Gonzalo Anti New World Order


Más allá de Obama: ¿Alguien se preguntó porqué EEUU domina el mundo?

(IAR Noticias) 05-Junio-2011

EEUU no domina el mundo por formulaciones doctrinarias político-diplomáticas o eventuales discursos “democráticos” o “militaristas” de sus presidentes, sino porque impone al resto de los países la lógica de su poderío militar y económico, indestructible, salvo por un estallido nuclear del planeta.

Por Manuel Freytas (*)
manuelfreytas@iarnoticias.com
Informe especial

1) El discurso impuesto como realidad

La prensa mundial y los analistas del sistema han puesto de “moda” el análisis de los procesos económicos, militares y políticos de EEUU partiendo de los discursos del empleado (el presidente de turno en la Casa Blanca) y no de la dinámica funcional del patrón (los intereses de la estructura capitalista sionista que controla al presidente de EEUU).

En los medios de comunicación del sistema la interpretación del rol del presidente de EEUU está generalmente disociado de los intereses estratégicos (planetarios) del poder capitalista que representa la Casa Blanca.

La costumbre mediática de analizar los discursos del gerente USA despojados de la realidad estructural totalizada de la empresa capitalista imperial que controla la Casa Blanca, dio como resultante que las mayorías planetarias crean que los EEUU se manejan exclusivamente por la voluntad y la decisión de sus presidentes de turno.

Este falsa percepción (inducida por el propio poder imperial) se traslada a las mayorías que hablan y “comentan familiarmente” sobre los presidentes USA como si fueran personajes de la farándula , ignorando por completo la realidad estructural y funcional del poder estratégico de dominación imperial de EEUU que los controla.

Esta disociación conceptual entre el poder imperial central y los discursos de su presidente de turno, posibilitó recrear la mística del “nuevo sueño americano” y generar una expectativa de “reciclamiento democrático” del Imperio USA en la figura y en los discursos de Barack Obama.

Obviando la realidad estratégica del dominio hegemónico geopolítico-militar-nuclear de EEUU (cuya dinámica se nutre y retroalimenta con la conquista militar permanente de países y la depredación de recursos estratégicos a escala global) la prensa mundial y sus analistas edificaron en la figura y en los discursos de Obama una “nueva alternativa mundial” con EEUU renunciando a su status de potencia imperial dominante.

Con el acceso de Barack Obama a la presidencia de EEUU, se desarrolló una campaña mediática destinada a hacer creer a las mayorías mundiales que la primera potencia capitalista imperial, empantanada en Irak y Afganistán, con su sistema financiero pulverizado por la crisis y por una recesión económica de efectos imprevisibles, se podía recrear a sí misma generando nuevas expectativas y cambios “democráticos” de política a nivel mundial.

Como sostiene Henry Kissinger, Barack Obama proclamó desde su discurso “una especie de orden mundial sin una potencia dominante en el que la potencia que puede dominar dirige a través de la automoderación“.

De acuerdo con el histórico gurú del sionismo imperial, en el discurso de Obamael liderazgo estadounidense deriva de la disposición a escuchar y de afirmaciones inspiradoras. La acción común surge de convicciones compartidas. El poder emerge de un sentido de comunidad, no de la acción unilateral, y se ejerce mediante la asignación de responsabilidades según los recursos de un país“.

Desde el punto de vista de la realidad estratégica imperial, el Nuevo Orden Mundialmultilateral” proclamado por Obama sólo se trata de ilusionismo fabricado para incautos.

La construcción conceptual y discursiva de un EEUU “automoderado” que rompe con la “unilateralidad militarista” de la era Bush, ya choca con la realidad de la gestión de Obama en la Casa Blanca.

Durante sus primeros 90 días de gobierno, y mientras reafirmaba en sus discursos la “renuncia de EEUU a su rol de potencia imperial dominante“, Barack Obama decidió profundizar la ocupación militar enviando más tropas a Afganistán, elevar el presupuesto militar estadounidense a niveles récord, e imponer (a través del G-20 y el FMI) un nuevo plan de endeudamiento para hacer pagar la crisis financiera imperial a los pueblos de Asia, África y América Latina.

En Marzo pasado, el gerente imperial ordenó el primer bombardeo a Libia que hoy se encuentra despedazada y balcanizada bajo los ataques aéreos constantes de la OTAN que junto con el Pentágono ensayan un nuevo tipo de invasión contra un país petrolero.

Esta es la mejor prueba de que las políticas estratégicas de supervivencia imperial del Estado USA están por encima de la voluntad personal (o del discurso electoral “democrático“) del eventual gerente que ocupe la Casa Blanca.

Como ya está probado en forma histórica y estadística: En EEUU, la potencia locomotora del capitalismo sionista a escala global, no gobiernan los presidentes o los partidos, sino la élite económica-financiera (el poder real) que controla la Reserva Federal, el Tesoro, Wall Street, el Complejo Militar Industrial y Silicon Valley.

