Gonzalo Anti New World Order


Resolver el estancamiento entre palestinos e israelíes

Por Noam Chomsky (*)

Mientras sigue dedicado intensivamente a la expansión de los asentamientos ilegales, el gobierno de Israel también está tratando de resolver dos problemas: una campaña de lo que percibe como deslegitimación –esto es, objeciones a sus crímenes y retirarse de participar en ellos– y una campaña paralela de legitimación de Palestina.

La deslegitimación, que está progresando rápidamente, fue llevada un paso más adelante en Diciembre por un llamado de Human Rights Watch a Estados Unidos para suspender el financiamiento a Israel en una cantidad equivalente a los costos de lo que invirtió para apoyar los asentamientos y para monitorear las contribuciones a Israel de organizaciones de contribuyentes estadunidenses que violan las leyes internacionales, incluyendo las prohibiciones contra la discriminación –lo que abarcaría una amplia gama de actos. Amnistía Internacional ya había exhortado a la imposición de un embargo de armas contra Israel.

El proceso de legitimización también dio un largo paso hacia adelante en Diciembre cuando Argentina, Bolivia y Brasil reconocieron al Estado de Palestina Gaza y la Ribera Occidental, con lo que el número de naciones que lo apoyan asciende a más de un centenar.

El abogado internacional John Whitbeck calcula entre 80 y 90 por ciento la población mundial que vive en Estados que reconocen a Palestina, en tanto entre 10 y 20 por ciento reconoce a la República de Kosovo. Estados Unidos reconoce a Kosovo, pero no a Palestina.

En consecuencia, como escribe Whitbeck en Counterpunch, los medios de comunicación actúan como si la independencia de Kosovo fuera un hecho en tanto que la independencia de Palestina es una aspiración que nunca podrá ser realizada sin el consentimiento de israelíes y palestinos, reflejando el funcionamiento normal del poder en la arena internacional.

Dada la escala de los asentamientos de Israel en Cisjordania (Ribera Occidental), durante más de una década se ha argumentado que el consenso internacional en un acuerdo de dos Estados está muerto, o equivocado (aunque evidentemente la mayor parte del mundo no está de acuerdo). En consecuencia, los interesados en los derechos de los palestinos deben pedir una ocupación israelí de la totalidad de Cisjordania, seguida por una lucha anti apartheid del estilo sudafricano que llevaría a una ciudadanía plena de la población árabe allí.

El argumento da por hecho que Israel accedería a esta toma. Es mucho más posible que Israel, en lugar de eso, continuará los programas que llevan a la anexión de las partes de Cisjordania que está desarrollando, aproximadamente la mitad del área, y no acepte responsabilidad por el resto, defendiéndose así del problema demográfico –demasiados no judíos en un Estado judío– aislando, mientras tanto, a la sitiada Gaza del resto de Palestina.

Una analogía entre Israel y Sudáfrica merece atención. Una vez que se implantó el apartheid, los nacionalistas sudafricanos reconocieron que se estaban convirtiendo en parias internacionales. En 1958, sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores informó al embajador de Estados Unidos que la condena de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y otras resoluciones les preocupaban muy poco en tanto Sudáfrica estuviera apoyada por la potencia mundial dominante: Estados Unidos.

Para los años 70, Naciones Unidas declaró un embargo de armas, prontamente seguido por campañas de boicot y desinversiones. Sudáfrica reaccionó en forma calculada para encolerizar la opinión internacional. En un gesto de desprecio para la ONU y el presidente Jimmy Carter –quien se abstuvo de reaccionar para no alterar unas negociaciones inútiles–, Sudáfrica lanzó una redada asesina contra el campamento de refugiados Cassinga en Angola, justo cuando el grupo de contacto, encabezado por Carter, estaba a punto de presentar un acuerdo para Namibia.

La similitud con el comportamiento actual de Israel es sorprendente –por ejemplo, el ataque contra Gaza en Enero de 2009 y contra la flotilla de la libertad en Mayo de 2010.

