Gonzalo Anti New World Order


Top 10 métodos modernos de control mental de las masas

Publicación: 20/01/2011 
Autor: pijamasurf

La religión New Age, armas psicotrónicas, programación predictiva, futbol, frecuencias electromagnéticas, la Matrix, estelas químicas… son algunos de los métodos con los que la civilización moderna es hipnotizada por los brujos invisibles en la cima de la pirámide tecnotrónica.

¿Somos parte de un lavado de cerebro masivo que nos lleva a ser una civilización de autómatas consumistas, algo muy conveniente para las grandes empresas y conglomerados que crean productos innecesarios y controlan  y explotan los recursos del planeta? ¿O esto es solamente la naturaleza de ser, por definición, seres culturales, inmersos en un contexto tecnocapitalista, influidos por nuestro alrededor, seres tanto miméticos como meméticos en un mar de información sin que nadie manipule las olas?

Es difícil responder tajantemente, como sucede en estos casos lo más probable es que sí existan algunos grupos que buscan controlar la mente de las masas para enriquecerse o algún otro fin más oscuro (¿estilo Matrix donde los humanos son cultivados como alimento informático?), pero que no haya un plan único y todo-abarcante que controle nuestro destino individual ni colectivo -es probable que estemos también moviéndonos entre el caos y lo insondable –un amo que no tiene manos ni mente, que sólo es-. De cualquier forma es divertido como ejercicio para fomentar la imaginación o como herramienta de conciencia –sin rayar en la conspiranoia demasiado-  revisar algunas de las formas en las que tal vez estemos siendo programados inevitablemente por la colectividad de nuestra cultura y/o por un despreciable grupo de banqueros vampíricos que busca robarte la voluntad y la inteligencia para que seas un esclavo bien portado.

1. Educación

Aunque esta es la forma más obvia de control mental, es también probablemente la más insidiosa. Todos sabemos que lo que aprendemos en nuestra infancia y juventud tiende a grabarse en nuestra psique y en cierto modo determina nuestro futuro. En este sentido la agenda podría ser pegar primero es pegar dos veces, creando un programa madre de lo que es la realidad y que no es admisible, limitando el espectro por el cual podremos navegar el resto de nuestras vidas.

Si bien cada país edita aquello que considera que los niños deben de aprender y en este sentido edita la historia política y del conocimiento humano, una de las constantes de los sistemas educativos en el mundo es que están basados en un método que favorece el almacenamiento de información  y no la reflexión; a los alumnos se les enseña que las cosas son de una sola forma y que cuestionar lo que se les dice merece ser castigado, de esta forma adormeciendo la verdadera curiosidad y el pensamiento individual (algo que resulta bastante práctico cuando quieres evitar que cuestionen la autoridad o que se den cuenta que la construcción del paradigma que rige la sociedad es un castillo de naipes que no se afianza en una poderosa estructura de verdades comprobables y constantes, las cuales justifican, en su nombre, la represión a la que los niños son objeto). El ejemplo en la cultura popular de The Wall sigue siendo una buena ilustración de la generación de mentes uniformadas a través del sistema educativo, reclutas capaces de recibir ordenes y automatizarlas. Hasta cietrto punto soldados que defienden sin saberlo el sistema dominante.

Ver también el libro Deliberate Dumbing Down, sobre el sistema educativo de Estados Unidos.

2. La publicidad y la propaganda

Estas son justamente las armas que tiene el sistema dominante –capitalista, consumista y muchas veces fascista- de perpetuarse reforzándose en la mente de los habitantes del planeta de una forma inconsciente. El padre del marketing, Edward Bernays, escribió en su libro Propaganda que “la propaganda es el brazo ejecutivo del gobierno invisible”. Mientras que los marketingeros y publicistas no aceptarían fácilmente que trabajan en la industria de la propaganda -seguramente nos disparararían un término supercool más adecuado para su autopersuasión- la realidad es que esto es lo que son. Son los promoters, consciente o inconscientemente, de un sistema que para sobrevivir  -para que “la economía siga creciendo”, para que el mundo siga “progresando”- necesita explotar al planeta Tierra y a miles de millones de personas.

El gurú Ed Bernays llama a la propaganda, ese sinónimo de publicidad satanizado por los Nazis, “la ingeniería del consentimiento” y nos dice: “Si entendemos el mecanismo y los motivos de la mente grupal, entonces ¿no es posible controlar y regimentar a las masas, según nuestra propia voluntado sin que ellos lo sepan? La reciente práctica de la propaganda ha probado que es posible”. Bernays, sobrino de Freud, combina la teoría del inconsciente de su ilustre tío con el condicionamiento de Pavlov, ligando los deseos al inconsciente para condicionar respuestas.