Terminada las luces artificiales de la campaña electoral, demócratas y republicanos dejan de agredirse y se complementan en un diseño de política estratégica de Estado en defensa de los intereses de las grandes corporaciones económicas que marcan el accionar de las políticas internas y de la conquista de mercados encubierta en las “guerras preventivas” contra el “terrorismo“.

Y en la práctica, esas políticas imperiales (y su continuidad en el tiempo) no tienen nada que ver con el discurso y los nuevos preceptos “doctrinarios” expresados por el gerente de turno en la Casa Blanca, en este caso Obama.

2) El poder militar imperial

Como primer concepto estratégico, es necesario aclarar que EEUU no domina el mundo ni se constituyó en primera potencia imperial capitalista con los discursos de sus presidentes eventuales, sino con el aparato aparato nuclear-militar más poderoso del mundo, siete flotas con poder atómico surcando los océanos y cerca de mil bases militares rodeando los puntos estratégicos del planeta.

A la hora de controlar el mundo del capitalismo trasnacionalizado, EEUU no utiliza discursos presidenciales sino estrategias de dominación enmarcadas en la supremacía mundial de su poderío militar y económico.

La actual proyección global del poder militar EEUU, se divide en cinco comandos regionales distribuidos en los cinco continentes: el Joint Forces Command (USJFCOM) para la región de América del Norte; el Southern Command (USSOUTHCOM) para América del Sur; el Pacific Command (USPACOM) para Asia y Oceanía; el European Command (USEUCOM) para Europa y África; y el Central Command (USCENTCOM) para las regiones del noreste y cuerno africano, Península Arábiga, Golfo Pérsico y Asia Central.

El 1 de Octubre de 2007 entró en operaciones el USAFRICOM, o AFRICOM, un Mando Combatiente Unificado del Pentágono, responsable de las operaciones militares de EEUU en relación con las 53 naciones africanas (excepto Egipto). Pasó a ser totalmente autónomo y operativo el 30 de Septiembre de 2008.

EEUU posee el mayor arsenal de armas de destrucción masiva del mundo, y es el único que ha utilizado alguna vez armas nucleares en la práctica, contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki (6 y 9 de Agosto de 1945). En la actualidad el arsenal nuclear USA cuenta con 534 misiles balísticos intercontinentales (ICBM) de los modelos Minuteman III y Peacekeeper; 432 misiles balísticos de lanzamiento submarino (SLBM) Trident C4 y D5 (desplegados en los 17 submarinos clase Ohio) y aproximadamente dos centenares de bombarderos nucleares de largo alcance, entre los que se cuentan 16 “invisibles” del tipo B-2. El total de cabezas nucleares desplegadas podría oscilar, según fuentes militares, entre 5.000 y 10.000.

Exceptuando Rusia, el poder nuclear-militar de EEUU supera al de todas las superpotencias capitalistas juntas.

Con un presupuesto que ya supera los US$ 800.000 millones las fuerzas armadas combinadas del Pentágono superan los dos millones de efectivos, esparcidos en los cinco continentes, equipados con la mejor tecnología del mundo, con el mejor entrenamiento y la mejor paga profesional de todo el planeta.

EEUU cuenta con cerca de 1000 bases militares distribuidas en todo el mundo y un despliegue operativo de sus fuerzas armadas que abarca a más de 180 países de Europa, Asia, África y América Latina.

Su estructura de poder naval cubre todos los océanos y mares del mundo con siete flotas operativas cuyas unidades de combate (buques, submarinos y aviones) están equipadas con poder nuclear.

Ese poder hoy no está al servicio de los discursos “democráticos” de Obama, sino (como siempre lo estuvo) al servicio de la expansión de los bancos y corporaciones imperiales que extraen su mayor tasa de rentabilidad capitalista de las políticas de conquista militar que sostienen el edificio de la primera potencia imperial.

3) La línea de continuidad histórica

Hay una línea de continuidad histórica que rige la política militar del imperio rector (más allá del discurso de sus presidentes):

Con la administración del demócrata James Carter, en la década del setenta, se estableció la llamada “Doctrina Carter” que estipuló que cualquier movimiento por parte de un poder “hostil” que pretendiera ganar el control de la región del Golfo Pérsico, – y consecuentemente sobre los enormes recursos energéticos de la misma – deberá ser considerado como un ataque contra los intereses vitales de EEUU justificando el uso de la fuerza militar para rechazarlo.

Durante la administración del republicano Ronald Reagan, en Enero de 1983, las Rapid Deployment Joint Task Forces (RDJTF) se convirtieron en el US Central Command (USCENTCOM), cuya misión abarca la proyección estratégica del poder militar de EEUU sobre los recursos energéticos gasíferos del Golfo Pérsico, el Cáucaso y Asia Central que contienen más del 70% de las reservas mundiales.

El republicano George Bush (padre de W), en 1991 lanzó la primera guerra contra Irak que tuvo como misión reposicionar estratégicamente las fuerzas militares de EEUU en el Golfo Pérsico con proyección hacia las regiones petroleras de Cáucaso y el Asia central.

