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Científica de Tucumán había descubierto antes que la NASA organismos que podrían vivir en un medio extraterrestre

La bióloga tucumana María Eugenia Farías y su equipo descubrieron estromatolitos -asociaciones de bacterias con algas y minerales- vivos en un ecosistema único, a 3000 m de altura, en Salta.

La científica del Conicet había dado una nota a CONTEXTO en Octubre del año 2009 anunciando el acontecimiento.

Los hallazgos se dieron en lagunas de Socompa y Tolar Grande.

Los estromatolitos, formaciones rocosas orgánicas que “inventaron” la fotosíntesis hace 3.400 millones de años y propiciaron la formación de la capa de ozono, son considerados clave para la evolución de la vida en la tierra, de hecho son la delicia de los geólogos, que los estudian como fósiles.

Los hallaron vivos, dado que son estromatolitos modernos que se desarrollaron porque encontraron un ambiente similar al de aquella época. El descubrimiento es de gran interés científico porque significa un laboratorio natural para estudiar el inicio de la vida y una guía para el futuro.

La científica, de 41 años, trabaja en el PROIMI (Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos) CCT-Tucumán (Centro Científico Tecnológico-Tuc) -dependiente del CONICET– donde esta a cargo del Laboratorio de Investigaciones Microbiológicas de Lagunas Andinas (LIMLA-www.limla.com.ar) y desde hace seis años recorre junto a sus becarios lagunas del altiplano, desde Jujuy hasta La Rioja.

La última campaña, a la que califica como la más “larga y arriesgada” fue la que permitió el hallazgo, en Febrero: “Hace 3.500 millones de años los estromatolitos liberaron O2 (oxígeno) a la atmósfera, crearon la capa de ozono, transformando un planeta hostil en un ambiente apto para la vida como la conocemos hoy. A partir de su aparición, eclosionó la diversidad, la vida, la evolución y todo lo que conocemos hoy.  Hay pocos lugares en los que se los pueden encontrar vivos, pero este tiene la particularidad de estar a gran altura y, por lo tanto, estar más expuesto a radiación UV (ultra violeta) y menos tensión de O2, por lo tanto, el ambiente es el más similar a la tierra en los inicios de la vida.  Encontrarlos vivos no sólo interesa a la microbiología sino también a la astrobiología, que es el estudio de la vida en otros planetas”.

Farías explica que las condiciones desérticas, la alta radiación UV y la baja tensión de oxígeno que se dan en nuestra puna son también lo más similar a Marte que hay en la Tierra. “Qué mejor lugar para hacer los primeros ensayos de astrobiología que en el más parecido a Marte”, reveló.

Fuente 1: Contexto

Fuente 2: El Blog de Tony

Un huerto en el espacio

Por Teresa Guerrero

Los astronautas del futuro tendrán que ser capaces de cultivar alimentos frescos a bordo cuando se embarquen en misiones de muy larga duración. Uno de los principales objetivos de la carrera espacial es llegar a explorar otros planetas, para lo que será necesario emprender viajes que podrían durar varios años.

Mientras tanto, los científicos ensayan en la Estación Espacial Internacional (ISS) cómo producir estos alimentos. El astronauta Paolo Nespoli comenzará a mediados de Febrero un nuevo experimento para cultivar plantas, según explica la Agencia Espacial Europea (ESA).

Un grupo de estudiantes de entre 12 y 14 años participarán desde la Tierra llevando a cabo sus propios experimentos. El proyecto se llama ‘un invernadero en el Espacio‘ y ha sido desarrollado por el Directorado de Vuelos Tripulados de la ESA.

Un experimento de 10 semanas

El invernadero, que ha sido especialmente diseñado para esta misión, será instalado en el laboratorio Columbus de la ISS.

Alberga varios ejemplares de una planta llamada ArabidopsisArabidopsis thaliana‘, que serán regados y cuidados por la tripulación durante las 10 semanas que durará el experimento. En este periodo, Nespoli observará el ciclo de vida de una planta con flor. Las fotos y los vídeos se colgarán en la página web de la misión MagISStra.