Otra de las formas en las que opera la propaganda es sin duda através de los medios de comunicación, particularmente a través del entretenimineto y del periodismo. Uno de los intelectuales más respetados de Estados Unidos fue Walter LippmanLippman creía que la sociedad debía de ser gobernada por “una clase especializada cuyos intereses iban más allá de la localidad”, (algo similiar a lo que hoy en día  son los expertos en los programas de TV, los “pundits”). Lippman veía al periodismo como un “trabajo de inteligencia” (no se refiere a que los periodistas deban de ser inteligentes, sino que es parte del aparato estatal de inteligencia), que debe darse en cercanía con los hacedores de la política pública.

Unas palabras cálidas de Bill Hicks para los publicistas:

3. La programación predictiva

Esta es una de las más interesantes y controversiales formas de control mental, en la que las películas y los programas de TV operan como brujería electrónica o autoprofecías. Según esta teoría los medios son usados para condicionar a las masas sobre cambios sociales planeados por nuestros líderes, para que cuando estos cambios se implementen sean recibidos como “una progresión natural” dentro del zurcido invisible del espacio mediático en el que estamos inmersos y de esta forma  se disminuya la oposición a estos cambios. La idea es que de esta forma se propaga una infalible ilusión de que así será el mundo y así nosotros lo creamos, más allá de que esto fuera a suceder o no. La incepción de una idea cultural dominante. Un programa de TV hoy en día puede ser la sustancia de una profecía.

Entre la programación predictiva se citan ejemplos de cómo el transhumanismo –la fusión entre las máquinas y los hombres- está siendo preprogramada en los medios con películas de ciencia ficción como Terminator y en la música con la conspicua estética transhumanista de artistas como Beyonce y los Black Eye Peas que hacen a los robots sexies.

Otra de las supuestas  agendas de programación predictiva es la que tiene que ver con la preparación del terreno para la existencia de los extraterrestres o el anuncio de que ya están aquí. Este anuncio podría ser una fabricación para crear una nueva religion, pánico, idolatría u otro tipo de estados mentales favorables para el control mental, según sugieren algunas personas como el fallecido William Cooper. Estaríamos viendo un arsenal de películas de extraterrestres para que posiblemente cuando se decida orquestar “un evento extratererstre” lo aceptemos como algo natural.

Hollywood es la varita mágica (“holly” es un árbol, y “holy” sagrado) que ha sido usada para hechizar al público sin su sospecha. Cosas o ideas que de otra forma serían consideradas bizarras, vulgares, indeseables o imposibles son implantadas en estas películas en regiones de fantasía. Cuando el espectador ve estas películas su mente está abierta a la sugestión y el proceso de condicionamiento empieza. Estas mismas películas, que son diseñadas para programar a la persona promedio, pueden darle al espectador atento un mejor entendimiento de los pormenores de la agenda mundial”, dice Alan Watt.

4. Deportes, Política, Religión

Esta clasificación un poco arbitraria obedece a agrupar  estos aspectos de la cultura humana bajo la identidad de ser eventos masivos de distracción que pueden llamarse indistintamente, usando la definción de Marx, “el opio del pueblo”.  Hoy en día el futbol, “el panbol”, como se le conoce en México, y otros deportes en un ámbito más segmentado pero igualmente enajenantes, cumplen la función de mantener a las masas en un estupor similar al producido por el opio, un estado de indolencia y sustracción del presente conectados a un televisor, en una bizarra comunión con dioses cuya religión es consumir la ostia de que siga girando el capital,  y haciendo que las personas se identifiquen con equipos como si fueran Iglesias y otorgen su poder personal a estas entidades (¿las celebridades son nuestros chamanes?). Es decir, muchos de estos deportes hacen que alguien juegue por nosotros, que alguien más se enfrente al misterio del juego cósmico, mientras nosotros lo alimentamos, bebiendo cervezas y soñando con estar ahí en su lugar –substituidos por un simulacro. ¿No te has dado cuenta que vives en la realidad virtual?

La política de forma similar también polariza a la sociedad en falsas discusiones. ¿Votarás demócrata o republicano? Cuando en realidad los partidos, los colores supuestamente rivales, no modifican la estructura  fundamental de la sociedad -o si no preguntenle a Wall Street-, pero lo que sí hacen es crear la ilusión de que se está modificando y de que los ciudadanos somos los que la modificamos, con nuestro poder democrático.  De nuevo esto es un simulacro. Borges decía que la religión es la superstición de nuestro tiempo. Celine, con pasión, lo dice más claro aún:

“¡Que no vengan a alabarnos el mérito de Egipto y de los tiranos tártaros! Estos aficionados antiguos no eran sino unos maletas petulantes en el supremo arte de hacer rendir al animal vertical su mayor esfuerzo en el currelo. No sabían, aquellos primitivos, llamar “señor” al esclavo, ni hacerle votar de vez en cuando, ni pagarle el jornal, ni, sobre todo, llevarlo a la guerra para liberarlo de sus pasiones”.