Con el demócrata Bill Clinton, el aparato militar de EEUU profundizó su avance y extendió su cadena de bases en el Asia Central y en el Cáucaso, se posicionó en el territorio del ex imperio soviético de Europa del Este con el bombardeo y posterior control de Yugoslavia, y sentó las bases de la invasión a Irak con los bombardeos preventivos a ese país.

Con el republicano George W Bush, y bajo el precepto doctrinario de la “guerra contraterrorista“, EEUU invadió militarmente dos enclaves estratégicos para su proyecto de apoderamiento de los recursos energéticos del Golfo Pérsico y del Asia Central: Irak y Afganistán.

Al demócrata Barack Obama, le toca la misión de ampliar y extender el dispositivo del control geopolítico militar sobre los corredores energéticos euroasiáticos con la ocupación militar de Pakistán, el reposicionamiento del poder de EEUU en el Caucaso, y la profundización del control sobre la “llave petrolera” del Golfo Pérsico destruyendo el poder militar de Irán.

Como se puede apreciar, esta realidad emergente de las necesidades estratégicas (reales) de supervivencia del Imperio militar norteamericano no tiene nada que ver con el discurso “democrático” (irreal) de Obama que compran y venden a diario la prensa de mercado y los analistas del sistema.

4) El poder económico imperial

El poder militar de EEUU, y a modo de columna vertebral, sostiene y garantiza a su vez (en carácter de “policía mundial“) la supremacía global y el orden vigente de su poder económico imperial expandido a escala planetaria.

Hay que que precisar que EEUU no cifra su poder de potencia económica hegemónica en los discursos de sus administradores (presidentes) de turno en la Casa Blanca, sino en la imposición imperial vigente del dólar como moneda de transacción y de reserva a escala mundial que le permite a Washington (el emisor del dólar) controlar los procesos tanto de los mercados internos como de los mercados internacionales del sistema capitalista a escala planetaria.

Un 80% de las transacciones internacionales, un 70% de las importaciones mundiales y la casi totalidad del comercio petrolero se realizan en dólares, según el Banco Mundial y el departamento de Comercio estadounidense.

Según el Banco Internacional de Pagos, el banco central de los bancos centrales, el dólar continúa siendo la “moneda favorita de los bancos centrales” y representa un 55% de sus activos y pasivos en moneda extranjera.

EEUU, la primera economía mundial, Europa, la segunda economía mundial, China, la tercera economía mundial, y Japón la cuarta economía mundial, realizan la mayoría de su comercio en dólares (además de yenes y euros).

Si la divisa estadounidense colapsara, colapsarían EEUU, la Unión Europea, China, India, Japón y Corea del Sur, (los mayores vendedores y compradores del mundo), que juntos suman más 70% de la economía mundial.

Y hay un tercer factor que cierra el círculo geométrico del poder imperial de EEUU: Las primeras 200 corporaciones comerciales, industriales, financieras y tecnológicas del planeta (que dominan los procesos económicos productivos y los comercios exteriores de los países a nivel mundial) cotizan en Wall Street, valorizan sus activos en dólares y depredan el planeta protegidas bajo el “paraguas lobbista” de las embajadas USA.

Además, las más poderosas corporaciones económicas imperiales adquieren bonos del Tesoro de EEUU como “refugio” ante la crisis global, y la mayoría abrumante de los países subdesarrollados o emergentes de Asia, África o América Latina tiene sus reservas en dólares y también adquieren papeles del banco central norteamericano para escapar del colapso económico.

Esta realidad, estadística y verificable, y no el discurso de los presidentes de turno en Washington, es lo que determina las bases estratégicas del poder imperial de EEUU asentado sobre el poder nuclear-militar y la supremacía económica global con el dólar como moneda patrón.

En resumen, EEUU no domina el mundo por medio de eventuales formulaciones doctrinarias político-diplomáticas de “unilateralidad” o “multipolaridad“, o por los eventuales discursos “democráticos” o “militaristas” de sus presidentes, sino porque impone al resto de los países la lógica de su poder militar y económico, indestructible, salvo por un estallido nuclear del planeta.

En este escenario ¿quién puede pensar lógicamente que EEUU va a resignar “mansamente” su rol de potencia dominante, a desaparecer como Imperio regente del sistema capitalista, sin utilizar antes el poder militar destructivo más poderoso del planeta?

¿Y quien pude pensar, sin pecar de insano mental, que EEUU va a renunciar a su dominio militar, a su condición de potencia económica capitalista dominante, para convertirse en una Estado “democrático” que respeta el derecho de los demás por la simple voluntad del doble discurso de Obama?.

Solamente la ignorancia generalizada sobre quién es el empleado (Obama) y quién es el patrón (la estructura de poder imperial que controla la Casa Blanca) permite a la prensa del sistema poner a Obama y a sus discursos marketineros como si fueran el centro decisivo del poder imperial.

Fuente: IAR Noticias

(*) Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

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Resolver el estancamiento entre palestinos e israelíes

Por Noam Chomsky (*)

Mientras sigue dedicado intensivamente a la expansión de los asentamientos ilegales, el gobierno de Israel también está tratando de resolver dos problemas: una campaña de lo que percibe como deslegitimación –esto es, objeciones a sus crímenes y retirarse de participar en ellos– y una campaña paralela de legitimación de Palestina.

