Girard rinden tributo a sicólogos racistas, como Gustave Le Bon (1841-1931), y encajan en la mentalidad de tipos como Thiel: la gente es esencialmente borrega y se copia una a otra sin mucha reflexión.
El sitio Resistencia Digital (RD) puso el ejemplo de la burbuja financiera: cuando Bill Gates compró parte de las acciones de Facebook, los tigres de Wall Street dedujeron que valía 15 veces más.

El segundo inversionista de Facebook se llama Jim Breyer (miembro de la junta de Walmart) y el tercero es Howard Cox, de In-Q-Tel, ala de inversión en capital de riesgo de la CIA. El Proyecto Censurado (iniciativa de la Universidad de Sonoma State, California, que ventila los temas que ocultan los medios) dice que la FBI recurre a Facebook en remplazo de los Infragard creados durante el primer gobierno de W. Bush: 23 mil microcomunidades o células de pequeños comerciantes patrióticos, que ofrecen los perfiles sicopolíticos de su clientela.

Facebook y su experimento de manipulación global acabaron con las teorías conspirativas. Por izquierda y derecha, millones de personas, que en principio estiman la democracia y la libertad (valores que para Thiel son incompatibles), parecen no reparar en que la privacidad es un derecho humano básico.

Atrapados en la cultura neoliberal (auténtica red de redes), gobiernos, instituciones y usuarios le entregan a Facebook redes de contacto, relaciones, nombres, apellidos y fotografías que se prestan al reconocimiento facial, la geolocalización móvil, la estadistica ideológica y los perfiles de mercado y sicológicos.

En ese sentido, Facebook es un subproducto ideológico de la imparable metástasis totalitaria que se expande en Estados Unidos. En lugar de las ambidextras obsesiones del púdico George Orwell, Facebook se nutre de la profecía que Jack London describió en El talón de hierro (1908): la instauración de un Estado policiaco, plagado de alcahuetes anónimos

Fuente 1: La Jornada

Fuente 2: 1984

Artículo relacionado:

La evidencia muestra que el ataque terrorista de Noruega fue una bandera falsa

Kurt Nimmo

Antes de los acontecimientos en Noruega, el Departamento de Seguridad Nacional dio a conocer un video de propaganda que caracterizaba a estadounidenses blancos de clase media como  terroristas y  miembros de Al Qaeda blancos, un término diseñado  para combinar la imagen creada por la CIA del grupo terrorista islámico y los “extremistas de derecha” en los Estados Unidos.

El video de la DHS es parte de la campaña histérica del  gobierno “Ve algo, diga algo”  y que en su informe en 2009 que se filtró a los medios de comunicación, designa a los liberales y los defensores de designación de la Segunda Enmienda como terroristas y extremistas de derecha.

El presunto autor del atentado de Noruega  se describe como un extremista de derecha y  antiguo miembro de un partido político popular que se considera a sí mismo como un “partido del pueblo libertario“, con una ideología basada en el liberalismo clásico.

Anders Behring Breivik era a la vez  miembro del Partido del Progreso, de acuerdo con informes de prensa. Fue miembro desde 2004 hasta 2006 y en su partido de la juventud desde 1997 hasta el año 2007.

El Partido del Progreso se  identifica como una organización libertaria populista y su principal objetivo declarado es la reducción de  impuestos y la intervención del gobierno. El CFR dice que el Partido del Progreso y los partidos políticos similares en Suecia y Finlandia representan un movimiento Tea Party europeo en aumento. En los EEUU, el Tea Party se ha opuesto a los rescates de los banqueros por el gobierno y ha hecho un llamamiento para poner fin a la Reserva Federal.

La UE, el FMI y los banqueros internacionales están preocupados por el creciente populismo en Europa. “El aumento del populismo político en Europa, impulsado por la ira pública sobre el impacto de la crisis financiera, amenaza con hacer que la solución de los problemas de la zona euro como la deuda sea cada vez más difícil“,  reportó en Abril Reuters.