No es necesario decir que la religión históricamente ha sido usada para controlar la mente de las personas, hasta el punto de que sus fantasmas se volvieran reales y persiguieran a las personas en un infierno psíquico. Pero actualmente estamos viendo el nacimiento de nuevas religiones de control mental como la Cienciología, donde los creyentes entregan su vida  y todo su dinero a una institución creada por un escritor de ciencia ficción que diseñó una religión basada en un dios extraterrestre que solo entrega su sabiduría a los que han podido pagar los altos costos financieros de escalar la pirámide (y que usa a las marionetas sagradas de Hollywood para promover su mensaje de exitismo galáctico). También, la gran cantidad de sectas cristianas que se se propagan por Latinoamérica, muchas de las cuales utilizan la televisión como su templo. Y quizás el caso más intersante es el del new-age, una operación ligada a programas secretos de la CIA, como el programa Stargate y que ha difundido básicamente la idea de que los dioses son extraterrestres. Más allá de que esto sea cierto o no, o que existan iniciados que conozcan la relumbrante realidad de nuestro origen estelar, lo innegable es que el new age es uno de los terrenos más fértiles en la historia para hacer negocio con la religión. Cualquiera puede decir que canaliza a una entidad de Ofiuco o del sistema estelar de las Pléyades; en una época donde la información se ha exponenciado, cualquiera puede escribir un libro en la voz de un maestro ascendido de Orión o de Shambhala: la información está ahí, los textos sagrados y herméticos están al alcance del vulgo y pueden ser remixeados. La confusión es sumamente fácil. El ser humano como hemos visto es una especie de tabula rasa, o biocomputadora que reproduce los programas que se le insertan. Seguramente en este momento estás creyendo que esto que lees aquí es la verdad.

Una de las formas en las que se ejerce el control mental de la religión es a través de otorgar el poder personal, el destino individual, la voluntad, la capacidad de decidir, a otra persona o entidad, que de esta forma se convierte en un controlador. En este sentido el sistema operativo de la religión es insuperable como mecanismo de control mental efectivo. En el fondo lo que entregamos es nuestra capacidad de crear la realidad por nosotros mismos –aunque esta también es una de las religiones new age que se venden-. Tal vez esto se resume en la frase del ocultista Aleister Crowley“¿Si supieras que eres dios y que todos los demás son igual que tú, les dirías?”. Tal vez ese sea el secreto al cual se aferra la religión.

5. Comida y Agua

Los sagrados alimentos hoy en día contienen altas dosis de glutamato monosódico, fenilalanina, aspertame, fluoruro de sodio, y cientos de otros químicos que en buena medida envenenan al organismo humano o coartan las posibilidades de sus desarrollo. ¿Quieres abrir tu tercer ojo y ver la red de energía que atraviesa el universo? Eso va ser un poco difícil mi amigo, después de que has bebido toda tu vida fluoruro de sodio del agua del grifo que provee amorosamente tu ciudad. (El fluoruro de sodio se conecentra más en la glándula pineal que en ninguna otra parte del cuerpo, calcificándola; esta misteriosa glándula, “que secreta espíritus”, según Rene Descartes, es el portal al mundo espiritual según la mayoría de las culturas antiguas y de los modernos místicos).

Quieres que tus hijos crezcan sanos y fuertes y sean inteligentes como las personas que hablan en la televisión, comprales dulces con fenilalanina  y aspertame, delicioso desarrollo. O dales helados hechos con hormonas cancerígenas desarrolladas por nuestros buenos amigos en Monsanto. Un mundo transgénico, es un mundo sin hambre (sin hambre de ser)…

La industria del alimento, es actualmente una industria de un lento veneno. ¿O  tal vez esto sea un poco conspiranoico?, ¿pero quién puede negar que los alimentos industriales son perjudiciales para la salud del ser humano y que pese a que existen numeroso estudios científicos que comprueban esto, las autoridades no solo permiten sino fomentan la expansión de este modo de regenerar la existencia, como comprueban los cables de WikiLeaks en los que funcionarios de España y de Estados Unidos cabildearon directamente en favor de Monsanto y de los alimentos geneticámente modificados. Uno de los grandes beneficiarios del envenamiento del Food Inc, es Big Pharma, las grandes farmacéuticas, corporaciones multimillonarias ligadas a los bancos y a figuras políticas que necesitan, como si nuestra salud fuera un gadget, que constantemente estemos generando condiciones tratables con medicamentos, un círculo vicioso, el más oscuro Ourboros. Han convertido a la ciencia de Hermes, en la ciencia de Moloch.