La deslegitimación, que está progresando rápidamente, fue llevada un paso más adelante en Diciembre por un llamado de Human Rights Watch a Estados Unidos para suspender el financiamiento a Israel en una cantidad equivalente a los costos de lo que invirtió para apoyar los asentamientos y para monitorear las contribuciones a Israel de organizaciones de contribuyentes estadunidenses que violan las leyes internacionales, incluyendo las prohibiciones contra la discriminación –lo que abarcaría una amplia gama de actos. Amnistía Internacional ya había exhortado a la imposición de un embargo de armas contra Israel.

El proceso de legitimización también dio un largo paso hacia adelante en Diciembre cuando Argentina, Bolivia y Brasil reconocieron al Estado de Palestina Gaza y la Ribera Occidental, con lo que el número de naciones que lo apoyan asciende a más de un centenar.

El abogado internacional John Whitbeck calcula entre 80 y 90 por ciento la población mundial que vive en Estados que reconocen a Palestina, en tanto entre 10 y 20 por ciento reconoce a la República de Kosovo. Estados Unidos reconoce a Kosovo, pero no a Palestina.

En consecuencia, como escribe Whitbeck en Counterpunch, los medios de comunicación actúan como si la independencia de Kosovo fuera un hecho en tanto que la independencia de Palestina es una aspiración que nunca podrá ser realizada sin el consentimiento de israelíes y palestinos, reflejando el funcionamiento normal del poder en la arena internacional.

Dada la escala de los asentamientos de Israel en Cisjordania (Ribera Occidental), durante más de una década se ha argumentado que el consenso internacional en un acuerdo de dos Estados está muerto, o equivocado (aunque evidentemente la mayor parte del mundo no está de acuerdo). En consecuencia, los interesados en los derechos de los palestinos deben pedir una ocupación israelí de la totalidad de Cisjordania, seguida por una lucha anti apartheid del estilo sudafricano que llevaría a una ciudadanía plena de la población árabe allí.

El argumento da por hecho que Israel accedería a esta toma. Es mucho más posible que Israel, en lugar de eso, continuará los programas que llevan a la anexión de las partes de Cisjordania que está desarrollando, aproximadamente la mitad del área, y no acepte responsabilidad por el resto, defendiéndose así del problema demográfico –demasiados no judíos en un Estado judío– aislando, mientras tanto, a la sitiada Gaza del resto de Palestina.

Una analogía entre Israel y Sudáfrica merece atención. Una vez que se implantó el apartheid, los nacionalistas sudafricanos reconocieron que se estaban convirtiendo en parias internacionales. En 1958, sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores informó al embajador de Estados Unidos que la condena de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y otras resoluciones les preocupaban muy poco en tanto Sudáfrica estuviera apoyada por la potencia mundial dominante: Estados Unidos.

Para los años 70, Naciones Unidas declaró un embargo de armas, prontamente seguido por campañas de boicot y desinversiones. Sudáfrica reaccionó en forma calculada para encolerizar la opinión internacional. En un gesto de desprecio para la ONU y el presidente Jimmy Carter –quien se abstuvo de reaccionar para no alterar unas negociaciones inútiles–, Sudáfrica lanzó una redada asesina contra el campamento de refugiados Cassinga en Angola, justo cuando el grupo de contacto, encabezado por Carter, estaba a punto de presentar un acuerdo para Namibia.

La similitud con el comportamiento actual de Israel es sorprendente –por ejemplo, el ataque contra Gaza en Enero de 2009 y contra la flotilla de la libertad en Mayo de 2010.

Cuando Ronald Reagan tomó posesión en 1981 dio apoyo pleno a los crímenes internos de Sudáfrica y a su asesina depredación en países vecinos.

Las políticas estaban justificadas en el contexto de la guerra contra el terrorismo que Reagan había declarado al llegar a la presidencia.

En 1988, el Congreso Nacional de Nelson Mandela fue designado uno de los grupos terroristas más notorios (el propio Mandela sólo fue removido de la lista de terroristas de Washington en 2008). Sudáfrica estaba desafiante, e incluso triunfante, con sus enemigos internos aplastados y disfrutando de apoyo sólido del único Estado que importaba en el sistema global.

Poco después, la política estadounidense cambió. Muy probablemente los intereses empresariales de Estados Unidos y Sudáfrica se dieron cuenta de que estarían mejor si se ponía fin a la carga del apartheid. Y el apartheid no tardó en desplomarse.

Sudáfrica no es el único caso reciente donde la desaparición del apoyo de Estados Unidos a crímenes ha generado un progreso significativo.

¿Puede ocurrir tal cambio transformativo en Israel, abriendo el camino hacia un arreglo diplomático? Entre las barreras arraigadas están los vínculos militares y de inteligencia sumamente estrechos entre Estados Unidos e Israel.