Millones de europeos se oponen a que asalten sus arcas para pagar la deuda ideada por los banqueros y convirtiendo un gran número de partidos políticos como el de Verdaderos Finlandeses (The True Finns).

El tablón principal de la campaña de Verdaderos Finlandeses es la oposición a la financiación de un plan de rescate para Portugal. En Abril, el grupo finlandés salió de una relativa oscuridad y se instaló en el centro de la atención política. Su repentina popularidad sorprendió al establishment europeo.

El ataque de falsa bandera de Noruega llega debido al crecimiento del populismo en Alemania, el mayor contribuidor de la deuda artificial en Europa .

Los políticos del establishment en Alemania han rechazado un segundo plan de rescate. “Lo hicimos una vez, y no podemos hacerlo por segunda vez, simplemente no podemos“, dijo Jochen Sanio, presidente del supervisor de mercados financieros aleman BaFin. Sanio dijo que si el gobierno asalta el tesoro alemán de nuevo los “contribuyentes nos colgarán a todos nosotros“.

La UE y la clase política europea están en deuda con los banqueros y sus “libre mercado” – así como la libertad de saquear una y otra vez – las políticas neoliberales han sacado todas las paradas en un esfuerzo por aplastar la resistencia a los rescates sin fin diseñada para romper economías locales y destruir la soberanía nacional.

No es un error que los medios corporativos estén comparando a Anders Behring Breivik y Timothy McVeigh. Horas después del ataque terrorista, la radio y televisión pública de Noruega NRK citando a Tore Bjorgo de la Escuela de Policía de Oslo,  dijo que el ataque se parecía a la explosión del edificio federal en Oklahoma City. El ataque de 1995 atribuido a Timothy McVeigh matando a 168 personas.

Bjorgo mencionó a los Diarios de Turner, la novela “anti-gobierno” escrita por William Pierce Lutero, el ex líder de la organización nacionalista blanco Alianza Nacional. La novela se presentó como evidencia durante el juicio de Timothy McVeigh, el chivo expiatorio puesto por agentes del gobierno para ser acusado del atentado.

El atentado de Oklahoma City fue un caso de bandera falsa usado para lanzar varios aspectos draconianos de la policía estatal en la década de 1990. Tras el ataque, el Congreso aprobó a instancias del entonces presidente Clinton una serie de propuestas de seguridad nacional que construyó la fundación y los antecedentes establecidos por la Ley Patriota en respuesta a los ataques del 11 de Septiembre de 2011.

Además de establecer una base para la llamada legislación antiterrorista, el atentado de Oklahoma City se utilizó para satanizar al movimiento patriota que se formó en respuesta al ataque del gobierno a la Rama de los Davidianos en Waco el 19 de Abril de 1993.

Los ataques de bandera falsa seguido por campañas de propaganda intensa es uno de los varios métodos utilizados por el gobierno para neutralizar la oposición política.

Breivik es, obviamente, un chivo expiatorio de una operación Gladio para destruir a la oposición política que está en contra de los banqueros. Operación Gladio fue una “estrategia de tensión“, ideada por la elite que empleaba el terrorismo – el asesinato y los atentados – para desacreditar a los opositores políticos en Europa. Fue puesta en marcha por la CIA, en parte, con ex-miembros de la policía secreta de Mussolini.

En los próximos días, podemos esperar más acontecimientos de bandera falsa. Estos serán utilizados por los medios corporativos para presentar a los opositores de la estafa bancaria como terroristas asesinos de niños. Para la élite global, los asesionatos en masa culpando de ellos a los opositores políticos es un instrumento legítimo en su plan para acabar con la economía nacional e instalar un gobierno mundial totalitario y un sistema bancario de corte neofeudal.

Fuente 1: Infowars

Fuente 2: Chemtrail Sevilla

Fuente 3: Movimiento Anti NWO

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