6. Drogas

Aquí incluimos a los fármacos y a las drogas ilegales. Por una parte tenemos la industria de los antidepresivos, antipsicóticos, antidelirantes, y demás sustancias usadas para tratar condiciones mentales. Estas sustancias son recetadas indiscriminadamente a cualquiera que tenga la más vaga anormalidad mental, justamente a todos los que no son mentalmente normales. Una forma de uniformar criterios en la sociedad, de ofuscar a las mentes inquietas, posiblemente briillantes y rebeldes, es darles poderosos fármacos que los calmen, que los adormezcan en el plácido confort de no tener demonios pero tampoco sueños. Actualmente el 25% de los niños en Estados Unidos esta bajo prescripción de alguna sustancia de la cual se necesita una receta médica ¿Brave New World, alguien?

También es notable como algunas drogas ilegales, como el crack han sido empujadas por el mismo gobierno y la policía que las persiguen. Michael Rupert, ex DEA, relata como la CIA vendía cocaína en California. A veces las drogas pueden ser usadas directamente contra una población, como lo fue el opio en China, posiblemente la heroína con las Panteras Negras y el crack contra grupos afroamericanos en los ochenta (se especula que el LSD también fue promovido para acabar con algunos movimientos cuya conciencia cristalina se enturbió con esta sustancia o para manipular a ciertas personas como el caso de Charles Manson y su familia de asesinos, los cuales tomaban LSD como parte de su religión sincrética). La CIA experimentó con el LSD, con soldados, prostitutas y hasta con un pueblo entero en Francia.

Por otra parte prohibir plantas sagradas o enteógenos, como la Ayahuasca, los hongos mágicos o el Peyote, entre otras, es poner un candado a una dimensión milenaria en la que hombres y plantas han convivido y se han comunicado formando una alianza de poder y de conocimiento. Es negar la posibilidad de explorar las otras mentes dentro de la mente humana, las otras realidades dentro de la realidad humana. Es negar la posibilidad, hasta cierto punto, de que formemos una relación mágica con la naturaleza y apaguemos la televisión para irnos al bosque a buscar el axis mundi en cada hoja.

Como dijera William Burroughs, la histeria creada en torno a las drogas ilegales es usada para crear un estado de “control policial”. Desde la epoca del “Reefer Madness” o de la información relativa a las personas que brincan de edificios por el solo hecho de tomar LSD (o el clásico anuncio que ha pasado en todos nustros países del niño que se ahoga porque se drogó antes o se convirtió en un rufián por obra del diablo en la sustancia), hasta las guerras contra el narco y la violencia que provocan las plantas, la histeria en torno a las drogas ilegales ha sido usada –además de para financiar operaciones ilegales dentro de los gobiernos- para incrementar la vigilancia, para hacer necesaria una policía nacional y hasta global que tenga potestad sobre los ciudadanos y que acceda a la información personal de los individuos como si fuera propiedad del estado. Es una nueva versión del panóptico y es, apoyándonos en Foucault, una forma en la que el estado incrementa su poder, a través de la información.

7. Aire/Chemtrails

Los chemtrails o estelas químicas son parte de una teoría de conspiración que señala que desde algunos años los cielos del planeta están siendo roceados por varias sustancias químicas, metales tóxicos, bacterias y hasta nanotecnología que están dirigidas a a dañar la salud humana y hasta a alterar el código genético del ser humano. Las ciudades del planeta estarían siendo cruzadas por estelas como pentagramas y estrellas químicas para mantener a las masas en el déficit de su potencial.

8. Programas militares/armas psicotrónicas

En esta categoría entrarían programas militares en los que el control mental es visto como una estrategia bélica o en los que se desarrollan armas de control mental. Uno de los proyectos en los que se trabaja es en el uso de tecnología holográfica para crear ilusiones en el campo de batalla, como puede ser el Rostro de Alá o La Voz de Dios, utilizando tecnología de rayos dirigidos de sonido. Por otra parte están lo que se llaman armas psicotrónicas, las cuales están orientadas a la posibilidad de emitir información a distancia de forma que el receptor entre en un estado mental específico o que incluso llegue a escuchar mensajes, voces, que parecen son propias. Programas de DARPA o de la CIA como en los que trabajó Andrija Puharich, desarrollando dispositivos capaces de inducir experiencias de canalización, o el mítico Blue Beam, en el que se proyectaría un rapto holográfico y/o la llegada del Anticristo, entran en esta categoría conspiratoria

Ver aquí.