Cuando Ronald Reagan tomó posesión en 1981 dio apoyo pleno a los crímenes internos de Sudáfrica y a su asesina depredación en países vecinos.

Las políticas estaban justificadas en el contexto de la guerra contra el terrorismo que Reagan había declarado al llegar a la presidencia.

En 1988, el Congreso Nacional de Nelson Mandela fue designado uno de los grupos terroristas más notorios (el propio Mandela sólo fue removido de la lista de terroristas de Washington en 2008). Sudáfrica estaba desafiante, e incluso triunfante, con sus enemigos internos aplastados y disfrutando de apoyo sólido del único Estado que importaba en el sistema global.

Poco después, la política estadounidense cambió. Muy probablemente los intereses empresariales de Estados Unidos y Sudáfrica se dieron cuenta de que estarían mejor si se ponía fin a la carga del apartheid. Y el apartheid no tardó en desplomarse.

Sudáfrica no es el único caso reciente donde la desaparición del apoyo de Estados Unidos a crímenes ha generado un progreso significativo.

¿Puede ocurrir tal cambio transformativo en Israel, abriendo el camino hacia un arreglo diplomático? Entre las barreras arraigadas están los vínculos militares y de inteligencia sumamente estrechos entre Estados Unidos e Israel.

El abierto apoyo para los crímenes de Israel proviene del mundo de los negocios. La industria estadunidense de la alta tecnología está estrechamente integrada con su contraparte israelí. Para citar sólo un ejemplo: el mayor fabricante mundial de chips, Intel, está estableciendo su unidad de producción en Israel.

Un cable estadounidense revelado por WikiLeaks señala que las industrias militares Rafael en Haifa es uno de los sitios considerados vitales para los intereses de Estados Unidos debido a su producción de bombas cluster (racimo); Rafael ya había desplazado algunas operaciones a Estados Unidos para tener mejor acceso a la ayuda y mercado estadounidenses.

Hay también un poderoso grupo de cabildeo israelí, aunque, por supuesto, en ninguna forma igual al cabildeo militar y al de negocios.

También intervienen factores culturales. El sionismo cristiano precede con mucho al sionismo judío, y no está restringido a una tercera parte de la población de Estados Unidos que cree en la verdad literal de la Biblia. Cuando el general británico Edmund Allenby conquistó Jeruslén en 1917, la prensa nacional declaró que él era Ricardo Corazón de León, que finalmente había rescatado a la Tierra Santa de manos de los infieles.

Lo siguiente es que los judíos deben regresar a la tierra que les fue prometida por el Señor. Dando voz a un punto de vista común de la elite, Harold Ickes, secretario del Interior de Franklin Roosevelt, describió la colonización de Palestina como un logro sin comparación en la historia de la raza humana.

También hay una simpatía instintiva por la sociedad de colonizador que se ve como una reproducción de la historia del propio Estados Unidos, llevando civilización a la tierras que nativos no merecedores de ellas habían usado mal –doctrinas, éstas, profundamente arraigadas en siglos de colonialismo.

Para desbaratar este conflicto será necesario desmantelar la ilusión reinante de que Estados Unidos es un honesto intermediador que trata desesperadamente de reconciliar a adversarios recalcitrantes, y reconocer que las negociaciones serias serían entre Estados Unidos e Israel y el resto del mundo.

Si los centros de poder de Estados Unidos pueden ser obligados por la opinión popular a abandonar décadas de rechazo, muchas perspectivas que parecen remotas súbitamente podrían tornarse posibles.

(El libro más reciente de Noam Chomsky, con la coautoría de Ilan Pappe, es Gaza en crisis. Chomsky es profesor emérito de Lingüística y Filosofía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en Boston).

Fuente 1: La Jornada

Fuente 2: 1984

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Noam Chomsky: La revelación más grave del cablegate es el desprecio de EEUU por la democracia

Washington, Diciembre 16 – La siguiente es la entrevista que hizo Bárbara Schijman para la Revista Debate al intelectual estadounidense Noam Chomsky.

¿Cuál es su reflexión en torno al caso WikiLeaks?