El abierto apoyo para los crímenes de Israel proviene del mundo de los negocios. La industria estadunidense de la alta tecnología está estrechamente integrada con su contraparte israelí. Para citar sólo un ejemplo: el mayor fabricante mundial de chips, Intel, está estableciendo su unidad de producción en Israel.

Un cable estadounidense revelado por WikiLeaks señala que las industrias militares Rafael en Haifa es uno de los sitios considerados vitales para los intereses de Estados Unidos debido a su producción de bombas cluster (racimo); Rafael ya había desplazado algunas operaciones a Estados Unidos para tener mejor acceso a la ayuda y mercado estadounidenses.

Hay también un poderoso grupo de cabildeo israelí, aunque, por supuesto, en ninguna forma igual al cabildeo militar y al de negocios.

También intervienen factores culturales. El sionismo cristiano precede con mucho al sionismo judío, y no está restringido a una tercera parte de la población de Estados Unidos que cree en la verdad literal de la Biblia. Cuando el general británico Edmund Allenby conquistó Jeruslén en 1917, la prensa nacional declaró que él era Ricardo Corazón de León, que finalmente había rescatado a la Tierra Santa de manos de los infieles.

Lo siguiente es que los judíos deben regresar a la tierra que les fue prometida por el Señor. Dando voz a un punto de vista común de la elite, Harold Ickes, secretario del Interior de Franklin Roosevelt, describió la colonización de Palestina como un logro sin comparación en la historia de la raza humana.

También hay una simpatía instintiva por la sociedad de colonizador que se ve como una reproducción de la historia del propio Estados Unidos, llevando civilización a la tierras que nativos no merecedores de ellas habían usado mal –doctrinas, éstas, profundamente arraigadas en siglos de colonialismo.

Para desbaratar este conflicto será necesario desmantelar la ilusión reinante de que Estados Unidos es un honesto intermediador que trata desesperadamente de reconciliar a adversarios recalcitrantes, y reconocer que las negociaciones serias serían entre Estados Unidos e Israel y el resto del mundo.

Si los centros de poder de Estados Unidos pueden ser obligados por la opinión popular a abandonar décadas de rechazo, muchas perspectivas que parecen remotas súbitamente podrían tornarse posibles.

(El libro más reciente de Noam Chomsky, con la coautoría de Ilan Pappe, es Gaza en crisis. Chomsky es profesor emérito de Lingüística y Filosofía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en Boston).

Fuente 1: La Jornada

Fuente 2: 1984

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Aspartame, una epidemia ignorada

Por Sylvia Ubal

La toxicidad del ASPARTAME a menudo se manifiesta por medio de desordenes que afectan el sistema nervioso central y daños al sistema inmunológico y sus aminoácidos se encuentran combinados con otros elementos que facilitan la asimilación y evacuación. Pese a que la patente ya fue caducada en Estados Unidos, sus componentes están incorporados a miles de productos a través del todo el mundo.

El aditivo alimenticio más polémico y dañino de la historia

La historia del ASPARTAME es parecida a un capítulo de los Expedientes X, producido por Michael Moore, en el que intervienen más los abogados que los médicos o los nutricionistas.

Se remonta a 1965, cuando James Schlatter, quien trabajaba para G.D. Searle, Centro de Arbitraje y Mediación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) en la búsqueda de un remedio para la úlcera, probó accidentalmente el dipéptido (una estructura de proteínas) que estaba desarrollando y se dio cuenta de su alta dulzura, 180 veces mayor que el azúcar. Sin embargo pasaron varios años hasta que la empresa lo pudo sacar al mercado.

El principal obstáculo para lograrlo se dio en 1973, cuando un equipo médico encontró que el producto podía generar tumores cerebrales, según las pruebas que se hicieron con animales. Esto llevo a la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) a descartar la comercialización del ASPARTAME. Sin embargo allí apareció en escena Donald Rumsfeld (la persona que inventó la invasión a Irak y también quería imponer el Tamiflu contra la Gripe Aviar), que trabajaba para G.D. Searle y quien siempre se ha movido en la puerta giratoria entre lo privado y lo público.

La FDA continuó rechazando su aprobación hasta que en 1981 el Presidente Reagan tomó cartas en el asunto, despidió al Comisionado de la FDA que no aprobaba el ASPARTAME y designó a su amigo y de Donald Rumsfeld, el Dr. Artur Hull Hayes Jr. como nuevo Comisionado. En ese momento fue aprobada la licencia para la venta del ASPARTAME, a través de procedimientos políticos más que técnicos.

El ASPARTAME o Nutrasweet, es una amarga dulzura

El ASPARTAME está compuesto por tres elementos: ácido aspártico (40%), fenilanalina (50%) y metanol (10%), los dos primeros son aminoácidos (los mismos que aparecen en las proteínas) y el último es un alcohol que puede ser tóxico al consumirse en altas cantidades

Según lo señala el doctor H. J. Roberts, autor del libro La enfermedad del ASPARTAME, una epidemia ignorada, “todos los componentes señalados sufren un cambio químico al estar a una temperatura determinada, transformándose en ÁCIDO FÓRNICO, el que llega a ser letal en un momento y que va afectando al ser humano con una gran serie de trastornos, que finalmente pueden provocar la muerte“.