9. Espectro Radioeléctrico/Frecuencias electromagnéticas

Relacionada a la categoría anterior, en este apartado entraría desde la tecnología usada para transmitir  programas de televisión a través del espectro radioeléctrico como antenas capaces de transmitir ondas electromagnéticas de baja frecuenca como HAARP. Como dijera Marshal Mcluhan “el medio es el mensaje” , en este sentido los cuadros por segundo (“el flicker rate”) de la televisión y de las computadoras estaían diseñados para inducir la mente a estados poco armónicos de neurofuncionamiento. Estudios muestran que ver televisión independientemente del contenido afecta la actividad de las ondas cerebrales, llevando a la mente a un predominio de ondas alfa y teta asociados con estados de pasividad. En realidad el nivel de ondas alfa que provoca la televisión ocurre de manera natural cuando cerramos lo ojos. La televisión sustrae a los individuos a una dimensión mental fuera del presente como si estuvieramos soñando despiertos, sólo que no son nuestros sueños lúcidos. El estado alfa de receptividad pasiva en el que sume la televisión al cerebro es perfecto para la formación de improntas, implantes inconscientes, justamente sueños ajenos que introyectamos como nuestros.

Por otra parte tenemos la transmisión de ondas electromagnéticas de baja frecuencia, algo que el mismo Nikola Tesla ya había teorizado podia ser usado para afectar al cerebro humano. “Si podemos controlar este sistema de resonancia electrónicamente, podemos controlar el sistema mental de la humanidad”, escribió Nikola Tesla. El cerebro humano trabaja a ciertas frecuencias, esto es lo que denominan ondas cerebrales, las cuales tienen diferentes amplitudes y longitudes de onda. Cuando se expone a ondas electromagnéticas, como puede ser la televisión, o como puede ser el caso de la fotoestimulación, en las llamadas máquinas mentales de luz y sonido, las ondas cerebrales pueden mimetizar u alterar su comportamiento en relación a las ondas que está recibiendo. Teóricamente una antena capaz de emitir ondas electromagnéticas y rebotarlas en la ionósfera para dirigirlas a una población podría instalar estados mentales dominantes, generar estrés o ansiedad en millones de personas. Teóricamente las antenas del proyecto HAARP en Alaska podrían estar emitiendo ondas electromagnéticas bajas, que además de afectar el clima, podrían manipular el estado mental del planeta, de forma similar a un casco de dios inalámbrico.

Por otra parte, Leonard Horowitz cree que hemos sido víctimas de una frecuencia inarmónica en la música, debido una conspiración orquestada por la Fundación Rockefeller, que habría estandarizado la frecuencia de A=440Hertz como sintonía de la música comercial, robandonos de la frecuencia más armónica de A=444Hz (C5=528Hz), la cual aparece  en la naturaleza de forma dominante.

Otras personas teorizan que este tipo de control de las frecuencias electromagnéticas nos alejan de la resonancia Schumann, la frecuencia fundamental de la Tierra ubicada entre los 7.5 hertz y los 7.8 hertz,  o que incluso estarían alterando esta frecuencia a través de armas como HAARP.

Quizás la más radical de las teorías de conspiración entres las frecuencias electromagnéticas es la que suguiere que controlando las frecuencias a las que somos expuestos -aúnado a lo que comemos, a lo que recibimos en el aire y a la propaganda- se crea una especie de Matrix o programa de realidad virtual en el que vivimos. Este mundo experimentamos no existe más que como un programa informático, holográfico al cual hemos sido condicionados. Halla fuera está el universo, mientras nosotros vivimos en una simulación.

Recalcamos que estas son solo teorías y no existe, que sepamos, nada cercano a una prueba de que se está llevando a cabo una guerra invisible de frecuencias (aunque evidentemente sería difícil detectar esto si sí estuviera pasando, ya que estaríamos nadando  en el mismo mar de frecuencias como un pez en el agua).

10. El sexo

Relacionado a la publicidad como a la religión, el control mental a través del sexo tiene que ver con que la energía sexual, la energía primordial que mueve al ser humano, es manipulada por la cultura para propagar el sistema consumista y para mantener al ser humano en un estado onanista de baja energía. Aunque mucho más complejo que los anuncios de cerveza de mujeres en bikini, el sexo sirve como mecanismo cuasi mágico para activar un deseo y asociarlo con un producto. Por otra parte a través del deseo sexual insatisfecho, como diagnosticara Freud, la sociedad se vuelve neurótica y hoy en día la cultura parece inculcar que todos debemos copular con supermodelos o superatletas y evidentemente en la práctica no sucede -aunque la cultura nos promete que si seguimos todos su pasos y compramos todos sus productos lo lograremos- por lo cual se presenta un divorcio entre la intimidad real y la posibilidad de la sana y hasta sagrada expresión sexual -incursionando por los caminos del éxtasis- y la fantasía procrastinante que impera.

