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Sospechosa operación con armas militares entre Argentina y EEUU

C-17. Es la característica de la nave norteamericana que está demorada en Ezeiza. Además de armas, traía equipos para hacer escuchas.

Una gigantesca aeronave de la Fuerza Aérea norteamericana transportaba armas para la Policía Federal. Pero había una parte del cargamento que no estaba declarada en el Renar.

Por Fernando Oz

Hasta funcionarios del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) participaron de un minucioso control de un avión C-17 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, que aterrizó el jueves por la tarde en el aeropuerto internacional de Ezeiza. La nave militar transportaba un verdadero arsenal; había desde tres ametralladoras pesadas, granadas de mano, municiones de diferentes calibres y hasta treinta cajas de curitas.

El destino final de parte de las armas, según informó a PERFIL una fuente de uno de los organismos que participó de la requisa, era la Policía Federal, pero no toda la documentación estaba en regla. Por otra parte, voceros del Registro Nacional de Armas (Renar) reconocieron que el armamento era parte de una entrega pactada y que “en Cancillería se están ocupando del asunto“. Lo mismo sostuvieron en el Ministerio de Seguridad.

Dentro del equipamiento militar que no se encontraba declarado, se encontraban dos equipos de comunicaciones especiales que son utilizados para interceptar llamadas y para realizar decodificaciones. Las dos cajas aún están en el aeropuerto de Ezeiza a la espera de que alguien se haga cargo de la encomienda que mandaron desde Washington.

Cuando efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y funcionarios de la Aduana revisaron la documentación de las armas y la cotejaron con la carga del C-17 se encontraron con que parte del arsenal no estaba declarado. “Medio container de armamento no tenían ningún aval y por eso fueron confiscadas. Hasta que la Embajada de Estados Unidos no las ponga en regla o se las lleve por donde las trajeron van a estar bajo un depositario, en este caso la Policía Aeroportuaria. Hay un artículo del código aduanero que, en estos casos, habilita a retener la mercadería en tránsito hasta que se regularice la situación de la misma“, explicó un importante funcionario con despacho en el aeropuerto de Ezeiza.

El avión había partido desde los Estados Unidos y realizó una escala en Panamá. El plan de vuelo indicaba que una vez dejada la carga tenía que regresar a Carolina del Norte el viernes. Hasta ayer, la nave estaba liberada, pero sin parte del arsenal.

Antes de caer la noche del jueves, mientras Aduana y PSA contaban municiones, revisaban armamento y revisaban papeles, un pelotón de diplomáticos de la Embajada de los Estados Unidos se presentó para decir que estaba todo en regla y se comunicaron con la Cancillería argentina.

Tres fuentes que participaron del operativo coincidieron en señalar que parte de las armas, al menos las registradas, son de una compra que se realizó para el Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF) de la Policía Federal, un equipo de elite de la fuerza con capacitación para actuar en situaciones de crisis complejas y entrenado en operaciones antiterrorismo.

Otra parte de la carga, como un lote de 6.600 municiones de diferentes calibres, eran para utilizar en un curso de entrenamiento para las fuerzas especiales que iba a ser dictado en el país por instructores norteamericanos. Un lote de granadas de humo también iba a ser utilizado en ese ejercicio que fue pactado el año pasado y que tenía como objetivo final el entrenamiento en la lucha contra el terrorismo.

PERFIL consultó al Ministerio de Seguridad sobre si el armamento que traía el C-17 era para la Federal y si se estaba por realizar un curso dictado por oficiales norteamericanos. No hubo respuestas, nadie lo negó ni lo confirmó. Los ministros Nilda Garré y Jorge Timerman no festejaron la actuación de los organismos de control apostados en Ezeiza, sólo se quejaron por permitir que “un tema tan sensible” haya trascendido.

Fuente: Diario Perfil

El análisis genético ayudará al diagnóstico preciso del cáncer de próstata

Un grupo de científicos británicos informaron que han desarrollado un método efectivo para determinar si el paciente con cáncer de próstata necesita someterse a tratamientos agresivos, basado en el análisis de su información genética.

Los experimentos realizados por encargo del fondo Cancer Research UK, mostraron que las personas con un nivel elevado de los genes encargados de la progresión del ciclo celular (CCP), los que alientan a las células a crecer, son tres veces más propensos a sufrir formas letales de cáncer de próstata que aquellas con niveles bajos.

Las pruebas de la presencia de estos genes podrían salvar muchas vidas, así como evitar que los pacientes con las formas más leves de la enfermedad se sometan a tratamientos agresivos innecesarios, como las intervenciones quirúrjicas.

El cáncer de próstata es la forma más común de enfermedades oncológicas en los hombres, informa BBC. Los médicos todavía no disponen de un método seguro para determinar lo agresivo que es el tumor. Por ejemplo, una de las pruebas aplicadas en la práctica –la del antígeno prostático específico (PSA)- a menudo da un resultado positivo y hace al paciente preocuparse incluso si no tiene cáncer.

Según los datos de Cancer Research UK, cerca de dos teceras partes de los hombres con niveles elevados de PSA no tienen cáncer de próstata. Ahora los colaboradores de la facultad de medicina del Colegio Queen Mary de la Universidad de Londres, que están desarrollando el nuevo análisis, opinan que las dos pruebas tomadas a la vez ayudarán a alcanzar más precisión en el diagnóstico.

Según comentó el jefe del grupo científico, el profesor Jack Cusick, los resultados obtenidos tienen “un gran potencial“. En las células que están en crecimiento activo los genes de CCP se expresan en niveles más altos, con lo que se podrá medir la tasa de crecimiento y la agresividad inherente al tumor. Los científicos ya saben predecir la supervivencia de los pacientes con cáncer de mama e incluso con cáncer de cerebro y pulmón, evaluando los niveles de CCP.

Cusick citó los datos de los experimentos, que mostraron que los hombres con los niveles más altos de CCP corren el riesgo de sufrir una forma mortal de la enfermedad tres veces más alta que aquellos con los niveles más bajos. Y en caso de la extracción quirúrgca de la próstata, las personas con altos niveles de CCP sometidas a la operación tienen un 70% más de riesgo de que reaparezca la enfermedad.

A su vez, la directora de la organización benéfica British Prostate Cancer, Helen Rippon, indicó que a pesar de los prometedores resultados, se necesitan ensayos más amplios para poder poner el nuevo análisis en práctica clínica.

Fuente: Russia Today