Gonzalo Anti New World Order


La Ideología Facebook

Por José Steinsleger

Internet es una tecnología y Facebook un programa que la usa. Las tecnologías surgen de equis necesidad, y los programas, de equis propósito. Si de veras necesitamos de muchos amigos, si realmente nos resulta indispensable localizar a la novia de ayer o al compañerito de primaria, adelante… ¡Facebook!

Cuando siendo adolescente pateaba las calles de una gran ciudad y ejercitaba la concentración mental para asesinar al director de mi escuela, solía detenerme en los escaparates de las librerías. Un libro que estaba en todas llamaba mi atención: Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie.

A pesar del exultante cintillo que lo recomendaba (¡millones de copias vendidas!), nunca lo compré. Me bastó abrirlo y leer la primera recomendación para constatar que la obra iba contra mis ideales: “No critique, ni condene, ni se queje“.

En el ciberespacio hay redes y… telarañas. Internet es una red (de redes), y Facebook una telaraña (de personas). Internet vincula, Facebook captura. Ambos sistemas enlazan. Sólo que Internet fue diseñada con fines públicos y Facebook, así como el libro de Carnegie, manipula lo público con fines privados.

¿Qué ideología profesaban los jóvenes de la Universidad de Stanford que a finales de los sesenta exploraban las potencialidades de la red? Digamos que el proverbial pragmatismo de la elitista democracia yanqui los invitó a responder una puntual petición del Pentágono: crear un sistema de comunicación descentralizado, capaz de resistir un ataque nuclear.

Como el proyecto no mencionaba que el sistema evitara la censura (o que se inspirara en la igualdad de derechos entre las fuentes de información), el Estado no reparó si los investigadores apoyaban la guerra de Vietnam o acudían a recitales para cantarle We shall overcome a Ronald Reagan, gobernador de California. Licencias del american way, que no volverán.

Internet fue concebida con el espíritu desinteresado de una comunidad de científicos, y Facebook surgió de la traición de Mark Zuckerberg a los amigos que, junto con él, diseñaron el programa para hacer amigos. Una historia que Ben Mezrich contó en Multimillonarios por accidente (Planeta, 2010) y que los reacios a la lectura pueden apreciar en La red social, la buena y simplona película de David Fincher (2010).

Zuckerberg es el dueño de Facebook (el hombre del año según la cavernícola revista Time), y Peter Thiel (inventor del sistema de pago electrónico PayPal) opera como piedra angular de su ideología. Por motivos de espacio, remito a Google el perfil de este ciberdinosaurio del mal. De mi lado, me detengo en René Girard (1925), filósofo y antropólogo francés, y alter ego de Peter Thiel.

En Julio de 2008, en una revista de la derecha mexicana que presume de libre (y no menos manipuladora que Time), se dijo que “…la teoría antropológica de René Girard empieza a ser considerada la única (sic) explicación convincente sobre los orígenes de la cultura“. ¿Cuál sería esta ignota teoría? Nada menos que la vapuleada mímesis del deseo que, según Girard, configuramos gracias a los deseos de los demás.

Las piruetas intelectuales de Girard rinden tributo a sicólogos racistas, como Gustave Le Bon (1841-1931), y encajan en la mentalidad de tipos como Thiel: la gente es esencialmente borrega y se copia una a otra sin mucha reflexión.
El sitio Resistencia Digital (RD) puso el ejemplo de la burbuja financiera: cuando Bill Gates compró parte de las acciones de Facebook, los tigres de Wall Street dedujeron que valía 15 veces más.

El segundo inversionista de Facebook se llama Jim Breyer (miembro de la junta de Walmart) y el tercero es Howard Cox, de In-Q-Tel, ala de inversión en capital de riesgo de la CIA. El Proyecto Censurado (iniciativa de la Universidad de Sonoma State, California, que ventila los temas que ocultan los medios) dice que la FBI recurre a Facebook en remplazo de los Infragard creados durante el primer gobierno de W. Bush: 23 mil microcomunidades o células de pequeños comerciantes patrióticos, que ofrecen los perfiles sicopolíticos de su clientela.

Facebook y su experimento de manipulación global acabaron con las teorías conspirativas. Por izquierda y derecha, millones de personas, que en principio estiman la democracia y la libertad (valores que para Thiel son incompatibles), parecen no reparar en que la privacidad es un derecho humano básico.

Atrapados en la cultura neoliberal (auténtica red de redes), gobiernos, instituciones y usuarios le entregan a Facebook redes de contacto, relaciones, nombres, apellidos y fotografías que se prestan al reconocimiento facial, la geolocalización móvil, la estadistica ideológica y los perfiles de mercado y sicológicos.

En ese sentido, Facebook es un subproducto ideológico de la imparable metástasis totalitaria que se expande en Estados Unidos. En lugar de las ambidextras obsesiones del púdico George Orwell, Facebook se nutre de la profecía que Jack London describió en El talón de hierro (1908): la instauración de un Estado policiaco, plagado de alcahuetes anónimos

Fuente 1: La Jornada

Fuente 2: 1984

Artículo relacionado:

Murió un niño por trabajo esclavo

Hace dos años, había sido filmado trabajando con veneno en una granja avícola. El video:

Ezequiel Ferreyra tenía seis años. Hacía dos meses que agonizaba, luego de que, a raíz de un desmayo, le diagnosticaran un tumor cancerígeno en el cerebro, una enfermedad que, se presume, fue consecuencia de manipular veneno en una granja avícola donde trabajaba desde hacía tres años con su familia.