La toxicidad del ASPARTAME a menudo se manifiesta por medio de desordenes que afectan el sistema nervioso central y daños al sistema inmunológico y sus aminoácidos se encuentran combinados con otros elementos que facilitan la asimilación y evacuación. Al presentarse en la forma que salen del laboratorio, se produce la acumulación de residuos en el intestino (en forma de metanol), y en otros casos la fijación de ácido aspártico en el plasma sanguíneo, que a su vez genera excitotoxicidad, es decir, produce el deterioro de las neuronas, lo que da origen a enfermedades tales como la apoplejía y dolencias neurológicas y degenerativas como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Alzheimer, la fibromialgia, artritis, fatiga crónica, trastornos de ansiedad, lupus sistémico, la enfermedad de Parkinson, depresión, diabetes, linfomas o hipotiroidismo.

La toxicidad del metanol produce síntomas semejantes a los de la esclerosis múltiple; y de esta manera, algunas personas han sido diagnosticadas con esclerosis múltiple por error. La esclerosis múltiple no representa una sentencia de muerte, en cambio la toxicidad por metanol sí lo representa

El caso del lupus sistémico, es casi como el de la esclerosis múltiple, y es ocasionado por el consumo de ASPARTAME, especialmente en los habituados a la Diet Coca y Diet Pepsi, Sodas Light. Existen muchas personas adictas a estos productos que suelen tomar de tres a cuatro latas o más por día, estas personas no saben que el ASPARTAME es el culpable y continúan con un consumo que es capaz de amenazar su vida.

Edulcorantes que pueden causar la muerte

Estos productos se venden como sustitutos del azúcar y pueden provocar efectos tóxicos que pueden llegar a ser mortales. Así lo señala un mensaje que circula en Internet y sin embargo ¿Por qué no sale en la prensa?

Por los intereses económicos de las grandes compañías transnacionales y porque los gobiernos “hacen la vista gorda” en aras de cumplir los tratados comerciales y sólo intervienen cuando ya han muerto miles de personas y no hay como “tapar el sol con el dedo“. Desgraciadamente este veneno se demora un tiempo en matar silenciosamente, pero por su causa están muriendo “dulcemente” más personas en el mundo y sufriendo toda clase de problemas neurológicos.

Y pese a que la patente ya fue caducada en Estados Unidos, sus componentes están incorporados a miles de productos a través del todo el mundo. Y, por tanto, el negocio sigue adelante. Obviamente hay millones y millones de dólares en juego y las industrias trasnacionales no se detienen.

El ASPARTAME se puede encontrar en más de 5,000 productos y como aditivo en más de 150 marcas internacionales, los productos “Light” como sodas de dieta, Diet Coca y Diet Pepsi, bebidas atléticas, goma de mascar, café, , bebidas del tipo Kool-Aid, gelatinas, vitaminas para niños, antibióticos, postres, lácteos congelados, yogur, y muchos otros productos alimenticios

El ASPARTAME es el aditivo alimenticio más polémico de la historia. La evidencia más reciente indica que este dulcificante artificial nunca debió haber sido lanzado al mercado y menos aun permitir que permanezca en la cadena alimenticia.

Si usted y su familia quieren vivir más y mejor o si alguien sufre síntomas tales como espasmos, dolores punzantes, entumecimiento de piernas, calambres, vértigo, mareos, diarrea, dolores de cabeza, dolor articular, depresión, ataques de ansiedad, trastornos al hablar, impotencia y problemas sexuales, visión borrosa o pérdida de memoria, es necesario que usted le haga “la cruz” en forma inmediata a todos los productos que contengan estos componentes: NUTRA SWEET, SUGAR FREE, EQUAL, SPOONFREE.

Pero si desea productos “Light“. La sucralosa es el único endulzante en bajas calorías que se fabrica a partir del azúcar. Se lo usa en todo el mundo como ingrediente en alimentos procesados y bebidas de bajas calorías y como endulzante de mesa de venta libre en los supermercados y tiendas. Su nombre comercial “Splenda“, aunque es algo costoso, está siendo utilizado por productos de consumo masivo como algunas bebidas light y aguas minerales saborizadas. Según el Dr. H.J. Roberts del Instituto de Investigación Médica de Palm Beach, hace más de 20 años que los estudios científicos han demostrado su seguridad.

Además hay alternativas naturales que se encuentran en el mercado y que también se han abierto paso, entre las más destacadas encontramos: la Miel de Abejas, la Melaza, los azúcares de Remolacha, la Malta, la Miel de Agave y la Fructosa. Todas estas son ampliamente compatibles con la química del organismo y generan beneficios adicionales tanto en el aspecto nutricional como en la salud.

Si podemos preocuparnos por nosotros y nuestras familias y tomar las medidas correspondientes, estaremos sin duda prolongando la vida de nuestro grupo familiar.