La Iglesia católica usó por varios siglos al sexo como una forma de control mental, en su caso ocultando y prohibiendo el sexo, haciendo tabú la exploración de la nave espacial del cuerpo. De esta forma guradándose la única copia de las llaves del cielo y manteniendo la exclusividad como interfaz de dios. Una sociedad sexualmente reprimida es una sociedad mentalmente reprimida y que subexplota su potencial, una sociedad más fácil de manipular. La mayoría de las cosas cambian para mantenerse igual: actualmente el control mental a través del sexo se da a través de la sobrexposición del sexo, lo que Jean Baudrillard llama lo obsceno, el ámbito donde la pornografía “es más sexy que el sexo, y por ende lo reemplaza” haciendo “explícito lo implícito”. Al igual  que sucede con la religión, la sobreinformación y sobrestimulación sexual crea una enorme confusión. Al punto de que no es que estemos excitados todo el tiempo viendo cuerpos semidesnudos en la televisión o videos pornográficos en Internet liberando la energía libidinal creativa o el kundalini, es que estamos drenando esta energía proyectandola a fantasmas electromagnéticos o tulpas. Si consideramos la creencia de que durante el acto sexual se produce una unión energética y una transferencia energética, se podría hablar de una vampirismo sexual electromagnético a escala global. Millones de personas enviando los filamentos de energía con los cuales podrían crear nuevos mundos a bizarras entidades catódicas que no son conscientes de que viven en un universo predatorial y no están en la cima de la pirámide alimenticia.

Fuente: Pijamasurf

Fanatismo animado: Aum Shinrikyo, la secta de la muerte, utiliza el anime para promoverse

Publicación: 15/09/2011
Autor: pijamasurf

Aum Shinrikyo es un culto en Japón obsesionado con la llegada del apocalipsis que utilizó el anime, los cómics y dibujos animados japoneses, para difundir su doctrina; este grupo llevó a cabo el ataque con gas sarín en el metro de Tokio en 1995.

El 20 de Marzo de 1995 se registró un funesto ataque en el metro de Tokio, en el que un extraño grupo denominado Aum Shinrikyo liberó poco menos de un litro de sarín (líquido hipertóxico que se volatiliza en pocos instantes). El atentado ocasionó la muerte de trece personas y afectó a cerca de siete mil más. Se calcula que una sola gota de sarín basta para producir la muerte de un adulto promedio, por lo que de haber tenido mayor precisión, el grupo hubiese podido causar miles de bajas. Pero más allá de la inusual sustancia que se empleó en el ataque, el cual fue ampliamente difundido en la prensa internacional, lo más curioso del caso resulto ser la extravagante identidad del grupo que lo había llevado a cabo.

Fundado en 1984 por su mesiánico líder Shoko AsaharaAum Shinrikyo (cuya traducción del sánscrito sería algo como “la religión de la verdad”) es una especie de movimiento religioso, evidentemente sectario, que mantiene un sincrético sistema de creencias que, fiel a la filosofía New Age, combina premisas de distintas escuelas espirituales como el budismo, el cristianismo, la tradición yóguica y la obra de Nostradamus. Todo comenzó como una clase de yoga que Asahara impartía en su departamento de Tokio y durante la cual aprovechaba para difundir su estrafalaria ideología. Al poco tiempo comenzó a atraer a decenas de adeptos, popularizándose particularmente entre jóvenes universitarios de familias acomodadas. Y eventualmente, en 1989, conseguiría su registro oficial como religión.

En 1992 Asahara se autoproclamó como el único maestro completamente iluminado de Japón, como Cristo y como “el Cordero de Dios”. A cambio de devoción, ofrecía a sus seguidores absolver sus pecados y por lo tanto eliminar su mal karma. Como complemento, advertía recurrentemente a sus seguidores sobre conspiraciones en torno a los judíos, la familia real británica y la francmasonería, atribuyendo a estos grupos una profunda maldad.

A mediados de los noventas la organización comenzó un masivo movimiento de propaganda, el cual tuvo como pilar de comunicación los dibujos animados, el famoso “anime”, una de las formas de entretenimiento más populares en Japón. Por medio de cómics y dibujos animados, Asahara promovía el culto a su propia imagen, así como a los enredados preceptos “espirituales” del grupo. Este recurso, independientemente de la filosofía que promovía Aum Shinrikyo, es uno de los fenómenos más interesantes de las últimas décadas, en el que converge el adoctrinamiento sectario con la cultura pop y la propaganda animada de preceptos que se proclaman como una nueva forma de espiritualidad.