Hay varios escándalos, pero podemos estar seguros de que no serán comunicados o discutidos. El escándalo más grave es el desprecio notable por la democracia por parte del cuerpo diplomático, el Departamento de Estado, los periodistas que han informado de todo esto y la comunidad intelectual que no logra siquiera advertirlo. La revelación más espectacular de las filtraciones, capturando la mayor parte de los titulares, es el material concerniente a los Estados árabes e Irán que, de acuerdo con Hillary Clinton y muchos otros, muestra que el mundo árabe apoya las preocupaciones de Estados Unidos sobre la amenaza iraní e, incluso, quiere que bombardeemos Irán.

¿Qué lectura hace de los cables?

Hay sólo dos problemas. Uno menor es que los cables informan lo que los diplomáticos quieren escuchar y que saben que sus amos financieros en Washington desean escuchar. El punto fundamental fue bien expresado por Craig Murray, el valiente ex embajador británico en Uzbekistán que se atrevió a informar sobre las atrocidades ocurridas allí y que el Ministerio de Asuntos Exteriores no quiso escuchar y, en consecuencia, fue echado del servicio diplomático. Dijo: “Por supuesto, los documentos reflejan la opinión de Estados Unidos, son comunicaciones oficiales del gobierno de Estados Unidos. Lo que muestran es algo que presencié personalmente, que los diplomáticos como clase muy rara vez cuentan verdades desagradables a los políticos, sino que informan y refuerzan lo que sus patrones quieren oír, con la esperanza de recibir ascensos“. En resumen, no sabemos lo que los líderes árabes piensan respecto de estas filtraciones.

¿Y el segundo problema?

El problema más significativo, de lejos, es que para los diplomáticos, el Departamento de Estado, y los comentaristas el mundo árabe se reduce solamente a dictadores dirigentes. Desnudando una absoluta falta de interés por el mundo árabe. Tienen conocimiento apenas de algunas personas allí, aquellas que fueron consultadas recientemente en una encuesta cuidadosamente publicada por el prestigioso Instituto Brookings.

¿Qué arrojó la encuesta?

En pocas palabras, los árabes sí perciben una amenaza iraní: el diez por ciento de la población. El 88 por ciento considera a Israel la mayor amenaza, el 77 por ciento a Estados Unidos. La oposición a la política de Estados Unidos es tan fuerte que el 57 por ciento piensa que la situación en la región mejoraría si Irán tuviera armas nucleares. Para aquellos cuyo desprecio por la democracia es tan profundo que ni siquiera lo pueden percibir, estas cifras carecen de sentido. Si los dictadores nos apoyan, ¿qué más importa? De más está decir que éstas son actitudes que los argentinos reconocerán muy bien de la historia reciente.

¿Qué otra cuestión le llamó la atención?

Hay algunas otras revelaciones importantes. La embajada de Tel Aviv, o bien no tiene ni idea de lo que sucede entre Israel y Palestina o, de lo contrario, está mintiendo descaradamente en sus informes a Washington sobre el ataque israelí a Gaza, en diciembre de 2008/Enero de 2009. Un cable de la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa reporta un estudio del golpe militar realizado por el personal de la embajada, concluyendo que era ilegal e inconstitucional, conclusiones que no tuvieron eco alguno en Washington cuando Obama, luego de algunas vacilaciones, se separó de la mayor parte de Europa y América Latina al reconocer que las elecciones se llevaron a cabo bajo un régimen militar brutal. Y algunas otras cosas. Pero la revelación principal, creo yo, refiere una cultura imperial en su actitud hacia la democracia y los derechos humanos.

¿Cuál es su percepción acerca de la Ley de Arizona?

La ley es, claro está, una abominación. La misma somete a una gran parte de la población a una investigación intrusiva por el solo hecho de que alguien piensa de otro, que no se ve lo suficientemente blanco. Esto tiene poco que ver con las cuestiones más generales en torno a la “inmigración ilegal“, y es especialmente llamativo en este caso.

¿En qué sentido especialmente llamativo?

