Gonzalo Anti New World Order


El increíble pájaro espía del Pentágono

El diminuto colibrí robótico, creado con intenciones militares, es una copia perfecta del real: agita sus alas y vuela en cualquier dirección. El proyecto se encuadra dentro de un marco más amplio, ya que la agencia estatal posee una gran cantidad de grupos de trabajo investigando dispositivos robóticos que puedan tener alguna aplicación en el campo de la defensa. El prototipo puede volar hacia delante, hacia atrás, y hacia los lados, así como girar en sentido horario y anti horario.

Desde hace algunos años DARPA, el brazo innovador del Departamento de Defensa de EEUU, busca el espía robótico perfecto. Ha financiado a varias empresas para que desarrollen este tipo de aparatos, y finalmente comienzan a verse los resultados. La empresa de tecnología AeroVironment, que en 2009 anunció que estaba trabajando en el desarrollo de un colibrí robótico para la agencia estatal, acaba de presentar un vídeo en el que puede verse cómo vuela su robot. Con solo 19 gramos de peso, el robot luce y vuela como un verdadero colibrí.

En 2009, la empresa de tecnología AeroVironment firmó un contrato de 2,1 millones de dólares con DARPA -la unidad de investigación avanzada del Pentágono– para desarrollar nanovehículos aéreos (NAV, por Nano Air Vehicles). El proyecto se encuadra dentro de un marco más amplio, ya que la agencia estatal posee una gran cantidad de grupos de trabajo investigando dispositivos robóticos que puedan tener alguna aplicación en el campo de la defensa. Los ingenieros de AeroVironment se inspiraron en la naturaleza para diseñar su pequeño robot. El modelo elegido fue el colibrí (de la familia Trochilidae), el pájaro más pequeño del mundo, y los resultados obtenidos son espectaculares.

El trabajo de AeroVironment es impresionante. Conseguir que un robot sea capaz de volar agitando sus alas constituye un verdadero desafío. Lograr que se mueva en la dirección que uno desea agrega un nuevo grado de dificultad. Y reducir su tamaño hasta el de un colibrí puede parecer casi imposible. Sin embargo, el robot existe y como puedes ver en el vídeo, es capaz de volar prácticamente con la misma eficacia que un colibrí, utilizando como sistema de control de dirección y propulsión sus pequeñas alas.

Vuelo hacia atrás

El prototipo puede volar hacia delante, hacia atrás, y hacia los lados, así como girar en sentido horario y anti horario. No sólo se parece a un colibrí físicamente -es apenas más grande, con una envergadura de 15 centímetros y un peso de 19 gramos- sino que luce exactamente igual que un colibrí en vuelo. Por supuesto, y a pesar de lo impresionante que es este robot, difícilmente se convierta en un avión espía realmente efectivo, ya que uno de los principales requisitos para estos vehículos robóticos es pasar desapercibido. Y un colibrí -salvo que estemos en medio de un jardín- seguramente llamará la atención de todo el mundo. No obstante, estamos seguros que los amantes de la robótica disfrutarían enormemente de un juguete como este.

Fuente 1: ABC.es

Fuente 2: MDZ OnLine

Fuente 3: 1984

Los Robots, el futuro cercano de la guerra

Estados Unidos como otros 55 países, elaboran un nuevo tipo de armamento, robots guíados a distancia. Algunas de las misiones de las fuerzas armadas de los países desarrollados ya son realizadas por las máquinas, como, por ejemplo, la neutralización de explosivos, pero los militares en todo el planeta planean ampliar significativamente los tipos de objetivos, a los cuales pueden ser incorporados.

En el futuro cercano los ingenios mecánicos podrán no solo ejercer las tareas de apoyo, sino combatir por sus propios medios. Los líderes en esta esfera siguen siendo los estadounidenses. Uno de sus robots terrestres MAARS es casi silencioso, de una altura de menos de un metro, puede estar equipado con diferentes tipos de armas de fuego, incluso ametralladoras y lanzagranadas. Representará un verdadero horror para los enemigos y el mejor aliado para sus compañeros. No tiene miedo y está bastante protegido para responder al ser alcanzado.

Parece una maravilla para las operaciones antiterroristas. Pero claro que EEUU no van a ser únicos soberanos de este armamento nuevo. Por ahora 55 estados más están elaborando herramientas similares. ¿Y cómo cambiará el aspecto de la guerra cuando ambos lados del conflicto utilicen robots?

Algunos creen que esto va a reducir significativamente el número de víctimas de los conflictos, ya que participarán en ellos menos soldados. También indican que la gente que dirigirá las máquinas tendrá más tiempo para ver las circunstancias del combate y distinguir una persona civil de una persona armada. Pero no todos están de acuerdo con esta opinión.

Wendell Wallach, representante de la Universidad de Yale, piensa que las contiendas entre los países robotizados van a comenzar de un modo muy fácil y resultarán muy baratas. También opina que será una tarea muy difícil para los artefactos distinguir a la población civil y los soldados. Argumenta que esto es ya muy difícil para el hombre, y será más complicado para las máquinas operadas a distancia.

El mes pasado en Alemania el Comité Internacional del Control de Robots Armados -donde hay representantes de los investigadores de la inteligencia artificial, los especialistas del control de las armas, abogados de los derechos humanos y oficiales gubernamentales- llamó a los tratados sobre la limitación del uso del armamento operado a distancia y el armamento autónomo. El Comité indicó que los sistemas bélicos automáticos disminuyen la capacidad humana de tomar decisiones responsables.

Mientras se libran las discusiones, el trabajo de automatización de los ejércitos continúa. En 2001 el Congreso norteamericano marcó al Pentágono la tarea de transferir cada una de las tres máquinas terrestres al control a distancia. Algunos pasos significantes por este camino ya han sido dados. La compañía Lockheed Martin creó un diseño que puede llevar unos 450 kilogramos de equipamiento y seguir automáticamente al grupo de soldados, en los primeros meses del año 2011 será enviado a Afganistán. Hay proposiciones semejantes que podrán detectar y neutralizar minas antisubmarinas.

Todo eso supuestamente puede reducir el número de muertos en conflictos, pero ¿Qué pasaría si la industria robótica daría un paso más y crearía un modelo automatizado? Por ahora las autoridades señalan, que la decisión de abrir o no abrir fuego siempre la va a tomar el hombre. Pero la tentación de prestar esta posibilidad a las máquinas es muy alta, ya que son capaces de reaccionar mucho más rápido y preciso que sus operadores humanos.

¿Podrá la humanidad superar esta tentación? Quizás lo veamos en un futuro próximo.

Fuente: Russia Today