Los experimentos llevados a cabo en los últimos años muestran que algunas plantas, como los Líquenes, son capaces de sobrevivir a la radiación espacial. Durante el experimento Expose-E, que comenzó en 2008, los astronautas colocaron cientos de muestras biológicas y bioquímicas en el exterior del laboratorio Columbus de la ISS. Algunas de las muestras permanecieron expuestas al vacío espacial. Otras fueran colocadas en un ambiente que simulaban las condiciones de la atmósfera marciana.

Entorno hostil

Los astronautas comprobaron que la especie de LiquenXanthoria elegans‘ no sólo sobrevivía al vacío, a la radiación y a las extremas temperaturas sino que prosperaba en este ambiente tan hostil.

El pasado mes de Mayo, ocho contenedores con semillas de ‘Arabidopsis thaliana’, partieron rumbo a la ISS con el objetivo de investigar cómo crecen las plantas en ausencia de gravedad y los procesos moleculares que lo regulan. Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) participaron en el experimento.

Llegar a construir invernaderos en condiciones tan inhóspitas como se dan en la Luna, Marte y otros planetas será un paso muy importante en la carrera espacial. Sin embargo, estos experimentos también tendrán numerosas aplicaciones en la Tierra. Por ejemplo, los astronautas de la ISS han llevado a cabo investigaciones con semillas de Jatropha curcas, una planta tropical que podría ser útil para producir nuevos biocombustibles.

Fuente: El Mundo

Un volcán que pudo ser habitable en Marte

Por Rosa M. Tristán

El clima en Marte cambió brutalmente hace unos 3.500 millones de años y pasó de ser relativamente caliente y húmedo a ser árido y frío. Así lo asegura un equipo de geólogos planetarios en la Universidad de Brown (Estados Unidos), que ha descubierto que la gran cantidad de un mineral depositado en un cono volcánico marciano demuestra que en aquel lejano pasado el planeta rojo tuvo microambientes que fueron habitables.

Los datos sobre la composición del cono, en la caldera Nili Patera, fueron recogidos por la sonda de la NASA Mars Reconnaissance Orbiter, que permitieron identificar un mineral hidratado (sílice) que indica que hubo agua en algún momento. Es, hasta ahora, la evidencia más clara de que en Marte un ambiente hidrotérmico, como una fumarola de vapor.

Según los científicos, estos ambientes podían haber sido idóneos para formas de vida primitiva como la que hubo en la Tierra, según J.R. Skok, primer firmante del trabajo en la revista ‘Nature Geoscience‘. “Si hubo vida allí, éste sería un buen mortuorio microbiano prometedor para encontrarla“, ha señalado.

Hasta ahora, ninguna investigación ha podido concluir si en Marte hubo vida en el pasado, aunque hallazgos como éste añaden pruebas de que si hubo lugares y momentos en los que podría haber existido en forma microbiana. Es el caso de este depósito volcánico, en una zona llamada Syrtis Major.

Otras concentraciones de sílice hidratado ya se habían encontrado en 2007 por Rover Spirit, aunque éste es el primer hallazgo intacto con el mineral original. El cono se levanta unos 100 metros del piso de la caldera Nili Patera. Antes de que se formara, la lava fluyó por los llanos. El cono habría crecido de flujos posteriores del magma subterráneo, que entró en erupción. “Es como un libro de historia: podemos leer cómo surgió todo el sistema volcánico en el pasado“, asegura Jonh Mustard, coautor del trabajo.

El enfriamiento y la solidificación de la mayor parte del magma concentraron su sílice y agua. Las observaciones de las cámaras de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter revelaron depósitos brillantes cerca de la cumbre del cono. Los investigadores de Brown colaboraron con Scott Murchie, de la Universidad John Hopkins, para analizar estas exposiciones brillantes con un espectrómetro que está en órbita, el CRISM.

El sílice se puede disolver, transportar y concentrar con agua caliente o vapor. El compuesto hidratado detectado por el espectrómetro en las localizaciones ascendentes indica que las fumarolas que surgían del calor subterráneo crearon los depósitos. De hecho, en Islandia existen depósitos de sílice en torno a respiraderos hidrotérmicos que son muy parecidos a los marcianos. “La zona habitable habría estado dentro y junto a los conductos que llevan el agua caliente“, según Murchie.

Fuente: El Mundo