Porque están inmigrando hacia áreas robadas a México en una guerra de agresión que el presidente Ulysses S. Grant, quien ha peleado en ella, describe como “una de las más injustas que jamás haya emprendido una nación más fuerte contra una mucho más débil“.

¿Qué diría acerca de la reacción de la sociedad en torno de la ley?

Lamentablemente, la mayoría de la población de Estados Unidos la apoya. Ése es uno de los elementos relacionados con los sentimientos anti inmigratorios que está en aumento. Éstos han sido comunes desde hace más de un siglo, a medida que los inmigrantes en esta sociedad inmigratoria intentaban integrarse. Esta situación de oposición se repite frente a cada nueva oleada. Los sentimientos son especialmente extremos ahora, una especie de reacción ante las dificultades económicas, una reacción tanto irracional como repugnante, pero sin embargo comprensible. El racismo viene de lejos en el tiempo. Benjamin Franklin, por ejemplo, quizá el más civilizado de los Padres Fundadores, especulaba acerca de si los alemanes y los suecos debían ser autorizados a entrar, habida cuenta de que no son lo suficientemente blancos. Hasta bien entrado el siglo XX, Jefferson, así como muchas otras personalidades, estaba encantado por los mitos del origen anglosajón y la necesidad de preservar la pureza de la raza totalmente mítica.

¿Cómo está encarando el asunto el gobierno de Barack Obama?

Hasta ahora, el gobierno de Obama se está oponiendo formalmente a la ley por considerarla inconstitucional.

¿Cree que la ley es una nueva forma de instalar la distinción de amigo/enemigo?

En cierto modo; pero está lejos de ser el peor de los casos. Basta con mirar hacia atrás, en la Ley de Exclusión de Orientales (Oriental Exclusion Acts). O pensemos en la década de 1930 y 1940. Estados Unidos retornó refugiados judíos de Europa antes de la guerra y prohibió la inmigración. Después de la guerra, los sobrevivientes estaban viviendo bajo condiciones típicas de campos de concentración, como informaron los propios investigadores de Harry Truman. No eran admitidos en Estados Unidos. Truman se consideraba a sí mismo profundamente humanitario al exigir que el Reino Unido permitiera que cien mil personas pudieran ir a Palestina. La vergüenza de estos años aún no se reconoce.

Fuente 1: Chomsky.Info

Fuente 2: Portal.Ajintem

Fuente 3: Aporrea.org

Noam Chomsky: Guerra dirigida por EEUU es criminal

Por PressTV-Traducción Ivana Cardinale para Aporrea

4 de Noviembre de 2010 – El reconocido erudito judío-estadounidense, Noam Chomsky, afirmó que la invasión a Afganistán era ilegal ya que hasta la fecha no hay evidencia de que Al Qaeda llevó a cabo los ataques del 11 de Septiembre.

El motivo esplícito y declarado de la invasión a Afganistán fue la de forzar al Talibán para entregar a EEUU las personas que ellos acusaron de estar involucrados en los actos terroristas del World Trade Center y el Pentágono. El Talibán… pidió evidencias… y la administración Bush rechazó suministrarlas”, comentó Chomsky en el programa Simple Question, del canal PressTV.

Nosotros después descubrimos una de las razones del por qué no entregaron evidencias: ellos no tenían ninguna”.

El analista político también dijo que la inexistencia de tal evidencia fue confirmada por el FBI ocho meses después.

El jefe del FBI, luego de la investigación internacional más intensa de la historia, informó a la prensa que el FBI creyó que el plan pudo haber sido tramado en Afganistán, pero fue probablemente implementado en los Emiratos Árabes Unidos y Alemania”.

Chomsky añadió que luego de tres semanas en la guerra, “un oficial británico anunció que EEUU y Gran Bretaña continuarían bombardeando hasta que el pueblo de Afganistán derrocara al Talibán… Eso luego se convirtió en la justificación oficial para la guerra”.

Todo esto fue totalmente ilegal. Fué más, criminal”, dijo Chomsky.

La invasión a Afganistán dirigida por EEUU fue lanzada con el objetivo oficial de frenar la militancia y “traer la paz y estabilidad al país”.