Pero más allá del popurrí de misticismo pop que engloba el movimiento, existe un elemento determinante en la funesta naturaleza de Aum Shinrikyo: el apocalipsis. Para este grupo, al que actualmente también se conoce como Aleph (en alusión a la primera letra del alfabeto hebreo), el fin del mundo está asociado con el surgimiento de una Tercera Guerra Mundial que será detonada por Estados Unidos. Recurriendo también al concepto bíblico del Armageddon, Asahara afirma que el fin de los tiempos llegará canalizado pro un devastador enfrentamiento nuclear y que solo unos cuantos se salvarán (obviamente refiriéndose a los seguidores de AS). Y precisamente en torno a la llegada del apocalipsis, el cual Asahara había fechado originalmente para 1997, fue que se suscitó el ataque con gas sarín en el sistema de transporte público subterráneo de Tokio. Al parecer la intención era desestabilizar al gobierno japonés para que el líder de Aum pudiese consagrarse como emperador y así comenzar con los preperativos para el fin del mundo.

Pero si bien el atentado de 2005 representó el clímax de la violenta faceta de este culto, lo cierto es que hubo múltiples episodios anteriores, en los que se vinculó al grupo con los asesinatos de líderes de sectas rivales y de personas que de algún modo amenazaban los intereses de la organización. Poco tiempo después del ataque con gas sarín, Asahara fue detenido junto con decenas de importantes miembros del grupo. Luego del proceso legal correspondiente, considerado por los medios japoneses como el “juicio del siglo”,  finalmente en Abril de 2006 se dictó sentencia de muerte para Asahara y para otros once miembros de la secta, aunque extrañamente aún no se ha confirmado su ejecución y tampoco se ha fijado una fecha para que esta se lleve a cabo.

Actualmente se calcula que el grupo debe reunir a poco más de 1,500 integrantes. Desde hace seis años las actividades de Aum Shinrikyo reciben vigilancia estrecha por parte de las agencias de investigación del gobierno. Sin embargo, todo parece indicar que con la muerte de Asahara la historia de esta organización terminó y con ello comenzó a cerrarse uno de los capítulos más turbios de la historia reciente de Japón, protagonizado por un grupo que reunía algunas de las principales características de la cultura de este país: espiritualidad, suicidio y anime, pero que desde un principio optó por catalizarlos en forma de una patológica violencia. Tal vez por eso algunos se refieren a Aum Shinrikyo como el lado oscuro de una entidad intrínsecamente japonesa.

Fuente: Pijamasurf

Zeitgeist: Propaganda para un Régimen Totalitario Global

Cienciología, la polémica “religión” de Tom Cruise

Cuenta una polémica doctrina. Miles de sus seguidores se desempeñan en una orden religiosa llamada la Organización del Mar y realizan un entrenamiento de alto nivel a bordo de un barco en el Caribe.

No tiene nada de raro que las celebridades promuevan su fe. Lo hizo Madonna con la Cábala, Richard Gere con el Budismo, Mohamed Ali con el Islam y Tom Cruise con la Cienciología. No fue una controversia más cuando Cruise criticó a Brooke Shields por tomar antidepresivos y luego reprendió al conductor de TV, Matt Lauer, por sugerir que el tratamiento psiquiátrico podía ayudar a algunos pacientes. Se trató del más reciente capítulo en una prolongada campaña contra la psiquiatría y la industria farmacéutica que libra esta religión con sede en Los Angeles, inmersa en controversias desde su fundación hace 51 años.

La Cienciología y la psiquiatría ofrecen explicaciones contrarias sobre la fuente de los problemas mentales y las técnicas para tratarlos. La Cienciología fue creada por el escritor de ciencia ficción L. Ron Hubbard. En su libro “Dianetics“, de 1950, Hubbard sostuvo que el “tetan” (alma) sufre de “engramas” negativos implantados en esta vida y en innumerables vidas anteriores (La iglesia evita usar la palabra “reencarnación“). Los “auditores” de la Cienciología ayudan a sus clientes a enfrentar sus problemas usando un “e-meter” similar a un detector de mentiras, buscando un estado que llaman “claro” y luego van avanzando por medio de varios niveles del “Thetan operativo“.

La Cienciología sostiene que la psiquiatría “no cumple ninguna definición conocida de ciencia con su mezcolanza de teorías no comprobadas que nunca han producido resultado alguno“. Considera que la dependencia de sicotrópicos es tan peligrosa como los antiguos tratamientos de los electrochoques y las lobotomías. El presidente de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría calificó recientemente de irresponsable que Cruisedisuadiera a las personas con enfermedades mentales a recibir la atención que necesitan“. “La investigación rigurosa, publicada y revisada por sus pares demuestra claramente que el tratamiento siquiátrico da resultados efectivos“, dijeron desde la asociación.