Fuente 1: Ecoportal

Fuente 2: 1984

EEUU a punto de crear misil de alcance medio en violación del tratado con Rusia

Moscú, 20 de Diciembre, RIA Novosti – Estados Unidos están a punto de desarrollar un misil de alcance medio en violación del Tratado de Eliminación de Misiles de Alcance Medio y Más Corto (INF), advirtió hoy el diseñador del proyectil ruso “Bulavá”, Yuri Solomónov, del Instituto de Termotécnica de Moscú.

EEUU recorrieron un largo camino, e incluso realizaron pruebas del misil Hera. Se trata de un misil prácticamente de alcance medio, pero es imposible acusarlos de nada, puesto que lo emplearon como un misil blanco en ensayos del escudo antimisiles, y el tratado afecta a los proyectiles tierra-tierra”, indicó Solomónov.

Según explicó, aunque el Hera es en teoría un misil tierra-aire, podría ser convertido sin problemas en uno de la clase “tierra-tierra”.

Al día de hoy, Rusia sigue “respetando los términos del tratado, que podrían incumplirse en circunstancias extraordinarias”, agregó.

El Tratado INF fue suscrito el 7 de Diciembre de 1987 en Washington por los presidentes de la URSS y EEUU, Mijaíl Gorbachov y Ronald Reagan. Este documento indefinido obliga a ambas partes a abstenerse de fabricar, ensayar y desplegar misiles de crucero y balísticos de emplazamiento terrestre de alcance medio y corto.

Fue el primer tratado por el que se eliminó toda una clase de misiles de alcance medio”, destacó Solomónov.

Fuente: RIA Novosti

Estructuras para el control y dominación del mundo

Desde hace 30 años, la National Endowment for Democracy (NED) se encarga de la parte legal de las operaciones ilegales de la CIA. Sin despertar sospechas, ha venido creando una extensa red mundial de corrupción, comprando sindicatos tanto obreros como patronales  así como partidos políticos de izquierda y de derecha para que defiendan los intereses de Estados Unidos en vez de los intereses de sus propios miembros. El analista internacional Thierry Meyssan describe en este trabajo la envergadura de ese dispositivo.

El Nuevo Orden Mundial unipolar, del que nos hemos ocupado en varias de nuestras columnas, que pretende desdibujar fronteras, romper los bloques regionales, desarmar los nuevos ejes geopolíticos que han aparecido en el mundo, particularmente en la Eurasia y la reciente asociación geoestratégica que suscribió nuestro poderoso vecino, el Brasil, con Irán, Rusia y la India, y desmantelar los estados-nación, obedecen a la ostensible declinación de los Estados Unidos en los últimos años.

Pero el poder político y militar, otrora omnímodo e incuestionado del imperio sigue vigente, aunque hoy lo manejan sus corporaciones económicas, tiene mucha más antigüedad de la que uno supone. Diríase que nación ni bien las grandes potencias cancelaron la política de la guerra fría, tras el fin de la Segunda Gran Guerra.

Meyssan describe con prolijidad esa secuencia. En 2006 -dice- el Kremlin denunciaba la proliferación en Rusia de asociaciones extranjeras, algunas de las cuales parecían estar participando en un plan tendiente a desestabilizar el país, plan orquestado por la estadounidense Fundación Nacional por la Democracia (National Endowment for Democracy  NED). En previsión de una “revolución de color”, Vladislav Surkov elaboraba entonces una estricta reglamentación para esas organizaciones no gubernamentales (ONG). En Occidente, aquella reglamentación de orden administrativo fue descrita como un nuevo ataque del dictador Putin y de su consejero en contra de la libertad de asociación. Otros estados que también siguieron una política similar han sido igualmente calificados por la prensa internacional como dictaduras.

El gobierno de Estados Unidos dice trabajar a favor de la promoción de la democracia a través del mundo. Su posición es que el Congreso estadounidense puede subvencionar la NED y que la NED puede a su vez, de manera independiente, ayudar directa o indirectamente a asociaciones, partidos políticos o sindicatos en cualquier país del mundo. Al ser, como su nombre lo indica, no gubernamentales, las ONGs pueden emprender iniciativas políticas que las embajadas no pueden asumir sin violar la soberanía de los estados que las acogen. Esa es precisamente la cuestión. ¿La NED y la red de ONGs financiadas a través de ese órgano son acaso iniciativas de la sociedad civil injustamente reprimidas por el Kremlin o son en realidad pantallas de los servicios de inteligencia estadounidenses, sorprendidos en flagrante delito de injerencia?, se pregunta Meyssan y señala que para responder esa interrogante habría que remontarse al origen de la National Endowment for Democracy y escrutar su funcionamiento. Para ello debemos analizar, primero que todo, lo que significa el proyecto oficial estadounidense de exportación de la democracia.