Nueve años después, sin embargo, oficiales estadounidenses y afganos admitieron que el país permanece inestable y civiles continúan pagando el precio más alto.

Fuente: Aporrea.org

“Judaísmo y Sionismo: Dos cosas diferentes”, por Adrián Salbuchi

Posted in atentados,censura y opresion,historia,lavado de cerebros,masoneria,nuevo orden mundial,religion,sionismo por Gonzalo Fernandez en octubre 19, 2010
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Diez preguntas clave a lo sionistas israelíes

Ha llegado el momento de promover un amplio, abierto, serio, democrático y respetuoso debate sobre estas preguntas fundamentales:

1) ¿Porqué insisten los sionistas en confundir sionismo con judaísmo?

No todo sionista es judio y no todo judio es sionista. George W. Bush, Dick Cheney, Condoleeza Rice, Donald Rumsfeld, Tony Blair, Aznar, John Negroponte, John Bolton, y Colin Powell, para nombrar unos pocos recalcitrantes y muy encumbrados sionistas pro-israelíes NO son judíos.

Simétricamente, Noam Chomsky, Norman Finkelstein, Juan Gelman, Israel Shamir, el Gran Rabino Joel Teitelbaum (ver http://www.jewsagainstzionism.com), y los directores de la revista “Forward” de Nueva York NO son sionistas, aunque SI son judios….

2) ¿Porqué buscan dañar a las comunidades judías en la diáspora?

Como argentino, me preocupa que los sionistas y los israelíes quieran confundir sionismo con judaismo, ya que eso puede atraer injustas reacciones por parte de gente ignorante en contra de las comunidades judias en todo el mundo y en mi país, la Argentina (¡y eso sí nos preocupa!).

Acusar de “antisemita” a cualquier persona que critica a Israel y al Sionismo conforma inadmisible terrorismo intelectual, ya que de esa manera se pretende silenciar todo debate libre y abierto sobre temas complejos y fundamentales, como son los orígenes del Estado de Israel, la veracidad histórica contemporánea, y los objetivos reales del sionismo internacional en todo el mundo, la Argentina incluida.

Sería muy recomendable y saludable que las organizaciones de la comunidad judía en la Argentina condenaran públicamente la barbarie perpetrada por Israel en Palestina y el Líbano.

3) ¿Porqué insisten en acusar de “antisemitismo” a quienes critican al sionismo israelí?

Hablar de “antisemitismo” hoy en día es absurdo e hipócrita. El concepto “semita” conforma una categoría lingûistica originalmente urilizada por intelectuales como el filósofo racista francés del siglo XIX Conde de Gobieneau, quien contraponia “semitas” a “arios”. ¿Es que los sionistas también pretenden que hoy hablemos de “arios”?? ¡Por favor! ¡¡Estamos en el siglo XXI…!!

De todos modos, si los sionistas insisten en hablar de “antisemitismo”, entonces, conviene recordar que los pueblos árabes TAMBIEN son descendientes de Shem y, por ende, “semitas”.

De manera que si hoy el mundo sufre “el flagelo del antisemitismo”, es debido a la persecusión de palestinos, iraquíes y libaneses (mayoritariamente semitas), por las fuerzas invasoras y agresoras de Estados Unidos e Israel – cuyas máximas dirigencias son claramente “arias”. Pues Ehud Olmert, Ariel Sharon, Benjamín Netanyahu, George W. Bush, Tony Blair y Dick Cheney por citar algunos de esos líderes, tienen fisonomías muy “arias”, en nada reminiscentes a los pobres “semitas”….

4) ¿Porqué martirizan a Gaza y a los palestinos?

En 1989 el mundo se liberó del oprobioso Muro de Berlin.

Pocos años después, Israel lo ha reemplazado por el aún más oprobioso Muro de Gaza, de cientos de kilometros de extension y 8 metros de alto, con sus puestos de control militar, sus soldados armados, sus alhambres de púa, y sus constantes vejaciones y agresiones a los palestinos. Así, Israel transformó a Gaza en un gran Campo de Concentración de 500.000 civiles que hoy languidecen sin agua, sin cloacas, sin electricidad, sin trabajo y a la merced de sus violentísimos captores sionistas.