Hubbard murió en 1986, pero su Iglesia ha seguido encontrando partidarios y suscitando controversias legales. A lo largo de las décadas, la Cienciología ha sido blanco -o iniciadora- de un número inusual de ataques legales y retóricos. Estos no sólo han involucrado a psiquiatras sino a ex miembros desafectos y agencias gubernamentales, primero en Estados Unidos y más tarde en otras naciones a medida que las misiones de la iglesia se expandían.

En los últimos años el conflicto con el gobierno alemán ha sido particularmente agitado, aunque la iglesia dice haber conseguido recientes victorias legales. Una batalla épica con el Servicio de Rentas Internas de Estados Unidos se prolongó 39 años y terminó en 1993 con la concesión de la exención impositiva. La cuestión básica del problema era: ¿qué es lo que define una religión? David Bromley, sociólogo en la Universidad de la Mancomunidad de Virginia, dice que la Cienciología planteó un problema complejo porque “no se encuadraba en el modelo religioso estándar” y que “tenía los elementos de una religión y a la vez de un negocio, y comenzó como terapia de dianética“.

J. Gordon Melton, director de la “Enciclopedia de Religiones Estadounidenses“, dice que “una religión lidia con los interrogantes últimos de la vida más allá de los límites de la ciencia para los que necesitamos respuestas“, y que la Cienciología cumple ese requisito, pero no, por ejemplo, la Masonería. Melton caracteriza la Cienciología como una fe “New Age” afín a la herejía gnóstica expulsada por la cristiandad en sus orígenes. Dice que los gnósticos ven “el alma atrapada en el cuerpo” y que ofrecen los medios para evadirse a un “estatus divino“.

La Cienciología, al parecer, también se asemeja al gnosticismo en que imparte conocimientos secretos a elites. Los críticos en Xenu.net y otras fuentes dicen que a los cientólogos avanzados les enseñan que hace 75 millones de años el gobernante cósmico Xenu paralizó a miles de millones de personas en nuestra galaxia, las apiñó en la Tierra y destruyó sus cuerpos con bombas de hidrógeno, aunque las almas traumatizadas sobrevivieron. La iglesia no discute abiertamente dicha cuestión.

La Cienciología es dirigida por David Miscavige, titular de su Centro Tecnológico Religioso, y el presidente de la iglesia Heber Jentzsch opera como administrador. Otros miles se desempeñan en una orden religiosa llamada la Organización del Mar. El entrenamiento de alto nivel se lleva a cabo a bordo de un barco en el Caribe. La religión desarrolla servicios dominicales y considera las disertaciones grabadas de Hubbard y las 500 mil páginas de sus escritos como escrituras. La teología de Hubbard dice que el ser humano es básicamente bueno y que lo que la gente llama Dios o Ser Supremose define correctamente como infinidad” y no es objeto de culto.

La iglesia no reporta sus ingresos. Sus críticos la consideran un negocio comercial y dicen que las donaciones que espera a cambio de las sesiones de auditoría y entrenamiento son exorbitantes. La Iglesia dice que las donaciones van desde los 100 dólares por una auditoría de introducción a los 2.000 por un curso más intensivo; y compara esto con el costo de una educación universitaria. Melton equipara esto con los diezmos que los cristianos pagan durante su vida.

Otra queja común es que los cienciólogos hostigan a los desertores y a los críticos, particularmente por medio de una secreta Oficina del Guardián. La iglesia dice que esa oficina ha sido abolida desde hace tiempo. Miscavige dijo que la Cienciología es “la única religión importante nueva del siglo XX” y “la religión de mayor crecimiento en el mundo“. Esas afirmaciones son debatibles, la iglesia dice tener 4.228 centros en el mundo (426 en Estados Unidos) comparados con solamente 1.855 en el 2.000. Otras 1.002 instalaciones trabajan en alfabetización, rehabilitación de drogadictos o entrenamiento de presos. Aseguran que hay unos 10 millones de cientólogos activos en el mundo, un tercio de ellos en Estados Unidos. Melton, un observador amistoso, considera que esa cifra es exagerada.

Pero el evangelismo continúa, auxiliado por reclutas como Cruise. Mientras, Jentzsch dice que la Cienciología se está tornando menos controversial a medida que la gente aprende más sobre ella y que las hostilidades merman. Y asegura que en Estados Unidos “no hay ninguna demanda planteada“.

Fuente: Clarín