Historia el analista que los puritanos que fundaron Estados Unidos querían construir una ciudad radiante que alumbraría el mundo. Se veían a sí mismos como misionarios de un modelo político. Pero ¿qué tipo de democracia? Como pueblo, los estadounidenses asumen la ideología de sus padres fundadores. Se ven a sí mismos como una colonia llegada de Europa para fundar una ciudad que obedece a Dios. Ven a su propio país como una luz encima de la montaña, según la expresión de San Mateo que la mayoría de los presidentes estadounidenses han retomado en sus discursos políticos a lo largo de dos siglos. Por lo tanto, Estados Unidos sería una nación modelo, que brilla en lo alto de una colina, iluminando el mundo. Y todos los demás pueblos de la Tierra deberían abrigar la esperanza de poder copiar ese modelo para alcanzar su propia salvación.

Para los estadounidenses, esa ingenua creencia implica como una verdad que no necesita demostración  que su país es una democracia ejemplar y que ellos tienen el deber mesiánico de extenderla al resto del mundo. San Mateo predicaba que la propagación de la fe debía lograrse sólo mediante el ejemplo de una vida honesta, pero los padres fundadores de Estados Unidos veían el acto de encender su fuego y de propagarlo como un cambio de régimen. Los puritanos ingleses decapitaron a Carlos I de Inglaterra antes de huir hacia Holanda y América. Posteriormente, los patriotas del Nuevo Mundo rechazaron la autoridad del rey Jorge III de Inglaterra y proclamaron la independencia de los Estados Unidos. En consecuencia, sostiene Meyssan, como están imbuidos de esa mitología nacional, los estadounidense no ven la política exterior de su propio gobierno como un imperialismo. Consideran que derrocar un gobierno es perfectamente válido si ese gobierno ambiciona encarnar un modelo diferente del estadounidense, lo cual lo convierte en un gobierno maléfico.

Al mismo tiempo, están convencidos de que, debido a la misión mesiánica de la que están investidos, han logrado imponer la democracia por la fuerza en los países que han ocupado. En las escuelas de Estados Unidos se enseña que los soldados estadounidenses llevaron la democracia a Alemania. Ignoran que los hechos históricos demuestran exactamente lo contrario: el gobierno estadounidense ayudó a Hitler a derrocar la República de Weimar y a instaurar un régimen militar para acabar con la Unión Soviética. Esa ideología irracional les impide cuestionar la naturaleza de sus propias instituciones y lo absurdo del concepto mismo de democracia forzosa. Sin embargo, según la fórmula del presidente Abraham Lincoln, “la democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.

Visto desde ese punto de vista, añade el especialista, los Estados Unidos no son una democracia sino un sistema híbrido en el que el poder ejecutivo está en manos de una oligarquía mientras que el pueblo limita la arbitrariedad de esa oligarquía a través de los contrapoderes legislativo y judicial. En efecto, el pueblo elige a los miembros del Congreso y a algunos jueces pero son los estados miembros de la federación los que eligen el poder ejecutivo, que a su vez designa a los altos magistrados. Si bien los ciudadanos están llamados a pronunciarse sobre la elección del presidente, el voto de la ciudadanía no es más que una consulta, como hubo de recordarlo la corte suprema a raíz de la elección presidencial del año 2000, al pronunciarse sobre el caso Gore vs. Bush. La Constitución de los Estados Unidos no reconoce la soberanía del pueblo ya que el poder se comparte entre el pueblo y los Estados que componen la federación, o sea los notables locales.

Durante los 30 últimos años, la NED -verdadera fachada de la CIA– ha sido portadora de esa contradicción, que se ha concretado en la desestabilización de numerosos estados. Miles de crédulos militantes de ONGs han violado la soberanía de los pueblos con la beatífica sonrisa de quien tiene la conciencia tranquila. En su célebre discurso del 8 de Junio de 1982 ante el parlamento británico, el presidente Reagan denunció a la Unión Soviética como el “el imperio del mal” y propuso prestar ayuda a los disidentes, en la URSS y en otras partes. Su cinismo llegó a tanto que dijo: “Se trata de ayudar a crear la infraestructura necesaria para la democracia: libertad de prensa, sindicatos, partidos políticos, universidades. Los pueblos serán así libres de escoger el camino que les convenga para desarrollar su cultura y resolver sus diferencias por medios pacíficos”.

Concluye Meyssan: el discurso de Ronald Reagan en Londres se produce después de los escándalos que rodearon las revelaciones de los manejos sucios de la CIA, revelaciones provenientes de varias comisiones investigadoras parlamentarias.

El Congreso prohibió entonces a la CIA la organización de nuevos golpes de Estado como medio de conquistar mercados. En la Casa Blanca, el Consejo de Seguridad Nacional busca entonces otras vías que le permitan sortear dicha prohibición.

La comisión bipartidista de reflexión se constituyó antes del discurso de Ronald Reagan, aunque el mandato oficial de la Casa Blanca sólo le fue entregado posteriormente. Ello indica que aquella Comisión no respondía a la pomposa ambición presidencial sino que era anterior. El discurso no es por lo tanto otra cosa que la justificación retórica de decisiones ya tomadas de antemano en líneas generales y destinadas a su puesta en escena por parte de la comisión bipartidista.

(Fuente: Odnako – Rusia. El artículo fue escrito por Meyssan en ese país y compilado por el politólogo boliviano José Dávalos)

Fuente 1: Diario Panorama

Fuente 2: 1984