Se nota que las dirigencias israelíes han aprendido mucho de Auschwitz y del Ghetto de Varsovia…

5) ¿Los israelíes esperan realmente que los palestinos y los libaneses no se defiendan de alguna manera?

Solo los Estados Soberanos pueden estructurar fuerzas armadas regulares y legales (por ej., Israel, Gran Bretaña y EEUU).

Sin embargo, Palestina NO tiene un Estado, por lo que a su población no le queda otra opción que apoyar una fuerza armada irregular como es Hamas, ante las agresiones de Israel.

Al Líbano no se le ha permitido construir un Estado Soberano, gracias a los largos años de invasion por Israel y otras naciones, con lo que a los libaneses no les queda otra opción de defensa que las milicias irregulares de Hezbollah. Seguramente, ambos reciben armas de Irán y Siria

¿Acaso Israel no recibe armas de EEUU??

¿Acaso no es el Estado de Israel la UNICA potencia que tiene Armas de Destruccion Masiva en el Medio Oriente, gracias a las alrededor de 400 bombas atómicas que Estados Unidos le ha cedido generosamente al Estado de Israel?

¿¿Se puede confiar en el uso que hará Israel de ese poderorísimo y mortífero armamento nuclear??

Palestina y el Libano tienen DERECHO a defenderse del Terrorismo de Estado de Israel. En su condición desesperada, lo hacen como pueden.

Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel han declarado a Hamas y Hezbollah como “organizaciones terroristas”. Conviene recordar, sin embargo, que el orígen de las Fuerzas de Defensa Israelíes (el Ejército de Israel) surge de la fusión en 1948 de tres grandes organizaciones terroristas: los grupos Stern, Irgun y Zvai Leumi que previo al surgimiento del Estado de Israel, perpetraron crímenes terroristas como el asesinato del mediador de la ONU en Palestina, Conde Bernadotte (organizado por la guerrilla a cargo de Ytzakh Shamir, luego primer ministro israelí), y el ataque terrorista con bombas en 1947 contra el Hotel Rey David de Jerusalén, sede de la comandancia militar británica (perpetrado por la guerrilla de Menahem Beghin, luego también primer ministro israelí).

Una de dos: o todos estos grupos – Hamas, Hezbollah y Ejército Israelí – son catalogados como “fuerzas de defensa”; o son todos catalogados como “grupos terroristas”. No se puede tener el chancho y los veinte…

6) ¿Porqué no permiten un estudio serio sobre el “Holocausto”?

Esto resulta fundamental por cuanto hace a una comprensión correcta del origen del problema en Medio Oriente, y del devenir del mundo desde la Segunda Guerra Mundial que culmina con este espantoso “Nuevo Orden Mundial” globalizador que hoy padecemos.

Existe una fuerte corriente de pensamiento revisionista en círculos academicos en Europa y Estados Unidos que sostienen que no ha quedado adecuadamente demostrado que seis millones de judíos murieran durante la Segunda Guerra Mundial a manos de la Alemania y Austria nacionalsocialista.

Las investigaciones serias sobre este complejo tema están hoy vedadas de hecho en buena parte del mundo occidental, y prohibidas por ley en países como Francia, Canadá, Alemania y Austria. ¿A qué se le tiene tanto miedo? ¿A que un estudio serio haría que los números “no cierren”?

El escritor judio estadounidense, Norman Finkelstein, en su libro “La industria del Holocausto” (Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 2002) explica muy bien la manera en que el Mito del Holocausto es utilizado por Israel para conseguir permanente apoyo financiero y político de EEUU, sus aliados y de sectores debidamente alineados de la Diáspora judía en todo el mundo.

En el museo del campo de concentración de Auschwitz durante los años en que Polonia estuvo ocupada por la ex-Unión Soviética, hubo una placa que recordaba que ahí habían sido ejecutados “4 millones” de aquellos supuestos 6 millones de judíos asesinados. En los años noventa, sin embargo, tras la caída del Muro de Berlin y posterior libertación de Polonia, esa placa fue discretamente retirada y reemplazada por otra que indica un total de “1.500.000 muertos…” ¿Donde están entonces los seis millones del “Holocausto”?