En la madrugada de ayer, el niño murió en la sala de terapia intensiva del Centro Gallego, ubicado en el barrio porteño de Balvanera. Fue el desenlace fatal de un caso que hace dos años había sido denunciado por la ONG La Alameda por sus connotaciones de trabajo esclavo, luego de que el niño contara ante una cámara cómo manipulaba veneno para matar moscas (ver video adjunto).

La noticia de la muerte de Ezequiel se conoció ayer tarde. Por la mañana, La Alameda había denunciado un “escandaloso allanamiento” a la granja “Mimosa III“, en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, donde trabajaba y vivía Ezequiel junto a su familia. Por orden del Juzgado Federal 2 de Zárate-Campana, el allanamiento se había concretado el viernes pasado para buscar pruebas del uso de los agrotóxicos, tras la denuncia de la ONG.

El allanamiento estaba cantado, el martes anterior los responsables de la empresa habían sido advertidos del operativo y se encargaron de limpiar las pruebas“, dijo a Perfil.com Gustavo Vera, de La Alameda. Y denunció: “Fue un procedimiento plagado de irregularidades“.

Según la denuncia de la ONG, el niño y su familia (tiene dos hermanitos más chicos y su mamá está embarazada) llegaron a Buenos Aires en 2007, traídos por la misma empresa, Nuestra Huella SA, que tiene granjas en Zárate, Pilar y Capilla del Señor. “Fueron reclutados en Misiones a fines de 2007. Estaban en situación de pobreza extrema y para traerlos se les prometió trabajo estable, casa, comida y traslado. Cuando llegaron a la granja La Fernández, de Pilar, se dieron con que había siete galpones, con 20.000 gallinas en cada uno. Aparte de recolectar los huevos tenían que limpiar la sangre y el guano de las gallinas manipulando venenos. El padre de Ezequiel tenía una deuda con la empresa a cambio del trabajo y la casa, para eso tenía que hacer todo el trabajo de un galpón él solo, una tarea que tendrían que atender 5 o 6 personas. La única forma de cumplir era trabajando toda la familia“, relató Vera a este medio.

La denuncia de La Alameda se realizó en 2008, tras filmar un video en el que Ezequiel, que por entonces tenía 4 años, contaba cómo trabajaba y cómo manipulaba veneno para matar las moscas de los huevos. Inmediatamente el papá de Ezequiel fue blanqueado en el trabajo, y trasladado a otra granja de la empresa, la misma que fue allanada el viernes último. “Los padres están en situación extorsiva, la empresa los amenazó“, aseguró VeraPerfil.com.

Según un comunicado de la ONG, “el allanamiento estuvo ‘avisado’ a los encargados de la empresa con varios días de anticipación. El martes 9 de Noviembre hubo un singular operativo de la delegación del Ministerio de Trabajo de Campana acompañados por policías de la provincia, en donde los trabajadores fueron testigos de que se le avisó a los encargados que de un momento a otro habría un allanamiento en esa granja“. Pero además, gracias a esta advertencia, “el capataz de la empresa, Ceferino Veiro, se encargó de retirar parte de los venenos más mórtiferos de la granja (Nuvan, Furadan, Cipermetina) en su camioneta, a la vez que cortó el pasto, colocó carteles por medidas de higiene y seguridad, entregó flamante ropa de trabajo (botas, pantalones, camisas) a los trabajadores y los instruyó a no llevar esos días a los niños a trabajar en los galpones“. Se trata de información otorgada por empleados de la granja que también puede verse en el video adjunto.

Entre otras irregularidades que denuncia La Alameda, también destacaron que el capataz tuvo la libertad, durante el allanamiento, de entrar y salir de la granja, al igual que el abogado de la empresa. Sin embargo, aseguran, “prohibieron terminantemente que el abogado de los denunciantes (Pablo Sernani) pudiera siquiera hablar con los trabajadores que patrocina, que a los gritos denunciaban las irregularidades del procedimiento“.

Ezequiel había sido internado a fines de Septiembre en la Clínica de Pilar, luego de un desmayo. De allí fue derivado a la Clínica del Centro de La Plata, donde le detectaron el tumor, pero nuevamente fue derivado a otro centro de asistencia ubicado en la localidad bonaerense de Laferrére, donde los médicos lo operaron. Luego, por decisión de la empresa avícola, fue llevado al Centro Gallego donde murió ayer a las 1:35 de la madrugada.

Según la denuncia de La Alameda, el Centro Gallego tiene entre sus directivos vínculos estrechos con los dueños de la empresa avícola, por lo que sospechan que el niño fue derivado allí para esconder información sobre su salud. “El padre de Ezequiel cuenta con la cobertura de la obra social de UATRE, que tiene una clínica con servicios oncólogicos muy cercana a la Mimosa III. Entonces no se se entiende qué hacía Ezequiel en el Centro Gallego, cuya única relación con la empresa es que su histórico dueño, Carlos Luace siempre se atendió allí y era amigo de los directivos y que el abogado de la firma, Jaime Seoane, tiene estrechos vínculos con ese nosocomio privado“, denunciaron en un comunicado. Ahora piden a la Justicia que se investiguen las causas del tumor que mató a Ezequiel.

Cientos de familias más son esclavizadas del mismo modo que la familia de Ezequiel en unas 70 granjas dispersas por Pilar, Zarate, Campana, Exaltación de la Cruz y Córdoba donde muchísimos chicos están expuestos a correr la misma suerte que Ezequiel. Esas granjas son propiedad de «Nuestra Huella», una empresa que gozaba de prestigio y liderazgo en el mercado avícola y que tenía clientes poderosos como Wall Mart y Carrefour, hasta que comenzó a conocerse su costado más oscuro: trabajo esclavo e infantil, alambrados electrificados, trata y tráfico de personas“, aseguran desde la ONG.

Fuente 1: Perfil.com

Fuente 2: 1984