7) ¿Cómo explican el apoyo irrestricto que Estados Unidos brinda al Sionismo Internacional?

El gobierno de los Estados Unidos de Norte América ha quedado secuestrado por el Sionismo Internacional. Únicamente así se puede comprender el apoyo irrestricto, burdo y permanente que EEUU le brinda al Estado de Israel.

El propio ex-primer ministro israeli, Ariel Sharón declaró durante un acalorado debate en su gabinete que, “Nosotros (los israelíes) controlamos a los Estados Unidos y los estadounidenses lo saben muy bien” (citado por Juan Gelman en “Página 12“, 04Dic03).

Este gravísimo problema mundial ha sido evaluado en un reciente e importante informe de la Universidad de Harvard (publicado en marzo 2006) en el que los profesores John Mearsheimer (de la Universidad de Chicago) y Stephen Walt (decano de la Facultad John F. Kennedy de Gobierno de Harvard) describen “La politica exterior norteamericana y el lobby israelí”, probando de manera contundente la influencia determinante y excesiva que ejercen organizaciones y lobbies pro-sionistas como AIPACAmerican Israeli Political Action Committee – que han logrado torcer la politica exterior de EEUU en contra del propio interés nacional estadounidense y a favor del interés nacional de un Estado foráneo (Israel).

También podemos citar poderosas organizaciones de presión como la ADLAnti Difamation League (controlada por la Logia masónica B’Nai B´Rith) y el PNAC Project for a New American Century, cuyos principales dirigentes integraron e integran el gobierno Bush y son los máximos responsables de la destrucción de Irak y del apoyo irrestricto de EEUU a Israel, entre los que hallamos a Paul Wolfowitz, Richard Perle, Douglas Feith, Colin Powell, Condoleeza Rice, I. Lewis Libby, Paul Bremer, Richard Zoellick, James Baker y Elliot Abrams.

8 ) ¿Está bien que el mundo sea dominado por una ínfima Minoria?

El un sitio oficial israelí (la Jewish Agency for Israel http://www.jafi.org.il) y diversas organizaciones judías en EEUU, hablan de una poblacion judia mundial de menos de 15.000.000 de personas en todo el mundo (de las cuales unas 200.000 viven en la Argentina). O sea, númericamente la comunidad judía representa apenas el 0,2% de la población mundial, y el 0,5% de la poblacion de la Argentina.

¿No resulta antidemocrático que minorias tan ínfimas numéricamente detenten tanto poder mundial?

¿Hasta tal punto que hoy su sector sionista arrastra al planeta entero al borde de una Tercera Guerra Mundial como lo consigna “The Financial Times” de Londres en su edicion del 24 de Julio pasado…?

9) ¿Porqué los sionistas mienten sistemáticamente?

La tragedia que hoy viven El Libano y Palestina empezó porque Israel dice que Hamas y Hezbollah le secuestraron a tres de sus soldados en Gaza y en la frontera con Líbano. Nosotros, sin embargo, decimos que a los soldados no se los secuestra: Solo los civiles pueden ser secuestrados. Los soldados combatientes, a lo sumo, pueden ser capturados – incluso muertos – por el Enemigo; pero NO secuestrados.

Sin embargo, Israel, EEUU y los multimedios planetarios profusamente financiados por el capital usurario financiero mundial, repiten una y otra vez hasta el hartazgo que los tres soldados israelíes fueron “secuestrados”…

Como dice un viejo adagio: “La primera victima de la guerra es la verdad…”.

10) ¿Porqué no se investiga la muy veosímil pista ISRAELI en torno a los atentados de la Embajada / AMIA en Buenos Aires?

Según el periodico judio antisionista neoyorquino “Forward”, el gobierno de EEUU le sigue reclamando a gritos a la Argentina que le entregue una (falsa) “pista iraní” en torno a los dos terribles atentados terroristas que sufrimos en Buenos Aires (marzo 1992 y julio 1994, respectivamente), y que tras 12 y 14 años ni la CIA ni el Mossad han logrado fabricar (a pesar de que un despreciable juez argentino prosionista – Galeano – llegó al extremo de dar una coima de u$s 400.000 a un preso (Telleldin) para que inculpara a la Policia de la Provincia de Buenos Aires para así poder fabricar una falsa pista que condujera a Hezbollah y, por extensión, a Siria e Irán).

Si el gobierno pro-sionista de Néstor Kirchner cede a estas presiones y le regala a EEUU/Israel otra “razón” más para atacar a Irán, entonces nuestro país, la Argentina, se verá directamente involucrado en esta guerra del sionismo en contra del mundo.

¡¡Eso no lo quiere el pueblo argentino!!

A esta altura de los acontecimientos, es preciso investigar la hipótesis de una mucho más verosímil pista ISRAELI en torno a ambos atentados, que fueron perpetrados en momentos de grandes luchas intestinas dentro de Israel. Esa lucha intestina y sorda entre el bando moderado y los fundamentalistas de extrema derecha dentro de Israel, culminó con el asesinato de un gran primer ministro israelí favorable a la paz: Ytzakh Rabin, acribillado a balazos en Israel NO por un terrorista musulmán; NO por un neonazi; sino por Ygal Amir, un joven militante sionista israelí estrechamente vinculado al movimiento ultra-derechista de los colonos, y próximo al Shin-Beth, el servicio de seguridad interna israelí.

La propia y oficial Comisión Shamgar que investigó en Israel el asesinato de Rabin concluyó que el Shin-Beth fue responsable, aunque más no sea por omisión…

Asesinado Rabin en Noviembre 1995, el camino quedó abierto para que que el gobierno israelí quedara ocupado por los genocidas Netanyahu, Sharon y hoy Olmert, y sus partidarios en los partidos políticos ultra derechistas y fundamentalistas, Likud y Kadima….

Insisto: propongo un amplio, abierto, serio, democrático y respetuoso debate sobre estas preguntas fundamentales.
Pues, cuando al final prevalezca la VERDAD, recien entonces se podrá detener el baño de sangre que hoy sacrifica a cientos de miles de musulmanes e inocentes en un verdadero Holocausto – hoy, aquí y ahora – en este afligido planeta.

Adrian Salbuchi
MSRA – Movimiento por la Segunda República Argentina
(Buenos Aires – Argentina)

Fuente: Adrián Salbuchi

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Noam Chomsky y 10 estrategias de manipulación mediática

El reconocido y siempre crítico lingüista del MIT, Noam Chomsky, una de las voces clásicas de la disidencia intelectual durante la última década, ha compilado una lista con las diez estrategias más comunes y efectivas a las que recurren las agendas “ocultas” para establecer una manipulación de la población a través de los medios de comunicación.

Históricamente los medios masivos han probado ser altamente eficientes para moldear la opinión pública. Gracias a la parafernalia mediática y a la propaganda, se han creado o destrozado movimientos sociales, justificado guerras, matizados crisis financieras, incentivado unas corrientes ideológicas sobre otras, e incluso se da el fenómeno de los medios como productores de realidad dentro de la psique colectiva.

¿Pero como detectar las estrategias más comunes para entender estas herramientas psicosociales de las cuales, seguramente, somos partícipes? Afortunadamente Chomsky se ha dado a la tarea de sintetizar y poner en evidencia estas prácticas, algunas más obvias y otras más sofisticadas, pero aparentemente todas igual de efectivas y, desde un cierto punto de vista, denigrantes. Incentivar la estupidez, promover el sentimiento de culpa, fomentar la distracción, o construir problemáticas artificiales para luego, mágicamente, resolverlas, son sólo algunas de estas tácticas.

1. La estrategia de la distracción

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como a criaturas de poca edad

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9. Reforzar la autoculpabilidad

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Fuente 1: Amos del mundo

Fuente 2: Atrevete a pensarr